y después de "inés" de elena garro, me leí "una muñeca para tirar" de mary jo bang (sí, a la que confundí con jorie graham... pero mira, a ese pequeño error le debo uno de los poemarios del año...)
a lo que iba, me leí "una muñeca para tirar" de mary jo bang, que mediante instantáneas nos va contando (o poetizando) la vida de la fotógrafa lucia moholy (que estuvo casada con moholy-nagy) y parte de la historia de la bauhaus... aunque no es eso... son poemas inspirados en fotos que no vemos, que nos van contando una historia... la historia de lucia moholy que huyó del nazismo, y como sus fotos se usaron sin citarla y sin darle crédito y como luchó para recuperarlas... y mary jo bang de alguna manera se las devuelve...
que me ha encantado esta muñeca para tirar...
y como muestra, tres botones... el primero porque me encantó... y porque es muy bauhaus...
Comenzaré diciendo que los objetos pueden ser involuntariamente bellos. Consideremos la simplicidad de tres o cuatro rodamientos de bolas, la economía de un compás. Brillante, verdad? Así pensábamos. Confiábamos en la arquitectura y el diseño más allá de su base comercial. Escenarios, muebles, tipografía, todo venía con un imperativo moral. La máquina era importante, por supuesto. A las cuatro de la mañana las ideas llevaban fácilmente, casi de la nada, del modo en que una tetera o una sartén salen de la alacena. En el espacio vacío entre el día siguiente y la noche anterior, ves la belleza de una hélice, por ejemplo, y piensas, sí, quiero que ese metal plateado signifique algo más que simplemente volar.
el segundo porque me pareció una preciosidad...
Nada de dormir ahora. Ya no hay pacto de sueño con morfina y la noche como aguja. Estamos despiertos, empujados el uno por el otro como si lo que quedara es todo lo que habrá. Nos necesitamos como si estuviéramos en una rama frágil que está siendo podada. Veo la huella de una cicatriz tenue sobre tu ceja izquierda. Entonces supe lo que era sentir. La caída agonizante.
y el tercero porque me encantó el final...
En otras palabras un gabinete Caligari ordenado como escenario, donde una mano invisible hace actuar a las figuras. Eres libre de agregarle sonido si lo deseas. Forma, color, estilo no están como un agregado sino de forma natural. Qué escenario no es irregular? Una silueta gris claro se mueve hacia una salida iluminada con una luz a la que Diderot llamó "Rojo inglés". Es tarde, vámonos todos a la cama. Somos jóvenes y algunos de nosotros no resistirán. Aunque quién podría decir qué cuándo o por qué dónde. Por favor, no me digas que mañana ya se ha acabado.
y después de los poemas de mary jo bang, me leí una de esas pequeñas antologías de "material de lectura", la de tamara kamenszain, autora a la que no tenía el placer de conocer y que me ha encantado... (me ha encantado tanto que ya tengo otro libro suyo en el carrito de la compra (que no sé cuándo cerraré porque este mes están habiendo muchos imprevistos...) y tres más en mi lista de deseos (lista de deseos que crece a un ritmo tal, que no sé si alguna vez en mi vida seré capaz de comprar...))
y lo que no sé es como he llegado a mis cuarenta y ocho años sin haberla leído antes...
y copio aquí algunos de sus poemas...
el primero porque me gustó muchísimo...
SolaAhora que por fin estoy desveladacomo para comprobar que algo crecísé que no sólo la sonrisa de aquel hombresino también sus gestosy que no sólo esos gestossino también sus palabrastodo me alcanza puedo caminaracróbata tambaleante pero segurapor la cuerda floja de mi propia casa.
el segundo porque me hizo mucha gracia...
Lo que empieza donde terminaPara armar un libro hay que hacercomo las modistas que cosensiempre del lado de adentroy cuando dan vuelta a la tela esas costurasque ellas trabajaron confiadasdesaparecen para dejar verun aceptablelado de afuera.
y el último porque es una maravilla...
