jueves 22 de junio de 2023

terminé de leerme ayer "la hora violeta" de sergio del molino... un libro precioso y devastador... 

el mismo sergio del molino dice que "Este libro es un diccionario de una sola entrada, la búsqueda de una palabra que no existe en mi idioma: la que nombra a los padres que han visto morir a sus hijos. Los hijos que se quedan sin padres son huérfanos, y los cónyuges que cierran los ojos del cadáver de su pareja son viudos. Pero los padres que firmamos los papeles de los funerales de nuestros hijos no tenemos nombre ni estado civil. Somos padres por siempre. Padres de un fantasma que no crece, que no se hace mayor, al que nunca vamos a recoger al colegio, que no conocerá jamás a una chica, que no irá a la universidad y no se marchará de casa. Un hijo que nunca nos dará un disgusto y a quien nunca tendremos que abroncar. Un hijo que jamás leerá los libros que le dedicamos.
Que nadie haya inventado una palabra para nombrarnos nos condena a vivir siempre en una hora violeta. Nuestros relojes no están parados, pero marcan la misma hora una y otra vez. Cuando parece que el segundero va a forzar a la manija horaria a saltar a la siguiente hora, ésta vuelve a la anterior. Vivimos atascados en ese no-man's time, en un pleonasmo de nosotros mismos, y en él evocamos aquel relato fantástico e inverosímil, aquella tragedia barata llena de artificios de guionista zafio, que nos encerró aquí. Yo la evoco por escrito. Recuerdo este año de mi vida con la esperanza de fijar su relato y no convertirlo nunca en un lugar común."

lo que no se nombra no existe, seguramente por eso no hay palabra para lo innombrable... pero por mucho que no queramos, por mucho miedo que nos de, por mucha pena que provoque, eso pasa, y esos padres merecen una palabras...

sé lo que es no poder nombrarse... sé la angustia que provoca... yo llevo dos años preguntándome (y preguntando a los demás) si soy viuda o no... no tengo derecho al estado civil, lo sé, no me casé, yo lo decidí, lo entiendo, aunque al presentar la declaración de la renta de este año (y del pasado) lo de soltera me chocó... yo no soy soltera (no estoy soltera), pero también que no puedo darle a la casilla de viuda... pero me gustaría... pero en realidad no lo soy... o lo soy pero no tengo derecho a serlo?... en fin, que no era de eso de lo que quería hablar...

creo que no hay una palabra para los padres que han visto morir a sus hijos porque (ahora mismo estoy recordando la famosa escena de magnolias de acero) es contra natura, no debería pasar... de todas las cosas que no deberían pasar, esa es seguramente la que menos debería pasar... 

"Mi hijo Pablo tenía diez meses cuando ingresó en el hospital, y estaba a punto de cumplir dos años cuando arrojamos sus cenizas. Ése es el tiempo que cabe en nuestra hora violeta. Ése es el tiempo que cabe en este libro, que contiene todas las palabras que hacen falta para nombrar mi condición.

sergio del molino nos cuenta ese tiempo... esa hora violeta... el tiempo que va del primer ingreso en el hospital hasta la muerte de pablo... y dice "Me he propuesto no llamar niño al niño. Ni crío, ni chaval. Puede que cachorro sí, pero no en este libro. No inventar seudónimos, no usar iniciales. Sólo Pablo. Sólo su nombre." 

pablo... anoche me lo repetía a mí misma... ay, pablo, pobre pablo, cuánto lo siento, porque de verdad que lo siento, lo siento muchísimo...

entiendo cuando dice "Apagamos la luz y lloramos despacio, pero nos prohibimos preguntarnos el porqué. Desde ese instante, está prohibido invocar a los cielos o buscar un sentido divino o terreno. Tenemos poco tiempo y debemos planear una estrategia para sobrevivir. Los detalles logísticos son importantes para mantener la cordura y la fortaleza.

