jueves, 7 de mayo de 2026

y después de los cuentos (y algunos relatos) de doña emilia pardo bazán, me leí "historias de fantasmas" de siri hustvedt... otro libro de duelo...

y es que cuando murió paul auster, además de pena (lo sentí mucho, sobretodo por ella), pensé que quería leer el libro de duelo que siri hustvedt iba a escribir... 

(es curioso, pero no pensé si lo escribe... di por supuesto que siri hustvedt escribiría este libro, porque era algo casi inevitable...)

y el libro empieza así:

"Estoy viva. Mi marido Paul Auster, está muerto. Murió el 30 de abril de 2024, a las 18.58, en la casa de Brooklyn donde ahora escribo estas palabras. En enero de 2023 le diagnosticaron un cáncer de pulmón no microcítico de tipo escamoso. Pero antes de eso, a principios de noviembre de 2022, le hicieron un TAC en la sala de urgencias del Mount Sinai West. El radiólogo le detectó «una masa» en el pulmón derecho y dijo que podía ser cáncer.

y continúa:

"Todos morimos, pero sólo algunos de nosotros sabemos que nuestra vida podría acabar pronto. Aunque muchas veces me había preguntado qué significaría vivir sin Paul, empecé a pensar en ello con más frecuencia. Me imaginaba deambulando sola por la casa. Me imaginaba llorándolo. Si tu padre muere -le dije a nuestra hija Sophie-, perderé mi día a día."
 
y sigue:

"Lo que no imaginé es que, tras la muerte de Paul, el tiempo perdería toda forma reconocible. Recuerdo qué día es y al momento lo olvido. Me acuerdo de que estamos en mayo y luego se me borra. Las horas pasan volando, pero los minutos a menudo transcurren muy despacio."

ay! ese tiempo roto y extraño del principio del duelo es muy desconcertante... y digo del principio, cuando yo, llevo unos días que cada vez que me acuerdo de que estamos en mayo me sorprendo de que hayan pasado ya cinco años...

y no puedo evitar sonreír cuando siri hustvedt me cuenta:

"No tengo ni idea de cómo funciona el DVR, pero no es eso lo que me impide sentarme a ver una película todas las noches, pues podría averiguarlo fácilmente en internet. Desde que Paul murió, he leído libros o artículos científicos por las noches con una concentración variable. He escuchado la radio. He sintonizado una cadena de televisión pública sin anuncios, a poder ser alguna aburrida serie policíaca británica a la que solo presto la mitad de mi atención. Sumergirme en una película significaría revivir una experiencia repetida que ahora tiene agujeros desiguales. Paul ya no está aquí para decirme los nombres de todos los actores que aparecen en la pantalla, para contarme alguna anécdota sobre el director o los cámaras, o para señalar una toma y explicarme cómo se ha hecho."

yo no veo películas (ya lo he dicho) desde pronto hará cinco años... 

(hice una excepción con barbie, pero fue por mi hermana... ella la vio en barcelona y yo en mi casa, cuando la pasaron por la tele...)

y sonrío no sólo porque no veo películas, sino porque yo también veo series policíacas británicas (y francesas)...

me cuenta también siri, y aquí rompo a llorar, que:

"Él pensaba que le quedaba más tiempo. Creía que tenía meses por delante. Yo estaba segura de que no, pero guardé silencio. Al fin y al cabo, nadie puede saber con certeza cuánto tiempo le queda de vida a una persona. Por qué iba a compartir lo que solo era una corazonada?"

lo mío era más que una corazonada, pero incluso yo, que lo veía todo negro, nos di un par de meses más de lo que tuvimos en realidad... y yo también guardé silencio... y me sigo arrepintiendo... aunque sigo pensando que me volvería a callar... toda una contradicción, lo sé... pero una de esas contradicciones que no consigo superar del todo...

me dice también siri hustvedt que:

"A mi estado mental lo he bautizado como fragmentación cognitiva. Suena como un término que podrían utilizar los científicos para referirse al duelo y la confusión que lo acompaña."

y me gusta el término de fragmentación cognitiva...

me cuenta también que:

"El dolor no es constante. Soy capaz de encerrarme en mí misma durante días para protegerme de la tormenta, y luego llegan vientos huracanados y me derriban."

y la entiendo...

me dice también que:

"Merleau-Ponty escribió sobre el duelo como una amputación que lugar a un miembro fantasma. La parte del cuerpo ha desaparecido, pero continúa presente en las sensaciones, una especie de alucinación sensual de la parte que falta. En Una pena en observación, C. S. Lewis compara la muerte del ser amado con la amputación de un miembro."

(y si pudiera, le contaría a siri hustvedt, que diana mitford, en una carta a su hermana deborah (más o menos un año después de la muerte de su marido), le dice: "Me temo que en realidad el TIEMPO no me ayudará mucho, él forma parte de mí hasta tal punto que es como si hubiera perdido las piernas o los brazos -no, no se parece a eso tampoco-.", y que me pasa como a diana, que es una metáfora que no acaba de funcionarme del todo...)

me dio muchísima pena cuando dice:

"Y sin embargo, el tacto de Paul, su manera de hablar, sus ideas, sus libros y su sentido del humor ahora forman parte de mí, no solo como recuerdos conscientes, sino como modos de mi existir en el mundo. Él vive en mis percepciones, mis gestos, mi forma de andar y mis bromas. Lo extraño es que él se llevó a la tumba mis palabras, mi tacto, mis ideas, mis libros y mi sentido del humor, todos los cambios que se produjeron en él durante las más de cuatro décadas que convivió conmigo. Yo también estoy allá abajo."

porque yo muchas veces he pensado algo parecido...

me cuenta también que:

"En una carta a Martha Gilbert Smith en 1884, Emily Dickinson escribió: «Tratar de hablar de lo que ha sido sería imposible. El Abismo no tiene biógrafo». Esa es otra. Cómo poner en palabras el abismo?"

no se puede.

y que:

"Este libro es una especie de diario y, como muchos diarios, probablemente todos, está plagado de lagunas: un mapa de cosas dichas y omitidas."

