y el domingo estuve leyendo "una vida de tres perros" de abigail thomas... una preciosa maravilla...
el libro empieza con una cita de la wikipedia que dice que "en noches muy frías, los aborígenes australianos dormían con sus perros para entrar en calor. Para ellos, la categoría máxima era "una noche de tres perros"."
y continúa:
"He aquí lo único que permanece inalterable: mi marido sufrió un accidente. Todo lo demás cambia. Un nieto me necesita hasta que ya no. Mis hijos y yo nos llevamos bien hasta que uno u otra se distancia. Fumo hasta que dejo de fumar; tejo ponchos, luego gorros, chales, gorros de nuevo, abandono el punto, lo retomo. El reloj hace tictac, las estaciones se relevan, el cielo nocturno se reajusta, pero mi marido es constante, y sus lesiones, permanentes. Me ancla al suelo que piso. Rich es el espacio donde brillo. Con él, puedo contar conmigo misma."
el marido de abigail sufrió un accidente, y después de meses de operaciones y de recuperación, los daños cerebrales eran permanentes... no tenía memoria a corto plazo, no podía estar en casa (hicieron un intento, pero fue un desastre), así que rich vive en un centro hospitalario y abigail va a verlo... luego habrá que cambiar a rich de centro, luego abigail se mudará para estar cerca del centro en el que vive rich... mientras tanto, además del perro que rich y abigail ya tenían (el que provocó sin querer el accidente), abigail adoptará dos perras más... de ahí el título... y de la entrada de la wikipedia... porque sí que es verdad que es una vida de tres perros...
el libro es triste y precioso... abigail intenta sobrevivir a lo que ha pasado... no sólo sobrevivir, sino adaptarse, hacerse una vida como puede en la desgracia...
a su lado un hombre al que le preguntan cómo está, contesta que "muy bien" y abigail se pregunta cuánto tiempo hace de la última vez que dio esa misma respuesta. y llega a la conclusión de que no desde el accidente...
dice también que se entristece siempre que piensa en el pasado...
es curioso como a veces los libros te responden a cuestiones que no sabes responderte... yo llevo dos años sin entender (o sin saber decir) por qué hacer la compra me da pena... los primeros meses, directamente no la hacía, no compré víveres durante tres o cuatro meses, era totalmente incapaz... por suerte mi madre me estuvo haciendo la compra durante el mes que pasamos en el hospital, y después siguió comprándome cositas para que cenase, cuando me daba por cenar, que solían ser pocas noches...
la primera vez que fui a hacer la compra, acabé llorando en el pasillo de los tuppers (más que nada porque en ese momento no había nadie), y sin saber muy bien el porqué de semejante sofoco...
y me suele pasar hacer la compra con un nudo en la garganta, y llegar a casa y ponerme a llorar... sé lo que siento, pero no era capaz de deletrearlo... de hecho la otra noche, hablando con una amiga, se lo intenté explicar pero fui incapaz... me da pena hacer la compra, vuelvo del supermercado con ganas de llorar o llorando... y abigail thomas me lo ha explicado...
"Hacer la compra encierra el futuro. Como dice mi hija Jennifer, la compra es esperanza."
y es complicado admitir que en este tiempo sin tiempo, en este tiempo roto, en este presente sin futuro y sin esperanza, yo voy al supermercado a hacer la compra de la semana... una compra que encierra futuro... una compra que es esperanza...
dice también abigail thomas que "El accidente ocurrió hace dos años y yo sigo sin asimilarlo del todo. Rich está y no está, es mi marido y no lo es. Sus pensamientos parecen desmoronarse y desintegrarse mientras yo procuro no pensar en nada."
y me consuela que en dos años abigail no lo haya asimilado, porque yo, dos años (y tres meses) sigo sin asimilarlo...
"El tiempo se ha distorsionado, enmarañado como un hilo de pescar, qué significa nada a estas alturas? Cómo han podido pasar dos años desde el accidente? Calculo en meses, en semanas, aunque las cifras no se me antojan ni reales ni importantes. Ciento cuatro semanas. Veinticuatro meses. Se me han escurrido entre los dedos puñados de tiempo. Las estaciones pasan a toda velocidad sin que me dé cuenta, "invierno", "primavera"."
entiendo ese no entender, entiendo la sensación de distorsión, de enmarañamiento... yo esta mañana mientras me tomaba el café me decía que no es posible que haga ya dos años, la sensación es a la vez de más y de menos tiempo... pero esa sensación la tengo desde el principio, porque lo impensable no es el tiempo que ha pasado, es que haya pasado... a partir de ahí, que el tiempo se corresponda con lo que era el tiempo antes de, es imposible... al menos de momento... y no sé si me percepción del tiempo volverá a ser la que era en algún momento...
