lunes, 28 de septiembre de 2026

y terminé de leerme "es ligera mi marcha" la antología de marina tsvietáieva que acaba de publicar la editorial pre-textos... y me encantó (claro que cuándo no me ha encantado a mí, leer a marina tsvietáieva?...)

y de la antología de marina tsvietáieva me quedé con varios poemas (me sigue fascinando encontrar poemas nuevos, o en los que no me había fijado, después de tantos años leyéndola...) y copio uno aquí que me gustó especialmente, el que dice:

Hay dichosos y dichosas
que no pueden cantar, las lágrimas
fluyen! Qué dulce fluye la pena, 
cual aguacero torrencial!
  
Para que bajo las piedras algo tiemble. 
Para mí - la vocación es como un látigo -
entre el sollozo fúnebre, 
el deber me ordena - cantar. 
   
David le cantó a su amigo. 
Aunque dividió la pena por la mitad!
Si Orfeo no hubiera descendido al Hades
y únicamente su voz hubiera enviado, 
  
si hubiera enviado únicamente su voz a las tinieblas, 
y él hubiera permanecido como prescindible en el umbral, 
Eurídice caminando como por una cuerda
hubiera llegado hasta él...
   
Como por una cuerda y hacia la claridad, 
a ciegas y sin retorno. 
Pues se te otorgó la voz, poeta, 
todo lo demás te fue arrebatado. 

una verdadera maravilla la nueva antología que acaba de publicar la pre-textos...


y como este mes estoy necesitando más poesía de lo normal, y mis reservas de poesía están bajando, retomé la poesía completa de marianne moore, y me releí "sin embargo"...

y sigo intentando que marianne moore me encante, pero no me encanta... me gusta, sí... la admiro, también... pero no me encanta... así que como voy con prisas, no voy a copiar ninguno de sus poemas... lo siento...


y después de releer a marianne moore, me leí "viaje de egeria" de egeria (claro), libro que la pequeña erudita que hay en mí no tenía localizado, así que en cuanto me enteré de que había un libro de viajes escrito por una española (aunque españa como tal no existía, ella era de por ahí por galicia, cuando galicia era romana), que allá por el siglo IV (sí, el cuatro), se había ido hasta palestina, y desde allí había escrito cartas a sus amigas, pues lo busqué, me lo compré y me lo leí... 

y no te sé decir qué es más interesante, si el viaje en sí, las cartas en las que va contando su viaje a sus compañeras que se han quedado aquí, o la introducción en la que te cuentan como se descubrieron las cartas y lo que costó identificar a la autora...

(que la pequeña erudita que hay en mí, se lo pasó pipa...)


y después del viaje de egeria me leí "inmortalidad y reencarnación" de alexandra david-néel, libro que me compré mientras (sí, mientras, soy así de nerviosita...) el de "la escritora vive aquí" de sandra petrignani, porque alexandra david-néel era la única escritora de la que habla sandra petrignani en su libro, que no tenía el placer de conocer...

y aunque quizás debería haber empezado por sus libros de viajes, que ya tengo localizados, el primer libro que encontré fue este de "inmortalidad y reencarnación", y aunque está muy bien explicado todo, hace un recorrido por distintas creencias sobre el tema, la verdad es que yo tenía más interés en conocerla a ella que en el tema en sí... así que diré que ella me ha caído muy bien... me gusta cómo escribe y cómo cuenta las cosas, pero el tema no me interesaba demasiado, así que el libro, al final, se me hizo un poco largo...


y después del libro de alexandra david-néel me leí "la vida normal" de clara muschietti, pero eso vuelvo en cuanto pueda que ahora me tengo que ir...




viernes, 18 de septiembre de 2026

después del "embrujamiento" de elisabeth mulder, seguí con poesía y me leí "instintos" de maría lorenzo (otra compañera de la editorial loto azul...) que es un precioso poemario mezclado con ensayos, en el que la autora hace un recorrido, como el propio título indica por nuestros instintos...

y después me leí "el regreso de los exiliados" de elisabeth de waal, una maravillosa novela que habla del regreso de los exiliados al berlín de los años cincuenta, después de la segunda guerra mundial, y lo raro de volver, y el ambiente enrarecido, y es una maravilla de novela, que te cuenta el final ya desde el principio y aún así consigue angustiarte y sorprenderte... y no cuento más, porque vale la pena leerla...

