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martes 21 de septiembre

y ayer, después de comer, retomé la lectura de "el mal de portnoy" de philip roth; superé mis fobias (aunque admito que no me acaba de caer bien), entré en el libro, y dejé de pensar un rato, que era de lo que se trataba...

y es que se necesita tiempo para entrar en un libro... no se entra así como así en una historia... hay que tener tiempo, porque de a poquito no hay manera... al menos yo no soy capaz de entrar en una historia si de verdad no me sumerjo entera... 

pero también es verdad que hay momentos en los que falta el tiempo (y las ganas) y sin tiempo (y sin ganas) es mejor no leer nada... no, porque aunque leer es fácil, y una vez te pones, pocas cosas hay mejores para sobrevivir al día a día; la verdad es que leer necesita tiempos y formas y actitudes... necesita dedicación, que entres en la historia, que te dejes llevar, que te creas (aunque sea a medias) lo que el narrador te cuenta, o que no te lo creas, porque a veces es precisamente eso lo que el narrador quiere, pero que entres en la historia y respires en ella mientras la leas...

así que ayer conseguí entrar en el libro de philip roth, y aunque este libro no se va a convertir en uno de mis libros favoritos, y aunque tardaré un tiempo en volver a leer a philip roth (a no ser que gane el nóbel dentro de dos semanas, cosa que veo complicada, teniendo en cuenta el nóbel del año pasado), sí que es cierto que con todo el rechazo y el casi repelús que me produce el narrador (no confundir con el autor), la novela es buena... muy buena... 

(así que gracias, querida kitti por sacarme de mi zona de confort y hacerme leer otras voces, que nos hacen plantearnos cosas que a veces por comodidad no nos planteamos...)



hablando del nobel me acabo de dar cuenta de que no tengo quiniela este año... nos gustaba apostar a ver quien se acercaba más... no por autores, no, eso sería casi imposible... era más por aproximación... del tipo: hombre o mujer? poesía o prosa?... occidental u oriental?... 

porque como el año pasado ganó una mujer, pues yo diría que este año ganará un hombre, razonamiento que no siempre funciona a la inversa (los hombres han ganado el nobel varios años seguidos, pero las mujeres, hasta el momento, jamás lo han hecho, aunque mira, igual este es el año... nunca se sabe... yo después de lo de bob dylan ya me espero cualquier cosa de la academia sueca...)

como el año pasado la autora era norteamericana, pues queda descartado un autor de allí, y también casi seguro que no será ni canadiense ni inglés, ni angloparlante... creo...

intento hacer memoria sobre las nacionalidades de los últimos premios nobel, y son todos europeos, lo que aunque debería descartar a europa, la verdad es que no lo hace del todo...

si que me atrevo a apostar que será alguien que escriba prosa, pues la poesía ya fue premiada el año pasado, y no sé si como las mujeres, la poesía ha ganado alguna vez dos veces seguidas...

así que si el nobel fuera geopolíticamente correcto, debería ganar un autor africano, o de oriente medio, que hace tiempo que no ganan el nobel por esos lares... 

claro que igual después de todas mis cábalas van y se lo dan a patti smith... y entonces sí que abandonaré definitivamente eso de leerme a todos los señores que en algún momento ganaron el nobel y a los que de momento no conozco...

a ver si me da tiempo antes del fallo a leerme al menos a los galardonados desde que nací... creo que me faltan tres o cuatro... y el dylan, claro... pero es que lo de leer canciones no lo tengo claro...




lunes 20 de septiembre

fin de semana extraño... estoy leyendo a philip roth... "el mal de portnoy", recomendación de una amiga...

pero no sé si es él, si soy yo, si es que después de las memorias de su ex este hombre no me va a caer bien en la vida, si es que lo que cuenta, de momento, no me importa; o si es que yo este fin de semana he estado más centrada en mi dolor y mis extrañas ceremonias para sobrevivir a los nuevos aniversarios que en otra cosa, y así no hay manera de entrar en una historia...

empecé a leer el viernes, pero apenas leí el viernes... a mediodía no me encontraba bien, estaba muy destemplada después de pasar mala noche, y me quedé dormida en el sofá (con lo mal que me sienta a mí la siesta!...), así que creo que apenas leí diez o doce páginas... el viernes después del trabajo quedé a tomar café con una amiga, y cuando llegué a casa, entre la ducha y lo poco que cené, estuve viendo la tele hasta que me fui a dormir... leí dos o tres páginas más en la cama y ya...

además el viernes era día diecisiete, y empecé mi particular bucle en el que me pasé todo el día repitiéndome que era un lunes, día diecisiete, la última noche que pasé en el hospital... y la última madrugada que pasamos hablando, cuando él se despertaba y me preguntaba que qué hacía en el sofá si de sobra sabía que él quería que estuviera sentada en la cama, y cuando me preguntó si yo podría, en caso de necesidad, pasar allí dos noches seguidas...

el sábado seguía en mi bucle extraño, pensando que era día dieciocho, y que el día dieciocho fue el día que lo durmieron... así que no pude leer en toda la tarde... estuve viendo la tele, me fui a mi librería favorita a recoger un pedido... vagué del salón a la cocina llorando... y aunque intenté leer un rato, no hubo manera... habían dormido a mi amor, y moriría sin remedio antes de las diez de la mañana del día siguiente...

y el domingo hizo cuatro meses que mi amor murió... y no me dió tiempo de ir al hospital por última vez esa mañana, que me levanté pensando que al menos aún respiraba, y que podía bajar a trabajar un rato, hacer un par de cosas e irme al hospital... pero no dio tiempo... murió mientras yo abría e-mails e imprimía los bancos... quizás me estuvo esperando... quizás le decepcioné al final... nunca lo sabré... sólo sé que yo bajé a trabajar en vez de irme al hospital...

así que philip roth y sus problemas con sus padres no consiguieron sacarme de mis extraños rituales... además ayer hubo comida familiar pero con extraños ajenos a la familia... y aunque pensé seriamente quedarme en casa y hacer mi duelo en soledad, por un lado me supo mal dejar a mi hermana la mediana sola con eso de poner y quitar la mesa, poner el lavavajillas, servir los cafés y todas esas cosas; y por otro lado, no tenía yo claro que en mi estado (no dejé de llorar desde que me levanté hasta que salí de casa) fuera bueno pasar el día sola en casa... 

la comida bien, gracias... creo que estuvo bien (no me fijo mucho en las cosas últimamente) y yo aguanté sin llorar estoicamente hasta que llegué a mi casa... el resto es fácil de imaginar... estuve llorando hasta que me fui a dormir, por fin, agotada... 

así que creo que este fin de semana no era el ideal para intentar leer a un autor que no me entusiasma... y además en ebook, que no es lo mismo que en libro de toda la vida... 

después de comer retomaré la lectura, a ver si supero mis fobias, a ver si entro en el libro, y a ver si dejo de pensar que hoy fue la ceremonia y de sentir este tirón en el pecho cada vez que recuerdo ese momento final para el que por mucho que lo intento, no he encontrado las palabras...