y siguiendo con mi guía de lecturas para sobrevivir a mayo, me leí "mathilda" de mary shelley (porque además de a ramón j. sender, los últimos días de hospital, me leí a los shelley?... es más que probable... y porque me gusta mucho mary shelley, claro...)
y "mathilda", novela que mary escribió, pero que no se publicó hasta después de su muerte, dicen que a su padre no le gustó nada... de hecho dicen que prohibió su publicación, y después de leerlo, pues he de decir que lo entiendo... porque lo que insinúa mary es bastante fuerte...
así que me gustó mucho la novela de mary shelley y me tuvo entretenida...
y después de mary shelley me llegó "la canción que cantás" de clara muschietti... libro que tenía muchísimas ganas de leer, y que me hizo mucha ilusión encontrar en una librería española... así que después de haber leído mucho a clara muschietti en instagram, por fin he tenido el placer de leer sus poemas... y son tan maravillosos como ella...
y he copiado poemas de clara muschietti en mi pequeño palacio de vocabulario y en mis distintos tonos de color negro, en esos apuntes que tengo para una antología de poetas en castellano y uno en mi pequeña antología de pájaros...
y como yo no sé hablar de poesía, como muestra copio cuatro poemas...
el primero porque es una auténtica maravilla...
Cómo hiciste esa mañanapara flotar en la piletacon los rayos? Todos corríany yo trataba de entender,cómo hice antes para resistir,qué tenía, poderes,o era estar y no preguntarse,y seguir la corriente?Y ahora? El clima no mejora, las condicionesno mejoran,los enfermos no mejoran, vos pensás que yopodría repetir esas frases que dicenque todo pasa y no hay mal que por bienno venga?No lo creo, viste lo que hicecon mi cara, qué cosa para lograrese gesto tan antiguo?Qué era lo que sosteníala respiración, qué cosas nos manteníanen pie con el pelo limpio?
(y porque el tema de mantener el pelo limpio es algo que me obsesionó muchísimo los primeros meses de mi duelo...)
el segundo, porque creo que yo también soy la que se lleva la mano a la cara por incomodidad y por hastio...
Soy la que se lleva la mano a la carapor incomodidad, por hastío,soy la que arruga la nariz con resignación,no dudo en concluir, en relacionarsoy la que cierra los ojos con fuerza,la que durmió durante años, la que no durmió,la que nunca fuedel todo joven.
el tercero porque aunque yo ya no pregunto, la entiendo...
La necesidad de preguntarles lo mismoa vos, a vos y a vos, ytratar de remediarlo que nunca tuvo remedio.
y el cuarto (quería copiar aquí tres poemas, pero no he sido capaz de copiar menos de cuatro...), porque no fue solo el grito, ni el derrumbe... y porque conozco esa sensación de ahogarme y no morirme...
Es que no fue solo el grito, ni el derrumbeen el cuarto. Ni siquiera esa pena que llegópara quedarse. Ni todas las preguntasque vinieron después. Queridos todos, yme incluyo,como en ese sueñoen el que caíamos por un tobogán de aguay nos ahogábamospero no moríamos.
que me ha encantado leer a clara muschietti, y que aunque ya sabía que me iba a gustar, no me imaginaba que me iba a encantar tanto... seguiré buscando sus libros...
y después del precioso libro de clara muschietti, me leí "tregua, que no paz" de miriam toews, a la que llevaba queriendo volver a leer desde que me leí su maravilloso "no dejar que se apague el fuego"...
y el libro empieza con una cita que dice:
Podríamos quizás recordar a nuestros muertos sin que nos persigan, darle a nuestra vida coherencia, que no «cierre», y aprender a vivir con nuestros recuerdos, nuestras familias y nosotros mismos en tregua, que no paz.