porque yo recuerdo haber escrito algo parecido sobre las omisiones...

me cuenta también que:

"Mirar al futuro sin ti. Estar en el futuro sin ti. Qué significa? Significa seguir adelante como lo he hecho a lo largo de la enfermedad?"

y le diría que no, pero sé que ella ya lo sabe... que no tiene nada que ver... 

maravilloso es el momento en el que siri hustvedt cuenta que después del entierro de paul, estando en la que había sido la habitación de los dos:

"No oía nada, pero sabía con absoluta certeza que Paul estaba subiendo los dos últimos peldaños hacia el tercer piso, justo al otro lado de la puerta abierta. Ha cruzado el rellano, ha entrado en la habitación y se ha detenido junto a la cama. No era el Paul enfermo que no podía andar, sino el Paul sano de antes de la fiebre, de antes del cáncer, de antes del tratamiento. No lo he visto, ni lo he oído ni lo he olido. No me ha tocado, pero su presencia en la habitación era palpable. Ocupaba exactamente el mismo espacio que habría ocupado de haber estado vivo. Yo sabía que había venido para asegurarse de que estoy bien. Y, mientras lo tenía a mi lado, invisible, devoto y preocupado, me ha inundado una felicidad total y plena."

me hace sonreír y me reconforta cuando dice:

"He estado inmersa en ensayos sobre el duelo. Cuando estoy agitada, leo. Leo obsesivamente sobre lo que me preocupa. No resuelve el problema, pero me distancia de él, alivia el dolor. Es preferible a una botella de whisky escocés.

(yo decía que mejor eso que darme al vino... de ahí mi sonrisa...)

me cuenta también que:

"Los estudios recientes sobre el duelo adoptan una nueva perspectiva basada en los «vínculos continuos». No hay que «superarlo». Se puede seguir en comunicación con la persona fallecida."

y la verdad es que ya lo sabía, pero es un alivio leerlo en el libro de siri hustvedt... 

dice en un momento dado, hablando de la última novela que escribió su marido, sobre el protagonista que:

"Baumgartner sigue llorando la muerte de Anna nueve años después. Seguiré viva dentro de nueve años?"

y sonreí porque me gustó "baumgartner" (la leí cuando salió) y porque siri hustvedt no se pregunta si seguirá llorando la muerte de paul dentro de nueve años, no... siri hustvedt se pregunta si seguirá viva... 

y me gustó mucho también cuando dice:

"Más claro aún: sí, estoy en duelo por Paul, pero la mayor parte del tiempo estoy en duelo por Siri y Paul. Estoy en duelo por la y. Estoy en duelo por cómo esa y me hacía sentir en el mundo. Esa y donde él y yo nos superponíamos."

y cuando dice que:

"Sí, las personas en duelo sufren ansiedad por la separación."

me gustó también cuando dice que:

"Nos encontramos a nosotros mismos en el rostro de los demás. En tus ojos descubro quién soy para ti. En el rostro de Paul, me veía a mí misma como una persona radiante. Creo que él también veía en el mío que brillaba para mí." 

sí, yo también me veía a mí misma como una persona radiante, y admito que echo de menos esa sensación... esa mirada... esa certeza...

y me gustó mucho también cuando dice:

"Y de pronto una punzada en el estómago, lágrimas, y de la nada brota una palabra arcaica: desgajada.

desgajada... tomo nota de la palabra... 

a mí de la nada me suele surgir otra palabra, puede que también arcaica: desdichada... 

lloré cuando dice:

"Tú eras bueno y yo velaba por ti, pero no soy maga. En los cuentos de hadas, los deseos se hacen realidad. Recuerdas cuando nos tumbábamos en la cama y nos leíamos en voz alta? Leíamos fábulas y cuentos populares de todo el mundo. En mi poema te estoy leyendo a ti.
  Érase una vez. Cuándo fue eso?
  Antes de que murieras.
Ahora estoy escribiendo sobre ti, sobre nosotros. Escribo para aferrarme a ti."

yo tampoco soy maga... y también recuerdo cuando nos tumbábamos en la cama y nos leíamos en voz alta... 

(y le contaría a siri hustvedt si pudiera que una de las primeras veces que él leyó para mí, fue precisamente una cita de paul auster... cuando lo nuestro acaba de empezar, un domingo por la mañana en el sótano de la librería donde tuvimos una de nuestras primeras citas... buscó en la estantería el libro del auster que se estaba leyendo, y me susurró una cita, algo sobre un beso...)

yo también escribo para aferrarme a él...

me cuenta también siri hustvedt que:

"La rutina me sostiene, aunque la vida no es la misma. Yo no soy la misma. Mi conciencia está a la vez más aguda y más embotada. A menudo siento como si me estuviera observando a mí misma para asegurarme de no cometer ningún error."

conozco la sensación... ese observarme a mí misma para asegurarme de no cometer error, de no olvidar nada... 

o cuando dice que:

"También hay momentos en los que, justo debajo de la superficie de la vida cotidiana, oigo mi propio grito ahogado."

(ay! sí! ese grito ahogado...)

me cuenta también que:

"C. S. Lewis escribió que no sabía que el dolor podía ser tan cercano al miedo. Inmediatamente después de esta frase tan citada, afirma: «No tengo miedo...». Creo que sí lo tenía. Cuando la pérdida es aguda, también lo es el miedo, un miedo helado y paralizante al futuro que significa yo sin ti."

recuerdo ese momento del libro de c. s. lewis, porque me sorprendió que comparase el dolor con el miedo, pero luego me di cuenta de que sí que es cierto...

y volví a sonreír cuando siri hustvedt me cuenta:

"«Preferiría no hacerlo.» A Paul y a mí nos encantaba la historia de Melville sobre Bartleby, el empleado intransigente. La necesidad de acurrucarme sola en posición fetal en una habitación a oscuras y quedarme allí inmóvil tiene un atractivo en el presente que, en el pasado solo apreciaba cuando tenía una gripe fuerte, un resfriado o una migraña. Cuando la inercia me llama, me digo: No respondas. Es la llamada del abismo."

