martes, 17 de marzo de 2026

y terminé de leerme "nuestros silencios. por qué callamos" el ensayo de laurence joseph... que me encantó...

y se pregunta laurence joseph al principio de su ensayo:

"Qué papel desempeña el silencio en nuestra vida? Para algunos es un tesoro, un sueño; para otros un infierno. Descrito como propiedad acústica, como acto deliberado o forzado, el silencio parece escaparse a una definición sencilla. Si tratas de acotarlo, enseguida te das de bruces con sus paradojas. Puede ser tanto el silencio del aislamiento voluntario como el silencio culpable del secreto."

y es que laurence joseph es psicóloga clínica y psicoanalista... así que en este ensayo laurence joseph nos va a hablar precisamente de eso, de nuestros silencios, a veces deliberados, a veces forzados, a veces inevitables... 

y se pregunta:

"Existe algún lugar donde aquellos que no han sabido decirse ciertas cosas pueden vivirlas de todas formas, donde los silencios, los gritos y los suspiros se han transfigurado y han dejado atrás el silencio? A todas luces, ese lugar se encuentra en la noche, los sueños diurnos y la literatura."

en la noche, en los sueños diurnos y en la literatura, seguramente es donde seguimos manteniendo ciertos diálogos que no podemos mantener de otra manera...

dice también que: 

"La tristeza puede tener una fecha de caducidad social; a partir de esa fecha, el tique de empatía ya no es válido. Ya te las arreglarás con tus fantasmas."

(en eso estoy... seguramente por eso me gustó tanto esta cita...)

y dice también que:

"El silencio es un universo sin cuerpo, de ahí, sin duda alguna, que los personajes con siluetas más extrañas y destinos más sorprendentes sean llamados a ocupar el silencio a través de los cuentos. Por tanto, los cuentos no solo dan consuelo a los niños, sino a todos aquellos que viven solos y recurren a cualquier clase de historias para rodearse de vida."

y como una de aquellos que vive sola y que recurre a cualquier clase de historias para rodearse de vida, aseguro que es cierto... la verdad es que no sé qué sería de mi determinadas noches y determinados fines de semana sin los libros que me hacen compañía y me ayudan a conjurar el vacío y la soledad... que aunque me gusta, hay días que no es muy amable...


y después del ensayo de laurence joseph, me releí "sinceramente" de margaret atwood (y aunque sé que el libro "sinceramente" de margaret acaba de salir en castellano (lo compré en preventa (últimamente se me está yendo de las manos el tema de precomprar libros, quizás debería empezar a hablar de ello)), tenía tantas ganas de leerlo cuando salió que me lo traduje a mí misma hace un par de años... así que puedo decir que más que leerlo, lo he releído... no?)

el caso es que me releí "sinceramente" de margaret atwood (que en inglés es "dearley") y me volvió a encantar (y creo que mi traducción es bastante buena, aunque admito que es mejor su sinceramente que mi profundamente...)

y como muestra, un poema:

Poemas últimos 

Estos son los poemas últimos.
La mayoría de los poemas llegan tarde,
desde luego: demasiado tarde,
como la carta enviada por un marinero
que se recibe cuando ya se ha ahogado.
  
Demasiado tarde para ser útiles, esas cartas,
y los poemas últimos se parecen.
Llegan como por el agua.
  
De lo que tratasen ya ha pasado:
la batalla, el día soleado, lo iluminado por la luna
cayendo en la lujuria, el beso de despedida. El poema
lame la orilla como los restos de un naufragio.
   
O tarde, como tarde a la cena:
todas las palabras ya frías o comidas.
Truhán, en apuros, y vencido,
o demorarse, esperar, un rato,
abandonado, afligido, desconsolado.
Incluso el amor y la alegría: canciones ya roídas. 
Hechizos oxidados. Estribillos de espinas.
   
