viernes (por fin!) y te escribo desde el despacho... con la caja por
hacer y el correo medio abierto, pero he de decir en mi defensa que es
ahora cuando me siento en mi mesa del despacho... pero no vayas a
creerte que, vista la hora que es, no he hecho nada útil en lo que va de
mañana, ya que además de haber estado en caja, he ido al banco y he
desayunado...
viernes y yo hoy venía a contarte que hace unos días estuve leyéndome una antología de la editorial hiperión titulada tres poetisas italianas del renacimiento...
cómo la encontré?... pues porque ya sabes que suelo mirar esas solapas
en las contraportadas en las que las editoriales te informan de otras de
sus publicaciones... y me acababan de llegar aquellos últimos poemas de ingeborg bachmann, y como los tenía aquí encima de mi mesa, vi un nombre: vittoria colonna... y me puse a buscarla...
el caso es que acabé en la web de la editorial hiperión, que vende
directamente sus libros (algunos de los cuales son casi inencontrables) y
pedí (junto con un par más, por aquello de aprovechar los portes) esta
antología, que la verdad es que es una maravilla...
tres poetisas italianas del renacimiento,
y hoy te voy a hablar de vittoria colonna... y tirando mano de la
biografía de andar por casa que escribí hace unos días, te contaré que
dicen que nació en el año mil cuatrocientos noventa (o quizás en el
noventa y dos) en marino, provincia de roma, en el seno de una familia
noble... que la casaron (típico teniendo en cuenta la época) y que tuvo
un matrimonio afortunado pero corto, ya que su esposo se tuvo que ir a
la guerra entre españa y francia, fue hecho prisionero, ascendido a
oficial y muerto en batalla, dejándola viuda a los treinta y pocos
años... así que ella cayó en una depresión (porque como te decía, dicen
que ella y su marido se querían) y dicen que intentó siucidarse... al
final se metió en un convento (o quizás debería decir que en varios, ya
que su hermano tuvo diferencias con un par de papas, lo que la obligó a
ella, a ir de un sitio a otro, dependiendo de las relaciones familiares
con el papado de roma).
dicen que fue amiga íntima de miguel ángel, quien además de dedicarle
varios de sus sonetos, se inspiró en ella para una maría magdalena... y
que publicó en vida (lo que teniendo en cuenta la época y su sexo, hay
que admitir que no era muy corriente), libros que por cierto, tuvieron
varias reediciones... murió en roma en mil quinientos cuarenta y siete,
en el convento de las benedictinas y dicen que a puntito estuvo de ser
investigada por la inquisición de la época...
y como ya sabes que soy de las que opinan que la mejor muestra es un
botón, aquí te dejo uno de los sonetos de vittoria colonna que he
copiado...
si para conservar de noche el fuego
de las brasas prendidas en la tarde
en el tronco encendido, es necesario
cubrirlas y que no se manifiesten;
cuánto más es preciso, hora tras hora,
cerrar a todo entorno los sentidos,
para que guarden vivos los hermosos
espíritus divinos en el pecho.
si abrimos en la oscura y fría noche
la puerta al enemigo viento, poco
del corazón han de durar las brasas.
hay que ordenar con un sutil cuidado
los sentidos, no apaguen en nuestra alma
las insidias de afuera el fuego interno.
vittoria colonna
y como ya habrás deducido por el título de la antología, esta contenía
la obra de otras dos poetisas... pero de ellas ya te hablaré otro día,
que ahora tengo que cortar y cerrar, que digo yo que algo tendré que ir
haciendo ya...
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