terminé de leerme "albúm de familia" de rosario castellanos, que es un libro de varios relatos, sobre amas de casa, sobre familias y reuniones extrañas, y sobre la escritura, y la locura, y el paso del tiempo y maneras de enfrentarse a la poesía... una maravilla...
y después me leí "las caras" de tove ditlevsen, y me agobié un poco... tenía ganas de leerlo desde que me enteré de que salía... su trilogía de copenhague me gustó muchísimo (además me enteré de que salía la trilogía en el hospital, incluso le enseñé a él una captura de pantalla...) así que tenía ganas de volver a leer a la ditlevsen... pero kitti me dijo que no le había entusiasmado... pero yo ya me lo había comprado... así que lo he tenido en el book desde entonces... me apetecía pero no del todo... hasta que el viernes por la noche decidí empezarlo...
y me he agobiado porque el descenso a la locura de tove ditlevsen es agobiante... las voces, el miedo, la desconfianza... y ese no aclarar qué es verdad y qué es mentira... vamos que tenemos claro que las voces que escucha en el hospital no son de verdad, pero no nos queda claro si lo son o no las que escucha en casa... porque a mí el marido no me gusta nada... ni la chica que tienen en casa... por no gustarme, llega un momento en el que ni me fío del médico, ni de la amiga ni de la madre cuando va a verla (de hecho no sé si la madre va a verla o se la imagina) y al final pues ni de la hija me fío... porque eso de no negarlo al final... en fin, que un agobio...
y cómo siempre que leo libros sobre la locura me descubro tomando apuntes mentales, no sólo para intentar detectar la locura, no, me doy cuenta de que tomo apuntes de cómo tendría que comportarme en caso de ser internada en algún hospital, sanatorio o lo que sea de salud mental... me descubro diciéndome a mí misma que si algún día nos ingresan, que sobretodo tendremos que guardar la calma, porque si no nos sedaran y nos ataran y será más complicado salir... claro que también me digo que si me vuelvo loca igual no soy capaz de mantener la calma...
lo dicho un agobio...
así que después del libro de la ditlevsen, me leí "carver y yo" de tess gallagher... sí, otro libro de duelo... el duelo de tess gallagher por raymond carver...
leí su "el puente que cruza la luna" hace años, y lo releí el año pasado (más o menos por estas fechas) que es el libro de poemas que tess gallagher escribió tras la muerte de carver... después descubrí que también existía este de "carver y yo" y me lo compré... claro...
y aunque sé que parece raro, y puede que morboso, y que a mí madre le preocupa que lea libros de duelo y tal, la verdad es que ayuda...
ayuda por ejemplo cuando tess gallagher dice que "Aunque no haya expresado de esa forma mi dolor por la pérdida de Ray, comprendo que Leonard Bernstein se metiera en la cama durante seis meses cuando su esposa murió de cáncer. De todas formas, en mi familia nadie habría podido darse ese gusto. Tienes que levantarte, hacer el esfuerzo de aparentar normalidad y cumplir con lo que te toca, sin que importe mucho cómo te sientes. Forma parte de la moral de la clase trabajadora, supongo. Y de ahí venimos Ray y yo."
yo tampoco expresé de esa forma mi dolor, pero también lo comprendo perfectamente... y me pasa como a tess, en mi familia nadie habría podido darse ese gusto, nosotros también somos así, de levantarnos, hacer el esfuerzo de aparentar normalidad y cumplir con lo que toca... yo no dejé de trabajar durante el mes que pasamos en el hospital, estaba trabajando (ay, sí) cuando él murió, y volvimos del funeral a tiempo de abrir la tienda a la hora en punto... así que sé de lo que habla, lo que no tengo claro es si me equivoqué, sólo sé lo que pasó, y lo que pasó fue eso... maral de clase trabajadora...