a nosotros también nos encantaba la historia de melville sobre bartleby... lo de "preferiría no hacerlo" era una de nuestras bromas internas... tanto que yo le regalé una tote bag para la compra con la frase de bartleby... y que después de su muerte, después de pensarme mucho si pedirle a su hermana que si la encontraba me la devolviera, pensé que quizás era más fácil volver a comprarla... y sí, esa precisamente fue la tote bag que usé el día de la presentación de mi primer libro...

dice siri hustvedt en un momento del libro:

"Este será el primer libro mío que Paul no leerá antes de que se publique."

que me recordó inevitablemente a lo que dice simone de beauvoir en "la ceremonia del adiós", ya sabes: "He aquí el primero de mis libros -sin duda el único- que usted no habrá leído antes de ser impreso. Le está enteramente consagrado pero no le atañe."

me cuenta también siri hustvedt:

"A veces como algo en honor a Paul: un filete con patata asada. Lo devoro con deleite."

yo de vez en cuando me hago un bocadillo de calamares, con unas gotitas de limón... así que entiendo a siri desde el fondo de mi corazón...

y retomando el tema de las series, dice:

"Yo sigo viendo series policíacas británicas mientras me preparo para irme a la cama a las diez o diez y media (...). Es un género que me hace sentir segura. Los detectives de la televisión no son como los de Paul Auster. El asesinato se resolverá al final. La inevitabilidad del formato narrativo tiene en mí el efecto tranquilizador de un cuento de hadas."

y me pasó leyendo este fragmento, como me pasó leyendo a nathalie léger, cuando en su inolvidable "en busca del cielo" me explicó porque yo encendía la tele nada más llegar a casa ... ahora es siri hustvedt la que me explica porqué veo series policíacas (francesas además de británicas), y se lo agradezco porque era algo que había notado, pero que no había analizado... llevo cinco años viendo series de policías por las noches (aunque admito que más que verlas, las tengo de fondo mientras hago cosas...), y cuando alguien me ha pedido alguna especie de explicación siempre he dicho que en las series de policías no hay apenas sexo (no soporto las escenas de sexo, por aquello de que prefiero pensar que el sexo se acabó hace cinco años y es mejor no pensar en ello...), pero no me había fijado en la inevitabilidad del formato, como dice siri hustvedt, y en su "parecido" con los cuentos de hadas... así que se lo agradezco...

me reconforta también cuando dice que:

"Cuando un ser querido desaparece, adoptar sus costumbres, ponerse su ropa y comer lo que a él le gustaba son formas no solo de consuelo, sino también de integrarlo en nuestro interior. Estamos solos, pero él sigue aquí, dentro de nosotros."

y también cuando dice que:

"Escribir es una forma de actuar. Frase a frase, párrafo a párrafo, he intentado plasmar sobre la página algo de su presencia, algo de lo que él significaba para mí.

porque la lectura del libro de siri hustvedt me pilla corrigiendo lo que he estado escribiendo en el último año... y siempre que corrijo me preguntó para qué... es inevitable... igual que inevitable es que haya días que creo que he descubierto la pólvora, la manera exacta de decir ciertas cosas; y días en los que siento que no tiene sentido lo escrito, que nadie lo va a entender, que a nadie le puede importar, y que igual es pólvora pero mojada y que no servirá de nada... así que como decía, estas palabras de siri hustvedt me hacen sentirme aliviada...

una maravilla maravillosa el libro de siri hustvedt sobre su primer año de duelo... y que creo que después de este precioso libro, tendré que volver a leer a su marido en breve... porque lo que ella me ha contado me hace quererle y querer leerle... y porque a wne le encantaba, y me gusta leerme a "los suyos" de vez en cuando para como dice siri hustvedt integrarlo en mi interior...


y después del precioso libro de siri hustvedt me releí "noche fiel y virtuosa" de louise glück, pero creo que este post me está quedando demasiado largo, así que corto y cierro, y mañana si puedo, vuelvo...


martes, 5 de mayo de 2026

y terminé de leerme "así viví 1900", las preciosas memorias de pauline de pange, tataranieta de madame de staël, que nos cuenta su infancia de castillos, paseos por parís y retiros al campo... una vida privilegiada, contada con soltura y mucha gracias, que ha sido un placer leer...


y después del libro de pauline de pange, me leí "ábaco de la pérdida. memorias en verso" de sholeh wolpé, unas memorias en verso (como indica el subtítulo), que ha sido todo un descubrimiento... 

y como muestra, copio uno de los poemas que más me ha gustado, el que dice:

Cuenta I

Sentada en la mesa de esta cocina de Los Ángeles 
hago balance: la casa de mi infancia 
que se hace humo, los amigos, esparcidos como 
semillas de dientes de león en la tormenta,
la lengua materna arrancada de mi garganta
amoratada. 
  
Veo al hombre al que solía llamar marido
hundiéndose en los pulmones de una bestia 
helada, un amor asesinado por sus propias
manos pálidas; veo sombras venosas de amores
que vienen y van, mi comunidad encarcelada,
el marido de mi prima a la fuga, encanecido, 
el director de mi colegio y su mujer colgando 
de cuerdas de color añil. 
  
   Elijamos el color
   de nuestra pérdida, una faja
   azulada sobre el negro
   de las plañideras. Que
   las miradas se alcen ciegas
   hacia la luna de cobalto
   dejándonos abatidos,
   desviados hacia el barro
   de nuestras tumbas.

que me ha encantado leer a sholeh wolpé...


y después del libro de sholeh wolpé, como estaba a punto de empezar mayo, me empecé a leer las novelas de torquemada de benito pérez galdós y me leí la primera, la de "torquemada en la hoguera"... y aunque lo pasé mal (realmente mal) la verdad es que fue un placer volver a leer a don benito... y saber que tengo otras tres novelas de torquemada para ir leyendo poco a poco...


y después, como estuve ordenando el armario del pasillo (tuve un susto nocturno, y para evitar sustos futuros, estuve un par de días vaciando el armario en el que además de zapatos de hace entre quince y veinte años, hay unos cuantos libros (de cuando escondía los libros en el armario del pasillo) encontré una antología de valparaíso ediciones, de "poesía" de alfonsina storni, así que me lo llevé al salón...

