martes, 21 de julio de 2026

y aunque, como decía ayer, yo después del libro de cookie mueller (el de "caminar por aguas cristalinas en una piscina pintada de negro"), me empecé la poesía completa de julio cortázar (porque de verdad que me encanta tener tomos de poesías completas empezados para ir leyéndolos poco a poco (poemario a poemario) y en el último recuento sólo tenía nueve tomos de poesías completas empezados (diez, si contamos el del valle de las mariposas, pero como no es exactamente un tomo de poesías completas, yo la verdad es que prefiero no contarlo) y yo creo que lo ideal es tener entre trece y quince poesías completas de diferentes poetas empezadas, pues decidí empezar la poesía completa de cortázar, porque hace tiempo que no leo a cortázar...), la final del mundial de fútbol me la pasé leyendo el "diario de duelo" de roland barthes... 

y es que, aunque no he visto ningún partido de la selección (ni del mundial, ya que estamos confesando cosas) sí que los he tenido puestos en la tele de fondo, sin voz (a la final sí que le puse volumen, pero al casi mínimo) y prefiero no analizar mis porqués ni mis cómos, porque algo intuyo y prefiero no pensar mucho en la locura que a estas alturas todavía me ronda...

el caso, que el domingo por la mañana yo me terminé el libro de cookie mueller, y antes de partir (como a la guerra) a la comida familiar (este domingo éramos veinte a comer) como no me gusta estar sin un libro empezado (porque eso no pasa hace tanto tiempo que no quiero descubrir qué podría pasar si eso pasara...), me empecé la poesía completa de cortázar, así que cuando llegamos a casa después de la comida familiar, me duché, cené y puse la tele con el volumen bajito para poder leer con el partido de fondo, pensé que quizás leer a un autor argentino nos podía traer mala suerte (aunque sinceramente creo que cortázar no puede traerle mala suerte a nadie). 

pero aún así no sé... no me parecía apropiado leer a un autor argentino mientras jugaban españa y argentina la final del mundial...

(aquí hago un aparte porque yo ayer tenía un día raro tirando a complicado... el mundial lo he ido llevando, así, sin ver los partidos, pero teniéndolos de fondo... me acordaba mucho del último mundial que españa ganó, porque españa ganó el mundial el verano que lo nuestro empezó... españa había llegado a la final, pero él no iba a ver la final, no iba a celebrarlo, con la ilusión que le habría hecho otra final después de dieciséis años... y lo que fue y lo que ya no será me daban vueltas en un silencio que no podía ser roto, porque aunque en la comida familiar había diecinueve de mis personas favoritas, a quién le puedes decir estas cosas que ni tú misma sabes poner en palabras?)

(eso y que después de cinco años, se supone que estoy mejor y que la locura ya no me ronda... o al menos no debería rondarme...)

y así estaba yo el domingo por la noche, con un nudo en la garganta que hacía tiempo que no me apretaba tanto, y con un dolor agudo en el pecho, que no acababa de entender, porque al final es fútbol, y hace cinco años, y hay días buenos y días malos, y hay días que aguantas bien, y días que te vienes abajo sin un motivo concreto... y acabé haciendo algo que no suelo hacer... y es que estaba yo dándome una vuelta por instagram y me apareció una foto de una poeta argentina a la que sigo, que perdió a su pareja hace poco más de un año y que escribe sobre su duelo, que se llama clara muschietti... sí, la autora de "la canción que cantás", que me leí no hace mucho...

el caso, que me apareció una foto suya y sus ojos se parecían a los míos, y pensé que ella iba a ver la final animando a argentina, y yo a españa, pero que igual ella entendía lo que me pasaba... así me tomé la confianza de escribirle y preguntarle, y ella, que es un encanto, me contestó que sí, que me entendía, y eso hizo que me sintiera reconfortada y menos sola... 

y entonces me acordé de que yo hace tiempo que quería leerme el "diario de duelo" de roland barthes, porque me ha aparecido en algunos libros de duelo, y que ella, clara muschietti, lo había citado en varias ocasiones y que un día que le dije que lo tenía por casa, me dijo que me iba a gustar, que a ella le había venido bien leerlo para normalizar ciertas cosas... 