Es tarde, es muy tarde;
demasiado tarde para bailar.
Aun así, canta lo que puedas.
Enciende la luz: sigue cantando,
canta: Sigue.
así que sonrío y sigo, porque lo dice margaret...


y después del maravilloso poemario de la gran margaret atwood, me leí el también maravilloso "querida amiga, desde mi vida te escribo a tu vida" de yiyun li... 

y es que después de "en la naturaleza las cosas crecen" decidí que quería leerme todo lo que yiyun li hubiera escrito, así que he seguido por este de "querida amiga, desde mi vida te escribo a tu vida", un ensayo o varios apuntes sueltos sobre el suicidio, la pena, la depresión, lo inexplicable, las lecturas, la escritura y la vida...

y es que dice, por ejemplo, yiyun li:

"Qué es el presente sino una prueba constante?: en este entremedio confuso, una lucha por comprender lo que hay que cambiar de una misma, lo que hay que aceptar y lo que hay que conservar." 

la entiendo porque sinceramente, para mí nunca ha sido fácil todo esto, hay épocas más fáciles que otras, llevo unos años en una época complicada, pero reconozco que nunca me ha parecido fácil, así que la entiendo...

sonreí al descubrir de dónde viene el maravilloso título cuando dice:

"Durante un tiempo leí los cuadernos de Katherine Mansfield para distraerme. "Querida amiga, desde mi vida te escribo a tu vida", anotó en una entrada. Lloré al leer esa línea."

(y pensé que tengo que releer a la mansfield, porque hace mucho que no la leo y porque tengo por casa sus cartas...)

me gustó también (como me pasó leyendo a laurence joseph) cuando dice:

"En cambio, una se aferra a pequeñas dosis de nada: leer un libro que mantiene el mundo a raya mientras duren las palabras, crear historias sobre personajes a los que les importo muy poco."

y eso es precisamente lo que hice el sábado por la tarde leyendo a yiyun li, mantener el mundo a raya...

me gustó también cuando se pregunta:

"Qué ganamos queriendo conocer la vida ajena? Sin embargo, cuando leemos las palabras privadas de una persona experimentamos sus momentos más vulnerables junto a ella y encontramos que sus palabras hablan con más elocuencia de nuestros propios sentimientos de lo que nosotros somos capaces, podemos entonces seguir llamándola extraña? Me he convencido de que leer cartas y diarios es una manera de tener conversaciones con esos escritores"

yo también estoy convencida...

me cuenta también yiyun li:

"Empecé a leer las cartas de Moore después de ver, por casualidad, una línea muy citada de su poema "Silencio": El sentimiento más profundo siempre surge en el silencio; / no en el silencio, sino en la mesura. Debo de haber escrito algo parecido en chino en otra vida; de hecho, sabía que lo había hecho, y vivía convencida de esa creencia."

y sobre moore (a la que por cierto, estoy releyendo porque yiyun li cita precisamente este poema en su otro libro) dice también:

""Como sea, por qué la lees?", preguntó mi amiga.
Una lee y relee a autores con los que siente una cercanía -Turgenev, por ejemplo- o que, como D.H. Lawrence, Stefan Zweig o Romain Rolland, entran en la propia vida en cierto momento y se vuelven parte de la historia personal. Leer a Moore, sin embargo, requirió de una obstinación comparable con la suya. No entendía, y solo podía entrometerme si seguía leyendo: una rebelión."

(estoy de acuerdo en que moore exige bastante...)

dice también:

"Nada importa. La creencia era falible, pero yo sabía por experiencia que la ausencia es más confiable que la presencia, y que una mentira sostiene la vida de una manera absoluta que la verdad no puede ofrecer."

yo no lo sabía, pero creo que ahora además de saberlo, gracias a yiyun li, sé decirlo también...

y también creo que:

"Muchas veces pienso que escribir es un esfuerzo inútil, lo mismo que leer, lo mismo que vivir."

y que, como dice casi al final del libro:

"Escribir desde el abismo -este libro- es un experimento para establecer una tregua con lo que no puede ser cambiado."

(y me rompió el último agradecimiento...)

una maravilla leer a yiyun li, y sigo queriendo leer todo lo que encuentre de ella traducido al castellano...


y después del precioso libro de yiyun li, retomé la poesía reunida de amparo dávila, y me leí sus "meditaciones a la orilla del sueño"... muy cortito, pero muy precioso también... 

y como muestra, el poema (o poemas) que dan título al poemario, que dicen:

Meditaciones a la orilla del sueño

   1
  
A la orilla del sueño
donde la rosa
es pálido recuerdo;
   
frente al silencio,
más lejana cada vez
más incierta
y más sola.
   
