y después del libro de la fred vargas me leí chica de campo, las memorias de edna o’brien, que son una pasada... porque además de descubrir qué hay de ella en los personajes de las chicas de campo, y como surgieron determinados detalles (como el hecho de que sea baba la que narre la tercera parte...), o porque escribió su agosto en un mes diabólico, o su maravillosa noche; también he descubierto con quien se acostó la o’brien cuando era joven...
además que es siempre un placer leer a esta mujer, ya me esté contando su vida o la de otra persona... así que sí... uno de los mejores libros que he leído en lo que va de año...
y después de las memorias de la o’brien me leí el salto del ciervo de sharon olds... poetisa a la que estoy rendida desde que la leí por primera vez, y a la que me rindo más a media que la voy leyendo... y es que en el salto del ciervo la olds nos cuenta el final de su matrimonio después de treinta años juntos... y en sus poemas vamos viendo el dolor, la indignación, la incredulidad, la desolación... y casi al final, un poquito de esperanza... no de que él vuelva, no... sino de dejar de esperar cosas que no van a volver a pasar...
una maravilla...
y después del maravilloso poemario de la olds, y siguiendo con mi propósito de leerme los episodios nacionales de galdós, me leí luchana, episodio en el que además de asistir al sitio de bilbao, asistí a como aura le rompió el corazón al pobre calpena... así que deseando leerme la siguiente entrega...
y después me leí mi aliento se llama ahora de rose ausländer... a la que conocí por casualidad buscando a hilde domin (de la que te hablé en mi post anterior...), con esas asociaciones que hace el google, ya sabes, que buscas a un autor te propone otros que podrían interesarte... y me interesó, la busqué y encontré esta antología, que la verdad es que es una verdadera maravilla...
te copio un poema de esos que se quedaron conmigo después de cerrar el libro, para que veas que te digo la verdad...
No digas
que has terminado
Hay sombras
que te asustan
Pero no olvides
que existe
la luz
porque hay días que estas cosas se nos olvidan y viene bien recordar que existe la luz... aunque haya sombras que nos asusten...