anoche terminé de leer "la casa junto al mar" de may sarton... así que ya puedo decir que es una maravilla...
con may sarton me ha pasado algo parecido a lo que me pasa cuando leo los diarios de virginia woolf: las dos aseguran ser solitarias, querer vivir en soledad (may sarton de hecho vive sola en una casa junto al mar) pero cuando empiezan a hablarme de su vida social, de las visitas que reciben y que ellas mismas hacen, me siento una verdadera hermitaña... cierto es que en los últimos tiempos no he sido lo buena amiga que debería de haber sido (que creo que era), no he estado muy pendiente de los demás, y mucha gente ha desaparecido de mi vida (lo que dicen que es normal cuando pasan estas cosas), y yo he llegado a la conclusión (quizás exagerada) que quien no quiere estar es mejor que no esté, y que debo esforzarme por quienes han estado todo el tiempo, incluso cuando no debía de ser fácil estar conmigo...
a lo que iba... que me hace gracia que una persona que recibe tantas visitas y que da conferencias, tutela tesis, lee sus poemas y va de visita a casas de amigos, que a su vez van de visita a su casa, se considere una solitaria, cuando yo, que en realidad lo soy, no me considero a mí misma demasiado rara...
claro que si analizo la última semana en plan diario y anoto las visitas hechas y recibidas, he de decir que la semana pasada vino mi sobrina la mayor a pasar la mañana conmigo en el despacho, y que se quedó a comer y a pasar la tarde, y que también vino a darme un abrazo el jueves y el sábado (el viernes no podía, me dijo, porque tenía la graduación de su hermano)... vino a verme un rato la mujer de uno de mis primos... y mi primo vino a buscarme el viernes para que nos tomáramos un café en la cafetería de la calle quart... también vino uno de mis tíos un ratito... y mis padres me llevaron al cementerio a llevar mis flores y mi madre luego me invitó a merendar... el viernes estuve hablando por teléfono dos horas con mi hermana la pequeña y otra hora y media el lunes por la noche, y también hablé el viernes, casi una hora con mi hermana la mediana y el lunes y el martes me fui a su casa después del trabajo... mi sobrino el mayor ha venido a verme a la tienda un ratito el lunes, y un buen rato el miércoles por la tarde... y ayer vino una amiga de la familia a vernos con su hijo (va en silla de ruedas y no hace muchas visitas sociales), y la mujer de mi primo vino también ayer un ratito a charrar cuando volvió de dejar a mis sobrinos pequeños en el cole... y ahora, cuando cerremos, me iré a ver a una amiga a su casa... así que si me paro a pensarlo, creo que tengo más vida social de la que pensaba...
en fin... tonterías... que el libro de may sarton me ha aportado paz y dulzura, que leyéndola hablar de flores, lo de querer una orquídea ahora me parece poco ambicioso, así que ahora, además de la orquídea, quiero poner plantitas (así en plural) con flores en la ventana de la cocina para que le hagan compañía a la plantita del cumpleaños y a esa plantita que me regaló una de mis amigas de yoga... y es que leer a may sarton hablar de flores, después de leer a colette hablar de flores las vuelve irresistibles...
dice may sarton hablando de su tiempo (años setenta) que: "el mayor peligro, tal y como veo en mí misma, es el peligro de replegarse en los mundos más íntimos. Debemos mantener nuestros canales abiertos al dolor. Y a la vez, resulta esencial poder vivir verdaderos momentos de felicidad, que el amanecer no deje de conmovernos, puesto que la civilización depende de esa dicha verdadera, que nada tiene que ver con el dinero ni la abundancia: la naturaleza, el arte, el amor humano."
y creo que esto se puede aplicar tanto a nuestro tiempo como a mi tiempo particular...
dice también que: "si hay un arte de llevar un diario con vistas a su publicación que, al mismo tiempo, sea un registro íntimo y personal, quizá esté en lo que dijo Elizabeth Bowen: "Hay que contemplarse impersonalmente, como un instrumento"."
así que tomo nota, empezando como estoy a corregir lo que sea que he estado escribiendo este año... que no sé si es diario, pero sí que es cierto que intento contemplarme todo lo impersonalmente que puedo...
me gustó mucho la parte en la que may sarton habla de una entrevista que vio en la televisión a liv ullmann (la madre de linn ullmann), y también de la entrevista a una doctora holandesa que ha consagrado su vida a la muerte (y que yo creía que podría ser elizabeth kübler-ross, pero en los apuntes de mi pequeño palacio de vocabulario, veo que elizabeth kübler-ross era suiza, así que creo que no...)
sobre el olvido (que me obsesiona un poco últimamente) dice: "Cuántas cosas olvidamos, cuántos recuerdos frescos y queridos de quedan cubiertos, enterrados!"
y también que "como estoy recordando tanto el pasado estos días, he llegado a entender que está en constante cambio, nunca se queda fijo, nunca se "asienta" en un lugar definitivo, como un libro en una estantería. A medida que crecemos y cambiamos, vamos comprendiendo las cosas y a las personas que nos han influido con una nueva mirada."
copio también un trocito en el que dice que "Cuando estoy deprimida, enseguida caigo en la cuenta de que todo lo que hago, como ocuparme de las flores o hablar y pasear con los animales, es una suerte de muro contra la congoja. Un sustituto, pero de qué? De una persona en la que centrar toda esa belleza del mundo, lo cual no creo que vuelva a sucederme. En cierto modo, no quiero que vuelva a sucederme. Estoy entrando en una nueva etapa."
y para terminar, casi al final del libro, mientras may sarton está esperando a unos amigos dice: "Mientras los esperaba, abrí -y me quedé atrapada al instante- un libro nuevo: The Very Rich Hours of Adrienne Monnier."
así que después del libro de may sarton, me empecé el de adrienne monnier... claro...
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