   
   2
   
Surge la angustia 
ante el temor de ser
tan sólo la corteza
de un día vano.
  
Fuera del sueño
hay un barco
encallado en la voz.
   
  
   3
  
La angustia se desangra 
-gota negra,
negra y pesada gota-.
La sombra emerge limpia
de la sombra.
  
Dibujo mi mortaja 
blanca, fría,
en las aguas del sueño,
lentamente.
   
   
   4
   
Agua consternada
donde el silencio escucha
la piedad del silencio
y más allá, tan sólo, 
una angustia vital
de espumas rotas.

y aunque antes de irme a dormir me empecé a leer "los chicos de mi juventud" de jo ann beard, como el domingo por la mañana había quedado con una amiga para almorzar y dar una vuelta y ponernos al día, y tenía que pillar el bus para ir a su casa, y luego pretendía volver en bus (aunque debido a las fallas, la mascletá, los desvíos y demás, tuve que volver en taxi) pues me metí en el bolso los "77 cantos del sueño" de john berryman, porque el libro de jo ann beard lo tengo en el ebook y no me gusta sacar al ebook de casa (sic) y porque en el transporte público me viene mejor leer poesía que prosa...

y es que me contó lili anolik en su libro sobre la didion y la babitz, que joan didion le regaló un año por navidad a eve babitz un libro de john berryman, y como yo estoy medio loca, soy medio obsesivo-compulsiva y me gusta pensar que un libro te lleva a otro libro, pues busqué a ver que había traducido al castellano de este señor y encontré estos "77 cantos del sueño" de vaso roto...

así que me metí los "77 cantos del sueño" de john berryman en el bolso, y me los empecé a leer en el bus, y me los terminé por la tarde ya en casa...


y después de los poemas/cantos de john berryman, retomé "los chicos de mi juventud" de jo ann beard... y de momento encantada y fascinada... 



jueves, 12 de marzo de 2026

y después del libro de gisèle pelicot, retomé la poesía completa de olga orozco, y me releí sus "mutaciones de la realidad"...

y aunque creo que ya lo he dicho, la orozco me está gustando mucho más (la estoy disfrutando más) en esta relectura... 

(y es que cada vez estoy más convencida de que ésta y sólo ésta es la mejor manera de leer (o releer) los tomos de poesías completas: poco a poco; poemario a poemario...)

y como muestra de la poesía de olga orozco, un poema... éste que dice:

Rehenes de otro mundo

A Vincent van Gogh
A Antonin Artaud
A Jacobo Fijman


Era un pacto firmado con la sangre de cada pesadilla,
una simulación de durmientes que roen el peligro en un hueso de insomnio.
Prohibido ir más allá.
Sólo el santo tenía la consigna para el túnel y el vuelo.
Los otros mordaza, las vendas y el castigo.
Entonces había que acatar a los guardianes desde el fondo del foso.
Había que aceptar las plantaciones que se pierden de visa al borde de los pies.
Había que palpar a ciegas las murallas que separan al huésped y al perseguidor.
Era la ley del juego en el salón cerrado:
las apuestas a medias hasta perder la llave
y unas puertas que se abren cuando ruedan los últimos dados de la muerte.
Y ellos se adelantaron de un salto hasta el final,
con sus altas coronas.
Quemaron los telones,
arrancaron de cuajo los árboles del bosque,
rompieron hasta el fondo las membranas para poder pasar.
Fue una chispa sagrada en el infierno,
la ráfaga de un cielo sepultado en la arena,
la cabeza de un dios que cae dando tumbos entre un rayo y el trueno.
Y después no hubo más.
Nada más que las llamas, el polvo y el estruendo,
iguales para siempre, cada vez.
Pero esa misma mano mordida por la trampa rozó la eternidad,
esa misma pupila trizada por la luz fue un fragmento del sol,
esas sílabas rotas en la boca fueron por un instante la palabra.
Ellos eran rehenes de otro mundo, como el carro de Elías.
Pero estaban aquí,
cayendo,

desasidos.