y después me leí "pánico y ternura" de paz lópez, que es una mezcla maravillosa de autoficción y ensayo, en el que paz lópez va cintando a algunas de mis autoras favoritas como nathalie léger, natalia ginzburg, la plath, susan sontag, joan didion, virginia woolf, gabriela mistral, anne sexton, emily dickinson... así que me encantó el libro...

y después me leí "lo más difícil del capitalismo es encontrar dónde poner las bombas" de judite canha fernandes, un potente (potentísimo poemario) como cualquiera que lea el título se puede imaginar, que ha sido un auténtico placer leer... y me ha gustado tanto (tantísimo) que ya estoy buscando más libros traducidos de judite canha fernandes, porque me ha fascinado mucho) (y también estoy buscando más libros de la editorial la tortuga búlgara, porque no los tenía localizados...)

y después me leí "maneras de decirlo" de grela bravo (compañera de la editorial olé libros (que es prima hermana de loto azul...) que también mezcla poesía y ensayo, sobre el duelo y el dolor, y que ha sido un placer leer...

y después me leí "aprendiendo a vivir" de clarice lispector, que reune las crónicas que la lispector publicó durante años en un periódico... y he de decir que después de tantos años intentando que me guste la lispector (yo sé que es buena, pero no llegaba a emocionarme del todo con ella...) creo que en la lispector cronista he encontrado a mi lispector ideal... porque de verdad que me ha encantado leerla...

y ahora me estoy leyendo "es ligera mi marcha" de marina tsvietáieva, una antología que acaba de publicar la editorial pre-textos... y de momento encantada... claro que hace años que adoro a la tsvietáieva...

ha sido una semana complicada, y cuando la cosa se complica yo tiro más a la poesía y al ensayo... nunca lo he analizado, pero es así... 

y aunque me gustaría profundizar más en mis últimas lecturas no tengo fuerzas ni tiempo... 

hay citas y poemas de todas ellas en mi petit palais du vocabulaire...

y que estoy bien... por si alguien se estaba preocupando...

agotada, pero bien...





jueves, 10 de septiembre de 2026

y como ya adelanté, me encantó "más allá de las razones" de yiyun li... 

y es que yiyun li es otro de mis últimos grandes descubrimientos... me encantó el de "en la naturaleza las cosas crecen", y el de "querida amiga, desde mi vida te escribo a tu vida" (dos maravillas) y esperaba con ilusión que publicasen éste de "más allá de las razones", porque habla de él creo que en el de en la naturaleza las cosas crecen...

y es que éste es el libro que yiyun li escribió después del suicidio de su hijo mayor (al que llama nikolai en el libro...)

(el de "en la naturaleza las cosas crecen" lo escribió después del suicidio de su hijo pequeño...)

y aunque contado así, podría parecer fuerte (que lo es) los libros de yiyun li son sorprendentemente luminosos...

y "más allá de las razones" empieza así:

"Mamá querida, dijo Nikolai.
Me sorprendió. Solo me llamaba así cuando yo no prestaba atención. Pero ahí estaba, aferrada a mi atención porque ahora era lo único que podía darle.
Nunca te llegué a contar lo mucho que me gustaba que me llamaras así, dije.
Cómo llamabas a la abuela?
Cuando tenía tu edad? Mamita, dije.
Qué cariñosa, dijo él.
Hay que dar con el nombre correcto cuando te resulta difícil encariñarte con una persona, dije. "Encariñarse", pensé, qué palabra más extraña. Encariñarse. En-cariñarse. En-el-cariño. Es posible des-encariñarse?
Qué sorpresa verte aquí, dijo Nikolai.
Uno de los dos lo hizo posible, dije.
Creo que es tu culpa.
Me reí. Tú siempre con las mismas, dije. Entonces le expliqué las libertades que me había tomado para llegar hasta aquí. En primer lugar, había hecho que el tiempo se volviera irrelevante."

es un diálogo imposible con su hijo muerto, en el que yiyun li hace que el tiempo se vuelve irrelevante, pone en pausa todo en lo que cree, y sigue hablando con su hijo, no sé si para intentar entenderlo, o simplemente buscando un poco de consuelo...

y es que, como ella misma dice:

"Yo no era la Reina Blanca, que pone las reglas, ni tampoco Alicia, que se niega a vivir según las reglas. Yo era una madre genérica en duelo por la pérdida de un hijo genérico a causa de una tragedia inexplicable. Ya van tres clichés. Podría librar una guerra personal contra cada uno de ellos. Duelo: del latín gravare, cargar, y gravis, grave, pesado. Qué clase de madre consideraría una carga vivir en el espacio vacío dejado por su hijo? Explicar: del latín ex (fuera) + plicare (plegar), es decir, desplegar. Pero decir que la acción de Nikolai fue inexplicable es como decir que un ave migratoria está perdida cuando llega a un nuevo continente. Quién puede decir que el errante no tiene motivos para cambiar el curso de su vuelo? No era inexplicable para mí, simplemente no quería tener que explicarlo. La tarea de una madre es envolver, no desplegar."

en una de sus conversaciones, yiyun li le dice a su hijo:

"He estado tratando de encontrar ese poema de Elizabeth Bishop, dije. Te acuerdas? Ese sobre el que escribiste.
No me acuerdo, dijo Nikolai.
La primera semana de sexto de primaria, dije. Escribiste sobre cómo gracias al poema te diste cuenta de que la memoria convertía en colores los lugares a los que habíamos viajado.
Gris púrpura para Croacia, dijo."

juraría que es el poema con el que yiyun li empieza el libro... el de "distancia"... (que yo copié hace años como "porfía", de una antología que leí allá por el dos mil trece...), el que dice:

Días que no pueden acercarte a mí
o no quieren.
Distancia que pretende parecer
todo menos obstinada,
discuten y discuten y discuten conmigo
incesantemente
sin lograr demostrar que te quiero o que te aprecio menos.
  
Distancia: recuerdas toda aquella tierra
bajo el avión;
aquella costa
de playas apagadas y rebosantes de arena,
extendiéndose hasta la indistinción
hasta el final
hasta el final, más allá de mis razones?
   Días y piensa
en todos aquellos instrumentos amontonados,
cada cual para su uso,
anulando la experiencia de los demás;
en cómo se parecían
a un horrible calendario
"Cumplidos de Nunca&Siempre, Inc."
  
El intimidante sonido
de estas voces
que tenemos que encontrar por separado
puede y debe ser vencido:
Días y Distancia derrotados de nuevo
y desterrados
definitivamente del apacible campo de batalla.

(mira que me gusta encontrar poemas que yo he necesitado copiar de mis poetas favoritas, al leer a mis escritoras favoritas... es como cuando una amiga te habla bien de otra amiga...)

 y se pregunta yiyun li:

"cómo es posible, pensé. Cómo es posible saber un hecho sin aceptarlo? Cómo es posible aceptar la elección de una persona sin cuestionarla? Cómo es posible cuestionarla sin terminar en un callejón sin salida? Cuánto hay que buscar antes de encontrar otro callejón sin salida más allá del callejón sin salida? Y si hay otro final más allá, entonces no puede decir que no tuviera salida, o sí?"

y yo sé que es posible saber un hecho sin aceptarlo... y sé lo que es no cuestionarte ciertas cosas...

sonreí cuando yiyun li escribe:

"Habían pasado siete semanas desde la muerte de Nikolai. En la tradición budista, el alma deja este mundo y pasa al siguiente después de cuarenta y nueve días. Yo no creía en este ni en el otro mundo, ni en el alma ni en la falta de alma, ni en el lapso de cuarenta y nueve días en que los difuntos retenían sus sentidos con una intensidad que ningún cuerpo vivo podía alcanzar. Aun así, qué pasaría si él no estuviera aquí mañana? Y si mañana, cuando hable, nadie me responde?"

algo parecido me pasó cuando me leí el libro tibetano de los muertos... yo también calculé los días... yo también me planteé qué pasaría... aunque yo tampoco creo (o creía) ni dejo de creer en ciertas cosas, de sobra sé que el duelo cambia las creencias (y su ausencia) y te vuelve más indecisa o menos segura de ciertas cosas...

sonreí también cuando yiyun li me contó que:

"Pensé en un libro llamado La noche interrumpida, de Rebecca West. Había pensado muchas veces en ese título durante los días y las semanas posteriores a la muerte de Nikolai. Desde el momento en que me enteré de la noticia no tuve ni un instante de duda acerca de la fría y oscura realidad que se cernía sobre nosotros: esta noche interrumpida es y será una parte permanente de nuestra vida."

