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lunes, 25 de mayo de 2026

y terminé de leerme las "tres novelas teresianas" de ramón j. sender, tres escenas en la vida de teresa cepeda (santa teresa de jesús), y diré que me encantó la primera, me requeteencantó la segunda y me superencantó la tercera... porque además de teresa, aparecen don quijote y sancho, la princesa de éboli, don juan y felipe II... fascinada...


y siguiendo con mi guía de lecturas para sobrevivir a mayo, me leí "mathilda" de mary shelley (porque además de a ramón j. sender, los últimos días de hospital, me leí a los shelley?... es más que probable... y porque me gusta mucho mary shelley, claro...)

y "mathilda", novela que mary escribió, pero que no se publicó hasta después de su muerte, dicen que a su padre no le gustó nada... de hecho dicen que prohibió su publicación, y después de leerlo, pues he de decir que lo entiendo... porque lo que insinúa mary es bastante fuerte...

así que me gustó mucho la novela de mary shelley y me tuvo entretenida...


y después de mary shelley me llegó "la canción que cantás" de clara muschietti... libro que tenía muchísimas ganas de leer, y que me hizo mucha ilusión encontrar en una librería española... así que después de haber leído mucho a clara muschietti en instagram, por fin he tenido el placer de leer sus poemas... y son tan maravillosos como ella...

y he copiado poemas de clara muschietti en mi pequeño palacio de vocabulario y en mis distintos tonos de color negro, en esos apuntes que tengo para una antología de poetas en castellano y uno en mi pequeña antología de pájaros...

y como yo no sé hablar de poesía, como muestra copio cuatro poemas...

el primero porque es una auténtica maravilla...

Cómo hiciste esa mañana
para flotar en la pileta
con los rayos? Todos corrían
y yo trataba de entender,
cómo hice antes para resistir,
qué tenía, poderes,
o era estar y no preguntarse,
y seguir la corriente?
Y ahora? El clima no mejora, las condiciones
  no mejoran,
los enfermos no mejoran, vos pensás que yo
podría repetir esas frases que dicen
que todo pasa y no hay mal que por bien
no venga?
No lo creo, viste lo que hice
con mi cara, qué cosa para lograr
ese gesto tan antiguo?
Qué era lo que sostenía
la respiración, qué cosas nos mantenían
en pie con el pelo limpio?

(y porque el tema de mantener el pelo limpio es algo que me obsesionó muchísimo los primeros meses de mi duelo...)

el segundo, porque creo que yo también soy la que se lleva la mano a la cara por incomodidad y por hastio...

Soy la que se lleva la mano a la cara
por incomodidad, por hastío,
soy la que arruga la nariz con resignación,
no dudo en concluir, en relacionar
soy la que cierra los ojos con fuerza,
la que durmió durante años, la que no durmió,
la que nunca fue
del todo joven.

el tercero porque aunque yo ya no pregunto, la entiendo...

La necesidad de preguntarles lo mismo
a vos, a vos y a vos, y
tratar de remediar
lo que nunca tuvo remedio.

y el cuarto (quería copiar aquí tres poemas, pero no he sido capaz de copiar menos de cuatro...), porque no fue solo el grito, ni el derrumbe... y porque conozco esa sensación de ahogarme y no morirme...

Es que no fue solo el grito, ni el derrumbe
en el cuarto. Ni siquiera esa pena que llegó
para quedarse. Ni todas las preguntas
que vinieron después. Queridos todos, y
  me incluyo,
como en ese sueño
en el que caíamos por un tobogán de agua
y nos ahogábamos 
pero no moríamos.
que me ha encantado leer a clara muschietti, y que aunque ya sabía que me iba a gustar, no me imaginaba que me iba a encantar tanto... seguiré buscando sus libros... 


y después del precioso libro de clara muschietti, me leí "tregua, que no paz" de miriam toews, a la que llevaba queriendo volver a leer desde que me leí su maravilloso "no dejar que se apague el fuego"...

y el libro empieza con una cita que dice:

Podríamos quizás recordar a nuestros muertos sin que nos persigan, darle a nuestra vida coherencia, que no «cierre», y aprender a vivir con nuestros recuerdos, nuestras familias y nosotros mismos en tregua, que no paz.
Christian Wiman

(sí, es otro libro de duelo...)

y el libro empieza así:

"He aceptado unirme a una conversación en Ciudad de México. No es tanto una charla como un acto en el que unos cuantos escritores de todo el mundo leen un relato, un texto breve de no ficción o un coso que hayan escrito sobre un tema concreto, un tema predefinido por el Comité Municipal de Conversación. Esta vez el tema es «Por qué escribo?»."

y miriam toews se pasará medio libro intentando responder a esa pregunta... por qué escribe?... 

en un momento dado se contesta con una cita de mi querida yiyun li que dice:

"Pero para aquellos que desean borrarse escribiendo: por qué escribir?"

y un poco más adelante se pregunta:

"Es escribir la alternativa aceptable a suicidarse? Termina el suicidio con el dolor y preserva la verdad? Escribir aspira a eso mismo, y tanto el suicidio como la escritura son incomprensibles?"

y es que en el libro, miriam toews nos habla del suicidio de su padre y del suicidio de su hermana, y de su propio intento de suicidio... 

nos cuenta también que empezó a escribir porque su hermana le pidió que le escribiera cartas, y nos comparte las maravillosas cartas que le escribió a su hermana, un verano que se fue de viaje por europa con un novio que tenía...

nos cuenta también por ejemplo:

"En esa época yo intentaba escribir un libro, pero no lo llevaba nada bien, no tenía ni claro qué pretendía escribir. No paraba de venirme a la cabeza una frase del libro que estaba leyendo: «El viento entre nosotros crepita, como cuando hablas de los seres queridos que han muerto». Sí, eso es así, me decía yo, es una buena forma de expresarlo."

que me ha encantado el libro de miriam toews... una preciosidad...

y antes de acabar voy a copiar una cita de una carta de miriam a su hermana fallecida, en la que le cuenta:

22 de enero de 1997

Querida Marj:
Mi nieto, el segundo por arriba, me ha dado hoy su lista de Navidad. Llega un poco tarde. Estoy intentando leer lo que ha puesto.