cierto... no hay porqués, no hay cielos a los que invocar, no hay sentido que buscar... no queremos aprender nada, no queremos que signifique nada... hay poco tiempo y hay que sobrevivir, sobrevivir al menos el tiempo que toque, el tiempo de hospital... te agarras a los detalles logísticos, porque son lo único que hay... como cuenta sergio del molino en el libro de pronto te descubres "cuidándote" porque ahora mismo no te puedes derrumbar... hay que comer, aunque no tengas hambre, y hay que comer además de manera saludable aunque a ti lo que en realidad te apetece es tirar a base de cafés (o darte a la bebida) y hay que dormir, lo de dormir cuando no te toca hospital se convierte en un imperativo moral... 

"Dice Susan Sontag que la enfermedad está llena de metáforas, y que el mejor modo de permanecer sano en ella es ignorándolas o destruyéndolas. La metáfora es una forma de conocimiento. Su función literaria es decir más de lo que el lenguaje lineal y explícito es capaz de decir. La metáfora ahonda en realidades que el registro normal de un idioma no puede penetrar ni comprender. Pero hay un uso perverso de las metáforas que acaba ocultando la naturaleza de su objeto, cargándola de connotaciones impropias. El cáncer ha sido cubierto por un montón de capas metafóricas que hacen casi imposible su comprensión.

tengo el libro de la sontag (la enfermedad y su metáforas) comprado desde hace tiempo, pero no me decido a leerlo... pero después de esta cita de sergio del molino, creo que tendré que leerlo... 

y el caso es que yo llevo buscando metáforas dos años... la casa derrumbada, el mundo que se acaba, el tiempo roto, el miembro amputado, la piscina de agua helada, el pozo, el vacío en los ojos... pero no, no consigo encontrar la metáfora que me cuente lo que ha pasado (lo que me pasa).

en un momento del libro, sergio del molino habla de una entrevista que tuvo que hacerles a los padres de una de las víctimas del 11M que le dijeron: "Estamos en el laberinto del dolor, y eso quiere decir que estamos solos. El dolor asusta a los demás, damos miedo. La gente se aleja, no te entiende, esperan que lo superes, que vuelvas a ser el de antes. Pero no puedes, y tampoco sabes explicarlo. No saben qué decirte, no saben qué hacer para que te sientas mejor, y acaban alejándose de ti. Terminamos solos en nuestro laberinto." 

ves, la metáfora del laberinto no se me había ocurrido... el resto lo sé, lo he notado... acabas sola y además pensando que tú misma te lo has buscado...

sergio del molino también me cuenta que "Desde el diagnóstico, mi hermano Pedro ha sido todo lo que las metáforas rancias atribuyen a los salvadores. Práctico y emotivo, se ha empeñado en ponérnoslo fácil."

mis hermanas hicieron (y hacen) algo parecido... y mis padres, claro... desde traerme y llevarme (primero al hospital y ahora al cementerio) hasta solucionarme el tema de que la máquina de café cuando nos pasaron a la sexta planta me quedaba demasiado lejos, con cafés de supermercado que me podía llevar en el bolso y tomármelos a cualquier hora sin tener que dejarle solo... 

hay otro momento en el que sergio del molino dice que "No puedo hacer entender a nadie que nuestro futuro no alcanza más allá de un par de días. Es todo el porvenir que somos capaces de organizar. A partir de allí, monstruos."

es complicado de entender, lo sé, pero lo entiendo... a mí me pasaba (aún me pasa) que el tema de hacer planes me sobrepasa... mañana, pasado mañana, vale, sí, lo que quieras, la semana que viene, el mes que viene, este verano... uf, no sé, mejor lo hablamos en el momento... 