Christian Wiman
(sí, es otro libro de duelo...)
y el libro empieza así:
"He aceptado unirme a una conversación en Ciudad de México. No es tanto una charla como un acto en el que unos cuantos escritores de todo el mundo leen un relato, un texto breve de no ficción o un coso que hayan escrito sobre un tema concreto, un tema predefinido por el Comité Municipal de Conversación. Esta vez el tema es «Por qué escribo?»."
y miriam toews se pasará medio libro intentando responder a esa pregunta... por qué escribe?...
en un momento dado se contesta con una cita de mi querida yiyun li que dice:
"Pero para aquellos que desean borrarse escribiendo: por qué escribir?"
y un poco más adelante se pregunta:
"Es escribir la alternativa aceptable a suicidarse? Termina el suicidio con el dolor y preserva la verdad? Escribir aspira a eso mismo, y tanto el suicidio como la escritura son incomprensibles?"
y es que en el libro, miriam toews nos habla del suicidio de su padre y del suicidio de su hermana, y de su propio intento de suicidio...
nos cuenta también que empezó a escribir porque su hermana le pidió que le escribiera cartas, y nos comparte las maravillosas cartas que le escribió a su hermana, un verano que se fue de viaje por europa con un novio que tenía...
nos cuenta también por ejemplo:
"En esa época yo intentaba escribir un libro, pero no lo llevaba nada bien, no tenía ni claro qué pretendía escribir. No paraba de venirme a la cabeza una frase del libro que estaba leyendo: «El viento entre nosotros crepita, como cuando hablas de los seres queridos que han muerto». Sí, eso es así, me decía yo, es una buena forma de expresarlo."
que me ha encantado el libro de miriam toews... una preciosidad...
y antes de acabar voy a copiar una cita de una carta de miriam a su hermana fallecida, en la que le cuenta:
22 de enero de 1997
Querida Marj:
Mi nieto, el segundo por arriba, me ha dado hoy su lista de Navidad. Llega un poco tarde. Estoy intentando leer lo que ha puesto.
Un cangrejo de peluche
Un yoyó
Mi propio ejército
(He pensado que te gustaría).
un cangrejo de peluche, un yoyó y su propio ejército!... a quién no le gustaría?... un placer leer a esta mujer...
y como el fin de semana era el que era, y yo soy como soy, después del libro de miriam toews, me leí "cómo hablar de la muerte a los niños" de delphine horvilleur (autora a la que adoro desde que me leí el de "vivir con nuestros muertos")
y el libro de delphine horvilleur empieza así:
"Jugamos a que... sabemos hablar del tema.
Jugamos a que... al menos lo intentamos.
Los juegos infantiles siempre empiezan diciendo «Jugamos a que...»
Un verbo en presente que, por arte de magia -abracadabra!-, crea una convención sagrada. Entonces nace una ficción en la que todo se vuelve creíble porque «jugamos a que...». La magia de las palabras sella un pacto con infinitas posibilidades: «Jugamos a que somos fuertes, grandes y no tenemos ni pizca de miedo...»."
y continúa un poco más adelante:
"El lenguaje resulta insuficiente, porque la muerte perturba todas sus funciones. Tal vez esa sea su definición: la muerte no es lo contrario de la vida, sino del lenguaje. Es aquello que se escapa a las palabras, a las definiciones y a las explicaciones. La muerte es aquello de lo que no logramos hablar."
dice también que:
"No existen instrucciones de uso, ni reglas del juego, como tampoco existen para atravesar el duelo. Contrariamente a lo que aseguran algunos filósofos, no creo que se pueda aprender a morir, ni a encajar con serenidad la desaparición de un ser querido, pero es posible, a cualquier edad, aprender a vivir siendo conscientes de aquello que la muerte moldea en la existencia humana. Decirse que, de todas formas, frente a ella, la vida puede tener la última palabra.
Jugamos a que... hablar de la muerte nos hace más fuertes."
hay un momento del libro en el que delphine horvilleur cuenta:
"Mi abuela, por ejemplo, cuando refrescaba un poco, me pedía que hiciera el favor de ponerme «una rebequita»."
mi abuela nos decía lo mismo a mí y a mis hermanas (compartí una foto de esta cita con mis hermanas el sábado)...
de hecho, una de mis amigas, después de leerse mi "manual para viudas recientes", me dijo que en la parte en la que recomiendo conseguir una chaquetita se había acordado de mi abuela, y yo le dije que sí, pero que mi abuela habría dicho "chati" en vez de "querida", y "rebequita" en vez de "chaquetita"... pero sí... por algo el libro está dedicado a mi abuela...