(seguramente porque "la noche interrumpida" fue el último regalo de navidad que él me hizo (justo antes de que el fin del mundo empezara) y además rebecca west fue una de las primeras autoras que me descubrió (le encantaba descubrirme autoras), con aquel "el regreso del soldado" que me regaló cuando lo nuestro estaba empezando, un domingo por la mañana (todavía me acuerdo) en esa librería que tiene los libros de bolsillo en el sótano...)

asentí cuando dice:

"Bueno, dije. Porque prepararse no es vivir la experiencia. Vivir anticipadamente no es vivir. Voy a estar triste hoy, mañana, dentro de una semana, dentro de un año. Voy a estar triste para siempre."

(seguramente porque me recordó algo que me dijo mi querida kitti poco después de la muerte de wne: que no me iba a dejar de doler...)

me gusta también cuando dice:

"Desearía que estuvieras aquí otra vez, desearía que estuvieras cerca.
Tenía esos versos dando vueltas en la cabeza. Hacía poco más de un año había perdido a una amiga cercana y había escuchado esa canción durante días."

o cuando dice:

"No sientes a veces que otros tienen respuestas a preguntas que tú no sabes cómo contestar?"

admito que yo tengo esa sensación casi todo el tiempo...

y dice también:

"Como dividir el tiempo: un año en días, un día en horas, una hora en minutos, dije.
Pero, no has pensando que el tiempo, roto de esta manera, se convierte en arenas movedizas?, dijo.
Sí, soy plenamente consciente de ello, dije.
Y aun así decides vivir en arenas movedizas?
Lo que tú llamas arenas movedizas, dije, es nuestra realidad."

(ay! el tiempo roto...)

y que:

"los poemas son historias que tratan de decir lo que no puede ser dicho.
Siempre dices que las palabras no alcanzan, dijo.
Las palabras no alcanzan, es cierto, pero a veces su sombra puede rozar lo innombrable."

(frase que estando a punto de publicar mi tercer poemario, me vino bien leer... claro que teniendo en cuenta que en mi poemario yo sigo hablándole a él en algunos de los poemas, también me vino bien leer el libro de yiyun li, antes de que se publique... por aquello de normalizar hablar (por escrito) con los muertos...)

y antes de acabar, copio un último pedacito del libro, porque creo que es algo yo misma (me) he preguntado algunas veces...

y es que dice yiyun li:

"Lo que quería preguntarte, dije, era esto: cuánto puede durar nuestra conversación?
Cuánto puede durar? Pensaba que era decisión tuya. Esto no ha sucedido por mí. Has sido tú.
He sido yo, verdad?
Así que la pregunta es para ti, dijo. Cuánto quieres que dure la conversación?
Mañana, pasado mañana, siempre, para siempre, pero pensé que ninguna de esas era la respuesta correcta."

que me ha encantado volver a leer a yiyun li...


y después del precioso y doloroso libro de yiyun li, como mientras me lo leía me llegó "embrujamiento" de elisabeth mulder, que es el último libro que me ha llegado de la maravillosa suscripción a la editorial torremozas, pues me lo leí...

y es que a elisabeth mulder la llevo leyendo años, pero siempre en distintas antologías (la leí por primera vez, si no recuerdo mal, en el segundo tomo de la antología general de poetisas españolas, de la misma editorial torremozas, o quizás en el de peces en la tierra (que me leí más o menos en la misma época...), luego la leí también en la antología de poetas españolas que va de la generación del 27 al siglo xv, en la de rojo-dolor, en la de las sinsombrero, en la de las mujeres del 27 y en la de los cien mejores poemas de amor en español...), pero no había podido leerme un poemario entero de ella...

así que después de tantos años, ha sido un placer poder disfrutar de uno de sus poemarios...

y como muestra, un poema:

Nada sabemos

Nada sabemos.
Es un arcano nuestro destino. 
Partid, marchemos, 
aunque ignoremos 
nuestro camino!
  
Nada sabemos. 
Somos lo ignoto, sombras, misterio;
desde la cuna hasta el cementerio, 
entre dos farsas; Amor y Ciencia, 
bajo un gran peso: el Dolor, doblados, 
como un rebaño de condenados
marchamos prestos hacia ignorados
dominios, atormentados
por la Conciencia. 
  
