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lunes, 23 de febrero de 2026

y terminé de leerme "qué buscas, lobo?" de eva vieznaviec, y he de decir que me encantó... esa nieta que vuelve a bielorrusia al entierro de su abuela y que nos cuenta su historia, y la historia de la abuela de su abuela, y de su madre... una bielorrusia atravesada por dos guerras mundiales y por la revolución rusa... y unas vidas a las que a veces afectan los conflictos mundiales, y a veces los personales, pero vidas al final... vidas de mujeres... que me ha encantado leer a eva vieznaviec... una maravilla de novela...


y cuando terminé de leerme el libro de eva vieznaviec, ya era san valentín, así que me leí "despedidas" de julian barnes, que es el libro que me (nos) compré para san valentín (porque a él le encantaba julian barnes y a mí no, y luego resulta que me leí sus "niveles de vida" y me enamoré de él y fue uno de los primeros integrantes de mi grupo de apoyo al duelo imaginario/literario y no pude decirle a wne que tenía razón, que me encantaba su julian barnes?... seguramente...), porque dice julian barnes que este es su último libro (el último libro que ha sacado y probablemente el último que sacará...) y claro, el último libro de julian barnes, lo tenía que comprar...

y como decía, me leí "despedidas" de julian barnes el día de san valentín... y me encantó (porque si julian barnes en general me encanta, me encanta sobre todo en este tipo de libros mezcla de ensayo y memorias, en los que te va contando sus cosas y lo que piensa y partes de su vida y de sus escritos...)

y en "despedidas", julian barnes me ha hablado del confinamiento, de la pandemia, de su cáncer, de su tratamiento, del mundo, de la vida, de su mujer (que murió), de su nueva pareja, y de sus amigos (esos a los que juró que nunca jamás de los jamases contaría su historia) que se conocieron en la universidad y que luego se reencontraron cuarenta años después y... mejor no cuento más, que yo no es que haya jurado no contarlo, es que creo que merece la pena que lo cuente julian barnes, que lo cuenta muy bien, la verdad...

un placer, siempre, leer a este señor...


y después de las "despedidas" de julian barnes, me leí "tierra mezclada" de maryse condé, mi segundo regalo de san valentín (porque él me regalaba libros de maryse condé a principios de año, entre enero y febrero?... es más que probable...) y me encantó, como me encanta siempre leer a esta mujer... 

y en "tierra mezclada" que es un libro de relatos en el que la condé me ha hablado de partidas furtivas y sin honor por deslices; de mujeres poco acostumbradas al aprecio, y de hombres que casi siempre desaparecen, o que se enamoran de mujeres desgraciadas y hacen extrañas amistades, pero sobre todo de padres ausentes, que aparecen a los diez años, o que no aparecen; de mujeres que nadie sabe bien cómo se quedan embarazadas, mujeres a las que sus hijas no quieren y mujeres que no quieren a sus hijas, madrastras malvadas y a la vez desgraciadas; mujeres celosas y mujeres a las que les van bien las infidelidades, mujeres que se dejan arruinar por amor y mujeres que traicionan por amores nuevos... 

en los relatos de maryse condé hay mujeres que por educadas que sean no caen bien, mujeres que dejan que la pasión las vuelva locas y que al final deciden casarse con quien no quieren, largas genealogías de mujeres condenadas a repetir una y otra vez casi la misma historia, historias de terror paranormal y de terror mundano, madres odiadas que maldicen a sus hijas a las que nunca quisieron, y madres odiadas que maldicen a sus hijas a las que adoraron, historias a la vez paralelas y distintas... desesperación, pena, arrepentimiento, traiciones, infidelidades, abandonos y pocas alegrías, la verdad en los cuentos de maryse condé... amores, desamores, desencuentros, deshonores, infidelidades, borracheras, arrepentimiento y mucha pena...

una maravilla, la verdad... si me tuviera que quedar con un relato, me quedaría con el que da título al libro...


y después de los relatos de maryse condé, me leí otra de esas antología que acabo de descubrir de "material de lectura", esta vez de circe maia... y me encontré con este poema...

A las tres de la tarde le anocheció de golpe.
Se le voló la luz, las agujas
del tejido, la lana verde, el cielo.
Ves qué fácil, qué fácil:
un golpecito, un hilo
que se parte en silencio
a las tres de la tarde.
  