  Un cangrejo de peluche
  Un yoyó
  Mi propio ejército

(He pensado que te gustaría).

un cangrejo de peluche, un yoyó y su propio ejército!... a quién no le gustaría?... un placer leer a esta mujer...


y como el fin de semana era el que era, y yo soy como soy, después del libro de miriam toews, me leí "cómo hablar de la muerte a los niños" de delphine horvilleur (autora a la que adoro desde que me leí el de "vivir con nuestros muertos")

y el libro de delphine horvilleur empieza así:

"Jugamos a que... sabemos hablar del tema.
Jugamos a que... al menos lo intentamos.
Los juegos infantiles siempre empiezan diciendo «Jugamos a que...»
Un verbo en presente que, por arte de magia -abracadabra!-, crea una convención sagrada. Entonces nace una ficción en la que todo se vuelve creíble porque «jugamos a que...». La magia de las palabras sella un pacto con infinitas posibilidades: «Jugamos a que somos fuertes, grandes y no tenemos ni pizca de miedo...»."

y continúa un poco más adelante:

"El lenguaje resulta insuficiente, porque la muerte perturba todas sus funciones. Tal vez esa sea su definición: la muerte no es lo contrario de la vida, sino del lenguaje. Es aquello que se escapa a las palabras, a las definiciones y a las explicaciones. La muerte es aquello de lo que no logramos hablar."

dice también que:

"No existen instrucciones de uso, ni reglas del juego, como tampoco existen para atravesar el duelo. Contrariamente a lo que aseguran algunos filósofos, no creo que se pueda aprender a morir, ni a encajar con serenidad la desaparición de un ser querido, pero es posible, a cualquier edad, aprender a vivir siendo conscientes de aquello que la muerte moldea en la existencia humana. Decirse que, de todas formas, frente a ella, la vida puede tener la última palabra.
Jugamos a que... hablar de la muerte nos hace más fuertes."

hay un momento del libro en el que delphine horvilleur cuenta:

"Mi abuela, por ejemplo, cuando refrescaba un poco, me pedía que hiciera el favor de ponerme «una rebequita»."

mi abuela nos decía lo mismo a mí y a mis hermanas (compartí una foto de esta cita con mis hermanas el sábado)... 

de hecho, una de mis amigas, después de leerse mi "manual para viudas recientes", me dijo que en la parte en la que recomiendo conseguir una chaquetita se había acordado de mi abuela, y yo le dije que sí, pero que mi abuela habría dicho "chati" en vez de "querida", y "rebequita" en vez de "chaquetita"... pero sí... por algo el libro está dedicado a mi abuela...

volviendo al libro de delphine horvilleur, dice también que:

"A veces, las personas que estaban de luto hasta llevaban un brazalete u otra señal en la ropa que permitiera identificar su estado y, por tanto, dirigirse a ellos de manera diferente, conversar con ellos de lo que les sucedía. Su estado resultaba visible y nadie trataba de ocultarlo."

y que:

"Durante la crisis del coronavirus, en la sociedad se cuestionó y se consolidó al mismo tiempo ese alejamiento de la muerte. Se cuestionó dado que, de manera repentina, la irrupción y la amenaza de la muerte en tantas familias obligó a mucha gente que se creía a salvo de ella a reconocer su enorme vulnerabilidad y que la muerte podía presentarse en cualquier momento."

y estoy de acuerdo, pero creo que superado ese momento, hemos preferido olvidar como sociedad, tanto el miedo qué pasamos como todo lo que hicimos dejándonos llevar por ese miedo...

dice también delphine horvilleur que:

"Mucha gente busca respuestas y sueña con parapetarse en ellas. Y si la vida consistiera en aceptar una forma de irresolución e interrogantes que permanecen abiertos para siempre?"

y aunque estoy de acuerdo con ella, creo que la vida, de alguna manera consiste en aceptar esa forma de irresolución, que hay interrogantes que pese a todo, permanecerá abiertos para siempre, aunque entiendo esa búsqueda de respuestas y ese soñar con parapetarse en ellas... quién no las querría?... siempre, claro, dependiendo de cuales fueran esas respuestas...

me gusta ese momento en el que dice que:

"Las palabras habían perdido su sentido porque el mundo también lo había perdido."

y también cuando dice que:

"Sucede lo mismo en el camino del duelo. Siempre cojeas un poco, entre dos mundos y entre palabras que no acabas de encontrar. Sueñas con llegar a alguna parte de una vez por todas, pero el camino es más peligroso de lo que creías."

más peligroso y más largo... y mucho más complicado de lo que podría parecer... recuerdo el primer aniversario de la muerte de wne (hace ya cuatro años) cuando se acercaba, me daba miedo que el duelo se acabara, era extraño... la sensación de cuenta atrás, y de que ese día (justo ese día) algo de alguna manera acabaría (que no acabó) mezclada con la sensación de que algo había hecho mal porque me seguía doliendo igual... y la sensación de tranquilidad cuando me di cuenta de que nada acababa en realidad... de que no había ningún sitio al que llegar, ni plazos que cumplir, ni mucho más que yo pudiera hacer, a parte de seguir aguantando, de seguir escribiendo y buscando las palabras para intentar contar el dolor que me había desbordado y que todavía me desbordaba (todavía me desborda).

que me ha encantado volver a leer a dephine horvilleur (una de las primeras integrantes de mi grupo de apoyo al duelo imaginario/literario).


y después del libro de la horvilleur, me leí "kentukis" de samata schweblin... una locura... 

la novela parte de una realidad en la que existen los kentukis, que son una especie de peluches robóticos... lo inquietante? (cómo si los peluches robóticos no lo fueran ya de por sí...) es que detrás de cada kentuki hay una persona... 

una persona compra un kentuki y otra paga una licencia para ser kentuki... así que tú tienes en tu casa un aparatito con una cámara que te espía y que interactúa contigo (o no)

y samanta schweblin nos va contando historias de personas que tienen kentukis y de personas que son kentukis... una señora peruana que pasa el rato en casa de una joven alemana... un chico huérfano de madre que se gasta sus ahorros para ser un dragón en noruega... un chico en zagreb que compra y vende licencias (porque no a todo el mundo le gusta el azar de no saber dónde vas a ser kentuki)... una mujer que se aburre demasiado en una residencia de artistas... un padre separado con la custodia compartida... y hay de todo, kentukis liberados, romances entre kentukis, kentukis que se suicidan y kentukis que son asesinados, trata de blancas, pederastas, amenazas, extorsión... y el final me parece entre brutal y genial...

una maravilla de libro, pero de lo más inquietante... no sabes el mal cuerpo que se me quedó con algunas de las historias...


y como esta mañana me ha llegado el último libro de la suscripción a la editorial torremozas, eso es precisamente lo que me estoy leyendo ahora: "el inmenso azul" de ada negri (que como es una edición bilingüe, estoy intentando leer en italiano...) y de momento, me está encantando...


miércoles, 22 de mayo de 2024

y terminé de leerme "el periodista deportivo" de richard ford, y me encantó el final... y aunque estuve tentada de entrar en internet, comprarme la siguiente entrega, descargármela en el ebook, y empezar a leerla sin parar siquiera a fumarme un cigarrillo en la cocina (uno de los peligros del ebook es esa inmediatez tan tentadora de poder tener un libro en cuestión de minutos...), pero me conozco lo suficiente para saber que no era buena idea... lo poco gusta y lo mucho cansa (menos en el caso de la tortilla de patatas), y sé que frank bascombe podía llegar a cansarme después de cien o doscientas páginas más... así que mejor dejarlo de momento, leer otras cosas, y dentro de un mes o dos, retomar al richard ford...