Poetisas1Poetisa es una palabra dulceque dejamos de lado porque nos avergonzabay sin embargo y sin embargoahora vuelve en un pañueloque nuestras antepasadas se atarona la garganta de sus líricas roncas.Si él me llama le dices que he salidohabía pedido Alfonsina mientras se suicidabay eso nos dio miedo.Mejor poetas que poetisasacordamos entonces entre nosotraspara asegurarnos aunque sea un lugarcitoen los anhelados bajosfondos del canon.Y sin amargo y sin embargootra vez nos quedamos afuera:no sabíamos que los poetasgustan de verse vatesmientras a las chicas en lenguaje inclusivola palabra vata no nos suenaporque las mujeres no escribimospara convencer a nadie.Por eso la poetisa que todas llevamos adentrobusca salir del clóset ahora mismohacia un destino nuevo que ya estaba escritoy que al borde de su propia historia revisitadanunca se cansó de esperarnos.2Quisimos llamarnos como ellos:por el apellido.Rosenberg, Moreno, Bellessi, Grussy sin embargo y sin embargoviene llegando la hora de los nombreslas uruguayas siempre tuvieronnombre. Juana, Idea, Circe, Amanda.Delmira, la primera víctima de femicidio.Es claro que lo que empezó como poesíatuvo que terminar como novelaporque Delmira ya se había divorciadopero tenía cita con su exmaridoen una pensión de barriodonde él la estaba esperandocon un revolver cajoneado en la mesa de luz."Él se suicidó sobre el pecho sangrante de la amada"tituló El Día de Montevideo evitando hablar de ella.Entre la metáfora modernista de un pecho sangrantey la palabra femicidio que no existíaDelmira se las ingenió para hacer y deshacer con la lengualo que le quedaba por decir.Extraño amado de mi musa extraña,le había escrito ella a ese musoque escarmentó el versohasta hacerlo sangrar.
una maravilla...
y después de los poemas de tamara kamenszain, seguí leyendo poesía y me leí "la vida es bella" de gloria portugal... y aunque el título engaña, la verdad es que fue también un placer leer a gloria portugal...
y como muestra otros tres botones...
el primero porque aunque la luna llena no es hasta el lunes que viene, me acordé del club de la luna y de mi querida adi...
Luna AzulNos reunimos al extinguirse la claridad solar, gorgojos afiebrados, descontrolados animales que no caben en sus pieles y tratan de arrancárselas.«Es la luna», dice uno. «Afecta a locos y poetas». «También a músicos y asesinos seriales». Dice otro. De pronto, suena una homérica carcajada. El dueño de dirige a una mujer de calvicie creciente que solloza sin descanso. Le increpa:«Lloras demasiado para estar loca».
el segundo porque hace años quizás sí...
Imitación de Martín AdánBlísteres vacíos de ansiolíticos,botellita de aspirinas,sin aspirinas,unas cinco colillas de cigarros,cáscaras y semillas de mandarinas,medidas de nailon corridas,pedazos de papel con pequeñas letras,algunas en tinta de impresora,otras de bolígrafo,empaques libres de batidos para dieta...Si quieres saber de mi vida, vete a miraren mi bolsa de basura.
y el último porque a gloria portugal y a mí nos gustan las mismas cosas...
Elogio de mi lámparaGusto de placeres sencillos: agua caliente en la ducha; café instantáneo, a falta de una máquina de expresos; un libro codiciado, al fin entre mis manos. También, esos silencios raros y repentinos en mi ruidoso vecindario.Para algunos, acumular riquezas es un fin supremo. A partir de cuántos billetes al año se empieza a ser feliz? A partir de cuántos ya no se puede serlo más? Estudios demuestran que hay cifras en que la dicha se detiene y ya no se es capaz de mayor felicidad.Luego de unos cuantos viajes, por suerte he comprendido que todo es igual y perecedero bajo el cielo. Por eso, mientras dure, disfrutaré de este pequeño goce que con pocas monedas he conseguido: leer en mi blanda cama, a la luz de mi pequeña lámpara, hasta que me llegue el sueño.Y seguiré escribiendo odas para ella, agradecida por ahorrarme el trajín de sonámbula, tener que arrastrarme hasta el muro en busca del interruptor para apagar la luz.
(y ahora sonrío cada noche al apagar mi lamparita de noche...)
y después de los poemas de gloria portugal, me leí "de hija a madre, de madre a hija" de carmen martín gaite, dos ensayos que siruela ha juntado en este libro porque uno fue escrito después de que carmen martín gaite perdiera a su madre, y el otro fue escrito poco después de que carmen martín gaite perdiera a su hija... y como yo sigo enganchada a los libros de duelo, y estaba de oferta, me lo compré hace unos días...
