viernes, 24 de abril de 2026

y después de los versos a blok de marina tsvietáieva, me leí "el lugar" de annie ernaux, que empieza así:

"Hice los exámenes prácticos de aptitud pedagógica en un instituto de Lyon, por la zona de la Croix-Rousse. Un instituto nuevo, con plantas en la parte reservada a la administración y al cuerpo docente, y una biblioteca con el suelo enmoquetado de color arena. Allí esperé a que vinieran a buscarme para dar mi clase, objeto del examen, ante el inspector y dos asesores, profesores de letras muy reputados. Una mujer corregía exámenes resueltamente, sin dudar. Me bastaba con salir airosa la siguiente hora para poder hacer lo mismo que ella durante toda mi vida. Ante una clase de bachillerato de ciencias expliqué veinticinco líneas -había que numerarlas- de Papá Goriot, de Balzac."

dos meses después su padre moría... y eso es lo que cuenta la ernaux en esta novela... la muerte de su padre justo después de que ella consiguiera cambiar de clase social...

y dice annie ernaux:

"Mi madre solo cerró la tienda para el entierro. Si no, hubiera perdido clientes y no podía permitírselo. Mi padre muerto descansaba arriba mientras ella servía licores y vino tinto abajo. Lágrimas, silencio y dignidad, así es como hay que comportarse ante la muerte de un ser querido según la concepción elegante del mundo."

y curiosamente descubro que estoy más cerca de la madre de la ernaux que de la ernaux misma... creo que ya he contado que el mes que wne estuvo en el hospital trabajé todos los días, salía del hospital por la mañana, las noches que pasé allí, desayunaba, me cambiaba de ropa y bajaba a trabajar... trabajando estaba cuando murió, pensando, también es cierto, que un rato iría al hospital... y el funeral fue a medio día, nos dio tiempo de volver, tomarnos un café en el horno de la calle norte, y abrir a la hora...

el día que falleció mi abuela, mi padre me llamó para contármelo a las ocho de la mañana y a las nueve abrimos la persiana como si no hubiera pasado nada... sí que es verdad que al día siguiente cerramos, pero también es cierto que era treinta y uno de diciembre (mi abuela falleció el treinta de diciembre) y que aún así, yo esa mañana trabajé porque había que facturar y cerrar el año y aperturar el siguiente y todas esas cosas (por la tarde no, porque la pasamos en el tanatorio...)

cuando falleció mi abuelo (hace unos días hizo treinta y tres años) era semana santa, mi abuelo falleció sábado de gloria y el funeral y el entierro fueron el domingo de resurrección, así que la tienda no llegó a cerrar... yo tenía entonces quince años y recuerdo que pensé que mi abuelo había sido práctico y serio hasta para eso... 

así que como digo, entiendo más a la madre de annie ernaux que a annie ernaux... lo que me plantería dudas en cuanto a mi clase social, sino tuviera claro (sobretodo desde que leo sobre el duelo) mi clase social... 

el libro?... interesante, pero frío... annie ernaux me ha contado la muerte (y la vida) de su padre y yo (yo!) no he llorado... y mira que me gusta a mí llorar con los libros de duelo... 

una maravilla, fría, pero maravilla...


y después del libro de la ernaux, retomé (y terminé) la "poesía completa" de alejandra pizarnik y me releí los "poemas no recogidos en libros"... 

y siempre es una maravilla releer a la pizarnik, en la que encontré otra señal para seguir escribiendo lo que sea que estoy escribiendo cuando me dijo:

Escribes poemas
porque necesitas
un lugar
en donde sea lo que no es

porque creo que es justo eso lo que estoy haciendo...

y me quedé también con este otro poema que dice:

en el amanecer venido de mis ojos
pájaros parados en el aire son a mis ojos
lo que flores en la mano de un muerto
voz dorada en el aire
caída de un árbol abierto
y no es verdad que pediré socorro

porque tiene pájaros...