(eso y que richard ford no escribió los libros seguidos...)

así que me fui a la cocina a fumarme un cigarrillo, y mientras fregaba los platos (que quizás sólo eran en realidad tazas), me acordé de que yo tenía una antología de mary shelley, de la visor, que compré hace meses, y que llevo días pensando en leer, así que cuando acabé de fregar los platos (o quizás las tazas), la cogí del pasillo y me la llevé al sofá...

y me la leí del tirón (es cortita) y lloré con el poema de visítame en sueños, mi amor (aunque en esta antología la traducción es ligeramente distinta, yo soy muy de la primera traducción que leo... ya me pasó hace unos días con alguno de los poemas de karin boye (el de nada duele como tú)... y sigo leyendo que la muerte no tendrá señorío, cada vez que leo otra traducción del dylan thomas...)


y para cambiar de tono, antes de irme a dormir, me empecé a leer "todos los perros de mi vida" de elizabeth von arnim... porque una autobiografía en base a los perros que una tuvo me parece una idea maravillosa... y porque adoro a elizabeth von arnim... 

y elizabeth von arnim empieza así: 

"Para empezar, me gustaría decir que, aunque los padres, los maridos, los hijos, los amantes y los amigos están muy bien, no son perros. En el transcurso de mi vida he sido todo ello -excepto que en lugar de marido he sido esposa-, y sé de lo que hablo, conozco muy bien los altibajos, esos altibajos diarios, que a veces se dan casi a cada hora en los que son más sensibles, y que parecen acompañar inevitablemente a los amores humanos.
Los perros están libres de esas fluctuaciones. Cuando aman, aman con todas sus fuerzas, sin vacilaciones, hasta su último aliento.
Así es como quiero ser amada.
Por ello, voy a escribir sobre perros."

y la elizabeth von arnim tuvo catorce perros: bijou, bildad, cornelia, ingraban, ingulf, ingo, ivo, prince, coco, pincher (pobre), knobbie, chunkie, woosie y winkie...

y aunque me ha encantado (de verdad que me ha encantado, aunque el aunque suene a que no en realidad) la verdad es que creo que he dejado de querer un poco a la elizabeth von arnim... es algo así como cuando te enteras de que una persona que te cae muy bien ha hecho algo horrible, y además te lo está contando esa misma persona, con lo que no puedes pensar que es un rumor, o incluso una calumnia, y te lo está contando como si no fuera horrible, sino algo normal, incluso noble... y es que lo del pobre pincher me ha dejado un poco traumatizada... no lo de castrarlo, entiendo el absoluto desconocimiento de la elizabeth von arnim sobre las consecuencias que iba a tener... ni lo de que no lo quisiera, porque de sobra sé que eso es como es y una no manda en sus afectos y sus simpatías... pero lo de sacrificarlo a los tres años porque se mudaba, cuando se llevó a los otros dos perros que tenía con ella... lo siento pero no... no lo puedo entender... 

y sí, de todos los perros de la vida de elizabeth von arnim, mi preferido es pincher, pobret meu... 


y ahora me estoy leyendo "la península de las casas vacías" de david uclés... porque me lo regaló hace unos días un amigo de mi padre, y mi padre no para de preguntarme si me lo he leído, porque le quiere decir a su amigo si me ha gustado o no (que si al final no me gusta, no sé qué va a hacer mi padre...)

otro día escribiré un tratado sobre regalar libros a cuasi-desconocidos, porque no se debería hacer, y en caso de no poder evitarlo, la etiqueta que debería requerir hacer algo así... pero ahora tengo que dejar estos tecleos y hacer algo útil...

en cuanto me acabe el libro de david uclés (voy a necesitar tiempo, porque el libro es un tocho) vuelvo...

    

martes 23 de mayo de 2023

terminé de leer el "viaje a la aldea del crimen" de ramón j. sender, que por cierto, me encantó (y que me leí pensando que a él también le habría encantado...), pensando que con él terminaba eso de leer en el mismo orden a los autores que leí en mayo de hace dos años... pero no... curiosamente encontré en mi e-book el "diario de duelo" de mary shelley (sí, la noche que, hace dos años, terminé de leer el de sara mesa y me leí el de ramón j. sender, estuve leyendo también los poemas de convivencia de los shelley...)

compré el diario de duelo de mary shelley publicado por hermida editores, el año pasado, con la idea de leerlo en mayo... pero no pude... lo empecé, pero escribía percy (el diario, como los poemas, están escritos por los dos) y yo no entendía nada... además, hace un año por estas fechas yo no estaba nada bien (creo que ahora estoy un poco mejor, gracias) y no pude seguir leyendo más allá de la página dieciocho... 

pero después del libro de ramón j. sender, y de encontrar el de mary, pensé en volverlo a intentar... y me leí el prólogo (cosa que no hice hace un año, porque en general no me leo los prólogos), y en el prólogo me explicaron que al principio, el diario lo escribían a medias (y por eso hay que leerse los prólogos), así que no me desconcerté (como hace un año) cuando percy nombra a mary, y en la siguiente entrada es mary la que nombra a percy...

y aunque el principio está bien y es muy curioso (la huida, la vuelta a londres, los problemas de dinero y con sus respectivas familias, la pérdida de su primera hija en común, la estancia en suiza con byron, la vida en italia...), a mí lo que de verdad me interesaba (esto me pasa demasiado últimamente) era el diario de duelo en sí... quiero decir que yo lo quería era que me mary me contara lo que pasó (lo que sintió) cuando murio shelley... cuando, como ella misma dice "una mano negra de dolor me agarró del cuello" y "lo siguiente que escuché fue a través de un muro de desesperación." (p. 90)

y es que sigo intentando encontrar las palabras y sigo buscando consuelo y comprensión.