y ha sido un placer volver a leer a alfonsina, y reencontrarme con algunos de sus poemas, como éste que dice:

Sábado

Levanté temprano y anduve descalza
por los corredores; bajé a los jardines 
y besé las plantas;
absorbí los vahos limpios de la tierra,
tirada en la grama;
me bañe en la fuente que verdes achiras
circundan. Más tarde, mojados de agua,
peiné mis cabellos. Perfumé las manos
con zumo oloroso de diamelas. Grazas
quisquillosas, finas,
de mi falda hurtaron doradas migajas.
Luego puse traje de clarín más leve
que las misma gasa.
De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo
mi sillón de paja.
Fijos en la verja mis ojos quedaron,
fijos en la verja.
El reloj me dijo: diez de la mañana.
Adentro, un sonido de loza y cristales:
comedor en sombra; manos que aprestaban
manteles.
      Afuera sol como no he visto
sobre el mármol blanco de la escalinata.
Fijos en la verja siguieron mis ojos,
fijos. Te esperaba.

una maravilla, siempre, alfonsina storni...


y después, como venía mi hermana ha pasar este fin de semana largo, y tengo un montón de préstamos suyos por la casa, para poder devolverle alguno (sabía que venía con nuevos préstamos) me leí "circuito cerrado de vigilancia" de mayte gómez molina, que ha sido una maravillosa sorpresa... 

poemas como éste que dice:

Eukaryota, Animalia, Chordata, Vertebrata, Aves, Apodiformes, Trochilidae

Un colibrí tiene
un corazón igual que el tuyo pesa
unos cinco miligramos
hace la misma función
  
Imposible geoda, mírala volar
para asombro de los manuales
científicos
La teoría deja fuera de sí
muchas cosas que sin embargo existen
  
Cómo su corazón              
mi corazón
supo hasta dónde crecer
cuándo                 
parar?       
  
Gobiernan las cosas
instrucciones escritas dónde
tal vez
en el vientre del insecto más minúsculo
o en el idiona líquido que se aprende mamando
del volcán que sabe
de todas las cosas

un placer conocer a mayte gómez molina...


y después del libro de mayte gómez molina, como ya casi era mayo, y ya me había leído a galdós, me leí "la dama joven" de emilia pardo bazán... una colección de relatos, como el de la dama joven, que cuenta la historia de concha y dolores; bucólica, con maripepa, el cura, el señorito y el notario; el nieto del cid, que me dejó helada; el indulto, con el que lo pasé fatal por la pobre protagonista; fuego a bordo, bastante angustioso; el rizo del nazareno, muy onírico; la borgoñona, que me encantó y me desconcertó mucho al final; primer amor, y aunque me vi venir el final, admito que la pardo bazán lo sabe llevar; un diplomático, nada diplomático (ay, qué pena me dio este relato...); sic transit, y ese pobre tenor; el premio gordo, y el maravilloso final (de verdad, de verdad, de verdad que me encantó el final); una pasión, por la geología; el príncipe amado, que es un precioso cuento de hadas;y la gallega, con el que termina este libro de emilia pardo bazán que ha sido un placer leer, entre que se acababa abril y empezaba mayo...


(y empezó mayo, y aunque una querida amiga me dijo que creía que para mí es peor abril que mayo, y le dije que sí... igual que se me olvida lo mucho que me afecta abril, se me olvida como parece empeorar todo en mayo... porque si abril ha sido complicado, mayo se me antoja aún más oscuro... y me sorprendo angustiada porque algo que sé que ya pasó, siento que va a volver a pasar... y porque de verdad que si abril ha sido complicado, mayo se me está volviendo insoportable...)

 
(aunque con mayo también he firmado en la feria del libro de valencia, y ha sido muy bonito y muy emocionante... y vino prácticamente toda mi familia... y mi madre me compró otro libro (porque aunque ya lo tenía dedicado, dice que le hace ilusión tenerlo dedicado en la feria del libro...) y mi tía hizo lo mismo que mi madre... y también uno de mis primos... y mi hermana nonó vino de barcelona (y fue la que más libros compró para regalarlos, porque es un encanto)... y mi hermana niní vino con mi sobrino, que consiguió que mi madre le comprara un libro... y vino uno de mis primos con su mujer... y mi sobrino el mayor pidió permiso para venir este fin de semana y también compró un libro... y vino una de las primas de mi padre con su marido y uno de sus sobrinos nietos... y vino mari, la mujer de mi antiguo compañero de trabajo... y mi querida zarzamora con su encantadora madre y su hijo y les regaló mi libro (porque ella también es encantadora)... y mi sobrina la mayor con su novio... y en la caseta de la librería tam tam, estuve con akane, la maravillosa poeta con la que hicimos el recital en febrero y con la que estamos planeando un nuevo recital metapoético para el mes que viene... y un señor desconocido que venía a por un libro y se llevó los dos... y seguro que me olvido de cosas, pero es que de verdad que fue una mañana de muchos nervios, pero preciosa, porque en la caseta de la librería tam tam se estaba muy bien... y además, ya que estaba en la feria me compré unos cuantos libros de mi editorial porque les tenía echado el ojo y porque los tenía justo detrás... así que una mañana preciosa, con comida familiar incluida... así que mayo está siendo complicado, pero bonito también, que todo hay que decirlo...)


viernes, 24 de abril de 2026

y después de los versos a blok de marina tsvietáieva, me leí "el lugar" de annie ernaux, que empieza así:

"Hice los exámenes prácticos de aptitud pedagógica en un instituto de Lyon, por la zona de la Croix-Rousse. Un instituto nuevo, con plantas en la parte reservada a la administración y al cuerpo docente, y una biblioteca con el suelo enmoquetado de color arena. Allí esperé a que vinieran a buscarme para dar mi clase, objeto del examen, ante el inspector y dos asesores, profesores de letras muy reputados. Una mujer corregía exámenes resueltamente, sin dudar. Me bastaba con salir airosa la siguiente hora para poder hacer lo mismo que ella durante toda mi vida. Ante una clase de bachillerato de ciencias expliqué veinticinco líneas -había que numerarlas- de Papá Goriot, de Balzac."