y también éste que dice:


el silencio es luz
el canto sabio de la desdicha
emana tiempo primitivo
buscaba la piedra no el pan
un himno inocente no las maldiciones
el conocimiento de mis nombres
para olvidarlos y olvidarme
pero lo que no busqué es el exilio 
ni tampoco me dije mentiras
no adoré el sol
pero no esperé esta luz negra
al filo del mediodía

porque me encantó...

una maravilla, siempre, releer a la pizarnik... 


y después de terminar con la poesía completa de alejandra pizarnik (ya estoy pensando qué otra poesía completa empezar ahora, porque creo que ahora mismo tengo pocos tomos de poesías completas empezados) me leí "parte de la felicidad" de dolores gil... que empieza así:

"Un domingo de septiembre de 1992, el día antes de la primavera, la enredadera que cubría gran parte del jardín de la casa de Cucha Cucha se prendió fuego mientras mi padre hacía un asado. Yo tenía once años y no sabía nada sobre el dolor. Esa única chispa desencadenó un torbellino trágico, un abismo por donde se escurrió la vida tan como la conocía hasta el momento."

un accidente brutal, una desgracia, uno de esos momentos que parten la vida en dos, que la cambian, que la abisman y de los que no sé si te puedes llegar a recuperar.

ese domingo de septiembre, una serie de acontecimientos (el fuego, la rotura de un cristal al intentar apagarlo...) acabaron con la muerte de manuela, la hermana de seis años de dolores gil, que tenía en ese momento once años y que como ella misma dice, no sabía nada sobre el dolor...

al día siguiente su madre le pregunta si quiere ir al entierro, pero también le dice que si no tiene ganas, que una de sus amigas puede quedarse con ella... y dolores gil, después de intentar vestirse decide que prefiere no ir... 

"Presenciar su entierro habría sido una manera más auténtica de rellenar el hiato: entre ver a mi hermana medio muerta y no verla nunca más, entre ese funeral al que no pude ir y por fin entender con mi cabeza de once años que en un minuto todo lo que conocía y tenía por bueno había desaparecido, debería haber sucedido algo. Un llanto dedicado. Un grito de angustia. Un ataque de nervios. Pero no hubo nada."

yo no quise verlo muerto... y casi cinco años después sigo sin saber si fue la decisión correcta... 

en el libro, dolores gil, además de la muerte de su hermana pequeña, nos habla de su maternidad, de lo que le costó quedarse embarazada, de su deseo de ser madre, y del miedo... nos cuenta, por ejemplo, una visita a urgencias con su bebé de meses, y dice:

"Sentí que las cosas sucedían a una velocidad irreal, aumentada, como si ya no hubiera suelo firme que pisar; por primera vez, me di cuenta del desastre que había causado cuando decidí tener un hijo. Lo supe mortal, entendí que los hijos no pueden permanecer intocados por la vida. Esa iluminación me liquidó. No entiendo cómo hizo mi madre para seguir viviendo. Tenía dos hijas más, es cierto, pero Manuela era su preferida."

es algo en lo que he pensado mucho... ese miedo... me atrevería a decir que uno de los motivos (creo que el principal motivo) por los que decidí (le di muchísimas vueltas) no ser madre fue precisamente ese miedo... cómo lo hacéis (me pregunto siempre que estoy con una amiga o con mi hermana) para no sucumbir al miedo... cómo lo hacen las madres para no enloquecer de miedo ante esos seres tan dependientes y tan pequeños?... 

también cuenta dolores gil que:

"A veces parece que deja de doler. Entonces algo mínimo la trae de vuelta: una canción, su nombre escuchado para llamar a otra niña en la calle, una cabellera enrulada que pasa por al lado. Y los sueños, esa sala de tormentos fabricada especialmente a mi medida. Durante veintiocho años, soñé que la abandonaba, que me la olvidaba, que la perdía en la multitud, que de repente volvía como si no hubiera pasado nada. Nunca la soñé ensangrentada: siempre una muerta-viva, una pequeña zombi congelada en sus seis años que pide más y más, como diciendo acá estuve siempre, por qué me dejaron? Acá estoy, acá en tu mente, acá me doy vuelta y te sonrío, acá me escapo corriendo, acá desobedezco a mamá y me arrojo a la muerte, acá jugamos a las muñecas juntas, acá te muestro mis rulos y mis ojos castaños, los mismos que tiene tu hijo, acá está mi carcajada, acá estoy enterrada, acá me recuperan, acá vuelvo, acá no pasó nada. Acá estoy, estoy acá."