total que busqué el libro (no lo tuve que buscar mucho, sabía que estaba en uno de los montones de pendientes que tengo al lado de la tele (en el montón de la derecha) casi debajo del todo... y ahí estaba la segunda señal de que tenía que leerlo: el prólogo era de nathalie léger...

y es que justo esa mañana, mientras me tomaba el café, pensaba yo en nathalie léger, en lo mucho que me gustó y me ayudó su "en busca del cielo", y de las ganas que tenía de volver a leerla... así que estuve buscando si había algún libro nuevo traducido de ella al castellano, pero no... sólo encontré el del "vestido blanco", el de "la vida de barbara loden", el de "exposición" y el de "en busca del cielo"... así que me tomé como una clara señal de que me tenía que leer justo ese día el "diario de duelo" de roland barthes...

así que con la tele encendida y el volumen al mínimo, mientras españa y argentina se jugaban el mundial, yo me leí el "diario de duelo" de roland barthes...

y me cuenta nathalie léger en el prólogo que:

"Al día siguiente de la muerte de su madre, el 25 de octubre de 1977, Roland Barthes empieza un «Diario de duelo». Escribe con tinta, a veces con lápiz, sobre papeletas que él mismo prepara a partir de hojas de papel estándar cortadas en cuatro y de las que siempre conserva una reserva en su mesa de trabajo." 


y el diario empieza, efectivamente el 26 de octubre de 1977 diciendo:

"Primera noche de bodas.
Pero, primera noche de duelo?"

y continúa el día 27 de octubre

"Irritación. No, el duelo (la depresión)
es algo distinto de una enfermedad. De qué quieren que me cure? Para encontrar qué estado, qué vida? Si hay trabajo, quien será dado a luz no es un ser plano, sino un ser moral, un sujeto de valor, y no de integración.

y ese mismo día continúa diciendo:

"Todo el mundo conjetura –así lo siento– el grado de intensidad de un duelo. Pero es imposible (signos irrisorios, contradictorios) medir hasta qué punto alguien ha sido alcanzado.

dice, por ejemplo el día 19 de noviembre:

"Ver con horror, como simplemente posible, el momento en que el recuerdo de estas palabras que ella me dijo no me hagan llorar más..."

y el 28 de noviembre, escribe:

"Frío, noche, invierno. Estoy donde hace calor y, sin embargo, solo. Y comprendo que será preciso que me acostumbre a estar naturalmente en esta soledad, a actuar en ella, a trabajar en ella, acompañado, pegado por la «presencia de la ausencia»."

(me gusta lo de la presencia de la ausencia...)

y el 30 de noviembre, escribe:

"No decir Duelo. Es demasiado psicoanalítico. No estoy en duelo. Estoy afligido." 

sí, yo creo que también lo prefiero...

escribe roland barthes el 1 de enero de 1978:

"Urt, aflicción intensa y continua; sin cesar desollado. El duelo empeora, se profundiza. Al principio, cosa extraña, tenía una especie de interés en explorar la nueva situación (la soledad)."

y el 22 de enero de 1978:

"No tengo deseo sino necesidad de soledad." 

(y si entiendes la diferencia, es que has estado...)

dice también el 20 de marzo de 1978:

"Se dice (me dice la señora Panzera): el Tiempo sosiega el duelo. –No, el Tiempo no hace pasar nada; hace pasar solamente la emotividad del duelo.

y es una sensación que tenía, pero que hasta ahora no podía poner en palabras... y es que es justo eso... la emotividad... ay!

dice en un apunte del 12 de abril de 1978:

"Escribir para acordarse? No para recordarme, sino para combatir el desgarramiento del olvido en cuanto que se anuncia absoluto. El –pronto– «ya ninguna huella», en ninguna parte, en nadie.
Necesidad del «Monumento».
Memento illam vixisse.*"

(*Acuérdate de aquella que ha vivido)

seguramente me llega por lo de escribir, porque llevo cinco años escribiendo precisamente por eso... o quizás por lo del monumento (creo que algo de eso dije en la presentación de "segunda persona del singular"... que era una especie de monumento... mi taj mahal...)

