miércoles, 14 de enero de 2026

y después del precioso "el verano en que mi madre tuvo los ojos verdes", me leí "perro verde, corazón rojo" de patricia gallego (compañera que también ha publicado en la editorial loto azul) que me encantó... porque cuando te has sentido un perro verde casi toda tu vida, reconforta encontrarte con otro... y porque este poemario tiene algunos poemas maravillosos (he copiado varios en mi petit palais du vocabulaire y en mis apuntes para esa antología de poetas en castellano, y tres en mi pequeña antología de pájaros...)

y como muestra un botón... este poema que dice:

Abril

Respiro hondo
me enciendo, imprevisible.
Chispas, me ato antes de tiempo,
marcianos de Marte
y las estrellas en el techo.
Giro, me canso, marcho,
se abren nuevas flores.
Estás conmigo, nos movemos con pies descalzos
vuelvo a sentir, 
lo había olvidado.

una maravilla...


y después del poemario de patricia gallego, me leí "vivir deprisa" de brigitte giraud, libro que compré en cuanto acabé de leerme "ahora"... y si "ahora" me fascinó, con este de "vivir deprisa" he caído rendida, quiero leer todo lo que haya escrito y todo lo que escriba esta mujer...

"Tras haber resistido muchos meses, tras haber hecho caso omiso, día tras día, de los asaltos de los promotores que me apremiaban para que les dejase el sitio libre, he acabado por rendir las armas. 
Hoy he firmado la venta de la casa. 
Cuando digo «la casa», me refiero a la casa que compré con Claude hace veinte años y en la que él nunca vivió. 
Por culpa del accidente, por culpa de aquel día de junio en que aceleró con una moto que no era suya en un bulevar de la ciudad. Quizá por inspiración de Lou Reed, que había escrito: «Vivir deprisa, morir joven», cosas por el estilo, en el libro que estaba leyendo entonces Claude y que encontré en el parqué, al pie de la cama. Y que empecé a hojear la noche siguiente. «Hacerse el malo. Joderlo todo».
He vendido mi alma y quizá la suya."

y es que si en "ahora", brigitte giraud me contó los días inmediatamente posteriores a la muerte de claude, su pareja, tras un accidente de moto, en "vivir deprisa", brigitte giraud, a raíz de la venta de la casa que compró con claude, pero en la que claude no llegó a vivir, veinte años después del accidente, brigitte revisa como fue posible que el accidente pasara... 

y es que:

"Si yo no hubiese querido vender el piso. 
Si no me hubiese empeñado en ir a ver esa casa. 
Si mi abuelo no se hubiese suicidado en el momento en que necesitábamos dinero. 
Si no nos hubiesen dado antes de lo previsto las llaves de la casa. 
Si mi madre no hubiese llamado a mi hermano para decirle que teníamos un garaje. 
Si mi hermano no hubiese metido en él la moto durante su semana de vacaciones. 
Si yo hubiese aceptado que nuestro hijo se fuese de vacaciones con mi hermano. 
Si yo no hubiese cambiado la fecha de mi viaje a mi editorial de París. 
Si hubiese llamado a Claude el 21 de junio por la noche, como habría debido hacer, en vez de escuchar a Hélène contarme su nueva historia de amor. 
Si hubiese tenido un móvil. 
Si la hora de las mamás no hubiese sido también la hora de los papás. 
Si Stephen King hubiese muerto en el terrible accidente que tuvo tres días antes que Claude.
Si hubiese llovido. 
Si Claude hubiese escuchado «Don't Panic», de Coldplay, y no «Dirge» de Death in Vegas, antes de salir de la oficina.
Si Claude no se hubiese dejado los trescientos francos en el cajero automático.
Si Denis R. no hubiese decidido devolverle el 2CV a su padre."

causas y efectos que llevaron al accidente de claude, veinte años de revisar y revisar y revisar para llegar a la conclusión de que si todo eso no hubiera pasado, o si simplemente hubiese cambiado alguna de las variables, el accidente no se habría podido producir, y claude seguiría vivo...

y dice brigitte giraud que:

"Cuando no se presenta ninguna catástrofe,  avanzamos sin mirar atrás, clavamos la vista en la línea del horizonte, de frente. Cuando surge un drama, damos marcha atrás, volvemos para rondar por allí, llevamos a cabo una reconstrucción. Queremos entender el origen de todos y cada uno de los gestos, de todas y cada una de las decisiones. Rebobinamos cien veces. Nos convertimos en especialistas en la relación causa-efecto. Acorralamos, disecamos, hacemos autopsias. Queremos saberlo todo de la naturaleza humana, de los móviles íntimos y colectivos que hacen que eso que sucede suceda. Sociólogo, policía o escritor, a saber..., deliramos, queremos entender cómo se convierte uno en un número en las estadísticas, en una coma en el gran todo. Y eso que nos creíamos únicos e inmortales."

yo llevo rondando por allí, por esos meses anteriores al fin del mundo, cuatro años y medio... sigo buscando la clave, el momento al que volvería y que cambiaría para que todo cambiase, para que lo pasó no pasara... mientras leía a brigitte giraud pensaba que sí, que es cierto e inevitable, que ella ha hecho arte y terapia, y me ha reconfortado a mí, que sigo pensando que pude hacer algo que no hice, que cometí algún error, que si él hubiera vivido conmigo, que si hubiera prestado más atención, que si me hubiese puesto histérica cuando tenía que ponerme histérica, que si, que si, que si...

sonreí cuando brigitte giraud escribe (después de una disgresión sobre una canción):

"Admitamos que acabo de arriesgarme a escribir estas líneas para sorprenderlo por última vez. Me gustaría al menos hacerlo sonreír."

y es que creo que yo también lo intento... lo de sorprenderlo... lo de al menos hacerlo sonreír... (si no porque me habría leído a todos los señores que ganaron el nobel que no había leído, si no por impresionarlo, por imaginarlo sonriendo?...)

también la entiendo, cuando cuenta que:

"Todo el mundo hablaba del eclipse. Ni te lo habrías imaginado, todos buscaban las gafas adecuadas para mirar el sol, que se suponía que iba a desaparecer detrás de la luna en pleno día. Sólo se hablaba de las gafas que se podían encontrar en los estancos, en Monoprix, en los puestos del mercado. Las gafas homologadas y las otras, imitaciones que había que evitar so pena de quemarse la retina. El eclipse tenía ocupado ese último verano del siglo. Era por última vez verano, por primera vez verano sin ti. 
Paco Rabanne anunciaba el fin del mundo con la caída de la estación Mir sobre París y yo le agradecía que aportase por fin una noticia que tenía que ver conmigo. Quería creerlo, quería darle la razón, por fin nos hundiríamos todos, todos iguales, pero no me podía contar a nadie ese mal pensamiento."

(a quién le vas a contar algo así?)

y me encantó cuando dice:

"Crucé los kilómetros que me separaban de casa de mis padres sin encender la radio (ya no podía escuchar música, comprendía a Marguerite Duras, que decía hasta que punto la música era capaz de destrozarla, cosa que yo había considerado hasta entonces una declaración bastante pretenciosa)."

seguramente porque yo tampoco podía escuchar música (y digo podía, cuando en realidad el tema de la música sigue siendo un tema complicado...) y este fragmento de brigitte giraud me hizo recordar el primer verano, y los trayectos en silencio en el coche de mis padres, que por intuición (porque es algo de lo que nunca hablamos) dejaron de poner música en el coche cuando iba con ellos... 

y porque yo también habría considerado las palabras de marguerite duras bastantes pretenciosas hasta que descubrí hasta que punto puede ser traicionera la música y como puede destrozarte con apenas tres acordes...

y acabo con una cita del final, en la que brigitte giraud dice:

"Después de esta loca travesía en la que tu caída trajo consigo todas las formas de caer. Todas las formas de levantarse. Todas las formas de volverte a encontrar. Ha habido tantas señales, tantas coincidencias, tantas citas secretas. La vida inconfesable. Hubo la sensación de que te fundías conmigo."

la vida inconfesable... bonita manera de deletrear esto...

que me ha encantado... y que ya tengo encargado otro libro de ella, porque ya he dicho quiero leer todo lo que haya escrito y todo lo que escriba esta mujer...