y dice también dolores gil:

"Si no escribo este libro no puedo seguir viviendo. Me duele en el cuerpo: hace tres días me senté a terminarlo y el dolor me raja la cintura, los hombros. El cuello duro no me deja mirar a la derecha; tengo una piedra en el estómago que no puedo tragar; me duele el ceño, como si me hubieran pegado una piña que me dejó atontada. Pero si no escribo este libro no puedo seguir viviendo.
Escribir en vez de padecer, me dice mi analista."

escribir en vez de padecer, o para sacar de alguna manera lo que no puedes decir de otra manera... 

y sonrío cuando leo que:

"Durante años, los domingos lindos de primavera me hundían en una sensación de desastre. Una luz determinada, el silencio al volver a casa en el auto de algún paseo, el aire un poco más caliente que de costumbre: signos que me agobiaban."

a mí me agobia abril en general... siento una sensación de ahogo y de recaída que vuelve cada año y cada año me sorprende (y cada año me sorprende que me sorprenda)

cuenta también dolores gil en el libro, que sufrió un aborto, perdió mucha sangre y estuvo a punto de morir, y:

"Cuando vuelvo a casa, repaso el episodio y tengo otra ilusión: Manuela se fue suavemente, como un sueño pesado, a un abismo que la llamó y que la consoló, donde solo hay tranquilidad, donde el cuerpo ya no existe. Llegué a un descubrimiento -tuve que poner el cuerpo, es verdad-, pero valió la pena. Ahora sé. Mi hermana no sufrió. Por primera vez en muchos años, junto las piezas del rompecabezas y siento alivio."

(y gracias a dolores gil, yo también siento alivio...)

y ya para terminar, al final de este precioso y maravilloso libro dice dolores gil:

"Me cuento esta historia para romper el silencio familiar. Si mi madre estuviera viva, sabría un poco más de Manuela? La recordaría mejor? Es probable.
Pero ella también se fue de este mundo -se fue con su hija, pero esa es otra historia- y clausuró esa posibilidad. Escribir este libro es la única reparación que puedo intentar con mi hermana.
Me gustaría poder decirle que pienso en ella cada día de mi vida, que su muerte me sigue pareciendo lo más estúpido y doloroso del universo. Que si ese domingo el ritmo de los acontecimientos hubiese sido un poco más lento, la vida habría sido mucho más amable. Que su ausencia es abrumadora, un descubrimiento intolerable cada mañana, cuando me despierto y me acuerdo de que ella no está en este mundo. Que si la olvidé un poco fue porque necesitaba seguir viviendo, que si no la recordé en voz alta fue porque no pude: que tuve que despegarme esa costra que me adhería a su muerte. Me gustaría decirle que yo necesito seguir acá, durando. Me gustaría pedirle que me perdone por haberla dejado ir, porque no supe qué otra cosa hacer. Que a pesar de todo, tuve que afianzarme en el corazón de la vida."

jodido pero realmente precioso, el libro de dolores gil...


y ahora me estoy leyendo mi regalo de sant jordi (porque mi hermana nonó (la pequeña) es un encanto y me mandó dos (sí, dos!) libros desde barcelona para celebrar el día del libro...), el de "así viví 1900" de pauline de pange... y de momento encantada... 


jueves, 23 de abril de 2026

y antes de terminar "final de partida. diario a los setenta y nueve" de may sarton, me leí "el descenso" de william carlos williams, porque el sábado tenía una despedida de soltera y yo soy de las que se lleva un libro a una despedida de soltera... 