una maravilla releer a olga orozco...


y después de los poemas de olga orozco, me leí "indignidad. una vida recreada" de lea ypi... que es una pasada...

y es que lea ypi encontró en internet una foto de sus abuelos, una foto de sus abuelos de luna de miel, con un montón de comentarios, y fue entonces cuando decidió investigar, ir al archivo del servicio secreto (que es de donde descubre que ha salido la foto, aunque ella no será capaz de encontrarla) para investigar la información que hubiera de su abuela leman...

y dice:

"Voy a rescatar a mi abuela de los troles, pienso. Para hablar con ella. Para sentirme menos culpable. Para descubrir por qué sonreía en la foto, la que le hicieron en invierno de 1941, en plena guerra, y saber si esa sonrisa era sincera. Para descubrir la verdad o intentar imaginarla. Para descubrir quién la traicionó."

una historia que va mezclando pasado y presente, lo que lea ypi va descubriendo en los archivos novelado con lo que sabe de su abuela, con los recuerdos de lo que le contó de su vida, de su infancia...

"a veces recordar es simplemente reconocer ese instante singular en el que hallamos la razón de nuestras emociones, con independencia de la cronología exacta."

pero en los archivos, lea ypi va encontrando cosas que no cuadran, datos que no concuerdan, en una novela casi de espías... y... no... mejor no cuento más, que de verdad que la novela (o lo que sea que ha escrito lea ypi, porque el término novela, creo que se le queda pequeño al libro) merece la pena...

una maravilla de libro!...


y después de la maravilla de libro de lea ypi, me leí "el libro de las lágrimas" de heather christle... otra maravilla... 

un ensayo que se mezcla con la autoficción, en el que la propia heather christle nos cuenta al principio que:

"Este libro empezó hace cinco años, cuando me planteé qué aspecto tendría un mapa de todos los lugares donde había llorado; fue una idea que trasladé a mis conversaciones con amigos sin saber cuántos años y páginas crecerían a su alrededor, sin saber cuánto cambiaría mi visión sobre las lágrimas."

qué aspecto tendría un mapa de todos los lugares donde he llorado?... me pregunté yo a mi vez... sería como mínimo curioso...

sonreí cuando heather christle dice que:

"Supongo que algunas personas pueden llorar discretamente y ganar atractivo, pero después de una buena llantina la mayoría tiene un aspecto horrible, como si le hubiese crecido una cara enferma debajo de la conocida dejando muy poco espacio para los ojos. O parece que les han dado una paliza."

nunca he sabido llorar discretamente...

sonreí también cuando dice un poco más adelante:

"Algunas mañanas me despierto con una sensación intensa que no puedo identificar como ganas de llorar, o de escribir un poema, o de follar. Todo a la vez? Mi cuerpo ha clasificado el impulso en un índice de referencias cruzadas."

creo que el mío también...

y me rindo definitivamente a heather christle cuando leo que:

"Una cocina es la mejor habitación -es decir, la más triste- para llorar. Un dormitorio es demasiado fácil, un cuarto de baño demasiado privado, una sala demasiado formal. Si alguien se desmorona en la cocina, en el espacio de trabajo y alimentación, es que tiene que estar realmente destrozado. Las luces intensas no ofrecen consuelo alguno, sólo iluminan. El suelo suele ser frío y de vinilo."

(y como explicar la sensación reconfortante al leerlo?... y es que cuando heather christle se preguntaba al principio, y me hacía preguntarme a mí misma qué aspecto tendría un mapa de todos los lugares donde he llorado, pensé que lo único que tenía claro era que el centro de ese mapa sería mi cocina, que es el lugar en el que más he llorado (estoy segura) en los últimos casi cinco años...)