me cuenta también abigail thomas que su amiga Ruth, que es consejera especializada en duelo, le cuenta que la mayoría de las viudas recuerda con más detalle las últimas semanas de vida de sus esposos que el resto de la vida juntos... y añade: "Yo no soy viuda, pero mi marido de antes ya no está".
me hubiera venido bien saber esto... es algo que me obsesionó al principio... al principio solo era capaz de recordar el último mes, el mes que pasamos en el hospital... el resto desapareció, se me perdió... perdí a la vez el pasado y el futuro... sabía que habíamos estado once años juntos, que antes de empezar estuvimos un par de años, que sí, que no, que te quiero pero me da miedo... pero los once años se me perdieron... no era capaz de recordar nada anterior al ingreso en el hospital... no era capaz de recordarle a él, de recordarnos juntos, antes de la enfermedad... me costó meses y meses recuperar su sonrisa (y su gloriosa risa) porque lo único que recordaba era su sonrisa de hospital que en nada se parecía a su sonrisa de verdad...
abigail no es viuda (yo sigo sin saberlo) pero va camino de serlo... además está en un limbo cruel y salvaje en el que se prepara para la pérdida habiendo ya perdido... una extraña anticipación del duelo antes del duelo... una vida de tres perros...
me dice también abigail thomas: "Por lo que a mí respecta, he aprendido lo que puedo hacer y lo que no. Conozco mis límites. Es lo único que tengo para tirar hacia delante, pero menos da una piedra."
yo creo que también voy aprendiendo lo que puedo y lo que no puedo hacer... incluso lo que quiero y lo que no quiero hacer... y eso, ya es algo...
dice abigail thomas un poco más adelante (estoy citando mucho, lo sé, pero es que le libro me ha fascinado...)
"Intento dar sentido a todo esto. La culpa del superviviente, eran términos que me hacían levantar los ojos hacia el cielo; sin duda, yo era demasiado sofisticada para semejantes topicazos. Creía que había aceptado el accidente de Rich, a pesar de que seguía ubicada en un punto en el que aún no había ocurrido. Rich todavía no había salido a pasear. Estaba en mi mano detenerlo en la puerta. Pensaba que no aceptar significaba ponerme de cara a la pared, ser inoperante."
yo también he pensado algo parecido durante mucho tiempo... en realidad creo que aún lo pienso... no soy inoperante... estoy operativa, me levanto todos los días a mi hora, me preparo el café, me visto me peino, me lavo los dientes, bajo a trabajar, trabajo, como, hago la compra (con pena, pero la hago), voy a las comidas familiares y a tomar café cuando alguien se acuerda de mí y decide quedar conmigo (cosa que ocurre cada vez menos, debido a no soy buena compañía o a que la gente tiene cosas mejores que hacer que quedar conmigo a tomar café), friego los platos, cambio las sábanas, me ducho, me lavo el pelo, le doy al botón de la conga para que barra la casa... lo que viene siendo estar operativa... pero me doy cuenta leyendo a abigail thomas de que yo también estoy ubicada en un punto en el que todo esto no ha pasado... absurdo, lo sé... pero me reconforta no ser la única...
y en mi obsesión por encontrar metáforas que me cuenten lo que me pasa... que pongan todo esto en palabras, encuentro una metáfora maravillosa en el libro de abigail thomas que dice...
"Tengo una visión repentina de la vida sin Rich. No sería como caer al vacío sin red de seguridad, sería como caer al vacío con paracaídas pero sin planeta en el que aterrizar."
ay! sí... es justo así...
y también le agradezco a abigail thomas cuando dice: "Además, estoy bien sola. No siempre me apetece dar explicaciones de por qué toso si estoy tosiendo. Me gusta enfrascarme en un poemario de Charles Simic sin que nadie me pregunte qué estoy leyendo. Valoro que no me interrumpan en pleno discurrir acerca de nada."
yo también estoy bien sola...
y para terminar, voy a copiar el final... lo que le dice rich a abigail en la última frase del libro cuando él intenta recordar lo que ella quiere olvidar y le pregunta cuántos años cree que llevan juntos y él dice un año y medio y ella le dice que algunos más, y entonces rich le dice: "Abby, nuestra vida ha sido tan sencilla que los días pasan sin sentir."
poco después, rich murió... y no puedo evitar preguntarme cómo estará abigail... y espero que esté bien... porque ahora, sin saberlo, forma parte de mi particular e imaginario, grupo de apoyo al duelo...
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