(en realidad, no... en realidad es que tenía que pillar un bus para ir y otro para volver, y si tengo que ir en autobús, prefiero llevar un libro en el bolso, porque me sé más o menos los trayectos, pero últimamente los tiempos de espera se han dilatado bastante en esta ciudad, porque no decirlo... de hecho me leí buena parte del libro de william carlos williams en los veinte minutos que estuve esperando que el bus llegara...)

el caso, que compré el libro de william carlos williams casi sin mirarlo... quiero decir, que es uno de esos libritos pequeñitos de poesía portátil que está sacando random house que homenajean aquella mítica colección de la mondadori que vendían en los kioskos a trescientas (o trescientas cincuenta) de las antiguas pesetas, cuando yo estaba estudiando primero de carrera (a mediados de los noventa del siglo pasado) y que son perfectos para llevarlos en el bolso... así que vi que acababan de sacar éste de william carlos williams y uno de marianne moore, y me los compré los dos, como digo, casi sin mirarlos...

no me di cuenta hasta que llegué a casa de que de marianne moore fue uno de los primeros libros que wne me regaló (el de poesía completa que me estoy releyendo poco a poco...) y de william carlos williams fue el último libro que me regaló... aquel "paterson" que jack le regalaba a della en el libro de la marilynne robinson que nos leímos a la vez, que fue mi segundo regalo de cumpleaños porque en el último cumpleaños que celebramos juntos, tuve regalo doble...

el caso que pensando estaba en esa curiosa casualidad cuando vi el título de la antología de william carlos williams: "el descenso"...

"el descenso", es curioso, pero es parte del título provisional que tienen los poemas que he escrito en el último año, y que había empezado a corregir unos días antes de mi visita a la librería, y que llevaba toda esa mañana pensando que debería descartar directamente, porque no sabía si tenía sentido corregirlos, ordenarlos e intentar hacer algo coherente con ellos o no... que estaba bastante desanimada (siempre me pasa, que recuerdo mis poemas mejores de lo que son en realidad... aunque también suelo recordar haber escrito bastante menos de lo que descubro que he ido escribiendo en realidad...) y pensando en si corregir o no lo escrito, y esa casualidad me hizo sonreír, la verdad...

así que de momento sigo corrigiendo lo escrito a ver qué sale, qué modifico y qué quito...

y hablando de señales (porque admito que para mí el título del poemario fue toda una señal) en la parada del autobús me encontré con esta cita (creo que alguna vez he contado que era de william carlos williams una de las últimas citas que le mandé a wne, el día que se fue a urgencias y se quedó ingresado, justo el sábado hizo cinco años...) que dice:


Escucha.
No te des la vuelta.
A lo largo de mi vida
aprendí mucho
dentro y fuera de los libros
sobre el amor:
no termina
con la muerte.

y sí, di un respingo... no puedo explicar exactamente porque más allá de lo obvio, ya que tendría que hablar de lo que estoy corrigiendo y no me gusta hablar de lo que estoy corrigiendo hasta que no está corregido del todo (ya sabes lo que decía katherine mansfield sobre contar lo que una está escribiendo...), pero sí diré que de momento esta cita está incluida en la parte del poemario que ando corrigiendo justo en este momento...

y además me encantó esta pequeña antología de william carlos williams, en la que además de este pedacito de poema he encontrado también un par de poemas para mi antología de pájaros...


y ya en casa de vuelta de la despedida de soltera, que estuvo muy bien, gracias... retomé "final de partida" el último diario de may sarton que ha publicado gallo nero, y me lo terminé también...

y dice may sarton en el prólogo de este diario:

"Siempre imaginé un diario que me llevara a recorrer los setenta y ocho años para, al final, enlazar con el inicio de mis ochenta. Imaginaba un diario filosófico que lidiara con alegrías y problemas, puertas que la vejez abría a las sorpresas y los esfuerzos inesperados, y aguardaba, para ese año, una cosecha muy fructífera.
Nunca sospeché que, en lugar de eso, tendría que luchar contra el dolor constante y la creciente fragilidad. Perdí más de veinte kilos, no podía hacer nada en el jardín y a principios de septiembre, el Día del Trabajo, tuve que dejar de escribir a máquina. Me convencí de que en un mes o dos me recuperaría, pero a finales de marzo no me quedó más remedio que asumir la posibilidad de que la mejoría nunca llegara. No parecía haber futuro para mí."

