jueves y te escribo desde el despacho... y aunque la caja la tengo aún
por hacer, el correo ya no sé la de veces que lo he abierto, impreso y
entregado... y también he cambiado la ficha de un cliente, y le he
enviado un par de facturas por mail, con la dirección cambiada, y hasta
me ha dado tiempo de desayunar, aunque hoy no he pedido un mini de
tortilla de patatas...
jueves y siguiendo el hilo de mis lecturas hoy debería hablarte de paraíso de
toni morrison... pero de sobra sabes que hay novelas de las que no es
fácil hablar... y las de esta increible mujer, suelen ser de esas...
muchas son las formas placenteras en que existe el pecado
y las incontinencias,
y las pasiones desgraciadas,
y los placeres fugaces,
que (los hombres) abrazan antes de recuperar la sobriedad
y al regresar al lugar donde reposan.
allí me encontrarán,
y vivirán,
y no volverán a morir.
toni morrison (paraíso)
y así, con este poema empieza esta novela... y continúa con uno de los
principios mas brutales que puedo recordar haber leído...
disparan primero contra la chica blanca. con las demás, pueden tomarse el tiempo que quieran. en el lugar donde están, no hace falta que se den prisa. se encuentran a veintisiete kilómetros de una población que, a su vez, está a ciento cuarenta y cinco kilómetros de la más cercana. en el convento seguramente habrá muchos escondrijos, pero hay tiempo y el día acaba de empezar.
toni morrison (paraíso)
así empieza la novela y no sabes quienes son esos hombres, ni que hacen
armados intentando asesinar a las mujeres del convento, ni quienes son
esas mujeres, ni que han hecho...
pero ya tengo experiencia leyendo a la morrison, así que decidí no
intentar entender; dejarme llevar, sabiendo que ella cuenta las
historias a retazos, desde distintos puntos de vista que te van
cambiando la historia a medida que ésta avanza; y sabiendo que al final
todas las piezas encajarían y lo entendería...
y aunque no te voy a contar mucho (estoy firmemente convencida de que
las historias de toni morrison sólo pueden ser contadas como ella las
cuenta, y si intentase resumir ésta, se perdería su esencia), sí te diré
que ese convento al que van llegando mujeres durante la novela, ese
convento que está a veintisiete kilómetros de una población (rubi) que, a su vez, está a ciento cuarenta y cinco kilómetros de la más cercana,
no merecía ser asaltado al amanecer; claro que de sobra sabemos el
miedo que pueden dar unas cuantas mujeres solas a cierto tipo de
hombres...
una maravilla de novela... y antes de cortar y cerrar te contaré que
estaba triste al acabar de leerla, porque ésta era la última novela que
me quedaba por leer de esta mujer... pero ayer, buscando un par de datos
para mi cronología, descubrí que la morrison acaba de publicar una
nueva novela... así que ahora sólo me queda esperar que la traduzcan al
castellano... y eso, quieras que no, me hace mucha ilusión...
y ahora corto y cierro... que tengo demasiadas cosas que hacer como para seguir aquí con el editor abierto...
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