(aunque en realidad el orden correcto es el inverso... el libro estaba de oferta, y al ver que era de la martín gaite entré a mirar, y fue entonces cuando vi que eran dos ensayos escritos tras la muerte de su madre primero, y de su hija después... así que me lo compré... claro...)
y el libro empieza así:
Nueva York, 21 de enero de 1982Anoche soñé que le estaba escribiendo una carta muy larga a mi madre para contarle cosas de Nueva York, pero era una forma muy peculiar de escritura. Estaba sentada en esta misma habitación, desde cuyos ventanales se ve el East River, y lo que hacía no era propiamente escribir, sino mover los dedos con gestos muy precisos para que la luz incidiera de forma determinada en un espejito como de juguete que tenía en la mano y cuyos reflejos ella recogía desde una ventana que había enfrente, al otro lado del río. Se trataba de una especie de código secreto, de un juego que ella había estado mucho tiempo tratándome de enseñar. (Como cuando me quería enseñar a coser y me decía que era cuestión de paciencia.«Ves como si te pones te sale bien? Mira, el secreto está en no tener prisa y en atender a cada puntada como si esa fuera la cosa más importante de tu vida»).Y la felicidad que me invadía en el sueño no radicaba solo en poderle contar cosas de Nueva York a mi madre y en tener la certeza de que ella, aun después de muerta, me oía, sino también el la complacencia que me proporcionaba mi destreza, es decir, en haber aprendido a mandarle el mensaje de aquella forma tan divertida y tan rara, que además era un juego secretamente enseñado por ella y que nadie más que nosotras dos podía compartir.
y en el libro he encontrado también esta cita:
Leo en Simone Weil: «Si nos consideramos en un momento determinado -el instante presente desligado del pasado y del futuro- somos inocentes. En ese instante no podemos ser más que lo que somos. Aislar así un instante implica el perdón». Siempre que abro al azar este libro tan gastado, tan subrayado, La pesanteur et la grâce, que desde hace años viaja conmigo a todas partes, me encuentro exactamente con la frase que más a cuento viene, que más estaba necesitando.
así que en mi carrito de la compra también está "la gravedad y la gracia" de simone weil, claro...
que me ha encantado leer estos dos ensayos de carmen martín gaite...
y después del libro de la martín gaite me leí "una cosa secreta" de sharon olds (libro que recogí el sábado en mi librería favorita, porque lo encargué en cuanto vi que lo iba a sacar valparaíso...)
y como siempre, ha sido un placer volver a leer a sharon olds... hace ese tipo de poesía que quiero escribir pero no sé si me sale...
y además (aunque yo no lo sabía) es un libro de duelo... duelo por la madre (a sharon olds la conocí por "el padre"...), duelo complicado porque la relación de sharon olds es complicada (y habiéndome leído todos los libros que hay traducidos de ella al castellano, creo que puedo decirlo...), pero el libro es precioso (a ratos doloroso) y de una calidad impresionante...
y como muestra este poema, que entre otras cosas tiene pájaros...
Cuando nuestra primogénita dormíaMis pechos duros con leche. Pequeños rezumaderosgoteando sobre los pañuelos de mimarido doblados en las curvas frontalesdel arnés de lactancia. Yo deambulaba porel apartamento cuando su siesta duraba algo másde lo habitual. Cuando estaba despierta, yo erapropósito, un acecho blando ydoméstico de bondad. Sólo cuando ella dormíayo era libre para pensar en lo que piensael cautivo. Quería ser alguien, no ser únicamentela madre de alguien, ser alguien, ser una.Sin embargo sé que el trabajo que hice con ellaera la razón de todo lo que era importante para mí;ese corazón. Y aun así había una parte de míajena a ello, como expuesta en una montañapor la maternidad. Y cuando ella dormía un poco más,yo olía la piel de la aceitunaen la ladera, oía el golpe azulde la nuez de eucalipto, probabael aliento de la loba en busca decarne para enriquecer su leche, veíael cedro doblarse bajo un marde viento. Mientras ella dormía, parecía quemis tobillos perforados se iban soltandoy caminaba como un cazador entre el gozo y el horrorde lo que no está atado. Niña de una madre,madre de una niña. A veces me paseaba, escuchando,temiendo a medias que hubiera dejado de respirar,sabiendo que nada podía ser cualquier cosa, para mí,al lado de los pequeños movimientosal despertarse; luz y viento sobre la superficie del agua.Y tras ello, ese llanto suave, como un pájaropelágico que duerme en vuelo. Yo me dabala vuelta, como girando sobre un talón mortero,y me acercaba a su puerta.
lo dicho: un placer leer a sharon olds...
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