y este es el tono del diario... may tiene setenta y ocho años al principio del diario y está enferma... la pobre no se encuentra bien, depende mucho de sus amistades para hacer las cosas, y siendo como es ella, pues le cuesta... pero es un diario precioso, muy may sarton... porque incluso cuando se desespera es como es ella... no sé cómo explicarlo... que es un poco triste, pero muy bonito volver a leerla...

un placer, siempre, leer a esta mujer...


y después del último diario de la sarton me leí "mi alma y tú, minotauro" de andrea aranda, otra compañera de la editorial loto azul, que ha escrito un poemario precioso con el hilo de ariadna, mezclando al minotauro, a teseo, a ariadna y las cosas de la vida... y ya tengo poemas suyos en mi pequeño palacio de vocabulario, y en mis apuntes para una antología de poetas en castellano...

y como muestra este precioso poema, que dice:


Ojos de metal 

La infinita circunferencia metálica
encierra la finitud; al igual que los ojos
de quienes amamos,
un día dejarán de marcar la hora.
  
Honra ese preciso instante,
en que tu tiempo y el suyo
se sincronizan,
pues, aunque parece algo común,
es, en verdad, un acto divino.


un placer leer a andrea aranda...


y después del libro de andrea aranda, me leí "pequeñas labores" de rivka galchen, a la que conocí a principios de año con su novela "todo el mundo sabe que tu madre es una bruja" que me encantó y a la que estaba deseando volver a leer (éste de "pequeñas labores" me lo compré apenas terminé de leerme el de "todo el mundo sabe que tu madre es una bruja"...)

y "pequeñas labores" es un libro de autoficción sobre maternidad, pero también sobre lecturas, asociación de ideas y escritura...

capítulos cortos, autoras comunes, un estilo muy sencillo... que me ha encantado...

y como muestra, dos capítulos que me han gustado especialmente, el que dice:

"Un nuevo tipo de depresión

Es verdad eso que dicen, que un bebé te da un motivo para vivir. Pero, por otro lado, un bebé es un motivo por el que no está permitido morir. Hay días en los que esto no te hace sentir nada bien."

(creo que nunca lo he contado, pero la idea del suicidio me daba cierta tranquilidad... no era la única posibilidad, pero era una salida, una de las opciones, no sé cómo explicarlo, hasta el día en que niní (mi hermana la mediana) me dijo que estaba embarazada... ese día supe que ya no era una opción... no podía hacerle eso a mi hermana y a mi futuro sobrino... no podía condenarlo a tener una mamá triste... así que sí, asentí al leer este capítulo...)

y me gustó también mucho el que cuenta que:

"Cuando la bebé llegó a casa

La puse en la cuna y no lloró. Cómo es, que pregunté, que no está angustiada? Parece que dé por hecho que nosotros, por descontado, la querremos y cuidaremos. Se me hizo extrañísimo que lo diese por sentado. Me admiró su intrepidez."

que me ha encantado volver a leer a rivka galchen, y que ya tengo otro libro de ella localizado, que creo que me compraré en breve... porque me gusta tener lecturas a largo plazo...


y después del libro de rivka galchen retomé el libro de poemas de marina tsvietáieva, y me leí sus "versos a blok"...

versos que son una maravilla, como este poema que dice:

Tu nombre, un pájaro en mano.
Tu nombre, un témpano en la lengua,
un movimiento de los labios.
Tu nombre son cinco letras,
una palabra atrapada al vuelo,
un sonajero de plata en la boca.
  
Una piedra arrojada a un plácido estanque
que solloza al llamarte.
En el leve golpeteo de los cascos
resuena tu rumoroso nombre.
Y nos lo nombra en la sien
el sonoro chasquido del gatillo.
  
