lunes y te escribo desde el despacho... después de haber sobrevivido a
una migraña mala, mala, mala, y con la caja hecha y el correo abierto
(aunque admito que lo del correo abierto, me lo he encontrado así cuando
he bajado...) y con esa sensación de miedo que te queda después de una
mala migraña, cuando tienes miedo de que cualquier movimiento despierte a
la migraña (porque sabes que sigue ahí, dormida pero al acecho...) y te
mueves despacito y con cuidado...
lunes, y anoche estuve viendo adivina quien viene a cenar (o adivina quien viene esta noche a cenar),
esa en la que la hija de katharine hepburn y spencer tracy vuelve de
hawai enamorada de sidney poitier, y aunque son un matrimonio moderno
que ha educado a su hija lejos de los prejuicios, la verdad es que eso
de que pretenda casarse con un médico negro (perdón, afroamericano, que
es más políticamente correcto, claro que como cuando se rodó la
película, no existía esa política-corrección,
pues es lo que dicen los distintos personajes cuando hablan de sidney
poitier...) no les viene del todo bien, sobre todo a él...
y entonces sidney poitier les dice que si ellos no dan su
consentimiento, no se casará con ella... y por eso fuera poco, llegan
los padres él, para conocerla a ella, sin saber que es blanca...
y me encanta el cura amigo de la familia que quiere liarse a puñetazos
con spencer tracy antes de la cena... y me encanta el discurso del
final, muy hollywood, vale (porque en ninguna familia normal se
produciría el silencio necesario para un discurso así... al menos en la
mía tenemos cierta tendencia a interrumpirnos unos a otros...), sobre
todo cuando dice que lo que tienen sidney poitier y katharine houghton
(que es la chica de la peli) es un problema de pigmentación...
una maravilla... y ahora corto y cierro... que entre la migraña, mis
tecleos y que me tengo que ir a hacer la comida, la mañana no está
siendo nada productiva...
pd. al cardenal hipertenso, alguien debería decirle que por desgracia
para él, aunque la hipertensión se pueda tratar con pastillas, no han
sacado pastillas para la tontería intrinseca (y digo tontería intrínseca
porque es más políticamente correcto que decir gilipollez...)
pd2. al obispo preocupado por las feministas, como feminista le diré que
no se preocupe, que no estoy nada deconstruida a día de hoy... que
igual lo que deconstruye (bonita palabra) son ciertos dogmas tan
antiguos que igual el problema es que se les han podrido...
pd3. me da cada día más vergüenza vivir en este país de derechas en el
que si un juez osa meter en la carcel a determinados delincuentes
(porque pese a la presunción de inocencia, hay personas que todos
sabemos que no son buenas) se le retira del caso, se le pide la
inhabilitación y un montón de dinero (para que aprenda que con los
poderosos no se juega y para mandar un aviso a navegantes...), y aquí se
permite que eso pase... y no pasa absolutamente nada...
pd4. país...
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