también me resultó curioso cuando sergio del molino dice que "El verano en Zaragoza siempre me ha resultado insoportable, pero este año no noto el calor. Es posible que no haga tanto como es habitual, aunque no estoy seguro. Ya no me fío de mis sentidos ni de mi forma de percibir en mundo." porque a mí me pasó algo parecido... recuerdo el verano de 2021 como extrañamente poco caluroso... me pasé ese verano como con frío... por casa iba con una chaquetita, me tapaba con la sábana por las noches, pero no sé si fue porque ese verano no hizo un calor excesivo o si éramos yo y mis sentidos que no sabíamos percibir bien el mundo...

sergio del molino se lee en el libro, el libro de umbral, el de "mortal y rosa", así que mi querida kitti y yo (y nuestra querida linn ullmann) no somo las únicas que leemos libros de duelo buscando respuestas... o puede que solo consuelo...

me habla también de sonja goldstein, que tuvo un hijo que murió de cáncer, que dice: 

"En el pasado, con frecuencia me han maravillado la franqueza y el detallismo minucioso con que algunos escritores describen sus tragedias personales. Me parecía una violación de la intimidad difícil de justificar. Pero, a lo largo del año pasado, creo que comencé a comprender qué motivaba esa escritura. Conforme nuestra tragedia personal intensificaba su crudeza, sentía una creciente necesidad de reflejar en un papel lo que nos estaba pasando. Podría pensarse que, al reducir estas experiencias al lápiz y al papel, lograría limpiarme el alma o purgar mis sentimientos. La escritura de esta historia no aboga por la esperanza ni por la desesperación. Más bien, es el relato de un hecho inexorable." 

creo que en este tipo de escritura hay una parte de terapia, una parte de dejar constancia, una parte contra el olvido y una parte inevitable... tienes que ordenarla para entenderla, tienes que contarte tu historia una y otra vez porque eso es parte del duelo (dicen que precisamente ese el motivo del luto, que la gente te preguntara y que pudieras contarlo, porque al contarlo unas doscientas o trescientras veces acabas asumiendo parte del horror...), y tienes que preservarla del olvido que trae el tiempo, que se lleva los detalles sin remedio... 

me traduce también sergio del molino cuando sonja goldstein dice que "Una de las tareas más duras que jamás he emprendido -y creo que hablo por Joe [mí marido] también- es volver a la vida normal. En el hospital, vivíamos en un mundo privado. Existíamos en una especie de imagen congelada en la que sólo importaba la evolución diaria de David."

a lo que sergio del molino añade que "Volver a la vida normal es algo que todavía no he aprendido a hacer y a lo que creo que me estoy resistiendo. Puedo construir una ficción que engañe a los espectadores despistados, pero en realidad vivo atrapado en la hora violeta. Desde antes de que muriera Pablo, desde que nos dijeron que se moría y que sólo nos quedaba acompañarlo hasta el final. Yo aún no he salido de esa espera. Me he quedado suspendido en ella.

y un poco más adelante dice también que "Lo peor no es esta pena. Ni siquiera la convicción de que me acompañará toda la vida, sin rebajarse como se rebaja el bourbon que me gusta beber con dos cubitos de hielo. Lo peor es que no quiero que deje de dolerme nunca. Cultivaré esta pena, la cuidaré y la alimentaré como hice con mi hijo. Porque esta pena es él.

(y me gustaría conocer a sergio del molino (y a cris) para decirle que me ha hecho pensar en el verso (maravilloso verso que se ha convertido en talismán o en mantra o en oración inconfesable), de piedad bonnett, en el que ella (y yo de vez en cuando) le pide al dolor que persevere... porque igual a él le viene bien repetírselo también...)

y que es un libro tan doloroso y tan precioso y tan tierno y tan bonito (y al escribirlo oigo la voz de mi abuela que me pregunta: "es bonito, chati?" y le digo: "sí, abuela, es muy bonito") que solo puedo darle las gracias a kitti por recomendármelo... y mandarle un abrazo a sergio del molino (y a cris) y decirles que siento mucho lo de pablo, y que ahora sergio forma parte de mi grupo imaginario de apoyo al duelo...



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