Tu nombre, ah, es innombrable!
Tu nombre, un beso en los ojos,
en la ternura helada de inmóviles párpados.
Tu nombre, un beso en la nieve,
un sorbo de agua pura, helada y azul.
Con tu nombre el sueño es profundo.

y como hace poco leí a blok, ha sido un placer leer los versos que la tsvietáieva le dedicó...



jueves, 16 de abril de 2026

y terminé de leerme los cuentos de "el jardín de rosas" de maeve brennan, que son una total y absoluta maravilla, tanto los de herbert's retreat, que es una hospitalaria comunidad de unas cuarenta casas agrupadas en la orilla este del hudson, a algo más de cuarenta y ocho kilómetros al norte de nueva york; como los de irlanda, o los últimos, los que tienen a la perra bluebell y a su dueña como protagonistas... 

que me ha encantado volver a leer a mi querida y reverenciada maeve brennan (y que la editorial eterna cadencia no sabe el regalo que me ha hecho al publicar esos relatos inéditos que él me prometió sin saber siquiera que existían...)


y como los días entre mi cumpleaños y el suyo están llenos de marcas invisibles, y yo busco señales y creo costumbres nuevas cada año para sobrevivir a estos días extraños (que empiezan con mi cumpleaños y acabarán el mes que viene, el día de su muerte) retomé la "poesía completa" de maya angelou (uno de los regalos de después del confinamiento, nunca supe si de aniversario, de cumpleaños o de sant jordi (porque el año del confinamiento se nos amontonaron los regalos) pero quiero pensar que fue de cumpleaños...), y me releí "ojalá mis alas vayan a encajarme bien"... un título precioso para un precioso poemario... 

y copio aquí uno de los poemas que me he quedado para mi pequeño palacio de vocabulario...

Solos

Tumbada, pensando
la pasada noche
cómo encontrar un refugio a mi alma
donde el agua no esté sedienta
y el pan no sea una piedra
se me ocurrió una cosa
y no creo que esté equivocada,
que nadie,
absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.
  
Solo, completamente solo,
nadie, absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.
  
Hay algunos millonarios 
con dinero que ni podrán gastar
sus esposas deambulan como lloronas
sus hijos cantan blues
tienen médicos caros 
para curar sus corazones de piedra.
Pero nadie
absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.
  
Solo, completamente solo,
nadie, absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.
  
Ahora, si escuchas atento,
te diré lo que sé, 
se están agrupando nubes de tormenta
el viento va a soplar 
la raza del hombre está sufriendo
y yo no puedo escuchar el llanto,
porque nadie,
absolutamente nadie,
puede sobrevivir aquí solo.
   
Solo, completamente solo,
nadie, absolutamente nadie
puede sobrevivir aquí solo.

una maravilla volver a leer a maya angelou...


y después de los poemas de maya angelou, me leí "ana no" de agustín gómez arcos, uno de los regalos de cumpleaños (este año ha habido muchos regalos de cumpleaños) de nonó (que es tan bonica que me ha hecho dos regalos...)

y llevaba tiempo queriendo leer a agustín gómez arcos, y éste de "ana no" la verdad que es que me llamaba la atención... 

y me ha encantado conocer a ana paucha (ana no) y su triste y jodida historia... qué libro más bonito y más duro y más complicado y más desagradable y más tierno, de verdad... 

un placer conocer a agustín gómez arcos y a su ana no...


y como ya era el cumpleaños de wne, nos compré el "coloquio de invierno" de luis landero (porque le encantaba el landero) y me lo leí del tirón (en realidad en tres tirones) el lunes que aquí era festivo...

y el "coloquio de invierno" del landero es un decameron en el que un grupo de desconocidos atrapados en un hotel rural por la borrasca filomena, se cuentan historias unos a otros a la manera de bocaccio...

una maravilla de libro, la verdad...