dos meses después su padre moría... y eso es lo que cuenta la ernaux en esta novela... la muerte de su padre justo después de que ella consiguiera cambiar de clase social...

y dice annie ernaux:

"Mi madre solo cerró la tienda para el entierro. Si no, hubiera perdido clientes y no podía permitírselo. Mi padre muerto descansaba arriba mientras ella servía licores y vino tinto abajo. Lágrimas, silencio y dignidad, así es como hay que comportarse ante la muerte de un ser querido según la concepción elegante del mundo."

y curiosamente descubro que estoy más cerca de la madre de la ernaux que de la ernaux misma... creo que ya he contado que el mes que wne estuvo en el hospital trabajé todos los días, salía del hospital por la mañana, las noches que pasé allí, desayunaba, me cambiaba de ropa y bajaba a trabajar... trabajando estaba cuando murió, pensando, también es cierto, que un rato iría al hospital... y el funeral fue a medio día, nos dio tiempo de volver, tomarnos un café en el horno de la calle norte, y abrir a la hora...

el día que falleció mi abuela, mi padre me llamó para contármelo a las ocho de la mañana y a las nueve abrimos la persiana como si no hubiera pasado nada... sí que es verdad que al día siguiente cerramos, pero también es cierto que era treinta y uno de diciembre (mi abuela falleció el treinta de diciembre) y que aún así, yo esa mañana trabajé porque había que facturar y cerrar el año y aperturar el siguiente y todas esas cosas (por la tarde no, porque la pasamos en el tanatorio...)

cuando falleció mi abuelo (hace unos días hizo treinta y tres años) era semana santa, mi abuelo falleció sábado de gloria y el funeral y el entierro fueron el domingo de resurrección, así que la tienda no llegó a cerrar... yo tenía entonces quince años y recuerdo que pensé que mi abuelo había sido práctico y serio hasta para eso... 

así que como digo, entiendo más a la madre de annie ernaux que a annie ernaux... lo que me plantería dudas en cuanto a mi clase social, sino tuviera claro (sobretodo desde que leo sobre el duelo) mi clase social... 

el libro?... interesante, pero frío... annie ernaux me ha contado la muerte (y la vida) de su padre y yo (yo!) no he llorado... y mira que me gusta a mí llorar con los libros de duelo... 

una maravilla, fría, pero maravilla...


y después del libro de la ernaux, retomé (y terminé) la "poesía completa" de alejandra pizarnik y me releí los "poemas no recogidos en libros"... 

y siempre es una maravilla releer a la pizarnik, en la que encontré otra señal para seguir escribiendo lo que sea que estoy escribiendo cuando me dijo:

Escribes poemas
porque necesitas
un lugar
en donde sea lo que no es

porque creo que es justo eso lo que estoy haciendo...

y me quedé también con este otro poema que dice:

en el amanecer venido de mis ojos
pájaros parados en el aire son a mis ojos
lo que flores en la mano de un muerto
voz dorada en el aire
caída de un árbol abierto
y no es verdad que pediré socorro

porque tiene pájaros...

y también éste que dice:


el silencio es luz
el canto sabio de la desdicha
emana tiempo primitivo
buscaba la piedra no el pan
un himno inocente no las maldiciones
el conocimiento de mis nombres
para olvidarlos y olvidarme
pero lo que no busqué es el exilio 
ni tampoco me dije mentiras
no adoré el sol
pero no esperé esta luz negra
al filo del mediodía

porque me encantó...

una maravilla, siempre, releer a la pizarnik... 


y después de terminar con la poesía completa de alejandra pizarnik (ya estoy pensando qué otra poesía completa empezar ahora, porque creo que ahora mismo tengo pocos tomos de poesías completas empezados) me leí "parte de la felicidad" de dolores gil... que empieza así:

"Un domingo de septiembre de 1992, el día antes de la primavera, la enredadera que cubría gran parte del jardín de la casa de Cucha Cucha se prendió fuego mientras mi padre hacía un asado. Yo tenía once años y no sabía nada sobre el dolor. Esa única chispa desencadenó un torbellino trágico, un abismo por donde se escurrió la vida tan como la conocía hasta el momento."

un accidente brutal, una desgracia, uno de esos momentos que parten la vida en dos, que la cambian, que la abisman y de los que no sé si te puedes llegar a recuperar.

ese domingo de septiembre, una serie de acontecimientos (el fuego, la rotura de un cristal al intentar apagarlo...) acabaron con la muerte de manuela, la hermana de seis años de dolores gil, que tenía en ese momento once años y que como ella misma dice, no sabía nada sobre el dolor...

al día siguiente su madre le pregunta si quiere ir al entierro, pero también le dice que si no tiene ganas, que una de sus amigas puede quedarse con ella... y dolores gil, después de intentar vestirse decide que prefiere no ir... 

"Presenciar su entierro habría sido una manera más auténtica de rellenar el hiato: entre ver a mi hermana medio muerta y no verla nunca más, entre ese funeral al que no pude ir y por fin entender con mi cabeza de once años que en un minuto todo lo que conocía y tenía por bueno había desaparecido, debería haber sucedido algo. Un llanto dedicado. Un grito de angustia. Un ataque de nervios. Pero no hubo nada."

yo no quise verlo muerto... y casi cinco años después sigo sin saber si fue la decisión correcta... 

en el libro, dolores gil, además de la muerte de su hermana pequeña, nos habla de su maternidad, de lo que le costó quedarse embarazada, de su deseo de ser madre, y del miedo... nos cuenta, por ejemplo, una visita a urgencias con su bebé de meses, y dice:

"Sentí que las cosas sucedían a una velocidad irreal, aumentada, como si ya no hubiera suelo firme que pisar; por primera vez, me di cuenta del desastre que había causado cuando decidí tener un hijo. Lo supe mortal, entendí que los hijos no pueden permanecer intocados por la vida. Esa iluminación me liquidó. No entiendo cómo hizo mi madre para seguir viviendo. Tenía dos hijas más, es cierto, pero Manuela era su preferida."