cuenta también tess gallagher que: "Una semana después de su muerte, estaba con un amigo junto a la tumba de Ray contemplando el Estrecho de Juan de Fuca allá abajo, cuando recordó una frase de Rilke: "Y estaba presente en todo lugar, como la hora del atardecer". Término ya con el último fragmento escrito por Ray:
Y conseguiste lo quequerías de esta vida?Lo conseguí.Y qué querías?Considerarme amado, sentirmeamado sobre la tierra."
y lloré con los versos de ray (sí, yo ahora también lo llamó ray, tess forma parte de mi grupo de apoyo imaginario del duelo) y creo que quiero que los lean en mi funeral (esa es otra de mis obsesiones, decidir qué quiero que lean en mi funeral... ya sé qué música quiero que pongan, pero ahora dudo entre un poema de christina rossetti y estos versos de raymond carver...)
en fin, que el libro es una maravilla... empieza con un diario que llevó tess gallagher en una gira promocional que hizo con carver por europa, y luego siguen artículos, una carta que le escribió jane campion (que es una preciosidad) y su correspondencia con robert altman, cuando robert atlman estaba adaptando algunos relatos de carver para hacer la película "vidas cruzadas" y algunas entrevistas, y artículos por el décimos aniversario de la muerte de carver...
en una carta a robert altman escribe: "Gracias por la amable nota que recibí ayer sobre tu lectura de El puente que cruza la luna. A veces siento que el libro es una ofrenda melancólica que pretende crear una alquimia con el dolor ajeno para afrontar con esperanza la tristeza."
también cuenta que "No volví a escribir hasta seis meses después de la muerte de Ray. Al principio estaba aturdida, las palabras no acudían. Estaba sumida en un silencio absoluto. Hay ciertos momentos en los que resulta muy duro expresar por escrito lo que sientes. Como poeta, uno lo intenta y los poemas son el testimonio de esos intentos que desembocan en grandes derrotas, aunque concedan pequeñas victorias."
y también que "Intenté volver mentalmente a aquellos días, a los últimos instantes que compartí con mi amor. Volví a ellos con plena conciencia y con toda mi fuerza. No me autocensuré. Quería ver exactamente qué gestos había hecho, qué había sentido, quería contarlo todo exactamente como había sido. Nunca se habla de ciertas cosas que suceden alrededor de la muerte, pero aunque fueran difíciles de contar o se tratara de ocurrencias muy extrañas, quería expresarlas."
creo que a mí me pasó algo parecido... ese querer contar lo que pasó, lo que sentí, lo que sentía mientras escribía...
me gusta también cuando dice que "La poesía de Ajmátova, la fuerza de su poesía, viene de su conocimiento y aceptación del dolor. Si nunca has perdido nada, si eres una persona o formas parte de una cultura que no ha conocido el sufrimiento, que no sabe que esas cosas ocurren, existen, y que luego tenemos que salir hacia arriba, luchar por seguir adelante, estás perdido. Cuando te ocurra algo malo, te convertirás en un ser destructivo o en un país errático, irresponsable."
y que "Yo he aprendido mucho al convertir en lenguaje mi dolor, ese mapa trazado a través del lenguaje me ha permitido volver a la vida a través del lenguaje, de la poesía. Pienso que siempre ayuda ver cómo lo hace otro."
y creo que sí, que ayuda ver como lo hace otro, como lo escribe, como lo nombra, como lo supera o no... ayuda porque te sientes menos sola y menos rara y menos loca...
mira, en un momento dado del libro, tess gallagher dice que "Díez meses antes de la muerte de Ray emprendimos con coraje una dura batalla, pero en mayo de 1988 supimos que la victoria no sería posible. Ray murió el 2 de agosto. En ese período de tiempo tuvimos que asumir que no saldríamos de aquello. Fue duro, muy duro. Pero, aunque resulte extraño, también fue una de las fases más trascendentes de nuestra vida en común. No nos hundimos en la miseria de un final previsible, como podría suponerse. Al contrario, esa amenaza del final nos hizo más fuertes, más vitales para hacer de cada momento una ocasión única e irrepetible. Fue como si descubriéramos que podíamos volar al revés, como los colibríes.