el diario de duelo en sí mismo Se retoma el 2 de octubre, en génova... dice mary:
"El 8 de julio escribí la última entrada de mi diario, aunque seguí escribiendo... Qué triste monumento al espectáculo que terminó con mi vida. Y de verdad quiero empezar ahora de nuevo? No, de ninguna manera! Pero son varios los motivos que me inducen a volver, sobre todo cuando el día ha caído y todo a mi alrededor está en silencio... Entonces parece como si la ocasión me pidiese que vierta sobre el papel mis reflexiones y mis sentimientos. Y manejo otro motivo terrible: me he quedado sin mi amigo. Durante ocho años me relacioné con una libertad sin límites con un genio, un hombre cuyo talento iba mucho más allá del mío. Despertó mis sentimientos y animó mis ideas, fue un compañero y un guía. Conversé tantas horas con él, rectificó mis errores de juicio, me sacudió mis prejuicios, me iluminó con ideas que desconocía, me ayudó a que mi mente mejorase. Y ahora estoy sola! Oh, nadie sabe lo sola que estoy! Las estrellas pueden contemplar mis lágrimas, y el aire puede rozar mis suspiros, pero mis pensamientos se han convertido en un tesoro sellado que no puedo compartir con nadie." (p. 95)

y se pregunta: "me atreveré a expresar todo lo que siento? Ni siquiera se trata de atreverse, seré capaz? Tengo talento suficiente para ponerle palabras a estos pensamientos y sentimientos que me zarandean como una tempestad? Lograré en esta arena de dolor dejar una huella indeleble, o se borrará como las marcas del mar? Ay! Estoy sola, sola, ningún ojo responde a mis miradas, mi voz no se modula ante la presencia de nadie, el mundo natural sigue a lo suyo, y yo tengo el mismo peso que una sombra." (p. 95)

sigue un poco más adelante diciendo que "ahora mismo nuestra relación se ha reducido a estas páginas en blanco, no puede prosperar en otro sitio, y mi ánimo sólo me permite expresarme con imágenes borrosas y pensamientos opacos. Mientras escribo, me abandono a pensar lo que él me habría aconsejado en una situación así, lo que me habría respondido si en lugar de escribir se lo dijese a viva voz. Ya sé que no se puede hablar a los muertos de su propia muerte, pero eso no aplaca el deseo de saber qué opinarías de este estado mío de desolación, de escuchar qué debería hacer y pensar hoy, y de hoy en adelante." (p. 96)

me fascina como mary mezcla la segunda y la tercera persona, porque en mis cuadernos de duelo (vamos a llamarlos así) yo lo hago sin darme cuenta... me reconforta...

y también me reconforta cuando mary dice que "En lo más hondo de mi corazón se ha abierto un pozo insondable de aguas amargas." (p. 97) 

y cuando dice: "Pero no puedo escribir lo que ni siquiera me atrevo a pensar. La desesperación anida entre mis latidos. Oh, Dios mío, cuándo moriré?" (p. 99)

desgarrador es el momento en el que mary escribe: "Oh, Shelley, mi mejor amigo! Con qué tristeza pasan estos días interminables, vacíos de ti. Existe una combinación de palabras capaz de expresar la distancia entre los ocho años de felicidad a tu lado y este hueco? La poesía, la brillantez, toda la luz del sol que iluminaba mi vida, se han ido, y la realidad se ha vuelto demasiado real: 
Ojalá estuviera muerta!
Y que las flores de esta primavera que ya se fue
se deshojasen sobre mi tumba." (p. 99)

y no, no existe esa combinación de palabras capaz de expresar la distancia entre ese antes y este ahora...

como desgarrador es también cuando escribe: "Tu voz ya no está aquí para reforzarme, pero sé que tu espíritu me visitará y me animará. Sé que lo harás. Qué sería de mí si no me ayudase creer que todavía existes? Por qué iba a renunciar a esperarte? En el caso de creer que ya no existes de ninguna manera, incluso la luz de la luna desaparecería y todo sería oscuro y hueco, como los espacios que se abren entre los planetas." (p. 100)

mary es tan dramática, tan maravillosamente dramática que es una maravilla leerla... leo y asiento... marco prácticamente todas las páginas entre la muerte de shelley y el final del diario... 

dice mary: "Pensaré y pensaré en ti hasta ponerme triste, porque la desesperanza es ahora la única esperanza a la que puedo aspirar." (p. 101) 

y también confiesa que "Me he convencido de que, mientras hable y actúe, aunque se trata de un simulacro de vida, nuestra existencia conjunta continuará de alguna manera y tú no abandonarás definitivamente este mundo." (p. 104)

y que: "He llegado a la conclusión de que es preferible llorar a retener las lágrimas. Que se trata de un sacrificio inútil." (p. 106)

y mary no se imaginaba lo bien que me iban a venir a mí (siglos después) estás palabras, cuando empieza a no parecer normal eso de llorar... así que llego a la misma conclusión que mary, es preferible llorar a retener las lágrimas... 

y poco después dice: "Pero cuánto dolor. A quién quiero engañar. No sé por qué sigo aquí." (p. 108)

y también que "Ahora confío en el más allá, nunca lo había hecho; sé que volverás a ser mío, que volveremos a estar juntos, espíritu glorioso; estés donde estés, seguro que observas, compadeces y amas a tu Mary" (p. 109)

sobre el cambio de año, que a mí casi me vuelve loca, dice mary: "Ha pasado otro año! Y sin embargo, no se parece a los otros años, no puede compararse con ninguno. Queridísimo muchacho, escribo y escribo y no encuentro las palabras,  así que dejaré que las lágrimas de amargura hablen por mí, que los jadeos de la angustia sean mi retórica, que lágrimas y jadeos expongan lo miserable que es la tarea de la vida. Shelley, desde tu muerte, los años tienen un nombre nuevo que no conocemos. Cuando llegue la primavera, las hojas que ensombrecerán el suelo serán distintas a todas las que han brotado hasta hoy, la hierba crecerá distinta, y los pájaros habrán aprendido canciones nuevas." (p. 110)

(y sonrío al encontrar pájaros...)

y lloro cuando mary me recuerda los versos (sus versos) aquellos que leí en el hospital que decían algo parecido a "Ten piedad de mí, amor, visítame en sueños, déjame verte como siempre, adornado por un dulce interés hacia mí." (p. 112)

cuando pensé que no... que no quería... que qué triste eso de querer soñar... que no, no, no... no quería ese triste (ay!) consuelo... claro que cuando leí los versos de mary él aún estaba vivo, y no me podía imaginar cómo cambian las cosas en apenas unas horas...

y termino copiando cuando mary dice que "El efecto del tiempo sobre mí es nulo. No atenúa ni alivia nada. Me parece una impertinencia pensar que un día desaparecerá. No existe ningún cambio para mi estado emocional. Sólo hay una fecha para mí: desde su muerte, los relojes avanzan, pero el tiempo está clausurado." (p. 118)

ella dice que el tiempo está clausurado... yo sigo repitiéndome que está roto... y como ella, creo que es una impertinencia pensar que un día este dolor podría desaparecer... aunque cierto es que el dolor ha cambiado... no sé si se ha atenuado o si yo me he acostumbrado... pero entonces llegan días señalados y el dolor sigue intacto... 