es algo en lo que he pensado mucho... ese miedo... me atrevería a decir que uno de los motivos (creo que el principal motivo) por los que decidí (le di muchísimas vueltas) no ser madre fue precisamente ese miedo... cómo lo hacéis (me pregunto siempre que estoy con una amiga o con mi hermana) para no sucumbir al miedo... cómo lo hacen las madres para no enloquecer de miedo ante esos seres tan dependientes y tan pequeños?... 

también cuenta dolores gil que:

"A veces parece que deja de doler. Entonces algo mínimo la trae de vuelta: una canción, su nombre escuchado para llamar a otra niña en la calle, una cabellera enrulada que pasa por al lado. Y los sueños, esa sala de tormentos fabricada especialmente a mi medida. Durante veintiocho años, soñé que la abandonaba, que me la olvidaba, que la perdía en la multitud, que de repente volvía como si no hubiera pasado nada. Nunca la soñé ensangrentada: siempre una muerta-viva, una pequeña zombi congelada en sus seis años que pide más y más, como diciendo acá estuve siempre, por qué me dejaron? Acá estoy, acá en tu mente, acá me doy vuelta y te sonrío, acá me escapo corriendo, acá desobedezco a mamá y me arrojo a la muerte, acá jugamos a las muñecas juntas, acá te muestro mis rulos y mis ojos castaños, los mismos que tiene tu hijo, acá está mi carcajada, acá estoy enterrada, acá me recuperan, acá vuelvo, acá no pasó nada. Acá estoy, estoy acá."

y dice también dolores gil:

"Si no escribo este libro no puedo seguir viviendo. Me duele en el cuerpo: hace tres días me senté a terminarlo y el dolor me raja la cintura, los hombros. El cuello duro no me deja mirar a la derecha; tengo una piedra en el estómago que no puedo tragar; me duele el ceño, como si me hubieran pegado una piña que me dejó atontada. Pero si no escribo este libro no puedo seguir viviendo.
Escribir en vez de padecer, me dice mi analista."

escribir en vez de padecer, o para sacar de alguna manera lo que no puedes decir de otra manera... 

y sonrío cuando leo que:

"Durante años, los domingos lindos de primavera me hundían en una sensación de desastre. Una luz determinada, el silencio al volver a casa en el auto de algún paseo, el aire un poco más caliente que de costumbre: signos que me agobiaban."

a mí me agobia abril en general... siento una sensación de ahogo y de recaída que vuelve cada año y cada año me sorprende (y cada año me sorprende que me sorprenda)

cuenta también dolores gil en el libro, que sufrió un aborto, perdió mucha sangre y estuvo a punto de morir, y:

"Cuando vuelvo a casa, repaso el episodio y tengo otra ilusión: Manuela se fue suavemente, como un sueño pesado, a un abismo que la llamó y que la consoló, donde solo hay tranquilidad, donde el cuerpo ya no existe. Llegué a un descubrimiento -tuve que poner el cuerpo, es verdad-, pero valió la pena. Ahora sé. Mi hermana no sufrió. Por primera vez en muchos años, junto las piezas del rompecabezas y siento alivio."

(y gracias a dolores gil, yo también siento alivio...)

y ya para terminar, al final de este precioso y maravilloso libro dice dolores gil:

"Me cuento esta historia para romper el silencio familiar. Si mi madre estuviera viva, sabría un poco más de Manuela? La recordaría mejor? Es probable.
Pero ella también se fue de este mundo -se fue con su hija, pero esa es otra historia- y clausuró esa posibilidad. Escribir este libro es la única reparación que puedo intentar con mi hermana.
Me gustaría poder decirle que pienso en ella cada día de mi vida, que su muerte me sigue pareciendo lo más estúpido y doloroso del universo. Que si ese domingo el ritmo de los acontecimientos hubiese sido un poco más lento, la vida habría sido mucho más amable. Que su ausencia es abrumadora, un descubrimiento intolerable cada mañana, cuando me despierto y me acuerdo de que ella no está en este mundo. Que si la olvidé un poco fue porque necesitaba seguir viviendo, que si no la recordé en voz alta fue porque no pude: que tuve que despegarme esa costra que me adhería a su muerte. Me gustaría decirle que yo necesito seguir acá, durando. Me gustaría pedirle que me perdone por haberla dejado ir, porque no supe qué otra cosa hacer. Que a pesar de todo, tuve que afianzarme en el corazón de la vida."

jodido pero realmente precioso, el libro de dolores gil...


y ahora me estoy leyendo mi regalo de sant jordi (porque mi hermana nonó (la pequeña) es un encanto y me mandó dos (sí, dos!) libros desde barcelona para celebrar el día del libro...), el de "así viví 1900" de pauline de pange... y de momento encantada... 


jueves, 23 de abril de 2026

y antes de terminar "final de partida. diario a los setenta y nueve" de may sarton, me leí "el descenso" de william carlos williams, porque el sábado tenía una despedida de soltera y yo soy de las que se lleva un libro a una despedida de soltera... 

(en realidad, no... en realidad es que tenía que pillar un bus para ir y otro para volver, y si tengo que ir en autobús, prefiero llevar un libro en el bolso, porque me sé más o menos los trayectos, pero últimamente los tiempos de espera se han dilatado bastante en esta ciudad, porque no decirlo... de hecho me leí buena parte del libro de william carlos williams en los veinte minutos que estuve esperando que el bus llegara...)

el caso, que compré el libro de william carlos williams casi sin mirarlo... quiero decir, que es uno de esos libritos pequeñitos de poesía portátil que está sacando random house que homenajean aquella mítica colección de la mondadori que vendían en los kioskos a trescientas (o trescientas cincuenta) de las antiguas pesetas, cuando yo estaba estudiando primero de carrera (a mediados de los noventa del siglo pasado) y que son perfectos para llevarlos en el bolso... así que vi que acababan de sacar éste de william carlos williams y uno de marianne moore, y me los compré los dos, como digo, casi sin mirarlos...

no me di cuenta hasta que llegué a casa de que de marianne moore fue uno de los primeros libros que wne me regaló (el de poesía completa que me estoy releyendo poco a poco...) y de william carlos williams fue el último libro que me regaló... aquel "paterson" que jack le regalaba a della en el libro de la marilynne robinson que nos leímos a la vez, que fue mi segundo regalo de cumpleaños porque en el último cumpleaños que celebramos juntos, tuve regalo doble...

el caso que pensando estaba en esa curiosa casualidad cuando vi el título de la antología de william carlos williams: "el descenso"...

