sobre el héroe de nuestro tiempo...

miércoles y te escribo desde la caja... y la tregua que me dio ayer la migraña ha terminado, y esta mañana he vuelto a desayunar café con leche y enantyum... es lo que tiene el verano, que yo me lo paso encadenando migrañas largas hasta que me acostumbro al calor, que suele ser más o menos allá por septiembre, cuando el calor se está acabando...

en fin, miércoles y pese a mis dudas existenciales, ya ves que estoy otra vez aquí... hoy para contarte que después del libro de yates me leí el héroe de nuestro tiempo, de lérmontov... libro que llevaba tiempo por casa y que me decidí a leer después de que la alexiévich me citara en sus muchachos del zinc, un trocito...

y dice lérmontov en el prólogo de su novela que...




el prólogo es, para todo libro, el elemento primero y, al mismo tiempo, el último; sirve para explicar la finalidad de la obra y también de justificación y respuesta a las críticas. (...) sin embargo, no piensen por ello que el autor del presente libro ha acariciado nunca el ambicioso sueño de enmendar los vicios humanos. dios le libre de semejante engreimiento! simplemente, le ha resultado divertido pintar al hombre contemporáneo tal y como, para desdicha suya y también de ustedes, lo ha encontrado con excesiva frecuencia. baste con que la dolencia quede señalada. en cuanto al modo de curarla, eso... dios lo sabrá.

mijaíl lérmontov (el héroe de nuestro tiempo)



y el libro (una de esas historias encontradas) comienza con el narrador viajando en un coche de postas desde tiflis y allí conoce a maxim maxímich, que le contará la triste historia de bela y grigori alexándrovich pechorin... y la casualidad querrá, no sólo que nuestro narrador y maxim maxímich se vuelvan a encontrar, sino que además se encuentren con pechorin y que su manera de actuar haga que sus diarios acaben en manos del narrador... así que además de la historia de bela, conoceremos por él mismo, su historia con unos contrabandistas y una extraña ondina; la también triste historia de vera y de la kniazhiná mary; y por último, la historia del fatalista...

y te contaría más cosas pero el caso es que he escrito este post de manera intermitente, entre unas cosas y otras, y ahora estamos cerrando, así que voy a cortar y cerrar... mañana si puedo, te cuento más cosas...


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