viernes, 8 de septiembre de 2023

y mientras me leía el libro de ali smith, me llegó "óvulos en la mano" de sharon olds, una antología que acaba de publicar la editorial ya lo dijo casimiro parker... 

y aunque en esta antología hay poemas de "satán dice", "los muertos y los vivos", "la célula de oro", "el padre", "strike sparks. selected poems" y "el salto del ciervo", y el único que no me he leído es el de "strike sparks. selected poems", y algo me dice (seguramente lo de selected poems) que es una antología a su vez, de los libros anteriores... me gusta tanto sharon olds (es una de las favoritas entre las favoritas) que me lo compré en cuanto me enteré de que lo publicaban, y como decía, me llegó mientras me leía el de la ali smith, así que en cuanto me acabé el de la ali, me lo leí...

y sí, es siempre un placer y una maravilla releer a sharon olds y reencontrarte con sus poemas y con su manera de hacer poesía... poemas como ese en el que no quiere mirarse en el espejo después de la ruptura, o el maravilloso poema en el que peina a su hija... el de alcatraz, que es una maravilla, o ese en el que su madre le pide perdón... en fin, que es siempre una maravilla leer a sharon olds...

y de entre los poemas de esta antología, copio aquí (y en mi pequeño palacio de vocabulario) éste, que me ha hecho pensar en cómo va cambiándonos la vida, las cosas en las que nos fijamos...


Primer amor

(para Averell)

Era domingo por la mañana, tenía el New York
Times desplegado en el suelo del dormitorio, la
tinta negra se derramada como plata oscura en el
reverso de mis manos, era primavera y tenía 
el tragaluz de la ventana del cuarto abierto para
que entrase, incluso tenía la radio
encendida, estaba dejando que entrase del todo, las
vocecillas plateadas de la radio; incluso
me permití sentir que era Pascua, la
flor oscura de la vida abriéndose 
de nuevo, su vida le había sido
devuelta otra vez, estaba enamorada y podía soportarlo, con las manos
manchadas de tinta, las noticias de la radio
llegaban a mis oídos, se había producido un accidente
y dijeron tu nombre, eras hijo del famoso y
dijeron tu nombre. Luego dijeron donde habían
llevado a los heridos y a los muertos, y llamé al
hospital, recuerdo que me arrodillé junto
al teléfono de la entrada de la tercera planta de la residencia, las
escaleras escarpadas en descenso
junto a mí, hablé con un hombre
joven, un joven médico en la
sala de urgencias, mi oído abierto
presionaba el oscuro auricular, mi vida abierta
presionaba el universo, dije
Cuál de ellos ha muerto? Y dijo tu nombre,
él estaba allí en pie en la habitación contigo
y decía tu nombre. Recuerdo que apoyé 
la frente contra los barrotes barnizados
del carril de la balaustrada y me sujeté 
apretándolos como si quisiera
arrancarlos todos a la vez, cerrarlos como una puerta
oscura, cerrarme yo misma como una puerta 
igual que habías sido tú encerrado, cerrado del todo, pero no pude
hacerlo, el dolor seguía avanzando a través de mí como
la vida, como el regalo de la vida.


y mientras me leía el libro de sharon olds, me llegó el libro de este mes de la suscripción de la editorial torremozas, "dejadme salir, dejadme entrar" de elise cowen... 

conocí a elise cowen en el libro "beat attitude" (aquella maravillosa antología de mujeres poetas de la generación beat, publicada por bartleby editores y que me descubrió a un montón de poetas desconocidas para mí...), y me habló de ella también joyce johnson en su libro "personajes secundarios"... así que me emocioné cuando me enteré de que la torremozas había traducido sus poemas... 

pero una de mis manías es que no leo autores de la misma nacionalidad seguidos... una manía que no sé de dónde viene exactamente, pero que llevo respetando (o casi) desde hace años... pero me apetecía mucho... pero una tiene sus manías... pero desde que dejé de contar (aunque quizás debería decir más bien "controlar", ya que los sigo contando, lo que he dejado de hacer es controlarlos en un marco temporal) los libros que me leo, como que el resto de mis manías han palidecido un poco...

y además, qué más da, a quién le va a importar, si al final leo por puro placer o por pura supervivencia...

así que me leí el libro de elise cowen... que es una maravilla también...

y de entre los varios poemas que he copiado para mi pequeño palacio de vocabulario, copio aquí éste, porque me ha encantado...


Fácil Amar
            a los POETAS
      Su 
   ESPLENDOR
   Cayendo sobre las páginas 
   Provocando arcoíris atómicos 
   
   Fácil amar
         a las Poetas
Su
   
   ESPLENDOR
Cayendo sobre las páginas
      hasta
Mi regazo


y puesta a saltarme manías, como dicen que no hay dos sin tres, busqué "amplitud" de tess gallagher, una antología publicada por ediciones trea, que compré justo después de leer su libro sobre carver, y me lo he leído también... 

(sí, tres poetas norteamericanas seguidas...) 

y sí, el de "amplitud" también me ha parecido una maravilla... 

(además en el de "amplitud" por fin he encontrado pájaros (no había ninguno entre los poemas de sharon olds y elise cowen) para mi antología de pájaros)

así que copio también uno de los poemas que más me ha gustado de la antología de tess gallagher, el que dice:


Rechazar el silencio

Tiembla el latido del corazón
tu reino
de hojas
cerca de la ceremonia
del agua, nunca
insistí en ti. Admito que
me retrasé. Era la Emperatriz
del Retraso. Pero ahora no
puede ser aplazado. Sobre la sagrada rama
de mi única voz, insisto.
Insisto por todos nosotros,
que es la función
de la voz, y en especial
del poeta. Si no,
para qué estoy, de qué 
sirvo si no
insisto?
Hay mensajes que enviar.
Reuniones y canciones.
Porque necesitamos
insistir. Si no, para qué 
estamos? De qué 
servimos?


así que sí, ha sido una maravilla leer a sharon olds, a elise cowen y a tess gallagher seguidas... 



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