(y seguramente por eso intento escribir un poema que hable de cocinas y de descensos a los infiernos... aunque lleva tiempo parado, el poema... y no sé cómo explicar lo jodido que es llorar en la cocina...)

me gustó también cuando dice que:

""Romper" a llorar parece el verbo adecuado, como si las lágrimas fueran acumulándose en una membrana hasta que esta acaba por ceder, hasta que la frontera entre el cuerpo y sus lágrimas se disuelve, hasta que el yo ciudadano entra en la nación del llanto."

seguramente porque me gusta eso de la nación del llanto...

una maravilla "el libro de las lágrimas" de heather christle... 


y después del libro de las lágrimas, me leí "volcán y cristales" de raquel gavilán párraga, otra compañera de la editorial loto azul, a la que además de agradecida por publicar mis poemarios, estoy agradecida por la maravilla de colección de poesía que tienen...

y el libro de raquel gavilán párraga me ha encantado... tiene dos partes: volcán y cristales... las dos igual de intensas, las dos preciosas... 

y del libro de raquel gavilán párraga me he quedado poemas para mi pequeño palacio de vocabulario, para mi antología de pájaros, para mis distintos tonos de color negro y para mis apuntes para esa antología de poesía en castellano... 

y como muestra: un poema... el que dice:

Cuando me enteré de que te habías ido

Llegó la llamada
como un rayo en plena tormenta. 
Y las palabras, la noticia
se clavaron en mi pecho,
el teléfono resbaló de mis manos,
se estrelló contra el suelo 
al mismo tiempo que algo dentro de mí 
se rompió en silencio.
  
Los recuerdos vinieron de golpe
como una avalancha imparable,
se amontonaron, se atascaron, 
quisieron pasar todos a la vez
por la estrecha puerta del alma.
Y no hay espacio suficiente.
  
Vivo con un nudo en la garganta
y lágrimas que no brotan. 
  
El dolor es un océano sin orillas
me ahoga el pecho, quema
cada respiración en una lucha
contra el vacío que has dejado.
Las lágrimas me nublan la mirada
y un torrente amargo desciende por mi garganta
de la verdad que no se quiere aceptar.
   
La realidad se desdibuja para siempre 
y en mi interior solo quedan cristales.

conozco la sensación... hay días que todavía la siento... esos cristales que si respiras demasiado hondo podrían cortarte... esa sensación no de que podrías romperte, sino de que te has roto, sin remedio y para siempre, y de que lo único que te queda es aprender a convivir con esos cristales rotos...

que me ha encantado el poemario de raquel gavilán párraga... una maravilla compartir editorial con una poeta como ella...


y después de los poemas de raquel gavilán párraga me empecé a leer "nuestros silencios. por qué callamos" de laurence joseph... pero ya era tarde, así que ni siquiera he terminado de leerme la introducción... pero en cuanto me lo acabe, vuelvo...



miércoles, 11 de marzo de 2026

y terminé de leerme el libro de gisèle pelicot, "un himno a la vida", y aunque admito que de inicio el título no me encajó, es perfecto...

gisèle pelicot, famosa a su pesar por ser violada y drogada por su marido para que otros hombres la violaran, ha escrito un himno a la vida, su vida, que nos va contando en capítulos alternos junto con el presente que estaba viviendo desde que la policía le contó lo que su marido había hecho hasta que terminó el juicio...

gisèle nos cuenta su infancia y su juventud, su noviazgo con el señor pelicot, la falta de señales, sus maternidades, la felicidad de ser abuela, y la preocupación por su salud de los últimos años que vivió junto a su marido, cuando las pérdidas de memoria y los dolores la hacían pensar en demencia y en tumores... en realidad eran drogas, pero cómo iba ella a pensar que el hombre con el que llevaba cincuenta años casada, el padre de sus tres hijos, el abuelo de sus nietos, la estaba drogando en altas dosis para que un montón de desconocidos la violaran por las noches...

y el escalofrío es cómo?... no como ella no vio las señales (los muy hijos de puta no suelen dar señales hasta que es muy, pero que muy tarde), sino como fue capaz el señor pelicot de encontrar a tantos hijos de puta como él, y no cruzarse nunca con un hombre justo (de esos que dicen que hay un montón... son la mayoría, nos dicen...) que denunciara lo que pasaba...

o el señor pelicot es muy, pero que muy bueno, detectando el hijoputismo que los demás llevan dentro y nunca erró al ofrecer lo que ofrecía, o hay más hijos de puta de los que nos gusta pensar...


y vuelvo al libro de gisèle pelicot... gisèle pelicot no se casó con un monstruo, se casó con un hombre que creyó que la cuidaría y la respetaría... 