en fin... que ha sido un placer leer el diario de mary...


y después del diario de mary, podía (en serio, podía) seguir el orden de las lecturas del mayo de hace dos años, o dejarlo ya, porque no me estaba ayudando... así rompí el orden y me leí "en busca de mi elegía", la antología poética de ursula k. le guin que ha publicado nórdica hace unos días...

y sí, ha sido un placer descubrir a la ursula k. le guin poeta (aunque algún poema de ella había leído ya, en el maravilloso libro de rosa montero que tanto me ayudó hace tiempo...) y ha sido una maravilla leerla...

me ha recordado a la atwood poeta, y también a la mary oliver y un poco a la szymborska, aunque sobre todo me ha recordado a ella misma en los ensayos, aunque nada tenga que ver la poesía con los ensayos...

que me ha encantado... tanto que he copiado un montón de poemas suyos en mi petit palais, y también he copiado alguno en mi antología de pájaros y en mis distintos tonos de color negro...

como por ejemplo esta conversación íntima, que dice:


      Conversación íntima

      Estás dormido? Estamos aquí escuchando
      la lluvia en la oscuridad. Quiero preguntarte:
      por qué es todo tan extraño?

      Duermo y sueño con la lluvia
      en la oscuridad, en la tierra oscura. 
      Y me voy, me voy muy lejos.

      Estás aquí tumbado junto a mí
      como siempre has estado. 
      Pero todo sigue cambiando, cambiando. 

      Es tu voz o es la lluvia
      lo que oigo como si llorara alguien?
      Tranquila, amor. Estamos a salvo.


que ha sido un placer y una maravilla leer este "en busca de mi elegía"


y terminé de leerme el libro de la ursula k. le guin sin darme cuenta (el libro tenía doscientas y pico páginas, pero se acaba en la ciento y pico porque después están los poemas en inglés, lo que está muy bien, pero no me lo esperaba), y me encontré con que había terminado el libro cuando apenas quedaban cinco minutos para tener que volver al trabajo, y yo no puedo estar sin un libro empezado... y menos ese día (esto pasó el viernes), así que me agobié, me fui a la cocina a encenderme un cigarrillo, y mientras me fumaba ese cigarrillo me empecé a leer uno de la may sarton que me regaló mi padre para mi cumpleaños, uno de adrienne mornier que me regaló mi madre para mi cumpleaños también, el que me regaló mi hermana la mediana de la maggie o'farrell, el que me mandó mi hermana la pequeña desde barcelona por el día del libro del juarma, el siguiente libro de colette del cuarto tomo de sus obras completas, el de la muerte de virginia del leonard woolf, uno de benedetti, uno del richard ford, y otro del julian barnes y los últimos tres libros que he recibido de la suscripción a la torremozas...

sí, ya, muy de loca, pero no encontraba qué quería leer... era viernes, era día diecinueve, tenía que bajar a trabajar, tenía que empezarme un libro, así que me leí la primera página de todos esos libros y me bajé a trabajar tranquila... con tantos libros empezados no podía pasar nada malo...



sobre el final del mes de mayo y lo que va de junio...

no sé cómo empezar... de hecho no sé si quiero empezar... no sé si puedo abandonar la segunda persona, o si puedo seguir usándola para seguir contándo(te) que tardé varios días en terminar los "poemas de convivencia" de percy y mary shelley... hay quién dirá que no elegí bien aquella lectura... hay quién dirá que la elegí bien sin querer... porque aunque ahora me doy cuenta de que los poemas de mary, inevitablemente me iban a hablar de su dolor, sinceramente te diré que cuando compré este libro pensé simplemente en que no había leído ningún poema suyo...

me duró varios días la lectura de los poemas de convivencia, no porque no me gustaran (ya sabes que soy una auténtica dama victoriana) ni porque me dolieran (aunque los poemas de mary me dijeron cosas dolorosas pero que me vinieron bien... como que "a menudo lloro en soledad / y derramo muchas lágrimas amargas / mientras incubo inútilmente las alegrías pasadas / y me encoge el miedo por los años venideros.), sino porque no soportaba la idea de empezar un libro nuevo... era una decisión a la que de verdad no podía enfrentarme... y como además, admitiré que no me centraba mucho en nada, pues eso, que este libro que me habría leído en una o dos sentadas, me hizo compañía durante los primeros días de un duelo que no sé cuanto durará, pero que creo que pasaré leyendo...


y se terminó el libro de los shelley, y como seguía sin poder tomar decisiones, retomé la lectura del primer tomo de los diarios de la woolf, que me está viniendo muy bien como comodín estos días extraños, la verdad... y me leí un poquito... 


y entonces recordé que una gran amiga hace muchos años, tantos que es mejor para las dos que no diga cuantos, me regaló "qué me quieres amor?" de manuel rivas, y me dijo que me guardara el libro por si venía un mal momento... lo he guardado todo este tiempo... a veces lo veía en la estantería y me sabía mal no leerlo, era un regalo, y en general me suelo leer los regalos que me hacen por el cariño que representan, pero la oía decirme que me lo guardase para un mal momento, y la verdad es que no se me ocurre peor momento que éste... 

(así que gracias querida adi, porque el libro no sólo me encantó, sino que me ayudaste a tomar una decisión, cuando no podía tomar decisiones, haciendo que este libro fuera la opción más lógica en ese momento oscuro y doloroso...) 


pero el libro se acabó, porque todo se acaba, y la angustia se apoderaba de mí, porque cómo iba a empezar un libro sin que (tú?/él?) lo supiera(s)?... 

encontré una solución extraña, pero que de momento me va bien: leerme los libros que (tú?/él?) ya sabía(s) que me quería leer...


así que me leí "algo que quería contarte" de alice munro... 


(porque me dijiste que estuviste a punto de comprármelo cuando lo viste en esa librería que está en la esquina de parís con valencia (la mía, no, la de pelayo...), y porque en el hospital te conté que ya me lo había comprado...)

(además, alice munro fue la primera recomendación que me hiciste hace trece años, antes de que lo nuestro empezara, y es de esas autoras que te tengo que agradecer... así que me pareció una elección lógica...)

(qué ya sé que mis decisiones pueden carecer de lógica, y que mis actos pueden carecer de significado... que las cosas han cambiado... que no van a volver a la normalidad jamás... y que quizás no es ni sano dotar a cada cosa de significado, pero de momento necesito estas cosas absurdas, no lo puedo evitar...)


el libro de la munro?... una maravilla... 

