y es viernes (por fin! aunque con lo rara que ha sido esta semana, la
verdad es que se me ha pasado casi sin enterarme...), y te escribo desde
la caja... tranquila, con esa tranquilidad que da tenerlo todo
preparado en el plazo indicado... y es que sí... ayer salí de aquí a las
mil, pero ya está cerrado el trimestre, ya lo tengo todo listo para
enviarlo a la gestoría, así que hoy volveré a mis rutinas, abandonadas
esta semana, en aras del iva, el irpf y demás... y te reirás, pero me
apetece volver a mis grises rutinas de secretaria...
y es viernes, y hoy en vez de hablarte de otra poet(is)a norteamericana,
interrumpo esa serie de posts que tengo a medias, para colgarte un
poema de otra antología... un poema de agneta enckell, de la antología
de poesía nórdica (esa que me estoy leyendo poco a poco...), y es que
entre una lectura y otra, voy leyéndome esa voluminosa antología, que
guarda maravillosos tesoros, de poetisas (y también de poetas, aunque de
momento solo te haya copiado poemas de ellas), que de otra manera, no
podría leer, ya que poquita poesía nórdica hay traducida al
castellano...
y hoy te traigo, como te decía, un poema de agneta enckell... porque creo que tiene razón: que también la caída engaña...
allí, al otro lado
de las narraciones, desazonadamente la descontrolada
sonrisa
el grito de la mujer
en los espejos líquidos del sueñotambién la caída engañaagneta enckell
corto y cierro... que como de poesía no sé hablar, creo que voy a abrir, imprimir y clasificar el correo electrónico...
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