martes 23 de mayo de 2023

terminé de leer el "viaje a la aldea del crimen" de ramón j. sender, que por cierto, me encantó (y que me leí pensando que a él también le habría encantado...), pensando que con él terminaba eso de leer en el mismo orden a los autores que leí en mayo de hace dos años... pero no... curiosamente encontré en mi e-book el "diario de duelo" de mary shelley (sí, la noche que, hace dos años, terminé de leer el de sara mesa y me leí el de ramón j. sender, estuve leyendo también los poemas de convivencia de los shelley...)

compré el diario de duelo de mary shelley publicado por hermida editores, el año pasado, con la idea de leerlo en mayo... pero no pude... lo empecé, pero escribía percy (el diario, como los poemas, están escritos por los dos) y yo no entendía nada... además, hace un año por estas fechas yo no estaba nada bien (creo que ahora estoy un poco mejor, gracias) y no pude seguir leyendo más allá de la página dieciocho... 

pero después del libro de ramón j. sender, y de encontrar el de mary, pensé en volverlo a intentar... y me leí el prólogo (cosa que no hice hace un año, porque en general no me leo los prólogos), y en el prólogo me explicaron que al principio, el diario lo escribían a medias (y por eso hay que leerse los prólogos), así que no me desconcerté (como hace un año) cuando percy nombra a mary, y en la siguiente entrada es mary la que nombra a percy...

y aunque el principio está bien y es muy curioso (la huida, la vuelta a londres, los problemas de dinero y con sus respectivas familias, la pérdida de su primera hija en común, la estancia en suiza con byron, la vida en italia...), a mí lo que de verdad me interesaba (esto me pasa demasiado últimamente) era el diario de duelo en sí... quiero decir que yo lo quería era que me mary me contara lo que pasó (lo que sintió) cuando murio shelley... cuando, como ella misma dice "una mano negra de dolor me agarró del cuello" y "lo siguiente que escuché fue a través de un muro de desesperación." (p. 90)

y es que sigo intentando encontrar las palabras y sigo buscando consuelo y comprensión.

el diario de duelo en sí mismo Se retoma el 2 de octubre, en génova... dice mary:
"El 8 de julio escribí la última entrada de mi diario, aunque seguí escribiendo... Qué triste monumento al espectáculo que terminó con mi vida. Y de verdad quiero empezar ahora de nuevo? No, de ninguna manera! Pero son varios los motivos que me inducen a volver, sobre todo cuando el día ha caído y todo a mi alrededor está en silencio... Entonces parece como si la ocasión me pidiese que vierta sobre el papel mis reflexiones y mis sentimientos. Y manejo otro motivo terrible: me he quedado sin mi amigo. Durante ocho años me relacioné con una libertad sin límites con un genio, un hombre cuyo talento iba mucho más allá del mío. Despertó mis sentimientos y animó mis ideas, fue un compañero y un guía. Conversé tantas horas con él, rectificó mis errores de juicio, me sacudió mis prejuicios, me iluminó con ideas que desconocía, me ayudó a que mi mente mejorase. Y ahora estoy sola! Oh, nadie sabe lo sola que estoy! Las estrellas pueden contemplar mis lágrimas, y el aire puede rozar mis suspiros, pero mis pensamientos se han convertido en un tesoro sellado que no puedo compartir con nadie." (p. 95)

y se pregunta: "me atreveré a expresar todo lo que siento? Ni siquiera se trata de atreverse, seré capaz? Tengo talento suficiente para ponerle palabras a estos pensamientos y sentimientos que me zarandean como una tempestad? Lograré en esta arena de dolor dejar una huella indeleble, o se borrará como las marcas del mar? Ay! Estoy sola, sola, ningún ojo responde a mis miradas, mi voz no se modula ante la presencia de nadie, el mundo natural sigue a lo suyo, y yo tengo el mismo peso que una sombra." (p. 95)

sigue un poco más adelante diciendo que "ahora mismo nuestra relación se ha reducido a estas páginas en blanco, no puede prosperar en otro sitio, y mi ánimo sólo me permite expresarme con imágenes borrosas y pensamientos opacos. Mientras escribo, me abandono a pensar lo que él me habría aconsejado en una situación así, lo que me habría respondido si en lugar de escribir se lo dijese a viva voz. Ya sé que no se puede hablar a los muertos de su propia muerte, pero eso no aplaca el deseo de saber qué opinarías de este estado mío de desolación, de escuchar qué debería hacer y pensar hoy, y de hoy en adelante." (p. 96)

me fascina como mary mezcla la segunda y la tercera persona, porque en mis cuadernos de duelo (vamos a llamarlos así) yo lo hago sin darme cuenta... me reconforta...