(y creo que es bonito leer libros que le habrían gustado...)


y después del libro del landero, me llegó el libro de la suscripción de la torremozas, que este mes es el de mari trini (al que le tenía ganas desde que vi que lo sacaban), así que me llegó por la mañana y me lo leí al mediodía... 

y "poesía crónica" de mari trini me encantó... 

y como muestra de la poesía de mari trini, un botón... este poema que dice:

Nostalgia

Llena de amor
loca de cordura.
Insomnios de ensueño
dañinos e inquietos
Aún dudas?

una maravilla leer las poesías de mari trini...


y ahora me estoy leyendo (además de la correspondencia entre camus y la casares que como ya dije me va a durar unos cuantos meses...), "final de partida. diario a los setenta y nueve" de may sarton... regalo de mi querido padre... que lleva cinco años regalándome los diarios que la editorial gallo nero va publicando de may sarton sin saber que el primer diario de may sarton que me regaló, fue una de mis últimas lecturas antes de que el fin del mundo empezara, y me gusta leerla en estos días extraños en los que tengo la sensación (absurda pero inevitable) de que todo está a punto de volver a empezar... por si recupero la calma que recuerdo de aquella primera vez que la leí, y aunque no la recupero, admito que me encantan los diarios de may sarton...

(editorial gallo nero: para cuándo sus poemas completos?...)



jueves, 9 de abril de 2026

y terminé de leerme "la hermana menor. un retrato de silvina ocampo" de mariana enriquez, y me encantó tanto que ya tengo otro libro de la mariana enriquez y otro de la silvina ocampo... lo que aún no sé es cuál de los dos me leeré primero...


y después del retrato que hace mariana enriquez de silvina ocampo me empecé a leer la correspondencia entre albert camus y maria casares... pero como yo tengo teorías para todo, sobretodo en lo que a la lectura se refiere, creo que las correspondencias hay que leerlas de a poco... no del tirón... y a ser posible mezclándolas con lecturas variadas... así que me voy leyendo las cartas entre camus y la casares poco a poco (y sobretodo por las noches) y yo calculo que al ritmo que voy, y teniendo en cuenta la extensión de las cartas, estaré con esta correspondencia hasta después del verano...


y me releí estos días también (adelanto ya que en pascua he leído bastante) la "invocación a la osa mayor" de ingeborg bachmann (porque me encontré con el libro de la bachmann buscando otro libro por las estanterías y me apeteció releerlo...) y me volvió a encantar...


y me leí "los versos de mi amiga" de esperanza ortega, a la apenas conocía gracias a una antología, y que ha sido un placer leer...


me leí también "a la salud de los muertos" de vinciane despret, que me fascinó y me reconfortó muchísimo... una preciosidad preciosa de libro...


y me releí "las troyanas" de eurípides (porque necesitaba ver un caso práctico del uso del coro en la tragedia griega, y recordaba de lejos que en "las troyanas" hay coro; porque estoy empezando a corregir los poemas que he ido escribiendo en el último año y podría necesitar un coro (aún no lo tengo claro) y como decía, necesitaba leer un caso práctico del uso del coro, y mira, precisamente buscando a eurípides fue como encontré a la bachmann, aunque después de leer a eurípides no sé si voy a usar coro o no (ni cómo voy a usar el coro si es que acabo usándolo)) y me encantó... claro que me encantó que admito que no me fijé demasiado en el tema del coro... 

(sobretodo lloré con la muerte del hijo de héctor, porque recordaba la versión de la iliada (corta y en el fragor de la batalla) y no ésta de "las troyanas"...)


y me leí también "días lentos, malas compañías" de eve babitz... y la babitz sigue siendo uno de los grandes descubrimientos del año, y esta novela hecha de relatos, la verdad es que me ha encantado... 


y me leí también "eres los días de abril en el mundo" de lin huiyin, poeta china a la que no tenía el placer de conocer, y que admito que compré porque me encantó el título de la antología...

y de lin huiyin me he quedado con un montón de poemas para mi petit palais y para mi antología de pájaros...



y anoche (que era mi cumpleaños) me empecé a leer "el jardín de rosas" de maeve brennan...