Y después ya no hay más. De nada vale
ahogarse en llanto, no entender, tratar
de despertarse.
Muerte, de pie, la muerte
altísima, de pie, sola, parada
sobre mayo deshecho.

que creo que llegó sobretodo por eso de mayo deshecho...

un placer volver a leer a circe maia... y una maravilla estas antologías de material de lectura...


y después de la antología de circe maia, me leí "la risa de la medusa" de hélène cixous, un ensayo feminista de mil novecientos setenta y cinco de lo más interesante... y el ensayo de hélène cixous empieza así:

"Voy a hablar de la escritura femenina: de lo que hará. La mujer debe escribirse: que la mujer escriba sobre la mujer y lleve a las mujeres a la escritura -si las han alejado de ella tan violentamente como de sus cuerpos, es por las mismas razones, por la misma ley, con el mismo propósito mortal-. La mujer debe ponerse manos al texto -como al mundo, y a la historia- desde su propio movimiento."

y ese es un buen resumen... de eso nos va a hablar... de la escritura femenina, de que tenemos que escribir, reivindicarnos, reivindicar nuestros cuerpos, nuestros placeres, nuestros sentimientos y escribir, escribir y escribir sobre ello...

una maravilla de ensayo...


y después del ensayo de hélène cixous, me releí "a orillas del volga" de akane sánchez de mora vidal... y es que el jueves pasado akane y yo hicimos un recital de poesía (acompañadas por nuestras maravillosas hermanas) en un bar del barrio del carmen (el reinverso bar, en el que por cierto, además de recitales de poesía, se cena de coña...), hablando de poesía, de duelo, de amor y de nuestros libros...

yo ya había leído el libro de akane, y me había encantado, pero quería releerlo antes del recital para tenerlo más fresco en el recuerdo (aunque akane tiene versos que meses después de haberla leído seguía recordando)...

y releer a akane, me dio una nueva lectura... lloré mucho, cierto es, pero también sonreí mucho leyéndola (y sé que suena raro, ya que el poemario de akane cuenta que tuvo un accidente con su pareja, que él murió, que ella estuvo en la uci mucho tiempo, y la recuperación y el duelo, y el amor... pero la verdad es que después de conocerla, el poemario sonaba mucho más luminoso y mucho más esperanzado... sin perder nada de la potencia y la fuerza (y las imágenes) que me fascinaron la primera vez que leí el poemario...

(además le debo a akane el desbloqueo de un recuerdo, que me hizo llorar desesperada, pero que tenía que desbloquear... así que gracias...)

y el recital fue bien, gracias... al menos eso es lo que me dicen las personas que vinieron, y mi sensación... fue una tarde preciosa, y yo estuve muy a gusto, y creo que entre akane, nuestras hermanas y yo hicimos algo bonito... así que gracias también por eso...

y copio un poema de akane que creo que es mi favorito... aunque la verdad es que me he quedado con muchos poemas de este libro...

Todo esto son elucubraciones, pero la realidad es otra:
si aceptamos por válido lo que dice Saramago sobre ella
(que es mujer y se enamora),
   
eligió la boca diseñada para besar.
   
Yo no sé si tengo más rabia, pena o celos.
He descubierto que se puede llorar con todo el cuerpo.

una maravilla releer las orillas del volga de akane y compartir esa preciosa tarde con ella... 


y después del poemario de akane, me leí "cristina la asombrosa" de kirstin valdez quade... una novela corta que acaba de sacar nórdica, muy original, muy sorprendente y de lo más entretenida... nos cuenta la vida de cristina la asombrosa, una santa del siglo doce, pero a través de los ojos de una de sus hermanas... fascinante...




jueves, 12 de febrero de 2026

y terminé de leerme "los vigías" de taina tervonen... y como ya dije, igual que los dos anteriores ("las sepultureras" y "los rehenes") me enganchó, me fascinó, me horrorizó y me sobrecogió...

y es que "los vigías" empieza así:

"Domingo por la tarde. Estoy en mi casa, en París, y un barco navega por mi salón. «Dentro de un rato tendremos cincuenta y cinco muertos», reza el mensaje de WhatsApp. 
Son las 16:36 del 16 de enero de 2022. Hay un barco en peligro entre Marruecos y Canarias. Abro por primera vez la puerta de la simultaneidad, del tiempo que transcurre aquí y en el Atlántico. La embarcación zarpó de Tarfaya a medianoche con cincuenta y cinco pasajeros a bordo. La Marina marroquí recibió un aviso a las cuatro de la madrugada; han pasado más de doce horas desde entonces y acaban de salir al mar para proceder al rescate.
Nuevo mensaje: «La Marina marroquí no los localiza».
Luego otro, a las ocho de la noche: «10 supervivientes. 2 cadáveres. Los demás han desaparecido». Es el primer naufragio al que asisto en directo."

un horror que conocemos, pero que preferimos no mirar... apenas sale en las noticias, no queremos hablar de ello, pero todos sabemos que barcos como ése hay prácticamente todos los días... y no llegan... y desaparecen... y apenas hay supervivientes (cuando los hay), pero seguimos haciendo como que no pasa nada, cuando miles de personas mueren cada año...

taina tervonen no sólo mira, se informa y nos informa... los vigías son cinco personas que ayudan como pueden... monitorean, dan aviso, dan consejo, escuchan los naufragios en directo, difunden las desapariciones, ayudan y dan apoyo, no a gran escala, no desde las instituciones, sino desde lo personal, hasta donde pueden... implicándose e implicando a las personas que pueden... eso es seguramente lo más impresionante (y esperanzador) del libro, esas acciones a pequeña escala que sí que ayudan, que sí que significan, que no solucionan el problema pero que hacen lo que pueden...