y también me reconforta cuando mary dice que "En lo más hondo de mi corazón se ha abierto un pozo insondable de aguas amargas." (p. 97) 

y cuando dice: "Pero no puedo escribir lo que ni siquiera me atrevo a pensar. La desesperación anida entre mis latidos. Oh, Dios mío, cuándo moriré?" (p. 99)

desgarrador es el momento en el que mary escribe: "Oh, Shelley, mi mejor amigo! Con qué tristeza pasan estos días interminables, vacíos de ti. Existe una combinación de palabras capaz de expresar la distancia entre los ocho años de felicidad a tu lado y este hueco? La poesía, la brillantez, toda la luz del sol que iluminaba mi vida, se han ido, y la realidad se ha vuelto demasiado real: 
Ojalá estuviera muerta!
Y que las flores de esta primavera que ya se fue
se deshojasen sobre mi tumba." (p. 99)

y no, no existe esa combinación de palabras capaz de expresar la distancia entre ese antes y este ahora...

como desgarrador es también cuando escribe: "Tu voz ya no está aquí para reforzarme, pero sé que tu espíritu me visitará y me animará. Sé que lo harás. Qué sería de mí si no me ayudase creer que todavía existes? Por qué iba a renunciar a esperarte? En el caso de creer que ya no existes de ninguna manera, incluso la luz de la luna desaparecería y todo sería oscuro y hueco, como los espacios que se abren entre los planetas." (p. 100)

mary es tan dramática, tan maravillosamente dramática que es una maravilla leerla... leo y asiento... marco prácticamente todas las páginas entre la muerte de shelley y el final del diario... 

dice mary: "Pensaré y pensaré en ti hasta ponerme triste, porque la desesperanza es ahora la única esperanza a la que puedo aspirar." (p. 101) 

y también confiesa que "Me he convencido de que, mientras hable y actúe, aunque se trata de un simulacro de vida, nuestra existencia conjunta continuará de alguna manera y tú no abandonarás definitivamente este mundo." (p. 104)

y que: "He llegado a la conclusión de que es preferible llorar a retener las lágrimas. Que se trata de un sacrificio inútil." (p. 106)

y mary no se imaginaba lo bien que me iban a venir a mí (siglos después) estás palabras, cuando empieza a no parecer normal eso de llorar... así que llego a la misma conclusión que mary, es preferible llorar a retener las lágrimas... 

y poco después dice: "Pero cuánto dolor. A quién quiero engañar. No sé por qué sigo aquí." (p. 108)

y también que "Ahora confío en el más allá, nunca lo había hecho; sé que volverás a ser mío, que volveremos a estar juntos, espíritu glorioso; estés donde estés, seguro que observas, compadeces y amas a tu Mary" (p. 109)

sobre el cambio de año, que a mí casi me vuelve loca, dice mary: "Ha pasado otro año! Y sin embargo, no se parece a los otros años, no puede compararse con ninguno. Queridísimo muchacho, escribo y escribo y no encuentro las palabras,  así que dejaré que las lágrimas de amargura hablen por mí, que los jadeos de la angustia sean mi retórica, que lágrimas y jadeos expongan lo miserable que es la tarea de la vida. Shelley, desde tu muerte, los años tienen un nombre nuevo que no conocemos. Cuando llegue la primavera, las hojas que ensombrecerán el suelo serán distintas a todas las que han brotado hasta hoy, la hierba crecerá distinta, y los pájaros habrán aprendido canciones nuevas." (p. 110)

(y sonrío al encontrar pájaros...)