volviendo al libro de delphine horvilleur, dice también que:
"A veces, las personas que estaban de luto hasta llevaban un brazalete u otra señal en la ropa que permitiera identificar su estado y, por tanto, dirigirse a ellos de manera diferente, conversar con ellos de lo que les sucedía. Su estado resultaba visible y nadie trataba de ocultarlo."
y que:
"Durante la crisis del coronavirus, en la sociedad se cuestionó y se consolidó al mismo tiempo ese alejamiento de la muerte. Se cuestionó dado que, de manera repentina, la irrupción y la amenaza de la muerte en tantas familias obligó a mucha gente que se creía a salvo de ella a reconocer su enorme vulnerabilidad y que la muerte podía presentarse en cualquier momento."
y estoy de acuerdo, pero creo que superado ese momento, hemos preferido olvidar como sociedad, tanto el miedo qué pasamos como todo lo que hicimos dejándonos llevar por ese miedo...
dice también delphine horvilleur que:
"Mucha gente busca respuestas y sueña con parapetarse en ellas. Y si la vida consistiera en aceptar una forma de irresolución e interrogantes que permanecen abiertos para siempre?"
y aunque estoy de acuerdo con ella, creo que la vida, de alguna manera consiste en aceptar esa forma de irresolución, que hay interrogantes que pese a todo, permanecerá abiertos para siempre, aunque entiendo esa búsqueda de respuestas y ese soñar con parapetarse en ellas... quién no las querría?... siempre, claro, dependiendo de cuales fueran esas respuestas...
me gusta ese momento en el que dice que:
"Las palabras habían perdido su sentido porque el mundo también lo había perdido."
y también cuando dice que:
"Sucede lo mismo en el camino del duelo. Siempre cojeas un poco, entre dos mundos y entre palabras que no acabas de encontrar. Sueñas con llegar a alguna parte de una vez por todas, pero el camino es más peligroso de lo que creías."
más peligroso y más largo... y mucho más complicado de lo que podría parecer... recuerdo el primer aniversario de la muerte de wne (hace ya cuatro años) cuando se acercaba, me daba miedo que el duelo se acabara, era extraño... la sensación de cuenta atrás, y de que ese día (justo ese día) algo de alguna manera acabaría (que no acabó) mezclada con la sensación de que algo había hecho mal porque me seguía doliendo igual... y la sensación de tranquilidad cuando me di cuenta de que nada acababa en realidad... de que no había ningún sitio al que llegar, ni plazos que cumplir, ni mucho más que yo pudiera hacer, a parte de seguir aguantando, de seguir escribiendo y buscando las palabras para intentar contar el dolor que me había desbordado y que todavía me desbordaba (todavía me desborda).
que me ha encantado volver a leer a dephine horvilleur (una de las primeras integrantes de mi grupo de apoyo al duelo imaginario/literario).
y después del libro de la horvilleur, me leí "kentukis" de samata schweblin... una locura...
la novela parte de una realidad en la que existen los kentukis, que son una especie de peluches robóticos... lo inquietante? (cómo si los peluches robóticos no lo fueran ya de por sí...) es que detrás de cada kentuki hay una persona...
una persona compra un kentuki y otra paga una licencia para ser kentuki... así que tú tienes en tu casa un aparatito con una cámara que te espía y que interactúa contigo (o no)
y samanta schweblin nos va contando historias de personas que tienen kentukis y de personas que son kentukis... una señora peruana que pasa el rato en casa de una joven alemana... un chico huérfano de madre que se gasta sus ahorros para ser un dragón en noruega... un chico en zagreb que compra y vende licencias (porque no a todo el mundo le gusta el azar de no saber dónde vas a ser kentuki)... una mujer que se aburre demasiado en una residencia de artistas... un padre separado con la custodia compartida... y hay de todo, kentukis liberados, romances entre kentukis, kentukis que se suicidan y kentukis que son asesinados, trata de blancas, pederastas, amenazas, extorsión... y el final me parece entre brutal y genial...
una maravilla de libro, pero de lo más inquietante... no sabes el mal cuerpo que se me quedó con algunas de las historias...
y como esta mañana me ha llegado el último libro de la suscripción a la editorial torremozas, eso es precisamente lo que me estoy leyendo ahora: "el inmenso azul" de alda negri (que como es una edición bilingüe, estoy intentando leer en italiano...) y de momento, me está encantando...
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