viernes (por fin!) y te escribo desde la caja... y hoy no me quejaré de
todo lo que tendría que estar haciendo y desde aquí no puedo hacer,
porque ayer me cundió bastante la tarde.
viernes y hoy te contaré que después del libro de la lispector, si algo
tenía claro sobre el siguiente libro que me iba a leer, es que tenía que
ser de poesía, por aquello de superar la sensación de pérdida
inexplicable que tenía... y es que ya sabes que no hay nada mejor para
superar sensaciones de pérdida inexplicables, que la poesía...
así que como acaba de recibir el libro rotundamente negra y otros poemas de
shirley campbell barr, editado por la editorial torremozas, y lo tenía
conmigo en el sofá, decidí leérmelo... y me encantó conocer a esta
poetisa nacida en costa rica, y descendiente de jamaicanos, y para que
tú (y quien pase por estas playas) la conozcas, te dejo el poema que da
nombre al poemario... porque es una maravilla...
rotundamente negra
me niego rotundamente
a negar mi voz
mi sangre y mi piel
y me niego rotundamente
a dejar de ser yo
a dejar de sentirme bien
cuando miro mi rostro en el espejo
con mi boca
rotundamente grande
y mi nariz
rotundamente hermosa
y mis dientes
rotundamente blancos
y mi piel
valientemente negra.
y me niego categóricamente
a dejar de hablar
mi lengua, mi acento y mi historia
y me niego absolutamente
a ser de los que se callan
de los que temen
de los que lloran
porque
me acepto
rotundamente libre
rotundamente negra
rotundamente hermosa.
shirley campbell barr (rotundamente negra y otros poemas)
y ahora corto y cierro... que aunque sigo castigada en la caja voy a
aprovechar que la tienda está vacía para ir haciendo cobros...
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