no sé cómo explicarlo... yo era de las que creía que faltaba educación, un poquito más de pedagogía... que si conseguíamos explicarlo bien, que si lo explicábamos bien de verdad, estas cosas dejarían de pasar, pero me he dado cuenta de que no es cierto... 

ya lo han explicado bien... no hay nada que los hombres tengan que entender porque lo han entendido, lo entienden, lo saben y les da igual... crees que cuando un hombre fuerza a una mujer no sabe que la está forzando... crees que esos ochenta hombres que violaron a gisèle pelicot mientras estaba inconsciente no sabían que lo que estaban haciendo además de un delito estaba mal?... lo sabían, y ahí está la gracia, por desgracia... 

el señor pelicot drogando y violando y ofreciendo violaciones a desconocidos es un caso de los que causan sensación porque no hay justificación... ella no sólo no quería, ella era drogada, inmovilizada, cosificada y no hizo nada para merecerlo... no podemos preguntar porqué estaba ahí, porque ahí era su cama, que es donde las buenas chicas (y las buenas mujeres) tienen que estar por las noches... no podemos preguntar porque iba vestida así, porque ella no se vestía, el enfermo de su marido le ponía lencería que compraba para ese menester... no podemos preguntar si dio algo a entender, si ellos pudieron malinterpretarla, porque estaba inconsciente y no podía consentir... y creo que a estas alturas no deberíamos tener que aclarar que no negarse, en su situación no equivale a consentir...

lo jodido de este caso es que nos enfrenta al puro sin sentido... una mujer casada, de más de sesenta años, drogada por su marido y violada por desconocidos en su propia cama... 

y todos esos hombres sabían que lo que hacían no estaba bien... y todos esos hombres se declararon inocentes en el juicio... y hay treinta hombres que lo hicieron y que no han sido encontrados... y eso en unos cincuenta kilómetros a la redonda... 

y no sé (y sinceramente no quiero saber) cómo se justifican a sí mismos esos señores, si es que necesitan justificarse...

que no lo entiendo...

lo que sí entiendo es uno de los momentos mágicos del libro de gisèle pelicot y es cuando cuenta que unos días después de empezado el juicio público...

"No recuerdo el día exacto que oí los primeros aplausos al entrar en el juzgado. Sentí a la gente a mi alrededor, sobre todo mujeres, formando una guardia de honor que yo no había imaginado ni solicitado. Sentí su calidez, su emoción, su fragilidad entralazándose con la mía."

y para los que estos días, alrededor del ocho de marzo se han preguntado para qué sirve el feminismo hoy, creo que esta sería una de las respuestas... 


miércoles, 4 de marzo de 2026

y pasé el fin de semana leyendo "didion y babitz" de lili anolik... y ahora no sé quién me gusta más: si didion (a la que llevo demasiados años adorando como para que este libro cambie algo de mi amor y de mi devoción (sí, devoción) por ella...), babitz (que ha sido (y eso que estamos a principios de marzo) uno de los grandes descubrimientos del año...) o la anolik (el otro gran descubrimiento del año, que me tiene también fascinadísima...)

el libro?... pura fantasía... una obra monumental sobre dos grandes escritoras, muy bien escrito, muy bien llevado y muy, pero que muy, bien documentado...

el trabajo de lili anolik para escribir el libro me tiene tan fascinada como las historias en sí que nos cuenta de didion y de babitz... me parece increíble de verdad el trabajo, la dedicación, y sobre todo el encaje de toda la información con la que cuenta para contar la historia... como digo, estoy fascinada con este libro... 

una maravilla leer "didion y babitz" y conocer a lili anolik...


y después del maravilloso libro de lili anolik me leí otro "material de lectura", el de winétt de rokha... y es que hacía tiempo que no leía a winétt de rokha, y recordaba que me gustó mucho cuando la leí... 

y me volvió a gustar leerla... una maravilla de antología (creo que ya lo he dicho, pero estas antologías de material de lectura, me tienen entusiasmada...)

y como muestra: un poema... este que dice:

Cigarra de islas

Ataviada del verde estrellado
de las praderas
parezco más morena.
  
