y después del libro de hikmet, rebusqué en el armario, hasta que localicé el cuarto (y último tomo) de aquellas obras completas de colette que compré de segunda mano y que llevo un tiempo leyendo... porque me apetecía colette, y porque es un buen remedio leerla en los tiempos que corren...
y de ese cuarto (y último) tomo me leí "la estrella vespertina", que empieza así...
"-Te encuentras bien?
-Muy bien.
-Qué estás pensando?
-Oh! nada. Emborrono papel, y lo rompo. Cuando no puedo hacer, deshago.
Esta tarde, el cielo se cierra, una brisa, por los hiatus de las ventanas, canta el deshielo. Es hora de correr las cortinas descoloridas por el sol.
Mi solicito compañero va a pensar una vez más que me aburro. Las personas ágiles creen siempre que de la inmovilidad forzada nace el aburrimiento. Es un gran error, en que que sin duda también caería yo, si en vez de sufrir por una pierna careciera de brazos."
colette no emborrona papel, ni deshace... ella hace, crea, evoca, recuerda... mezclando recuerdos de amigos, de su infancia, de sido y de la guerra... sensaciones, quereres, deseos y cosas que le contaron, que colette va enlazando en esta preciosa obra (no sé si novela, no sé si memorias, no sé si recuerdos de una mujer que es siempre, siempre, siempre, un placer leer...).
y después del precioso libro de colette, me leí "al oeste del edén" de jean stein, que fue un regalo...
y jean stein nos cuenta la historia de los angeles a través de cinco partes, que nos hablan de cinco mansiones, y de las cinco familias que vivieron en ellas: los doheny, los warner, las garland, jennifer jones y selznick, y los stein... aunque más que contárnos, jean stein nos ofrece los testimonios de personas que los conocieron, que estuvieron en sus mansiones y que saben (o creen saber) parte de las historias, los rumores, los cotilleos y las verdades que escondían (o mostraban) esas personas...
dice richard rayner, una de las personas entrevistadas para este libro al principio del mismo que "la propia naturaleza de los escándalos estriba en que, una vez abierta la caja de Pandora, siempre acaba todo siendo más turbio, visceral y retorcido de lo que nadie habría podido imaginar y en que son mucho mayores y duran mucho más tiempo."
fascinante... no te digo más...
y después del libro de jean stein, me leí "y todo debe ser mentira" una antología de blanca varela editada por galaxia gutenberg, que es una preciosidad...
y para muestra (cómo no...) un poema (claro...)
Poderes mágicos
No importa la hora ni el día
se cierran los ojos
se dan tres golpes con el
pie en el suelo,
se abren los ojos
y todo sigue exactamente igual
y cuando terminé el libro de blanca varela me pasó algo preocupante, algo que no recuerdo que me haya pasado jamás en los años que llevo leyendo (que son unos cuantos...)
y es que ayer a mediodía, cuando me acabé el libro, copié unas citas para mi pequeño palacio de vocabulario, me fui a la cocina, me fumé un cigarrillo, y cuando ya estaba a punto de bajar a trabajar (ya con la mascarilla puesta y las llaves en la mano), me di cuenta (con verdadero espanto) de que no había empezado ningún libro!...
creo que eso no había pasado hace años, de hecho, creo que ya te lo he dicho alguna vez, no recuerdo estar sin un libro a medias... desde que empecé a leer, y le pillé el gusto, siempre he tenido un libros empezado... de hecho, se ha convertido en una especie de superstición, o tal vez debería llamarlo manía, el hecho de empezar un libro apenas termino el anterior...
sí que me ha pasado vagar por la casa buscando mi próxima lectura e ir dejando y cogiendo libros porque no me decidía... también me ha pasado quedarme leyendo en la cama hasta tarde, acabarme el libro que me estuviera leyendo en ese momento y tener que levantarme a buscar una nueva lectura porque no podía dormirme sin un libro empezado...
es algo que nunca ha pasado y que (estoy convencida) podría desencadenar una serie de imprevistas tragedias, por lo que prefiero no tentar la suerte y tener siempre, siempre, siempre, un libro a mitad... me da seguridad y tranquilidad...
por eso es tan preocupante y tan raro, que yo ayer me terminase un libro y estuviese a punto (sólo a punto) de bajarme a trabajar sin haber tenido la precaución de empezar otro...
así que como tenía que bajar a trabajar porque ya era la hora, cogí el primer libro del montón de pendientes que ha aparecido recientemente al ladito de la tele del salón, y me leí la primera página... "el arte de perderse" de rebecca solnit... y con él estoy...