sobre eeva-liisa manner (sigo con la antología de poesía nórdica) y lo que me gustan las casualidades...

y es miércoles, me duele la cabeza y te escribo desde el despacho... con la caja por hacer y una tarifa que lleva demasiado tiempo descargándose, y tantas cosas a medias que ha llegado un momento en el que he dedicido que lo mejor era parar e irme a desayunar... así que aquí estoy, de vuelta del desayuno, y decidiendo por donde seguir: si por el albarán que dejé ayer a medias a falta de cuatro códigos; por el mail al que se supone que debería responder, pero del que no tengo la respuesta completa (me piden precio y plazo, y yo tengo precio, pero no plazo); por los albaranes que están en mi mesa desde ayer, pero que aún no he podido empezar; por la transferencia que debería hacer; por los bancos que debería cuadrar; por las nóminas que debería sentar; o por una factura de octubre que apareció ayer y de la que no puedo hacer el pago hasta que no la meta en contabilidad... como ves, un mar de posibilidades se abre ante mí... y yo, incapaz de decidir por donde empezar (o por donde seguir), me he descubierto a mí misma abriendo el editor y tecleando...

y es miércoles y hoy te contaré que volví a coger esa antología de poesía nórdica de la que ya te hablé un par de semanas, y me estuve leyendo los poemas de eeva-liisa manner, poetisa finlandesa, a la que ha sido un placer descubrir... y de la que me vas a permitir que te copie un poema, porque precisamente ayer, me pasó algo parecido a lo que ella cuenta... 



lo abro a la luz de la lámpara,

el libro amarillento que huele a hierba y moho.



lo hojeo, es como un sonido de lluvia

y una ligera brisa pasa de hoja en hoja



y por el campo de batalla.

el humo de las explosiones se desvanece como pelusa de ranúnculo.



estrépito: silencio. numerosos caballos vagan perdidos

y hombres sin caballos. a través de las grietas del enrejado



sonidos y aromas campestres. agudos gritos de golondrinas.

anís y perifollo. amapola, pelusa de ranúnculo



y el humo de los proyectiles en las páginas del libro.

el suave círculo de la lámpara encierra el campo de batalla.

eeva-liisa manner 


y es que una ya ha estado en varias batallas encerradas en el suave círculo de la lámpara (ahora mismo me viene a la memoria aquella batalla, creo que de borodino, que tolstoi me contó; o aquella del desastre de zola, de la que tanto me costó salir para bajar a trabajar; y claro, aquella en la que el rey ricardo ofreció su reino por un caballo...), pero, como te decía, precisamente ayer, abrí a la luz de la lámpara uno de esos libros amarillentos de segunda mano, y asistí a una batalla (defendíamos la ciudad contra el duque de parma) y sentí el humo de los proyectiles en las páginas del libro...  así que hace un momento, cuando me releía los poemas de eeva-liisa manner que tengo en borradores, para decidir cual de ellos colgaba hoy, no he podido evitar sonreír al leer este... y por eso lo copio y lo pego... porque ya sabes que si en algo creo, es en la santa casualidad... y porque me encantó este poema... claro... 

y ahora voy a tener que cortar y cerrar, que tengo que llamar a la gestoría a hacerles un par de preguntillas...

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