un placer leer a taina tervonen y conocer a los cinco vigías y las historias que ellos han compartido con ella, y ella con nosotros... 

un libro necesario en los tiempos que corren...


y después de "los vigías" de taina tervonen, me leí "heroína" de carmen méndez barrera, compañera de la editorial loto azul... y el libro de carmen méndez barrera, además de una portada preciosa, es una maravilla de poemario... un poemario potente, muy potente, con mucha fuerza y unas imágenes maravillosas... y es que el poemario de carmen méndez barrera me ha encantado, por su potencia y por su originalidad... 

y como ya he dicho muchas veces que yo no sé hablar de poesía, como muestra, un poema... éste que dice:

Se murió de la pena.
No por la puñalaita trapera de don Juan.
Tranquila, Inés, que ya se enterarán.

que me ha encantado leer a carmen méndez barrera...


y después del poemario de carmen méndez barrera, me empecé a leer "qué buscas, lobo?" de eva vieznaviec, pero ayer era día once, y me acordé de que yo me había guardado un poema de simona racková, de la antología "de sombra y terciopelo" (la de las diecisiete poetas checas), para compartirlo el día once, que dice:

Si yo fuera Sylvia Plath

Qué pasó justo antes
de que el océano me agarrara por los tobillos?
Qué pasó antes de arrojarme
a su fondo, a mi fondo?
Estábamos en Sunshine Coast, al borde del Pacífico 
Eras mi amigo, y eso es más que un marido
el único al que se puede acudir volando y atravesando medio mundo
El océano no es el mar, tiene otra fuerza, se nota;
querías protegerme, y yo me fui a por las olas
El deleite de ser sometida
El deleite de ser inundada
  
Nos sumergimos, nos encontramos
con la piel rasgada, saturados 
No podía hartarme de mirar a ese elemento
y, mientras planeabas cuándo nos iríamos de ese lugar
-Green Island, Port Douglas, Harvey Bay todas las señales de la nostalgia-,
yo pensaba en Virginia Woolf,
en cómo entraba en el río con esas faldas largas y pesadas
con esas faldas de lana, faldas de ondas
   
Si hubiera sido Sylvia Plath, 
qué habría decidido?
Ayer leí de nuevo Ariel, derribada, llevada, cautivada
Mis hijos, al lado, armaban vías de trenes
a un paso de mí, sólo a un paso de tu muerte, leí:
«la habitación estaba cerrada y el espacio bajo la puerta cuidadosamente rellenado
para que el gas no llegara a los niños»
Cuidadosamente... Al diablo con el cuidado,
ellos estaban allí, estaban allí,
gritaban, golpeaban la puerta, la de tres años colgada de la manilla
Sylvia, estaban allí, asustados, hambrientos,
el más pequeño, con el pañal arrancado,
extiende la caca por su cara y por las barras de la cuna,
esa palabra de la traducción, esa palabra de tu poema,
mientras su madre en la cocina, igual que mi padre después,
en la cocina, en el frío, en una habitación sin salida
mi pequeña Sylvia, nos quedaremos solas para siempre
   
Claro, solas para siempre
Estoy en la cocina, al borde del océano 
Y no soy Virginia, y no soy Sylvia
Y no sé qué decisión tomaré 
Ni cuando
(y aclaro que he cambiado ligeramente un verso de la traducción, por lo que si hay un error (que no creo) sería mío... y es que donde, hablando de los hijos de sylvia plath decía: "ellos estaban allí, estaban allí, / gritaban, golpeaban la puerta, el de tres años colgado de la manilla", lo he tenido que cambiar por: "ellos estaban allí, estaban allí, / gritaban, golpeaban la puerta, la de tres años colgada de la manilla", porque la de tres años era frieda, y porque traduje del checo al castellano (y del castellano al checo) ese verso con el traductor del google (sí, estoy así de loca...), y llegué a la conclusión de que en checo no se hace distinción de género, pero como yo sé el género de los hijos de sylvia (y las edades que tenían y sus nombres), no he podido evitar cambiar la traducción casi imperceptiblemente, con el género correcto, para sentirme más cómoda...)

y como dice simona racková en el poema yo "ayer leí de nuevo Ariel, derribada, llevada, cautivada"... porque el once de febrero me gusta leer el ariel... y volvió a sobrecogerme el poema del filo, en el que intuyes lo que sylvia estuvo a punto de hacer y no hizo (y porque tantos años después, sigo pensando que la luna sí que tiene de qué entristecerse... (y porque me sigue obsesionando (versión tras versión, intento tras intento) la traducción del último verso...)

y volví a leerme el "ariel" y me dio la misma pena de siempre... joder, qué buena era, y qué pena no haber podido leer los poemas que la madurez le habrían hecho escribir... 


y después retomé "qué buscas, lobo?" de eva vieznaviec... de una autora bielorrusa a la que no tenía el placer de conocer, y que está siendo todo un descubrimiento... así que de momento encantada... vuelvo en cuanto me lo acabe...