Hasta el borde de mi vestido
-flor de trigos-
vienen a picotear los pajarillos.
  
como en un afiche de Verano,
a espaldas de mi dibujo innumerable,
un árbl de agua en arco iris.
  
Esterilizando del paisaje violento
la obscura sensualidad
mi figura de sol ilumina la fuente.


y después de los poemas de winétt de rokha, me leí los poemas de "una vikinga en la hora mágica" de ángela kethor, compañera de la editorial loto azul...

un poemario divertido y sensual, y también muy tierno, que tuve que parar de leer, porque me embargaba la pena de lo que fue y ya no será (pero eso es cosa mía, nada que ver con el poemario, sólo que el poemario de ángela kethor me recordó muchos momentos felices, me recordó cuando todo iba bien, me recordó cuánto me gustaba el sexo y lo divertido que era todo cuando todo iba bien y el fin del mundo aún no había pasado...)

y como muestra: otro poema...

Sol y sombra

Cuando la sombra domina la escena,
la incertidumbre de la espera
toquetea impertinente
mi flequillo y mis rodillas,
me impide ver lo que he logrado
y hace tambalear los pasos
que había encaminado 
hacia mi anhelo.
  
El sol, en su vitalismo persistente,
se atreve a rozar mis ilusiones 
de soslayo, noto sus rayos festivos
acercándose a mis pies,
alegrando mis pestañas...
me dejo acariciar.
  
Necesito que la luz
vuelva 
a dominar mi escena.

una preciosidad de poemario... 


y ahora me estoy leyendo el libro de gisèle pelicot "un himno a la vida"... y de momento: jodida...

viernes, 27 de febrero de 2026

y me leí "una mujer a quien amar" de theodor kallifatides, y me encantó... y es que llevaba tiempo queriendo a kallifatides, no por nada en particular, sino porque me intrigaba... no había leído de él, ni sobre él... seguramente era que me gustaba el nombre... y que lo publica galaxia gutenberg... 

el caso es que llevaba un tiempo queriendo leerlo, pero no sabía muy bien por donde empezar, y en una de esas publicaciones de libros de duelo de instagram, aparecía éste de "una mujer a quien amar", así que investigué un poco, me gustó lo que leí, el libro no era muy largo ni muy caro, y me lo compré...

y kallifatides en este libro me ha contado la muerte de olga, esa mujer a quien amar, una amiga, con la que tuvo una noche de pasión y muchos, muchos años de amistad... 

y kallifatides nos va contando episodios de esa amistad, y de cuando olga enfermó, de su muerte, del funeral... 

hay un momento del libro, justo después de la muerte de olga en el que kallifatides me cuenta:

"Cuál habría sido la alternativa para Olga?
Me habría gustado saberlo y estaba a punto de coger el teléfono para llamarla cuando caí en la cuenta de que acababa de morir. Me seguiría pasando durante mucho tiempo."

se la mandé a una amiga que tuvo el mismo problema que kallifatides y que yo... (a mí todavía me pasa, cada vez menos, pero me pasa... hace un par de semanas, el sábado, fue un día tan bonito, que al llegar a casa cogí el móvil para mandarle un wasap...)

que me ha gustado leer a kallifatides...


y después del libro de kallifatides, me leí "huella" de mawj majid al-obaidi, una de las últimas novedades de la editorial loto azul...

un poemario precioso (más precioso aún cuando conoces un poco la historia de mawj majid al-obaidi) que me ha encantado...

y como yo sigo sin saber hablar de poesía, copio un par de poemas...

el primero porque me parece una preciosidad...

Separación como el invierno

El invierno era lo que más temía ella de la separación. 
Cómo podría soportar el frío y la decepción?
En un rincón del despacho,
una carta olvidada,
cuyo contenido decía:
«Sesenta y cuatro días sin ti.
No estás interesado,
parece que dejaste nuestra historia en el olvido».
Y después de dos años,
ella le escribió:
Siento como si la nostalgia me devorara el corazón. 
No te basta con este tiempo de separación?
Y después de cinco años,
ella le escribió:
Tu separación y el mes de enero son parecidos.
Ambos traen consigo el mismo frío. 
Un suspiro corto emitió, 
y luego añadió:
Desde que nos separamos,
hace siete años,
todas mis estaciones son invierno,
lejos de ti, nunca sentí calor.

y el segundo porque me parece necesario...