(una de esas maravillas que te habría regalado sin dudarlo... porque sé que relatos te habrían gustado más... sé incluso qué relatos de habrían entusiasmado... los mismos que a mí? te estás preguntando, y lo curioso es que no exactamente...)

dice la munro en uno de los relatos que te habría encantado: "Pisaba suelo firme en todo momento, nunca me abandonaste. Como si este agujero en el que caigo, que es tu ausencia permanente, no fuese nada más que un sueño en el que me asusto sola, o, en el peor de los casos, un lugar desde donde basta con gritar fuerte y convencida pidiendo ayuda, y la ayuda vendrá." 

(la ayuda no vendrá... de sobra lo sé, no te preocupes... igual que sé que nunca me abandonaste... al menos no queriendo...)

que ha sido un placer, como siempre, leer a esta mujer...


y después del libro de la munro, me leí "tributo a los ángeles" de hilda doolittle, que está en el libro "trilogía", y que es el libro que della le regala a jack en el libro "jack" de marilynne robinson... y como tú me regalaste el "patterson" precisamente porque jack se lo regalaba a della, pensé que estaría bien releer también el libro que della le regala a él...


y como de sobra sabías que me estaba leyendo tomo doce de la comedia humana de balzac, pues me leí "el reverso de la historia contemporánea", novela que admito que me sorprendió de inicio (con razón dice balzac el reverso) y que me fascinó al final, con ese encajar (a lo victor hugo) y ese gesto maravilloso... que es normal sentirse especial al leer a este señor... por eso ya tengo encargado el tomo trece que acaba de salir...


y me acordé también de que te conté cuando terminé de leerme el "invierno" de ali smith (de la que ya tengo por casa esa primavera que prometiste regalarme), que me quería leer "cimbelino" de shakespeare, obra que no ha sido fácil de localizar, y que está en el cuarto tomo de sus obras completas publicadas por la editorial penguin, titulada "romances" y que planeo ir leyendo poco a poco, claro, porque tiene obras que no conocía o que no había encontrado...

(y qué te voy a decir de leer a shakespeare, que cuando me fui a roma con nonó, fuiste a buscarme su cuento de invierno, porque siempre te hizo gracia la historia de que yo iba leyendo a shakespeare en el avión y la gracia que les hizo a mis amigas en una cena, y lo vulnerable que me sentí, y lo que te gustaban a ti mis rarezas y mis vulnerabilidades...)

en fin... ali smith resume "cimbelino" como "la obra que trata de envenenamientos, confusiones, amargura y luego todo vuelve a equilibrarse. Las mentiras salen a la luz. Las pérdidas se compensan."

espectacular... no te digo más...


lo que no te sé decir es porque me leí después de shakespeare "empeño de ser medusa" de maría nicolasa de helguero y alvarado... 

(vale que te enseñé el libro cuando me lo compré (porque es pequeñito y monísimo) y vale que de sobra sabías que yo lo que aspiro a ser es una pequeña erudita... eso y que se me empiezan a terminar los libros que sabías que tenía o que quería leerme próximamente... el caso es que me lo leí, y la pequeña erudita que hay en mí fue muy feliz...)


después, siguiendo la lógica de las cosas que ya sabía(s), retomé la lectura del cuarto tomo de las obras completas de colette, y me leí "mis cuadernos", una especie de miscelanea en la que colette me ha hablado de las tournées, de los monstruos, de algunos de sus viajes y me ha dicho que "Ligeros, viajeros, lúcidos, consolados, separados de nosotros, no tutelares, sino atentos, me daría satisfacción que semejante estado fuera el de mis difuntos preferidos y que, dotados de otro idioma, la palabra "venganza" no existiera para ellos, ni tampoco el temor ni la añoranza."

(sobre todo por lo del temor y la añoranza... además, de sobra sabes que mi querida colette es una de esas autoras talismanes de las que tiro mano cuando la cosa se complica... porque su manera de escribir... su manera de ver la vida, siempre viene bien...)


y entonces vino mi hermana la pequeña y me regaló "sobre el duelo" de chimamanda ngozi adichie 

(yo que creía que nunca jamás me iban a regalar un libro que quería sin tener que pedirlo, como por arte de magia, va y resulta que nonó (por segunda vez en apenas dos meses) va y me regala un libro que quería pero del que no le había dicho nada...)

y aunque no es exactamente lo mismo (chimamanda ha perdido a su padre y yo al amor de mi vida...), la verdad es que me ha venido bien leer este precioso libro en el que chimamanda me ha contado su duelo...

y saber que no estoy loca cuando, como ella pienso que hay "Una risa que nunca volveré a reír. "Nunca" ha llegado para quedarse. "Nunca" parece un castigo demasiado injusto. Durante el resto de mi vida, viviré tratando de alcanzar cosas que ya no existen."

(porque yo también tengo al cuervo de poe en la cabeza desde el día aquel y no para de repetirme ese "nunca más", "nunca más", "nunca, nunca más" cada vez que me pregunto a mí misma ciertas cosas...)


y de nuevo retomé los diarios de la woolf (que en estos dos meses se han convertido en un lugar seguro...), menos mal que tengo ya en casa los tomos dos y tres, y que el cuarto sale en breve, porque de verdad que me reconfortan mucho y ya me he terminado el primer tomo (el que va de mil novecientos quince a mil novecientos diecinueve)


y después me leí "memorias de abajo" de leonora carrington 

(porque aunque no sabías de este libro porque hasta hace unos días yo tampoco sabía de él, fuiste tú quien me descubrió a la carrington con aquel maravilloso "leonora" de la poniatowska (quien, por cierto, escribe el prólogo a esta edición de alpha decay, y a la que, por cierto, también me descubriste con aquel libro...)) 

memorias en las que la carrington nos cuenta el tiempo que pasó desde que se llevaron a max ernst, cuando ella se volvió loca y acabó en un sanatorio/manicomio en santander... 

unas memorias en las que la carrington cuenta con una lucidez increíble, no solo la estancia y el tratamiento (no olvides que hablamos de los años cuarenta en la españa de la postguerra), sino su propia locura... impresionante...


después me leí "tienes que mirar" de anna starobinets, historia de terror y pena, que empieza cuando en una ecografía le dicen a la autora que su bebé tiene una malformación grave, y ella nos cuenta como tuvo que enfrentarse a una interrupción del embarazo en estado avanzado... porque a la pena se le añaden las características inhumanas de un sistema sanitario que prescribe pero condena; que tiene sus protocolos, que como todo protocolo, tiende a deshumanizar las cosas, con pruebas, comités, normas y leyes... un libro fuerte y duro que me hizo llorar, aunque admito que me vino bien llorar por otra persona, para variar...

y dice anna starobinets que "Dicen que la primera fase del duelo es la negación. Al recibir la terrible noticia, una es incapaz de creérsela de inmediato. Está convencida de que es un error o de que la engañan deliberadamente"