(y porque me gusta la cita en latín...)

me gusta cuando dice, el 18 de mayo de 1978:

"Como el amor, el duelo sella al mundo, a lo mundano, de irrealidad, de inoportunidad. Resisto al mundo, sufro de lo que me pide, de su petición. El mundo acrece mi tristeza, mi aridez, mi trastorno, mi irritación. El mundo me deprime." 

sonreí con el apunte del 9 de junio de 1978, en el que dice:

"Por amor, FW está devastado, sufre, queda postrado, forzado, ausente de todo, etc. No obstante, no ha perdido a nadie, el ser que ama vive, etc. Y yo, junto a él, yo que lo escucho, tengo el aire sereno, atento, presente, como si algo infinitamente más grave no me hubiese sucedido." 

ay! como si algo infinitamente más grave no me hubiese sucedido... sí...

también asiento con la cabeza cuando leo el apunte del 24 de junio de 1978 que dice:

"En el duelo interiorizado, ya no hay muchos signos. 
Es el cumplimiento de la interioridad absoluta. 
Todas las sociedades sabias, no obstante, han prescrito y codificado la exteriorización del duelo. 
Malestar de la nuestra en lo que ella niega el duelo.

y seguramente ese malestar tiene mucho que ver con lo que me pasaba a mí el domingo...

dice el 18 de julio de 1978:

"(Y esta mañana, su cumpleaños. Siempre le regalaba una rosa. En el mercadito de Mers Sultan compro dos, que pongo sobre mi mesa.)"

y sonrío porque sé lo que cuestan los primeros cumpleaños, y porque yo hago algo parecido... como yo a él le regalaba un libro (siempre un libro) por su cumpleaños, y él a mí siempre me regalaba un libro por mi cumpleaños que es (o era) cinco días antes que el suyo, yo ahora compro dos libros a principios de abril... uno para él y otro para mí...

asiento con la cabeza también con el apunte del 20 de julio de 1978, cuando dice:

"Imposibilidad –indignidad– de confiar a una droga –bajo pretexto de depresión– la aflicción, como si fuera una enfermedad, una «posesión» –una alienación (algo que lo vuelve a uno extraño)– cuando se trata de un bien esencial, íntimo..."

sí... sigo sintiendo algo parecido...

y también me gusta la nota del día 18 de julio de 1978 que dice:

"A cada uno su ritmo de aflicción." 

o cuando el 20 de octubre de 1978 me cuenta que:

"Se acerca el día del aniversario de la muerte de mamá. Tengo miedo, cada vez más, como si ese día (25 de octubre) ella debiera morir por segunda vez.

conozco la sensación... y lo jodido es que aunque el primer año fue el peor, me sigue pasando cada año...

y acabo ya con el último apunte del diario, el del día 15 de septiembre de 1979

"Hay mañanas tan tristes..."

y estoy de acuerdo... hay mañana tan tristes que parece increíble...

que fue un placer (y una ayuda) pasar la final del mundial leyendo el "diario de duelo" de roland barthes... 


y cuando me terminé el diario de duelo (justo a tiempo para ver el gol de españa y el final del partido), ya era tarde, y tenía que empezarme otro libro (en teoría estaba leyendo la poesía completa de cortázar, pero igual que no me gusta leerme a dos autoras de la misma nacionalidad seguidas, tampoco me gusta leerme a dos señores (como si los señores, por el hecho de ser señores compartieran nacionalidad) seguidos... así que abrí el ebook (porque a mi edad he descubierto que para leer en la cama me va mejor el ebook que el papel) y después de un par de cartas de camus a la casares y de la casares a camus, empecé a leerme "taj mahal" de deborah eisenberg... 

seguramente porque la combinación del título y de que sea de chai editora (que es la editorial que publicó "en busca del cielo" de nathalie léger (entre otras joyas)) me pareció una bonita señal... 

así que me estoy leyendo "taj mahal" de deborah eisenberg... y de momento: encantada...




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