miércoles (aunque sigo sin tenerlo claro) y te escribo desde el
despacho... sin voz (porque ayer creo que grité demasiado), con la caja
hecha, los mails impresos y entregados a quien corresponda; el jefe
preguntándome cosas que no sé; el ojo derecho que me tiembla (nervios,
que me decían cuando era pequeña) y la misma sensación de ayer, de que
tengo demasiadas cosas que hacer y la sensación de que no puedo con
todo...
miércoles y encuentro un hueco antes de irme a hacer la comida (porque
hoy tengo que dejarla preparada antes de volver a bajar para hacer la
caja, un malabarismo más de este caótico principio de año que amenaza
con volverme más loca de lo que ya lo estoy) para hablarte (si me dejan)
de dombey e hijo de dickens (esa novela que hizo las navidades aún más especiales)
próximo a las cortinas del lecho, en uno de los rincones más oscuros de la alcoba, se hallaba dombey sentado en un sillón, y su hijo, cuidadosamente arropado, en una canastilla colocada sobre un canapé que había sido puesto ante el hogar encendido, como si la constitución del niño fuese análoga a la de un pastel y fuera necesario que se tostara mientras estuviese tierno.
charles dickens (dombey e hijo)
y así es como empieza dickens a contarnos esta historia que ya en el
primer capítulo me hizo llorar... (el jefe sigue preguntándome cosas que
no sé, y eso, quieras que no, desconcentra...), la historia de dombey,
que empieza en el momento en que su sueño se hace realidad, y tiene un
hijo con el que perpetuar el buen nombre de su casa comercial, que
precisamente se llama: dombey e hijo; y también la historia de pablo, el
hijo de dombey, un niño muy especial... y además, la historia de
florencia, la hija de dombey, aunque a él al parecer no le interese
tenerla... y como no podía ser de otra manera, en la historia de dombey
y su hijo, encontraremos otras historias entrelazadas... como la
historia de walter (que encontró a florencia el día que se la llevó mrs
brown) y de su tío sol gills, y del capitán cuttle (inolvidable) y del
guardiamarina de madera... y la historia de edith (de soltera granger) y
de su madre, mrs skewton, y el mayor bagstock (y esa manía suya de
hablar de sí mismo en tercera persona)... y la historia de la hermana de
dombey, mrs chick, de su mariod (con tendencia a silbar cuando no toca)
y de la amiga de mrs chick, la pobre mrs tox (uno de mis personajes
favoritos)... también la historia de la nodriza de pablo (el hijo de
dombey) que se llama toodle, pero a la que llaman richards, de su marido
y de su ruín hijo mayor... y la historia de mrs brown (la que se llevó a
florencia) y de su hija alicia que no sabemos de donde vuelve... y las
historia de los carker (el malo, remalo, el bueno, y su hermana) y la
del señor morfin (precioso detalle) y la de perch (cuya mujer siempre
está esperando)... y la genial susana (es que de verdad me encanta) y el
no menos genial mr toots... y diogenes, claro...
y me dejo personajes, pero es que es imposible nombrarlos a todos... además tengo que irme a dejar medio hecha la comida...
sólo te diré (aunque de sobra sé que lo sabes) que sufrí y que lloré, y
me reí y hasta aplaudí, leyendo esta genial novela, del siempre genial
dickens... una maravillosa maravilla...
y antes de cortar y cerrar, me vas a dejar que te deje otra cita...
-wally, muchacho -repuso el capitán-, en los proverbios de salomón podrás leer el versículo siguiente: "ojalá no carezcamos de un amigo en la necesidad, ni de una botella que ofrecerle". cuando lo hayas encontrado, anótalo.
charles dickens (dombey e hijo)
ya lo sabes: cuando lo hayas encontrado, anótalo...
y ahora corto y cierro...
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