(en mi caso sigo teniendo dudas... que sé que son absurdas, pero veo que es normal esto de no creer en la evidencia y albergar, contra toda esperanza y lógica, algunas dudas...)


y después del libro de anna starobinets, retomé las crónicas de los cazalet y me leí "confusión" de elizabeth jane howard, y volví a home place, justo después de la muerte de la pobre sybil, para encontrar a su marido hugh destrozado y a sus hijos polly y simon echos polvo... al golfo de edward que sigue con su lío con diana, que por cierto ha tenido una niña, y a villy que cree que se ha quedado embarazada, pero lo que le pasa es la menopausia... además tendrá un desengaño de lo más desagradable con lorenzo... y más aún cuando se enteré de que su hermana jessica tiene un lío con él... en esta entrega se ha casado louise, y ha tenido un bebé, aunque a la pobre, eso de ser esposa y madre no se le acaba de dar bien... y clary y polly se han hecho mayores y se han ido a vivir con louise... y sid hace algo que le va a doler mucho rachel cuando se entere... y zoë tiene una aventura, y la duquesita me dejó impresionada... y archie, que forma parte ya de la familia, aunque creo que él preferiría formar parte de otra manera... y la sorpresa del final, que me imagino que será sorpresa ya en la cuarta parte que en un momento dado tendré que comprarme... porque de verdad que son una maravilla estas crónicas de los cazalet...


y después de pasar unos días con los cazalet, me leí "sumergirse en el naufragio" de mi querida adrienne rich... poemario maravilloso (cuando no es maravilloso leerla?...) que acaba (al menos yo me acabo de enterar) de publicar la editorial sexto piso...

y me reencontré con un poema que copié hace años (y que he vuelto a copiar, claro...) ese en el que mi querida adrienne rich acaba diciendo eso de: "Si estoy sola / es como la barca encallada en la orilla por el hielo / en la última luz roja del año, / que sabe qué es, que sabe que no es ni / hielo ni lodo ni luz invernal / sino madera, con el don de arder"... 


y ahora he vuelto a retomar mi propósito de releerme las novelas de la woolf en el orden en el que fueron escritas (mezcladas con los diarios, las cartas que me regaló mi hermana y puede que los relatos...) porque la woolf, como creo que ya he dicho, se ha convertido en un lugar seguro... así que me estoy releyendo "noche y día"... y me vuelve a parecer una maravilla...



(no puedo evitar darme cuenta de como el post ha ido cambiando de la segunda persona a lo impersonal... de que ya no puedo seguir escribiendo como lo hacía... ni dejar de escribir... mala cosa... hay tantas cosas a las que acostumbrarse (el silencio, la ausencia y esta nueva soledad que no es la misma de antes... a que los viernes no sean viernes; a que los sábados y los domingos no tengan magia... a que ya no hay buenos días ni buenas noches, ni tequieros ni cositaslindas ni todas esas cosas (que diría la sexton) y a que el verano de promesa se ha convertido en amenaza, y a que cada vez hay más cosas que no sabe(s) y que no te/le puedo contar...) y que no sé si voy a ser capaz de encontrar mi voz esta vez, o si tendré que dejar de teclear... no hay prisa... así que iremos viendo...)



sobre hospitales y dolores...

mi amor ha muerto, y ahora puedo admitir que estos tecleos que hace tiempo fueron pensamientos en voz alta, hace mucho que se convirtieron en cartas de amor... que ese tú era él... que le contaba entre semana lo que iba leyendo, porque este blog (éste no, sino el original en aquellas playas hoy desaparecidas) fue el lugar donde nos conocimos, y hay cosas a las que es difícil renunciar, y estos tecleos en horario laboral siempre fueron una manera de respirar...

una manera de respirar, que hoy se complica, porque me duele el pecho y me cuesta respirar más de lo normal... porque la ausencia lo ocupa todo y el vacío me ha llenado los ojos...

un mes hemos estado en el hospital... un mes tan doloroso y tan precioso que no sé si alguna vez seré capaz de ponerlo en palabras... 

un tiempo fuera del tiempo que empezó ese fin de semana en el que él se fue a urgencias y se quedó ingresado y yo estuve cogiendo y dejando libros hasta que llegué a las "mujeres singulares" de george gissing que me tuvo entretenida unos días...

a mi primera noche de hospital me llevé "anoche cuando dormía", una pequeña antología de antonio machado que llevaba meses en el bolso y que me terminé de leer mientras él dormía, con la luz del pasillo cuando aún estábamos en la cuarta planta y las puertas tenían esas ventanitas por las que entraba la luz durante la noche...

esa primera noche también leí algunas de las cartas de virginia woolf, porque cuando no puedes llevarte a tu hermana en el bolso, te llevas el último regalo que te ha hecho... para reconfortarte de un modo absurdo, pero que funciona...

y esos días me llegó por correo: "polvo" de pita amor, el libro que la torremozas me envío el mes pasado, que me leí en casa...

y retomé los episodios nacionales y me leí en el hospital "amadeo I" de benito pérez galdós, y fui contándole lo que pasaba con ese rey extraño que tan poquito nos duró... que por cierto fue uno de los libros de ese pedido que pasé a mi librería favorita, esa que está en la esquina de parís con valencia, y que como no podía ir a recogerlo, mis amigas de la librería, que son encantadoras, me trajeron a la tienda...

me leí también "noche fiel y virtuosa" de louise glück, uno de esos días en los que dormía allí, y era más complicado dormir...

y un domingo por la mañana me releí "hedda gabler" de ibsen, acabando así el tomo de teatro de la editorial nórdica...

en el hospital me leí "el saludo de las brujas" de emilia pardo bazán, que era parte de ese pedido que me trajeron a la tienda, y que él me dijo que se leería cuando estuviera mejor... porque había descubierto hacía poco a la pardo bazán, y a mí el libro me gustó mucho...

también me leí "las gratitudes" de delphine de vigan, y me tuvo muy entretenida... 

como muy entretenida me tuvieron las "memorias de una ex reina del baile" de alix kates shulman, libro que pedí una noche desde el hospital porque leyendo no recuerdo qué, descubrí que acababa de salir traducido al castellano...

me leí "amor libre" de ali smith, y él me dijo que no me comprase aún el de primavera (lo acabo de encargar) porque me lo regalaría él, como ya me regaló su otoño y su invierno...

y me leí "ya es el tiempo de la inmensa espera" de karin boye, en el que encontré tantos poemas que ponían mis sentimientos en palabras que sólo puedo agradecer que ese libro apareciera en mi vida justo en ese momento...