Quién nos conduce, quién nos ordena?
Quién nuestras vidas inspira y llena?
Por qué reímos, por qué queremos?
Nada sabemos, nada sabemos!

una maravilla (como todos los libros que publica la editorial torremozas...)



martes, 8 de septiembre de 2026

y como decíamos ayer, me leí "tener un cuerpo" de brigitte giraud (que es uno de mis grandes descubrimientos del año pasado, a la que amé después de leer su maravilloso "ahora" y de la que me acabé de enamorar con su "vivir deprisa"...) y que forma parte de mi grupo imaginario/literario de apoyo al duelo... 

y "tener un cuerpo" empieza así:

"Se van extendiendo unas placas rojas que queman, que inflaman la piel, que reptan hasta llegarme a las mejillas. Soy un bogavante metido en agua hirviendo que lanza alaridos por dentro, incapaz de mover los miembros. Solo puedo respirar mediante un esfuerzo terrible, busco el aire que vendrá a mitigarme el fuego de la garganta. Oigo la palabra escarlatina. Oigo a mi madre que va y viene, me doy cuenta de que se sienta al borde de la cama y me pone un guante de felpa húmedo en la frente. La fiebre está en fase más alta, a ratos lo veo todo negro. Mi padre comenta cómo progresa la infección y no oculta que está preocupado. Se mueve en contrapicado encima de mi cama y confía ciegamente en la penicilina." 

y como su título indica, "tener un cuerpo" no cuenta precisamente lo que es tener un cuerpo, la infancia, la enfermedad, el dolor, la extrañeza, la adolescencia, los primeros amores, los primeros picores, las primeras veces, las primeras traiciones, un aborto, la convivencia, el embarazo, la maternidad, el miedo, el amor, la pérdida, el duelo y la extraña vuelta a la vida que viene detrás... pero todo esto a lo brigitte giraud, que tiene una manera de escribir y de contar muy suya y muy maravillosa...

"Me pregunto de qué depende el deseo, por qué el cuerpo se sobresalta, por qué el vientre se contrae cuando aparece la otra persona. De qué depende esa fascinación, esa forma de convertir todos los detalles del cuerpo de la otra persona, todas sus palabras, todas sus actitudes en una excepción? Por qué todo en la otra persona es acontecimiento, asombro? La voz sobre todo, la textura única, la forma de componer las frases, las entonaciones, los silencios, los sobreentendidos." 

yo tampoco lo sé...

me hizo sonreír la parte en la que cuenta que:

"El chico me espeta, con un gesto de irritación, que me parezco a mi madre. Cómo dices? Sí, cuando se me crispa la cara, cuando digo algo desagradable, me parezco a mi madre. Es curioso: para una chica, parecerse a su madre, es pues un mal asunto? Con lo guapa que es mi madre."

seguramente porque mi madre también es muy guapa...

después cuando cuenta que:

"Mi madre me pregunta por Yoto, pero no atiende. Tiene esa voz animada que no me gusta. Luego, antes de colgar, dice que mi padre está adelgazando, que mi padre no come. Le duele el vientre. No sabe decir dónde, el abdomen o el estómago, y a veces el dolor le sube hasta el plexo." 

y ya en la parte del duelo (que aunque el libro me ha encantado, cada cual es cada cual y sabe porqué lee, y a mí los libros de duelo (o las partes que tratan sobre el duelo de determinados libros) me tienen enganchada... los sigo necesitando y me siguen haciendo bien...), asentí cuando me contó que:

"Hace calor, pero no tengo calor. Evito el sol, no me baño. Me mantengo a distancia de cualquier sensación, busco la neutralidad. Ando sin desplazar el aire, no me pongo el traje de baño. Ni olas ni viento. Nada que sea vivificante. Voy para un lado y luego para el contrario, como un animal muy viejo. Huyo del olor de la higuera y del olor del aceite solar." 

asentí porque sé que el primer verano (el de dos mil veintiuno) hacía calor (en verano siempre hace) pero yo no tenía calor... 

(fue el último verano en el que me tapé por las noches...)

tampoco me puse el traje de baño (ni ninguno de mis biquinis) aquel primer verano... 