y después del precioso y maravilloso libro de brigitte giraud, me leí "el cielo de la selva" de elaine vilar madruga... porque lo compré hace tiempo, intrigada porque la portada del libro me aparecía por todas partes, pero cada vez que me leía la sipnopsis, pensaba que no era mi género (que no lo es), y me leía otra cosa...

pero mientras me leía el de brigitte giraud, leí en instagram que mariana enriquez había dicho que "esta novela es un golpe, la sangre que no podemos ver, una historia de la selva y de la voracidad de la violencia. La maternidad y la muerte, qué nos hace humanos y qué nos hace crueles. Elaine Vilar Madruga es una voz poderosa, elegante y atrevida. Quiero leer todo lo que escriba", y que alana s. portero había dicho que "esta novela es un monumento. No es que la recomiende, es que la venero", y como me encantan las dos (además de por cómo escriben, por cómo son...) me pareció una señal que no podía ignorar...

"Vendrá la noche y junto a ella el latido de los grillos. La hacienda se convertirá en un montoncito de nada que la oscuridad se tragará con su boca de monstruo. La abuela es la única que se atreve a caminar por los pasillos cuando el sol se ha escondido. No tiene miedo. Vendrá pronto en busca de los grillos porque los odia, odia ese cricricri que parece el llanto de un niño enfermo. Pero en esta hacienda no hay niños enfermos. En esta hacienda nos ocupamos de ser fieles y dormir temprano con un padrenuestro, no más cae la tarde dormimos, igual a las gallinas tristes de los corrales que viven cacareando al sol, que sin el sol no son gallinas sino carne muerta con plumas."

así que pasé el domingo leyendo "el cielo de la selva", que aunque (repito) no es mi género, me fascinó, horrorizó, desazonó, incomodó, agobió y maravilló... porque marededeusenyor lo que hace elaine vilar madruga en esta novela... las distintas voces, los distintos puntos de vista, como cuenta sin contar, como va dando pistas, poco a poco, piezas de esta novela circular y coral y como todo encaja al final... y además la sensación de ahogo, de estar inmersa, la atmósfera que consigue (y que me recordó de alguna manera a la lectura de "carcoma")... y aunque no diré que me haya encantado (es demasiado fuerte para que te encante) si que me parece una novela increíble, y que elaine vilar madruga tiene un talento alucinante, porque algo así (tan preciosista, diría) no te sale porque sí... así que impresionada con la lectura de "el cielo de la selva" de elaine vilar madruga... y también quiero seguir leyéndola...


y después de la novela de elaine vilar madruga, necesitaba un cambio de registro (pasar el domingo a orillas de esa selva fue muy intenso) porque el libro es tan bueno que sabía que esa noche iba a tener unas pesadillas muy vívidas, así que me leí "solo la noche" de john williams (el de "stoner"), del que simplemente diré que es entretenido, pero no es "stoner"... 

(ay! cuánto nos gustó "stoner" cuando nos lo leímos!... (y seguramente por eso lo compré, porque cuando lo vi, pensé que se lo habría regalado por reyes, y como no puedo, pues me lo compré para mí...))


y después del libro de john williams, me leí "con" de miriam reyes, libro al que le tenía ganas... y me encantó... 

y como muestra un botón, este poema que dice:

A menudo se toma
una cosa por otra
o una cosa por nada

(esos poemas cortitos son los que más me gustaron del libro)

así que un placer volver a leer a miriam reyes...


y después retomé la pentalogía de la sombra del cardo de aki shimazaki y me leí la cuarta parte, "fuki-no-to, la granja de atsuko"... atsuko es la mujer de mitsuo, el que fue amante de mitsuko en la primera parte, la que en la segunda parte tenía una librería...

y en esta cuarta parte la protagonista es atsuko, que tiene una granja, y que se reencuentra con una amiga de su juventud veinte años después... y... no, mejor no cuento más, que merece la pena leerla a ella...

sí que diré que me ha encantado, y que voy a tener que comprarme en breve la quinta parte...


y ahora me estoy leyendo "generaciones" de lucille clifton... y de momento encantada...



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