me leí también "fresas silvestres" de angela thirkell, y su ligereza me vino muy bien, sobre todo porque combiné su lectura con "un amor" de sara mesa, un préstamo que me leí en el ebook de mi amor, porque en la sexta planta ya no había ventanita en la ventana y con la luz del baño que dejábamos encendida yo no podía leer, pero su ebook tenía luz, y él llevaba tiempo empeñado en que me leyera sus libros en su ebook... 

y antes de anoche, cuando me acabé el libro de sara mesa, me dijo que eligiera otro de entre los libros de su biblioteca virtual... así que me leí "réquiem por un campesino español" de ramón j. sender... porque la verdad es que la última noche en el hospital velé más que otra cosa...

y ahora me estoy leyendo los "poemas de convivencia" de percy y mary shelley... pero no sé qué pasará cuando lo acabe... porque este libro estuvo en el hospital conmigo la última noche... lo estuve leyendo ya por la mañana cuando la luz entraba en la habitación por la ventana y le prometí que volvería en un rato y cuando volví él ya se había dormido y no sé si llegó a saber que volví a estar allí con él...

no sé qué pasará porque por primera vez en once años él no sabrá qué libro me estaré leyendo, y eso es raro... claro que ahora mismo todo es tan doloroso y tan raro que quizás lo mejor será dejar de teclear y no preocuparme por mi próxima lectura (aunque todas y cada una de las lecturas que he detallado en este post han conseguido mantenerme y sostenerme durante este mes tan corto y a la vez tan largo, y tan precioso y tan doloroso y tan extraño)



18 de marzo...

y después del libro de la nothomb, me leí el "celoso estremeño", otra de las novelas ejemplares de cervantes... libro que nos enseña que por mucho que uno intente que no le engañen, siempre hay alguien dispuesto a buscar la manera de engañarlo... aunque solo sea por joder por aburrimiento...

y después del "celoso estremeño" me leí "la luz del atardecer" uno de los libros que más me ha gustado en lo que va de año... claro que es de edna o'brien, y ya sabes lo buenos que son todos (toditos, todos) los libros de esta mujer...

y en "la luz del atardecer" la o'brien nos cuenta la historia de una mujer, su presente y su pasado, mientras espera en la cama de un hospital que la hija de la que poco a poco se ha ido distanciando, vaya a visitarla... y también la historia de la hija, que sabe que tiene que ir a ver a su madre, pero que tiene sus motivos para mantenerse alejada...

una preciosidad, en la que aparecen retazos ya leídos (en la trilogía de las chicas de campo, en sus memorias y en algunos de sus relatos), que cobran nuevos sentidos, o que son contados desde un punto de vista distinto... una preciosidad... aunque no creo que haga falta que lo diga...

y mientras tanto, en la cola del banco, me fui leyendo uno de esos libros de la random, de poesía portátil: "un sueño selló mi espíritu", que contiene varios autores del romanticismo inglés como wordsworth (el hermano de dorothy), coleridge (amigo de wordsworth y dicen las malas lenguas que enamorado de dorothy, aunque no haya pruebas de ello en los diarios), shelley (el marido de mary), keats (que no yeats) y byron (claro...), y que me encantó... aunque ya había tenido el placer de leerlos a todos, fue un placer releerlos, porque la selección es una maravilla...

y para muestra, un botón...


     Aunque el resplandor que una vez fue tan luminoso
     sea ahora retirado para siempre de mi vista,
     aunque nada pueda devolver la hora
     del esplendor en la hierba, de la gloria entre las flores,
     no lloraremos, sino que encontraremos 
     fuerza en lo que queda atrás

                                                            William Wordsworth


la transformación


 

he oido decir que cuando alguna aventura extraña, sobrenatural y de carácter necromántico le ha sucedido a algún ser humano, dicho ser, no importa el deseo que tenga de ocultarlo, en ciertos periodos se siente destrozado como por un terremoto intelectual y se ve forzado a desnudar sus profundidades interiores a otra persona.


y eso es precisamente lo que hace el protagonista de este relato... contarnos su extraña historia... la cita es el principio de la transformación de mary shelley... uno de los cuatro relatos que componen el pequeño volumen de relatos que compré hace unos días en la feria del libro antiguo y de ocasión (de una de esas colecciones que hizo el pais, de relatos de terror)


hacía años que no leía a mary shelley... no te diré cuantos... porque hablamos de cuando era muy joven y conocí su frankenstein y aluciné con su historia... así que me ha gustado volver a leer sus letras después de tantos años... cuatro relatos que cuentan cuatro historias curiosas para la época... la transformación que le da título al libro que habla de un joven que le vende su cuerpo a un enano por tres días a cambio de un cofre lleno de oro y piedras preciosas... o la triste historia de amor (a lo romeo y julieta postguerra civil) que ella soluciona pasando una noche en el lecho de santa catalina, que da a las peligrosas aguas del río, para con una visión, decidir su futuro... o la historia del joven que pensando que bebía una cura para el amor, se bebió una poción para la vida eterna... y la noticia en un periodico de un hombre encontrado congelado y vuelto a la vida, doscientos años después... como te decía, cuatro historias curiosas para la época...


y que me ha encantado volver a leer a mary shelley... y conocer sus relatos...




el moderno prometeo

Las estrellas brillaban en el cielo, como burlándose.


esta es una de las frases que recuerdo (no me preguntes porque) del frankenstein de mary shelley.
debe de ser duro que nuestro pesimismo sea tal, que veamos todo tan oscuro que hasta tengamos la impresión de que las estrellas se burlan de nosotros...
el frankenstein de mary shelley, que dicen que fue escrito por una apuesta con byron, y que nos muestra el románticismo en estado puro...
victor crea vida, y no es consecuente... su pecado no es dotar de vida, su pecado es abandonar a esa vida al mundo...
es difícil vivir con un dios que no te quiere, saber que tu creador se arrepintió en el mismo momento de crearte.
y la criatura sola y aborrecida, temida y abandonada, no puede evitar ser como es...
el libro me impresionó mucho cuando lo leí, claro que era muy jovencita, y por esa época casi todo me impresionaba...
las citas que marqué, las teorías metafísicas que elaboré, casi las he olvidado, pero esa frase siempre vuelve... no me preguntes porque... porque puede que en el fondo nosotros seamos esa criatura, empeñados en ser aceptados, empeñados en que alguien nos quiera, en que dios, el destino o lo que sea, nos de lo que merecemos, o al menos lo que creemos merecer, y la frustración cuando las estrellas parecen reirse de nosotros, creo que en el fondo, todos la hemos conocido...
sería cuestión de aceptar las cosas sin mas... seríamos capaces de amoldar nuestros anhelos a lo que tenemos?
solo pienso en voz alta... solo eso...