y después de los ensayos de la sontag, me leí "juntemos las tribus" de carolyn forché... una maravilla de poemario (traducido en parte por mi muy admirada claribel alegría) que fue un placer leer...
y es que esta semana he pensado mucho en mi abuela... el lunes tuve una conversación sobre abuelas que me vino muy bien tener, y al día siguiente en la playlist que estábamos escuchando en la tienda saltó la canción que pedí que pusieran en su funeral (sí, justo esa que la noche anterior conté que no escuchaba desde el funeral de mi abuela) y me hizo sentir que la abuela está bien, donde quiera que esté... y después en casa me encontré este poema con el que carolyn forché da comienzo a su poemario, que dice:
La hornada matutinaAbuela, regresa, me olvidécuánta manteca para esos bollos.Piensas que puedes enterrartecomo una simple papa y crecer en Ohio?Estoy harta de engordar como tú.Piensas que puedes mentir en tu eslovaco?Contar cuentos obscenos del salchichón de sangre?Bisbisear por la noche ante la virgen de Detroit?Yo te culpo por criarme en lengua eslavame golpeabas en el traspatio, me enseñaste a bailar.Voy a decirte que no recuerdo pan algunolas ondulantes hogazas de tu carneapestan en mi sueñohay estrellas en tu ropa de seda.Pero me alegra que de viejavoy a parecer una gitana dusha que acarrea leche.
una maravilla de poemario, este "juntemos las tribus" de carolyn forché...
y después del poemario de carolyn forché me leí "autobiografía de mis perros" de sandra petrignani, que es una preciosa preciosidad (y que inesperadamente ha resultado ser un libro de duelo (de duelos))
y me encantó la advertencia de la autora al principio del libro, que dice:
"En este libro todo es verdad y todo es falso. Realidad e imaginación se entrelazan de modo inextricable. Como en los sueños resulta difícil ahora deshacer la madeja, sobre todo para mí, que soy quien lo soñó/escribió. No se debe tratar, pues, de dar un nombre auténtico a los personajes. Incluso el nombre de mis perros, que vivieron realmente, todos ellos, y tal y como los describo, lo he modificado en algunos casos. La razón es que sobre la página los nombres inventados, a veces, resultan más auténticos. Y porque cuanto más profundizamos en nosotros mismos, más descubrimos que no somos nosotros mismos."
y el principio, cuando sandra petrignani cuenta que:
"«Algún día contaré la historia de mi vida», dijo tocándose ceja, quería decir «escribiré», porque se trataba de un escritor. «Así dejaréis todos de decirme que no hay quien me entienda».
Se trataba de una cita, pero en aquel momento no caí en la cuenta. Lo hago ahora, gracias a una de esas casualidades misteriosas pero habituales que ocurren cuando empezamos a escribir un libro. Abro un viejo diario y encuentro justo esa frase copiada de Confesión de Tolstoi: «Algún día contaré la historia de mi vida...».
-Yo, en cambio -dije-, podría escribir la vida de mis animales.
-Te pega bastante -contestó entusiasmado-. Se podría titular Autobiografía de mis perros.
-Estás pensando en Autobiografía de mi madre de Jamaica Kincaid? Me encanta ese libro.
-En realidad en Autobiografía de Rojo de Anne Carson. Intrigantes títulos."
sonreí al leerlo, y sonreí también al día siguiente, cuando al añadir esta "autobiografía de mis perros" a la bibliografía de mi petit palais, la coloqué justo entre la "autobiografía de mi madre" y la "autobiografía de rojo"...
y es que sandra petrignani y yo compartimos lecturas... a parte de a anne carson y a jamaica kindcaid, a virginia woolf, a elizabeth von arnim (desde que empecé a leerme el libro esperaba que me la nombrara, porque de hecho compré el libro de sandra petrignani porque el título me recordó al de "los perros de mi vida" de la von arnim...), a marguerite yourcenar (de la que acabo de comprar sus ensayos completos, porque he visto que ahí está el libro del que habla la petrignani en un momento dado...)
y la verdad es que me ha encantado esta "autobiografía de mis perros"... una preciosa preciosidad...
y después del libro de sandra petrignani, me empecé a leer el último libro que he recibido de la suscripción de la torremozas (que ya he renovado, como todos los años, porque es una maravilla eso de recibir un libro al mes de esta maravillosa editorial...) que es "he cantado en la noche. poesía reunida" de juana castro... y me leí "cóncava mujer", el primer poemario (que a mí las poesías completas o reunidas, me gusta leérmelas poemario a poemario), y me encantó... y como muestra, este poema que he compartido hoy en mi petit palais... que dice:
Erica PájaroA Erica Jongcon el título de su libro.Esta cama me sabe a naftalina,a pan atrasado y a perfumesin tapa.Es la misma minuta reservadadel mismo arco-iris gris de cada noche.Y las alas se duermenmirando las cortinas.Y los días escalan un caminoincoloro de brisas y de pájaros.Los cristales cerradosme tientan a la vez y me protegende la danza cromadaen total inmersión de los que viven.Me circunda una cárcel sin fronterasmientras suena la música del águila.
y que además de encantarme, está dedicado a mi querida y siempre reverenciada erica jong...
y ahora me estoy leyendo "los vigías" de taina tervonen... y como los anteriores libros de taina tervonen, estoy fascinada, horrorizada, sobrecogida y enganchada...
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