(y sigo huyendo, no del olor de la higuera, ni del aceite solar, si no del olor del aftersun...)

también asentí cuando brigitte giraud me cuenta:

"Aparento serenidad. Inauguro esta sonrisa que tranquiliza, que confirma que soy capaz de organizar los gestos sencillos de la supervivencia: hacer la compra, coger el autobús, fijar una fecha para la revisión de la caldera. No aparento ya mi edad en la forma de andar ni de sentarme en una silla." 

y con esta otra, sobre la cuenta atrás, seguramente porque cuando el primer aniversario se acercaba, la locura me rondaba, se me fue la cabeza, la sensación de ir a futuro, de que todo lo que había pasado iba a volver a pasar era muy loca, muy absurda y muy agobiante... que yo sabía que ya había pasado, pero esa sensación de inminencia de la repetición, era apabullante, y quieras que no reconforta, leérsela a otra...

y que es dice brigitte giraud:

"Por fin pasa un año. Dejo que me sorprenda esta cuenta atrás que no he previsto. No interviene la cabeza, es algo así como un recorrido muy físico, andar a pie por un juego de la oca. Etapas que recorro una tras otra, en orden, camino rocoso, carretera de noche, torrente, jardín botánico, dársenas en la niebla, puente colgante, calle desierta, bosque. Lo que avanza es mi torso, siempre en línea recta, el tiempo se vuelve espacio, se hace horizontal y circular. La primavera y, luego el verano llegan. Lo noto en el aire que respiro, que se alza al caer la tarde, saturado de gases de los tubos de escape. En la forma en que pasan las sombras por las aceras. Vuelve la fecha, y quien lo entiende es mi cuerpo. Está ya al tanto de todo. El olor del asfalto, que el calor humedece; el de los tilos en flor; el chillido de las golondrinas que vuelan en círculo al atardecer entre las fachadas. El viento del sur, que trae el tufo de las fábricas químicas. El rumor de las terrazas que siguen abiertas hasta entrada la noche y que sube por las ventanas abiertas. Los compases de la Fiesta de la Música. Mi cuerpo sabe que el accidente va a volver a ocurrir. La moto que acelera por el bulevar. Luego el estruendo." 

que me ha encantado el libro de brigitte giraud, de la que me declaro fan incondicional... a ver cuando saca más libros de ella la editorial contraseña...


y terminé de leerme el libro de brigitte giraud el día que murió gloria steinem, así que conforme me acabe el libro de la giraud, busqué (y no fue fácil) "mi vida en la carretera" de gloria steinem y he pasado el fin de semana releyéndola...

(estaba en la parte de abajo del todo de una de las estanterías del recibidor, pero antes de mirar ahí, miré en las del salón y en las del pasillo... estoy empezando a pensar que necesito un sistema para saber dónde está cada libro...)

y es que "mi vida en la carretera" fue el libro que me descubrió a gloria steinem... me gustó tanto que aquel año se lo regalé a mis hermanas por navidad... y releerlo ha sido una maravilla, una gozada, un privilegio... ahora ya conocía a gloria, ya no tenía esa atonitez (sé que me he inventado la palabra, pero es la que describe a la perfección lo que sentí la primera vez que me contó su vida en la carretera) de la primera vez, pero tenía la calma que da la relectura (no descubres el mediterráneo, te limitas a contemplarlo extasiada) y la verdad es que el libro es tan maravilloso como lo recordaba...

y recordé, que ya me dijo gloria steinem que:

"Las encuestas de opinión pública revelan desde hace mucho tiempo que prácticamente todas las cuestiones planteadas por el movimiento feminista reciben un apoyo mayoritario; sin embargo, a quienes nos identificamos con el feminismo todavía nos hacen sentir aislados, errados, desfasados. Al principio se daba por hecho que las feministas éramos todas amas de casa insatisfechas de barrio residencial; luego, un puñado de hembristas, quemasujetadores y radicales; luego, unas burdas imitadoras de los ejecutivos con maletín; luego, unas frustradas que se olvidaron de tener hijos; luego, votantes responsables de una brecha de género realmente decisiva en unas elecciones. Como esto último era demasiado peligroso, de pronto nos dijeron que estábamos en una era «postfeminista» y que podíamos calmarnos, parar ya, dar carpetazo. Ciertamente, el propósito común de todas estas descripciones disparatadas y contradictorias es el de ralentizar y detener un desafío para la jerarquía vigente."

y me recordó uno de los principio del activismo, que muchas veces se nos olvida:

"Toda persona que esté viviendo algo es más experta en el tema que cualquier experto."

que la sigo amando... que la vamos a echar de menos, y que como homenaje a una de las grandes feministas (iba a decir de la segunda ola, pero en realidad es una de las grandes feministas de todos los tiempos y de todas las olas) recomiendo (y mira que yo no soy de recomendar), leer sus maravillosas memorias y conocerla un poco, porque era una mujer maravillosa...
 

y después de las memorias de gloria steinem, me leí "las modernistas. seis poetas latinoamericanas", una de esas preciosas antologías de la editorial alba que él me solía regalar, y que ahora yo no puedo evitar comprarme de su parte... y en esta antología, como su título indica hay poemas (preciosos poemas) de seis poetas latinoamericanas... juana borrero, delmira agustini, gabriela mistral, alfonsina storni, juana de ibarbourou y teresa willms montt...

y como a la única que no tenía el placer de conocer (todas las demás son antiguas y queridas conocidas), era a juana borrero, por si hay alguien más que como yo, no tiene el placer de conocerla, copio aquí uno de sus poemas...