y lloro cuando mary me recuerda los versos (sus versos) aquellos que leí en el hospital que decían algo parecido a "Ten piedad de mí, amor, visítame en sueños, déjame verte como siempre, adornado por un dulce interés hacia mí." (p. 112)

cuando pensé que no... que no quería... que qué triste eso de querer soñar... que no, no, no... no quería ese triste (ay!) consuelo... claro que cuando leí los versos de mary él aún estaba vivo, y no me podía imaginar cómo cambian las cosas en apenas unas horas...

y termino copiando cuando mary dice que "El efecto del tiempo sobre mí es nulo. No atenúa ni alivia nada. Me parece una impertinencia pensar que un día desaparecerá. No existe ningún cambio para mi estado emocional. Sólo hay una fecha para mí: desde su muerte, los relojes avanzan, pero el tiempo está clausurado." (p. 118)

ella dice que el tiempo está clausurado... yo sigo repitiéndome que está roto... y como ella, creo que es una impertinencia pensar que un día este dolor podría desaparecer... aunque cierto es que el dolor ha cambiado... no sé si se ha atenuado o si yo me he acostumbrado... pero entonces llegan días señalados y el dolor sigue intacto... 

en fin... que ha sido un placer leer el diario de mary...


y después del diario de mary, podía (en serio, podía) seguir el orden de las lecturas del mayo de hace dos años, o dejarlo ya, porque no me estaba ayudando... así rompí el orden y me leí "en busca de mi elegía", la antología poética de ursula k. le guin que ha publicado nórdica hace unos días...

y sí, ha sido un placer descubrir a la ursula k. le guin poeta (aunque algún poema de ella había leído ya, en el maravilloso libro de rosa montero que tanto me ayudó hace tiempo...) y ha sido una maravilla leerla...

me ha recordado a la atwood poeta, y también a la mary oliver y un poco a la szymborska, aunque sobre todo me ha recordado a ella misma en los ensayos, aunque nada tenga que ver la poesía con los ensayos...

que me ha encantado... tanto que he copiado un montón de poemas suyos en mi petit palais, y también he copiado alguno en mi antología de pájaros y en mis distintos tonos de color negro...

como por ejemplo esta conversación íntima, que dice:


      Conversación íntima

      Estás dormido? Estamos aquí escuchando
      la lluvia en la oscuridad. Quiero preguntarte:
      por qué es todo tan extraño?

      Duermo y sueño con la lluvia
      en la oscuridad, en la tierra oscura. 
      Y me voy, me voy muy lejos.

      Estás aquí tumbado junto a mí
      como siempre has estado. 
      Pero todo sigue cambiando, cambiando. 

      Es tu voz o es la lluvia
      lo que oigo como si llorara alguien?
      Tranquila, amor. Estamos a salvo.


que ha sido un placer y una maravilla leer este "en busca de mi elegía"


y terminé de leerme el libro de la ursula k. le guin sin darme cuenta (el libro tenía doscientas y pico páginas, pero se acaba en la ciento y pico porque después están los poemas en inglés, lo que está muy bien, pero no me lo esperaba), y me encontré con que había terminado el libro cuando apenas quedaban cinco minutos para tener que volver al trabajo, y yo no puedo estar sin un libro empezado... y menos ese día (esto pasó el viernes), así que me agobié, me fui a la cocina a encenderme un cigarrillo, y mientras me fumaba ese cigarrillo me empecé a leer uno de la may sarton que me regaló mi padre para mi cumpleaños, uno de adrienne mornier que me regaló mi madre para mi cumpleaños también, el que me regaló mi hermana la mediana de la maggie o'farrell, el que me mandó mi hermana la pequeña desde barcelona por el día del libro del juarma, el siguiente libro de colette del cuarto tomo de sus obras completas, el de la muerte de virginia del leonard woolf, uno de benedetti, uno del richard ford, y otro del julian barnes y los últimos tres libros que he recibido de la suscripción a la torremozas...

sí, ya, muy de loca, pero no encontraba qué quería leer... era viernes, era día diecinueve, tenía que bajar a trabajar, tenía que empezarme un libro, así que me leí la primera página de todos esos libros y me bajé a trabajar tranquila... con tantos libros empezados no podía pasar nada malo...



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