Los niños de Gaza

Se os ha pasado por la cabeza mientras coméis 
que hay niños muriendo de hambre?
Se os ha cruzado por la mente alguna vez
el dolor de una madre o el llanto de una mujer?
Mientras abrazáis a vuestros hijos,
imaginad un hogar ha sido destruido,
o que vuestra mañana sea tan oscura como la noche,
o un sueño asfixiado.
No os perturba el sonido de sus bombardeos
durante vuestro sueño profundo?
O tal vez están gritando en vano.
Oh, Gaza!
Dejad de lado el resentimiento,
y parad de contar las pérdidas. 
Dejad el rencor,
no sirve de nada
cuando mueren las conciencias.

un placer leer a mawj majid al-obaidi...


y después de los poemas de mawj majid al-obaidi, me empecé a leer "august" de christa wolf, una novela corta o un relato largo, en el que august, un conductor de autobús va recordando su vida, o más exactamente ese periodo de su vida en el que tras sobrevivir a un bombardeo llegó a la estación de mecklemburgo, y de ahí fue enviado al castillo, especie de sanatorio para enfermos de tuberculosis, donde conoció a lila... 

"August lo recuerda bien: como a todos los niños que llegaban sin padres a la estación de Mecklemburgo al final de la guerra, le preguntaron cuándo y dónde había perdido a su madre, pero no lo sabía. También le preguntaron si el tren de refugiados lo habían bombardeado antes o después de cruzar el gran río al que llamaban Óder, pero eso tampoco lo sabía. Estaba durmiendo. Cuando estalló el terrible estruendo y la gente empezó a gritar, una mujer desconocida, que no era su madre, lo agarró por el brazo y lo sacó del tren. Cayó al suelo, detrás de un terraplén nevado, y no se levantó hasta que el ruido cesó y el maquinista gritó que todos los que quedaran vivos debían volver a subir a bordo de inmediato. August nunca volvió a ver a su madre ni a la mujer desconocida. Sí,  mucha gente quedó tendida en el suelo y no subió al tren, que pronto reemprendió la marcha."

august conduce y recuerda, y christa wolf va mezclando presente y pasado en una maravilla de novela corta, o de relato largo... los recuerdos del sanatorio en la posguerra, y de su vida después, y de su presente de viuda reciente... 

que es una maravilla de libro...


y después del libro de christa wolf, me empecé a leer una pequeña antología de anna ajmátova (porque hace poco volví a leer a marina tsvietáieva, y las tengo (como casi todos) muy relacionadas... y claro, una lee a la tsvietáieva y le dan ganas de volver a leer a la ajmátova y viceversa...)

y esta vez me he quedado con un poema que creía que ya estaba en alguna de mis antología, pero lo estuve buscando y resultó que no, así que ya lo tengo en mi pequeño palacio de vocabulario, en mi pequeña antología de pájaros y aquí...

y dice:

Ahora ya nadie querrá escuchar canciones. 
Los amargos días profetizados llegan desde la colina.
Te lo digo, canción, el mundo ya no tiene maravillas;
no destroces mi corazón, aprende a estarte quieta.
No hace mucho, libre como cualquier golondrina,
luchabas; felizmente contra las mañanas desafiando
sus peligros.
Ahora vagarás como un mendigo hambriento,
llamando desesperada a la puerta de los extraños.

una maravilla, siempre, releer a anna ajmátova...


y después de los poemas selectos de la ajmátova, me leí "maïmaï, el caracol de taro" el final de la pentalogía del cardo de aki shimazaki, que toma como protagonista a taro, el hijo de mitsuko, la del club y la librería, que se ha hecho mayor y que acaba de perder a su madre y que va descubriendo cosas...

y aunque sí que me ha gustado, me he pasado el libro sufriendo, porque me veía venir lo que iba a pasar y la verdad es que hubiera preferido que no pasara... 


y ahora me estoy leyendo "didion y babitz" de lili anolik... aunque de momento no sé qué pensar, la verdad, creo que me está gustando...