y después del maravilloso, doloroso e intenso libro de sergio del molino, con el que lloré muchísimo, y con el que seguí llorando una vez terminado mientras me fumaba un cigarrillo en la cocina, no sabía qué leer... porque hay libros que te dejan así, sin saber muy bien por dónde seguir...
me apetecía leer a piedad bonnett, porque no paraba de repetirme aquello de "le pido al dolor que persevere"... y tengo tres (no, cuatro) libros de ella por casa... tres en el book (dos estaban de oferta, y a mí me encantan las ofertas) y otro en papel que compré hará unos meses cuando me terminé el de "los deshabitados"... pero igual dos libros seguidos sobre el duelo por un hijo es demasiado para mí, y más en las fechas en las que estamos (hoy es uno de nuestros aniversarios (hoy hace quince años que me mandó el primer e-mail), y estos días he estado un poco más sensible de lo normal, con el pensamiento mágico un pelín disparado...), también me apetecía leerme el de la sontag que cita sergio del molino (el de "la enfermedad y sus metáforas") pero tampoco me sentía con fuerzas... también me apetecía uno que tengo de la elizabeth kübler-ross, o el de "la muerte de virginia" que escribió leonard woolf... la sensación de querer seguir leyendo sobre el duelo pero a la vez la de no tener fuerzas para hacerlo...
así que después de abrir y cerrar varios libros en el ebook, después de mirar los libros que tengo en la mesita del salón (me voy trayendo libros a la mesita para que no se me olvide que me los quiero leer), después de revisar la estantería y el armario del pasillo, cogiendo y dejando libros (y llevándome algunos a la mesita del salón para más adelante), retomé el primer tomo de las obras completas de shakespeare, el de las comedias, y me leí "la comedia de los errores"...
nada mejor que una comedia ligera... un comerciante condenado a muerte si nadie paga su fianza que le cuenta al duque que le da igual morir, porque se casó y tuvo dos hijos gemelos, a los que les compró dos sirvientes gemelos (sic), pero en una tormenta, el barco en el que viajaban él y su mujer con sus hijos se partió, y él se quedó con uno de sus hijos y uno de los sirvientes, y su mujer (a la que no volvió a ver) se quedó con el otro hijo y el otro sirviente (un tú a bostón y yo a california pero a lo bestia)... y hace unos años su hijo el que se quedó con él se fue con su sirviente a buscar a su hermano (y a su respectivo sirviente), y desde entonces no lo ha vuelto ver... así que ni tiene quien le pague la multa, ni le importa ya mucho la vida...
mientras tanto, en ese mismo lugar, su hijo (el que se quedó con él en el barco) llega a la ciudad con su sirviente, y va y resulta, que precisamente ahí vive su otro hijo (al que no volvió a ver) y es muy conocido... y a partir de ahí, todo son confusiones, uno y otro se van encontrando con sus sirvientes, pero cambiados, y uno le pregunta por el dinero, pero como no sabe de qué le habla se lleva una paliza... el otro es enviado a una casa que no conoce... y la mujer de uno de ellos se lleva al otro a casa, y entonces cuando el marido de verdad vuelve se encuentra la puerta cerrada... y el hermano soltero se enamora de la hermana de la mujer del hermano casado, pero la hermana cree que es su cuñado (y en realidad lo es) y se enfada... y hay un lío con una cadena que le dan a uno y le reclaman al otro... y los criados que van y que vienen y que se cruzan a veces con sus amos y a veces con sus gemelos... y detienen a uno, y el otro se tiene que refugiar en un convento y entonces la abadesa... no, mejor no lo cuento...
así que shakespeare me tuvo entretenidísima con esta comedia de los errores... pero después, otra vez ese no saber por dónde seguir leyendo, pero sin poder estar sin un libro empezado, no vaya a pasar algo...
abrí el sostiene pereira, una antología de poetas mexicanas y otra de poetas italianas, el libro de memorias de la alda merini y el de la marina abramovic, uno de noni benegas que me acababa de llegar, e incluso me plantee volver a leer a bukowski, pero no sé si voy a poder volver a leer a bukowski... y uno de los de piedad bonnett, y el de la sontag y el de la kübler-ross y el del leonard woolf, incluso el que me falta por releer de virginia... y no sé cómo terminé empezando "cantos de sirena" de charmian clift, una escritora australiana que se fue con su marido y sus dos hijos a vivir a una isla griega (como los durrell) y con ese me he quedado de momento... y de lo más entretenida...
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