terminé de leer "el corazón. itinerario por sus mitos y significados" de gail godwin...
conocí a gail godwin en el libro "diario de una viuda" de joyce carol oates... y es que joyce carol oates copia una frase de una carta que gail godwin le envió cuando enviudó en la que le decía: "Dios mío, qué desdichada vas a ser."
no sabía quién era, pero me cayó bien... me pareció una de las cosas más apropiadas para decirle a una viuda... así que la busqué, igual era escritora, porque las escritoras tienen amigas escritoras... y resultó que sí... que encontré este ensayo sobre los mitos y los significados del corazón que ha resultado ser una maravilla...
en el prólogo, gail godwin me cuenta su día a día, sus paseos con su gato, que perdió hace poco a su otro gato, y cómo surge la idea del libro...
después, en la primera parte: el corazón en la historia, gail godwin hace un repaso de lo que ha significado el corazón a lo largo de la historia y me habla del elefante con un corazón dibujado que hay en una cueva prehistórica y que se cree que es la primera representación de un corazón que hay... de los sumerios y el mito de gilgamesh, que al descubrir que el corazón de su amigo no latía descubrió el dolor y su propia mortalidad... de los egipcios que pesaban el corazón del muerto, con sus pecados y con la lista negativa de lo pecados no cometidos... de los hebreos, los hindúes, buda, confucio, lao-tse, la medicina china, los haikus, los griegos y el mito de dionisio, sócrates, jesús de nazaret, mahoma, san agustín, el amor cortés, san valentín, eloísa, william harvey, el primer estetoscopio, santa teresa, pascal, los tiempos difíciles de dickens, la revolución industrial, y un montón de libros sobre el corazón en nuestro tiempo...
en la segunda parte: variaciones sobre el corazón en la vida y el arte, tuve un pequeño problema: a mi edición le faltan unas treinta páginas... sí, yo estaba leyendo sobre el hermano de la autora y al cambiar de página no entendía que pretendía contarme de el retrato de una dama de james... releí el último párrafo de la página anterior y no, no había perdido el hilo (que podría ser, estoy un pelín descentrada últimamente), es que no tenía sentido la transición... así que miré la numeración y descubrí (atónita) que de la página 192 pasaba a la 225... así, sin más... estuve un rato sin saber qué hacer (a mí estas cosas me afectan mucho... aún me acuerdo de las páginas que le faltaban a mi "adios a las armas", y que iba leyendo en un tren, cuando la narración se interrumpió, porque en mi edición se habían colado varias páginas de otra novela (era distinto hasta el tipo de letra) y cuando la novela de hemingway volvía, a mí me faltaba una parte de la historia... pero estaba en un tren y no tenía otra cosa que leer, así que me salté la parte que nada tenía que ver con lo que estaba leyendo (gracias a que era otro tipo de letra no fue difícil) y seguí con la mutilada historia de amor de la enfermera y el soldado, sin llegar a saber qué pasó en las páginas que no pude leer, y más de veinte años después aún me acuerdo de aquello, así que me debió de causar un pequeño trauma...
así que las opciones eran dejar de leer, buscar otra copia del libro por internet y pedirle a la librería a la que se lo pidiera que se asegurase antes de mandarlo de que estaban las páginas entre la 192 y la 225 donde tocaba... o seguir leyendo, saltándome esa parte...
y a mí no me gusta dejarme libros a mitad... además el libro de gail godwin me estaba encantando... y aunque me costó un poco recuperar el ritmo, seguí leyendo...
y en lo que he podido leer del resto del libro, gail godwin me ha hablado de la muerte de su hermano, del retrato de una dama, de santa teresa de jesús, de una amiga suya que trabaja en urgencias y que organiza fiestas, del corazón en las tinieblas, y de cómo ella misma y su corazón han cambiado después de escribir este libro...
que me ha encantado...
además me he quedado con algo que dice gail godwin en un momento dado del libro, en el que está intentando escribir una carta para consolar al hijo de un amigo suyo que ha muerto y dice: "Qué podía decirle? Desde luego, nada como "con el tiempo te repondrás". Yo nunca me repondré de la muerte de Tommy. Y no quiero. Puede que ese sentimiento sea ya la parte esperanzadora, y eso es lo que traté de transmitirle con mi carta: que nunca te recuperas de algo así, y que a medida que pasa el tiempo te das cuenta de que en el fondo te alegras de no haberlo superado porque así el ser perdido sigue vivo en tu corazón mientras continúas batallando con el misterio de esa persona y sus motivos."
y me he quedado también con dos sonetos de shakespeare que me hicieron llorar al leerlos anoche...
Soneto XLVIIEntre mis ojos y mi corazón hay hecho un pactoy cada uno de ellos presta ahora buenos servicios al otro;cuando mis ojos están hambrientos de miradaso el corazón enamorado, se ahoga de suspiros.Entonces mis ojos se regalan con el retrato de mi amore invitan a mi corazón a este festín de pintura;otras veces son mis ojos los huéspedes de mi corazón,y toman parte en sus pensamientos de amor.Así, sea por tu imagen o por mi amor,tú, aunque ausente, estás siempre presente conmigo,pues no puedes alejarte más allá de mis pensamientos,y yo quedo siempre con ellos y ellos conmigo.O, si duermen, tu imagen, que está en mi vista,despierta mi corazón al regocijo de mi corazón y de mis ojos.
Soneto CXVIPermítaseme que no admita impedimentos al enlace de las almas fieles.No es amor el amor que al percibir un cambio cambia,o que propende con el distanciado a distanciarse.Oh, no! Es un faro inmóvilque contempla las tempestades y no se estremece nunca;es la estrella para todo barco sin rumbo,cuya virtud se desconoce aunque se tome su altura.El amor no es juguete del Tiempo,por más que lleguen al alcance de su corva guadañalos labios y las mejillas de rosa;el amor no se altera con las horas y las semanas rápidas,sino que perdura hasta el fin de los días.Si esto es error y puede probárseme,yo no he escrito nunca, ni hombre ninguno ha amado jamás.
y ya los he copiado los dos en mis distintos tonos de color negro...
que me ha encantado...
y ahora estoy leyendo "una tarde de diciembre" de delphine de vigan... sí, una de las autoras que me hizo compañía hace dos años cuando estábamos en el hospital...
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