"el descenso", es curioso, pero es parte del título provisional que tienen los poemas que he escrito en el último año, y que había empezado a corregir unos días antes de mi visita a la librería, y que llevaba toda esa mañana pensando que debería descartar directamente, porque no sabía si tenía sentido corregirlos, ordenarlos e intentar hacer algo coherente con ellos o no... que estaba bastante desanimada (siempre me pasa, que recuerdo mis poemas mejores de lo que son en realidad... aunque también suelo recordar haber escrito bastante menos de lo que descubro que he ido escribiendo en realidad...) y pensando en si corregir o no lo escrito, y esa casualidad me hizo sonreír, la verdad...

así que de momento sigo corrigiendo lo escrito a ver qué sale, qué modifico y qué quito...

y hablando de señales (porque admito que para mí el título del poemario fue toda una señal) en la parada del autobús me encontré con esta cita (creo que alguna vez he contado que era de william carlos williams una de las últimas citas que le mandé a wne, el día que se fue a urgencias y se quedó ingresado, justo el sábado hizo cinco años...) que dice:


Escucha.
No te des la vuelta.
A lo largo de mi vida
aprendí mucho
dentro y fuera de los libros
sobre el amor:
no termina
con la muerte.

y sí, di un respingo... no puedo explicar exactamente porque más allá de lo obvio, ya que tendría que hablar de lo que estoy corrigiendo y no me gusta hablar de lo que estoy corrigiendo hasta que no está corregido del todo (ya sabes lo que decía katherine mansfield sobre contar lo que una está escribiendo...), pero sí diré que de momento esta cita está incluida en la parte del poemario que ando corrigiendo justo en este momento...

y además me encantó esta pequeña antología de william carlos williams, en la que además de este pedacito de poema he encontrado también un par de poemas para mi antología de pájaros...


y ya en casa de vuelta de la despedida de soltera, que estuvo muy bien, gracias... retomé "final de partida" el último diario de may sarton que ha publicado gallo nero, y me lo terminé también...

y dice may sarton en el prólogo de este diario:

"Siempre imaginé un diario que me llevara a recorrer los setenta y ocho años para, al final, enlazar con el inicio de mis ochenta. Imaginaba un diario filosófico que lidiara con alegrías y problemas, puertas que la vejez abría a las sorpresas y los esfuerzos inesperados, y aguardaba, para ese año, una cosecha muy fructífera.
Nunca sospeché que, en lugar de eso, tendría que luchar contra el dolor constante y la creciente fragilidad. Perdí más de veinte kilos, no podía hacer nada en el jardín y a principios de septiembre, el Día del Trabajo, tuve que dejar de escribir a máquina. Me convencí de que en un mes o dos me recuperaría, pero a finales de marzo no me quedó más remedio que asumir la posibilidad de que la mejoría nunca llegara. No parecía haber futuro para mí."

y este es el tono del diario... may tiene setenta y ocho años al principio del diario y está enferma... la pobre no se encuentra bien, depende mucho de sus amistades para hacer las cosas, y siendo como es ella, pues le cuesta... pero es un diario precioso, muy may sarton... porque incluso cuando se desespera es como es ella... no sé cómo explicarlo... que es un poco triste, pero muy bonito volver a leerla...

un placer, siempre, leer a esta mujer...


y después del último diario de la sarton me leí "mi alma y tú, minotauro" de andrea aranda, otra compañera de la editorial loto azul, que ha escrito un poemario precioso con el hilo de ariadna, mezclando al minotauro, a teseo, a ariadna y las cosas de la vida... y ya tengo poemas suyos en mi pequeño palacio de vocabulario, y en mis apuntes para una antología de poetas en castellano...

y como muestra este precioso poema, que dice:


Ojos de metal 

La infinita circunferencia metálica
encierra la finitud; al igual que los ojos
de quienes amamos,
un día dejarán de marcar la hora.
  
Honra ese preciso instante,
en que tu tiempo y el suyo
se sincronizan,
pues, aunque parece algo común,
es, en verdad, un acto divino.


un placer leer a andrea aranda...


y después del libro de andrea aranda, me leí "pequeñas labores" de rivka galchen, a la que conocí a principios de año con su novela "todo el mundo sabe que tu madre es una bruja" que me encantó y a la que estaba deseando volver a leer (éste de "pequeñas labores" me lo compré apenas terminé de leerme el de "todo el mundo sabe que tu madre es una bruja"...)

y "pequeñas labores" es un libro de autoficción sobre maternidad, pero también sobre lecturas, asociación de ideas y escritura...

capítulos cortos, autoras comunes, un estilo muy sencillo... que me ha encantado...

y como muestra, dos capítulos que me han gustado especialmente, el que dice:

"Un nuevo tipo de depresión

Es verdad eso que dicen, que un bebé te da un motivo para vivir. Pero, por otro lado, un bebé es un motivo por el que no está permitido morir. Hay días en los que esto no te hace sentir nada bien."