Los astros

 En la callada noche, cuando la sombra extiende
sobre la tierra muda su velo misterioso,
y arriba, en las alturas del éter anchuroso,
sembrado de luceros el firmamento esplende;
 
   mi alma soñadora que al infinito asciende
escucha sumergida en éxtasis dichoso,
hablar de las estrellas su idioma cadencioso
tan dulce, que tan sólo mi espíritu lo entiende.
 
   A mis oídos llega desvanecida y flébil
el eco de esas voces como el murmullo débil
que una dulzura vaga, indefinible encierra.
 
   De su prisión terrena mi espíritu se evade,
y un inefable goce mi corazón invade
sintiéndose tan lejos de la mezquina tierra.

una maravilla esta antología de la editorial alba...


y ahora me estoy leyendo "más allá de las razones" de yiyun li... y de momento, encantada...


lunes, 7 de septiembre de 2026

y retomo el hilo de mis lecturas (la vida se nos ha complicado un pelín a nivel laboral en los últimos días, y no he tenido apenas tiempo de pasar por aquí) y diré que terminé de leerme "el legado de las diosas" de katerina tucková, que es un novelón, una maravilla de novela que mezcla presente y pasado, investigación y recuerdos, la caza de brujas, los nazis, los soviéticos, venganzas personales y maldiciones que pasan de generación en generación y que me encantó, pero también diré que el epílogo me dejó un regusto amargo que más de una semana después de haberlo terminado, me sigue rondando...

pero es un novelón... 


y después del libro de katerina tucková, me leí "entre flores secas" de andrea bleda nieto, otra de las compañeras poetas de la editorial loto azul (con la que no sé si he dicho ya que en breve publico nuevo poemario!)

y me encantó también el libro de andrea bleda nieto, que tiene poemas preciosos... y me he quedado con varios para mi petit palais, y para esos apuntes para una antología de poetas en castellano, y copio tres aquí, porque los tres me encantaron...

el primero porque tiene razón, echar de menos y el dolor parecen sinónimos...

Echar de menos y el dolor parecen sinónimos

Me duele el pasado.
He perdido mucho de lo importante,
de eso que te moldea y te da forma.
He perdido muchas de esas piezas esenciales, 
insustituibles, 
imposibles de rellenar, 
de esas que aprendes a vivir con los huecos. 
   
La pérdida. 
El duelo. 
El silencio que hay tras el vacío;
el silencio que se esconde
en el interior de una misma. 
  
Detesto echar de menos;
pero si algo he aprendido de echar de menos, es 
que cuando consigues abrazar
al recuerdo y al olvido, perdonar, 
perdonarte
lo suficiente antes de la entrada de la madrugada, 
puedes concederle alas al dolor, 
y hacerlo más ligero. 

el segundo porque me parece que un buen consejo...

Fotosíntesis

A veces
hay que cubrirse los ojos con cosas bonitas:
llenarse el rostro de flores, 
respirar su aroma
y entender que, al igual que ellas, 
ir en busca de la luz
solo depende de nosotros mismos. 

y el tercero, porque me vino bien leerlo, así que lo comparto, por si alguien más lo necesita en este momento...

Enfrentándose a una misma

Las inseguridades y el miedo
están tejiendo mi futuro otra vez;
he ondeado una bandera blanca a mi favor, 
pactando una tregua con mis demonios. 
  
Las inseguridades y el miedo
están tejiendo mi futuro otra vez;
dan forma a mi vida, 
y no quiero que escojan el rumbo a recorrer. 
  
-No quiero tener miedo.-

y después del precioso poemario de andrea bleda nieto, me leí "tener un cuerpo" de brigitte giraud, pero hoy no puedo escribir más... la tarde se me acaba de complicar... así que en cuanto pueda, vuelvo...