y me leí "una mujer a quien amar" de theodor kallifatides, y me encantó... y es que llevaba tiempo queriendo a kallifatides, no por nada en particular, sino porque me intrigaba... no había leído de él, ni sobre él... seguramente era que me gustaba el nombre... y que lo publica galaxia gutenberg...
el caso es que llevaba un tiempo queriendo leerlo, pero no sabía muy bien por donde empezar, y en una de esas publicaciones de libros de duelo de instagram, aparecía éste de "una mujer a quien amar", así que investigué un poco, me gustó lo que leí, el libro no era muy largo ni muy caro, y me lo compré...
y kallifatides en este libro me ha contado la muerte de olga, esa mujer a quien amar, una amiga, con la que tuvo una noche de pasión y muchos, muchos años de amistad...
y kallifatides nos va contando episodios de esa amistad, y de cuando olga enfermó, de su muerte, del funeral...
hay un momento del libro, justo después de la muerte de olga en el que kallifatides me cuenta:
"Cuál habría sido la alternativa para Olga?
Me habría gustado saberlo y estaba a punto de coger el teléfono para llamarla cuando caí en la cuenta de que acababa de morir. Me seguiría pasando durante mucho tiempo."
se la mandé a una amiga que tuvo el mismo problema que kallifatides y que yo... (a mí todavía me pasa, cada vez menos, pero me pasa... hace un par de semanas, el sábado, fue un día tan bonito, que al llegar a casa cogí el móvil para mandarle un wasap...)
que me ha gustado leer a kallifatides...
y después del libro de kallifatides, me leí "huella" de mawj majid al-obaidi, una de las últimas novedades de la editorial loto azul...
un poemario precioso (más precioso aún cuando conoces un poco la historia de mawj majid al-obaidi) que me ha encantado...
y como yo sigo sin saber hablar de poesía, copio un par de poemas...
el primero porque me parece una preciosidad...
Separación como el inviernoEl invierno era lo que más temía ella de la separación.Cómo podría soportar el frío y la decepción?En un rincón del despacho,una carta olvidada,cuyo contenido decía:«Sesenta y cuatro días sin ti.No estás interesado,parece que dejaste nuestra historia en el olvido».Y después de dos años,ella le escribió:Siento como si la nostalgia me devorara el corazón.No te basta con este tiempo de separación?Y después de cinco años,ella le escribió:Tu separación y el mes de enero son parecidos.Ambos traen consigo el mismo frío.Un suspiro corto emitió,y luego añadió:Desde que nos separamos,hace siete años,todas mis estaciones son invierno,lejos de ti, nunca sentí calor.
y el segundo porque me parece necesario...
Los niños de GazaSe os ha pasado por la cabeza mientras coméisque hay niños muriendo de hambre?Se os ha cruzado por la mente alguna vezel dolor de una madre o el llanto de una mujer?Mientras abrazáis a vuestros hijos,imaginad un hogar ha sido destruido,o que vuestra mañana sea tan oscura como la noche,o un sueño asfixiado.No os perturba el sonido de sus bombardeosdurante vuestro sueño profundo?O tal vez están gritando en vano.Oh, Gaza!Dejad de lado el resentimiento,y parad de contar las pérdidas.Dejad el rencor,no sirve de nadacuando mueren las conciencias.
un placer leer a mawj majid al-obaidi...
y después de los poemas de mawj majid al-obaidi, me empecé a leer "august" de christa wolf, una novela corta o un relato largo, en el que august, un conductor de autobús va recordando su vida, o más exactamente ese periodo de su vida en el que tras sobrevivir a un bombardeo llegó a la estación de mecklemburgo, y de ahí fue enviado al castillo, especie de sanatorio para enfermos de tuberculosis, donde conoció a lila...
"August lo recuerda bien: como a todos los niños que llegaban sin padres a la estación de Mecklemburgo al final de la guerra, le preguntaron cuándo y dónde había perdido a su madre, pero no lo sabía. También le preguntaron si el tren de refugiados lo habían bombardeado antes o después de cruzar el gran río al que llamaban Óder, pero eso tampoco lo sabía. Estaba durmiendo. Cuando estalló el terrible estruendo y la gente empezó a gritar, una mujer desconocida, que no era su madre, lo agarró por el brazo y lo sacó del tren. Cayó al suelo, detrás de un terraplén nevado, y no se levantó hasta que el ruido cesó y el maquinista gritó que todos los que quedaran vivos debían volver a subir a bordo de inmediato. August nunca volvió a ver a su madre ni a la mujer desconocida. Sí, mucha gente quedó tendida en el suelo y no subió al tren, que pronto reemprendió la marcha."
august conduce y recuerda, y christa wolf va mezclando presente y pasado en una maravilla de novela corta, o de relato largo... los recuerdos del sanatorio en la posguerra, y de su vida después, y de su presente de viuda reciente...
que es una maravilla de libro...
y después del libro de christa wolf, me empecé a leer una pequeña antología de anna ajmátova (porque hace poco volví a leer a marina tsvietáieva, y las tengo (como casi todos) muy relacionadas... y claro, una lee a la tsvietáieva y le dan ganas de volver a leer a la ajmátova y viceversa...)
y esta vez me he quedado con un poema que creía que ya estaba en alguna de mis antología, pero lo estuve buscando y resultó que no, así que ya lo tengo en mi pequeño palacio de vocabulario, en mi pequeña antología de pájaros y aquí...
y dice:
Ahora ya nadie querrá escuchar canciones.Los amargos días profetizados llegan desde la colina.Te lo digo, canción, el mundo ya no tiene maravillas;no destroces mi corazón, aprende a estarte quieta.No hace mucho, libre como cualquier golondrina,luchabas; felizmente contra las mañanas desafiandosus peligros.Ahora vagarás como un mendigo hambriento,llamando desesperada a la puerta de los extraños.
una maravilla, siempre, releer a anna ajmátova...
y después de los poemas selectos de la ajmátova, me leí "maïmaï, el caracol de taro" el final de la pentalogía del cardo de aki shimazaki, que toma como protagonista a taro, el hijo de mitsuko, la del club y la librería, que se ha hecho mayor y que acaba de perder a su madre y que va descubriendo cosas...
y aunque sí que me ha gustado, me he pasado el libro sufriendo, porque me veía venir lo que iba a pasar y la verdad es que hubiera preferido que no pasara...
y ahora me estoy leyendo "didion y babitz" de lili anolik... aunque de momento no sé qué pensar, la verdad, creo que me está gustando...
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