jueves y te escribo desde el despacho... mejor de mi gripe, aunque la
verdad es que apenas he dormido, porque me debió de subir la fiebre
anoche, lo que me ha provocado unas pesadillas de esas horribles que te
hacen despertarte sudando y con taquicardia, varias veces en mitad de la
noche...
pero nada que no cure un mini de tortilla de patatas y la lectura del
periódico del jefe en voz alta... y el cortado, claro... porque sin mi
dosis de cafeína, yo no sé lo que haría...
jueves y hoy te contaré que estuve leyendo el sueño (o el ensueño, dependiendo de la traducción) de zola... otro de la serie de los rougon-macquart...
durante el crudo invierno de 1860, el oise se heló y grandes nevadas cayeron sobre las planicies de la baja picardie, pero, sobretodo, hubo una borrasca del nordeste que, el día de navidad, dejó casi sepultado beaumont.
zola (el sueño)
y así empieza zola a contarnos esta historia (que nada tiene que ver con
la anterior...), y es que en ese crudo invierno de 1860 una niña
huérfana aparece bajo los arcos de la fachada de la catedral de
beaumont...
la huérfana es angélique, de la parte de los rougon... nieta de pierre rougon (el hijo que adelaïde fouque tuvo con rougon en la fortuna de los rougon), e hija de sidonie (la que sale en la jauría), y por lo tanto sobrina de su excelencia eugene rougon, del malvado aristide (de la jauría), de marthe (la de la conquista de plassans) y del doctor pascal... y prima de aquel maxime (de la jauría) y de los mouret: octave (de pot-bouille y el paraiso de las damas), y serge y desiree (del pecado de abate mouret).
(como ves, tengo bastante avanzada mi genealogía sobre esta familia a la
que he ido conociendo poco a poco, gracias a los libros de zola...)
el caso es que angélique fue abandonada (y es que dicen que sidonie la
tuvo quince meses después de enviudar...) y de la puerta de la catedral
la recogen los hubert, un matrimonio de maestros tejedores que no han
tenido hijos... hubert, y del que zola nos cuenta que "tras veinte años de matrimonio, no entraba en su alcoba sin la turbación del joven marido en la noche de bodas",
y hubertine, que quizás queriendo evitarle a angélique las penas que
ella pasó por casarse contra la voluntad de su madre, empeore la
situación intentando mejorarla...
y angélique se hará bordadora, y cierta
mañana, mientras curioseaba en el taller, entre accesorios del oficio
fuera de uso, descubrió un antiguo ejemplar de la leyenda dorada, de
jacques (yo siempre le he llamado santiago) de (la) voragine... y ya te puedes imaginar como la impresionará semejante lectura...
y entonces una noche, aparece un joven en el jardín que hay bajo su
ventana... y hasta aquí puedo leer sin desvelar demasiado de esta
historia...
si te diré que el final me dejó algo confundida... porque si bien es
cierto que no es un final feliz, me quedé un rato sonriendo, con esa
sonrisa triste que te dejan determinadas historias...
y antes de cortar y cerrar, una cita mas... porque ese no saber si una
está enferma o enamorada, me parece una manera muy gráfica de definir el
amor...
una noche, mientras se estaba acostando, fue presa de un escalofrío; creyó que no se volvería a levantar. su corazón latía como si fuese a estallar; sus oídos se llenaban de zumbidos de campana. era que amaba o iba más bien a morir?
zola (el sueño)
y ahora sí, corto y cierro...
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