sobre los diarios (del quince al veintiuno) de virginia woolf...

martes y te escribo desde el despacho... con la caja por hacer y el correo abierto, impreso y entregado... y la verdad es que aunque no sé que hago exactamente con el editor abierto, una mañana más, me rebusco las palabras y tecleo...

tecleo, e intento superar esta sensación de extrañeza que me acompaña desde el sábado por la noche... esta desubicación que se ha quedado conmigo y que por mucho que intente olvidar, no para de rondarme, y de recordarme que soy una extraña (que diría jean rhys) y que aunque a veces se me olvida, y consigo parecer normal, la verdad es que no consigo serlo de verdad...

martes y hoy te contaré que retomé la lectura de los diarios de virginia woolf, esta vez por el principio, y me leí los diarios que van del año mil novecientos quince, al mil novecientos veintiuno...

y te contaré también que ha sido una maravilla conocer a esta virginia treintañera, que dice cosas en la intimidad de sus diarios como: "ni un ataque aéreo ni nada que nos distraiga de nuestras tareas campestres. dimos una vuelta río abajo,a través del parque, y regresamos pronto para tomar el té." en una de las entradas del año diecisiete, en plena primera guerra mundial...

o que está dividida entre si le gusta más leer libros o escribir novelas sin interrupción...

una virginia que el 11 de noviembre del año dieciocho nos cuenta así el final de la guerra: "hace veinticinco minutos que los cañones anunciaron la paz. se oyó un toque de sirena en el río que aún silba a nuestro alrededor. algunos corrieron a mirar por las ventanas. los grajos daban vueltas y por un momento parecía que estuvieran representando una ceremonia, en parte de agradecimiento, en parte de despedida, sobre las tumbas."

o que es mucho más feliz al cumplir los treinta y ocho que cuando tenía veintiocho...

e iremos asistiendo a los altibajos que la escritura le proporciona... y es que, como ella misma dice: "el poder creativo que rebosa de forma tan agradable al comenzar un nuevo libro, se apacigua después de un tiempo y una prosigue de una forma un tanto más relajada. las dudas se acrecientan y te vas resignando. la determinación para no abandonar, y el sentimiento de algún impedimento en forma de sombra, te mantienen atada a ello más que nada."


y antes de cortar y cerrar te voy a copiar la cita que he copiado en mi pequeño palacio de vocabulario... una cita que explica perfectamente, el porqué de sus diarios...



a pesar de algunos temblores creo que por el momento debo seguir con este diario. muchas veces pienso que me he limitado a trabajar con el tipo de estilo que le iba bien, que le pegaba a la cómoda y a la feliz hora de después del té. no importa. me quiero imaginar a la vieja virginia poniéndose las gafas para leer marzo de 1920, deseando decididamente que continúe. felicidades! mi querido fantasma; todavía quedan varios libros buenos por escribir y aquí están los cimientos para uno de ellos.

virginia woolf


una maravilla... como es una maravilla saber que tengo por casa (en distintos tomos, de distintas ediciones, de diferentes editoriales) todos los diarios (a veces se me solapan los años) de virginia woolf que he encontrado traducidos al castellano...

y ahora corto y cierro...

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