(porque wne me regaló hace muchos años (allá por el dos mil once, así que casi quince años hace...) las crónicas de nueva york, de maeve brennan, y yo me enamoré de ella, y luego me compré su novela de visita, y wne me regaló sus fuentes del afecto, sus cuentos irlandeses?... no exactamente... y es que una de nuestras bromas internas consistía en que de vez en cuando, wne llegaba a mi casa y aseguraba que había visto un libro inédito de la maeve brennan (a veces incluso se inventaba el título de ese libro inventado) en la librería en la que había estado antes de venir a mi casa, y entonces yo lo buscaba ilusionada y descubría que me estaba tomando el pelo y me enfadaba (porque no se juega con los inéditos de las autoras favoritas y poco traducidas de una...) y así varias veces en los años que estuvimos juntos... él me decía que había visto un inédito de la brennan y yo dudaba, claro, porque me puedes engañar dos veces, pero a la tercera ya no me lo creo, pero él insistía y yo acababa buscándolo para descubrir que una vez más me había engañado... así que cuando vi que la editorial eterna cadencia, había sacado un libro inédito de la maeve brennan, pues dudé, claro... pensé que igual era una nueva traducción de alguno de los anteriores... así que me informé, y parece que no, que de verdad es un libro de maeve brennan inédito en castellano hasta el momento, así que lloré y me lo compré... porque va y resulta que después de tantos años, hay un libro inédito de maeve brennan, como él me dijo tantas veces para tomarme el pelo, pero ahora en serio... así que como sigo buscando señales, me lo tomaré como una señal... y pensaré que ha sido su regalo de cumpleaños...)

(te lo puedes creer?... un inédito de la maeve brennan en castellano!...)


jueves, 2 de abril de 2026

jueves santo y yo trabajando... no veas lo entretenida que está siendo la mañana...

el caso es que yo venía a contar que terminé de leerme "sabiduría mítica. una guía para la vida basada en los grandes mitos universales" de liz greene y juliet sharman-burke... 

y las autoras, mediante mitos nos hablan de padres e hijos, hermanos, la herencia familiar, dejar el hogar, la lucha por la autonomía, la búsqueda del sentido de la existencia, el amor y las relaciones, la pasión, el rechazo, los triángulos amorosos, el matrimonio, encontrar una vocación, la codicia, la ambición, la responsabilidad, la separación, la pérdida, el sufrimiento, la búsqueda espiritual y la muerte...

mediante mitos que ya conocía como el de tetis y aquiles, hera y hefesto, orión y enopión, teseo e hipólito, osiris, isis y horus, caín y abel, ares y hefesto, rómulo y remo, antígona, sísifo, glauco y belerofonte, layo, edipo, yocasta y sus hijos, tántalo, pélope, atreo, agamenón, clitemnestra, egisto y el pobre orestes, adán y eva, buda, sigfrido, gilgamesh, parsifal, perseo, narciso y eco, cibeles y atis, sansón y dalila, merlín, el rey arturo, ginebra y lancelot, zeus, alcestis y admeto, ulises y penélope, faetón, aracne, el rey midas, el rey minos, el minotauro, salomón, job, orfeo y eurídice, el centauro quirón, el doctor fausto... y mitos que he descubierto gracias a ellas como los de poia, peredur, guinglain, vainamoinen, gerda y frey, nyneve, lugh, mkunare y kanyanga, polícrates, andvary, maui, er, indra...

que me ha encantado... tiene una estructura muy sencilla y muy cómoda de leer, exponen el mito, y sus conclusiones... una maravilla de libro, la verdad...


y ahora me estoy leyendo "la hermana menor. un retrato de silvina ocampo" de mariana enriquez... y de momento, sobretodo escandalizada... entre lo de la sobrina, lo de la suegra, lo de la elena garro y lo de la pizarnik, estoy (voy a decir) atónita... 

y fascinada con la manera que tiene la mariana enriquez de contar las cosas...