(creo que nunca lo he contado, pero la idea del suicidio me daba cierta tranquilidad... no era la única posibilidad, pero era una salida, una de las opciones, no sé cómo explicarlo, hasta el día en que niní (mi hermana la mediana) me dijo que estaba embarazada... ese día supe que ya no era una opción... no podía hacerle eso a mi hermana y a mi futuro sobrino... no podía condenarlo a tener una mamá triste... así que sí, asentí al leer este capítulo...)

y me gustó también mucho el que cuenta que:

"Cuando la bebé llegó a casa

La puse en la cuna y no lloró. Cómo es, que pregunté, que no está angustiada? Parece que dé por hecho que nosotros, por descontado, la querremos y cuidaremos. Se me hizo extrañísimo que lo diese por sentado. Me admiró su intrepidez."

que me ha encantado volver a leer a rivka galchen, y que ya tengo otro libro de ella localizado, que creo que me compraré en breve... porque me gusta tener lecturas a largo plazo...


y después del libro de rivka galchen retomé el libro de poemas de marina tsvietáieva, y me leí sus "versos a blok"...

versos que son una maravilla, como este poema que dice:

Tu nombre, un pájaro en mano.
Tu nombre, un témpano en la lengua,
un movimiento de los labios.
Tu nombre son cinco letras,
una palabra atrapada al vuelo,
un sonajero de plata en la boca.
  
Una piedra arrojada a un plácido estanque
que solloza al llamarte.
En el leve golpeteo de los cascos
resuena tu rumoroso nombre.
Y nos lo nombra en la sien
el sonoro chasquido del gatillo.
  
Tu nombre, ah, es innombrable!
Tu nombre, un beso en los ojos,
en la ternura helada de inmóviles párpados.
Tu nombre, un beso en la nieve,
un sorbo de agua pura, helada y azul.
Con tu nombre el sueño es profundo.

y como hace poco leí a blok, ha sido un placer leer los versos que la tsvietáieva le dedicó...



jueves, 16 de abril de 2026

y terminé de leerme los cuentos de "el jardín de rosas" de maeve brennan, que son una total y absoluta maravilla, tanto los de herbert's retreat, que es una hospitalaria comunidad de unas cuarenta casas agrupadas en la orilla este del hudson, a algo más de cuarenta y ocho kilómetros al norte de nueva york; como los de irlanda, o los últimos, los que tienen a la perra bluebell y a su dueña como protagonistas... 

que me ha encantado volver a leer a mi querida y reverenciada maeve brennan (y que la editorial eterna cadencia no sabe el regalo que me ha hecho al publicar esos relatos inéditos que él me prometió sin saber siquiera que existían...)


y como los días entre mi cumpleaños y el suyo están llenos de marcas invisibles, y yo busco señales y creo costumbres nuevas cada año para sobrevivir a estos días extraños (que empiezan con mi cumpleaños y acabarán el mes que viene, el día de su muerte) retomé la "poesía completa" de maya angelou (uno de los regalos de después del confinamiento, nunca supe si de aniversario, de cumpleaños o de sant jordi (porque el año del confinamiento se nos amontonaron los regalos) pero quiero pensar que fue de cumpleaños...), y me releí "ojalá mis alas vayan a encajarme bien"... un título precioso para un precioso poemario... 

y copio aquí uno de los poemas que me he quedado para mi pequeño palacio de vocabulario...

Solos

Tumbada, pensando
la pasada noche
cómo encontrar un refugio a mi alma
donde el agua no esté sedienta
y el pan no sea una piedra
se me ocurrió una cosa
y no creo que esté equivocada,
que nadie,
absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.
  
Solo, completamente solo,
nadie, absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.
  
Hay algunos millonarios 
con dinero que ni podrán gastar
sus esposas deambulan como lloronas
sus hijos cantan blues
tienen médicos caros 
para curar sus corazones de piedra.
Pero nadie
absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.
  
Solo, completamente solo,
nadie, absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.
  
Ahora, si escuchas atento,
te diré lo que sé, 
se están agrupando nubes de tormenta
el viento va a soplar 
la raza del hombre está sufriendo
y yo no puedo escuchar el llanto,
porque nadie,
absolutamente nadie,
puede sobrevivir aquí solo.
   
Solo, completamente solo,
nadie, absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.

una maravilla volver a leer a maya angelou...


y después de los poemas de maya angelou, me leí "ana no" de agustín gómez arcos, uno de los regalos de cumpleaños (este año ha habido muchos regalos de cumpleaños) de nonó (que es tan bonica que me ha hecho dos regalos...)

y llevaba tiempo queriendo leer a agustín gómez arcos, y éste de "ana no" la verdad que es que me llamaba la atención... 

y me ha encantado conocer a ana paucha (ana no) y su triste y jodida historia... qué libro más bonito y más duro y más complicado y más desagradable y más tierno, de verdad... 

un placer conocer a agustín gómez arcos y a su ana no...


y como ya era el cumpleaños de wne, nos compré el "coloquio de invierno" de luis landero (porque le encantaba el landero) y me lo leí del tirón (en realidad en tres tirones) el lunes que aquí era festivo...

y el "coloquio de invierno" del landero es un decameron en el que un grupo de desconocidos atrapados en un hotel rural por la borrasca filomena, se cuentan historias unos a otros a la manera de bocaccio...

una maravilla de libro, la verdad...

(y creo que es bonito leer libros que le habrían gustado...)


y después del libro del landero, me llegó el libro de la suscripción de la torremozas, que este mes es el de mari trini (al que le tenía ganas desde que vi que lo sacaban), así que me llegó por la mañana y me lo leí al mediodía... 

y "poesía crónica" de mari trini me encantó... 

y como muestra de la poesía de mari trini, un botón... este poema que dice:

Nostalgia

Llena de amor
loca de cordura.
Insomnios de ensueño
dañinos e inquietos
Aún dudas?

una maravilla leer las poesías de mari trini...


y ahora me estoy leyendo (además de la correspondencia entre camus y la casares que como ya dije me va a durar unos cuantos meses...), "final de partida. diario a los setenta y nueve" de may sarton... regalo de mi querido padre... que lleva cinco años regalándome los diarios que la editorial gallo nero va publicando de may sarton sin saber que el primer diario de may sarton que me regaló, fue una de mis últimas lecturas antes de que el fin del mundo empezara, y me gusta leerla en estos días extraños en los que tengo la sensación (absurda pero inevitable) de que todo está a punto de volver a empezar... por si recupero la calma que recuerdo de aquella primera vez que la leí, y aunque no la recupero, admito que me encantan los diarios de may sarton...

(editorial gallo nero: para cuándo sus poemas completos?...)