Me resulta duro hablar de aquellos días, decir que llegamos a ser felices. Y sí, lo fuimos."
y respiré aliviada porque es así, yo también sentí en plural que no íbamos a salir vivos del hospital, y aunque como ella dice fue duro, muy duro, y aunque resulte extraño, también fue una de las fases más trascendentes de nuestra vida en común... fue un mes horrible y terrorífico y a la vez precioso... yo tampoco sé si se puede decir que fuimos felices teniendo en cuenta las circunstancias, pero el caso es que sí, el caso es que lo fuímos, que hubo momentos felices mezclados con la tristeza y con el miedo...
y como dice tess gallagher: "Nos habíamos sentido tan bien juntos que me resulta muy duro aceptar su ausencia. A veces, aún le siento presente alrededor, protegiéndome. Hermoso y desconcertante."
y añade: "Yo no tengo ninguna intención de dejarle partir. Puede que fuera lo mejor para mí, pero no puedo. Obviamente, tuve que dejarle partir como presencia física. Pero una de mis mayores satisfacciones es percibir en la penumbra su presencia espiritual. Lo que para otros es memoria estática, el recuerdo cerrado de quien ya no está, se ha desarrollado en mí como un territorio desconocido hecho de luz y sombra. Lo he expresado en mis poemas mejor de lo que soy capaz en prosa."
son esos guiños, esas señales, reales o imaginarias (tess gallagher está de acuerdo conmigo en que da igual) que te hacen sonreír y que te reconfortan, y que ayudan a seguir... como que una desconocida te diga a través de las páginas de un libro, precisamente lo que necesitas leer para sentirme mejor, para no hundirte...
una maravilla... de verdad...
además, curiosa casualidad, tess y ray estuvieron juntos once años... él tenía cinco años menos que mi amor, cuando murió... ella tenía dos más que yo (precisamente los que tengo ahora) cuando enviudó (aunque yo siga sin saber si enviudé o no...)
que me ha encantado... porque cuando el sábado se puso triste, cuando la soledad me abrumaba, cuando no podía con su ausencia, y no quería molestar a nadie con mi pena (a quién vas a llamar un sábado por la tarde para que te haga compañía, si todo el mundo tiene mejores cosas que hacer un sábado por la tarde que escuchar otra vez tus penas que ya duran demasiado?...), tess gallagher pasó la tarde conmigo, contándome su historia, y lloré con ella, y me reí, y suspiré y me sentí aliviada... esa seguramente es la magia de la literatura...
y después de que tess gallagher citará a rilke un par de veces, y tove ditlevsen me lo nombrara, y de leer la carta de año nuevo de la tsvietáieva, pues estuve buscando mis "elegías de duino y los sonetos a orfeo", que por cierto, estaban en casa de mis padres...
y otra vez:
"Quién si yo gritara, me oiría desde las jerarquías
de los ángeles?, y aún en el caso de que uno me cogiera
de repente y me llevara junto a su corazón: yo perecería por su
existir más potente. Porque lo bello no es nada
más que el comienzo de lo terrible, justo lo que nosotros todavía podemos soportar,
y lo admiramos tanto porque él, indiferente, desdeña
destruirnos. Todo ángel es terrible."
y me acordé de kitti y de ana blandiana (que dice que "no es verdad que "cualquier ángel es aterrador"" en sus maravillosas "variaciones sobre un tema dado")
una maravilla volver a leer a rilke...
(además me he quedado un par de sonetos a orfeo para mi antología de pájaros...)
y ahora estoy leyendo "loxandra" de maria iordanidu (la de "vacaciones en el cáucaso") conociendo a la maravillosa loxandra... y encantada...