viernes 16 de junio de 2023

he estado leyendo estos días "zami. una nueva manera de escribir mi nombre" la biomitografía (como ella misma la llama) de audre lorde... y es una maravilla...

(me noto que últimamente me ha dado por las biografías, las memorias, las autoficciones, los diarios... será que necesito reafirmarme en lo que sigo escribiendo?... será que aún gustándome las novelas y los relatos, me siento más cómoda últimamente con las vidas contadas que con las inventadas (aún sabiendo que la vida se cuela en las novelas, aunque sea a escondidas), la verdad es que no lo sé... simplemente constato un hecho...)

y la vida (la parte de la vida) de audre lorde que audre lorde me ha contado en esta biomitografía es una maravilla... su infancia complicada, su adolescencia problemática, sus primeros amores, su gran tragedia, la búsqueda de trabajo y de lugar en el mundo... los distintos pisos, los pequeños y los grandes dramas, los pequeños y los grandes abusos... 

dice audre lorde en un momento dado del libro: "Recuerdo cómo era sentirse joven y Negra y gay y solitaria. En parte estaba bien, me parecía que tenía en mis manos la verdad, la luz y la clave, pero en parte también era como el puro infierno."

y es que audre lorde no lo tuvo fácil, no veía bien, tenía que llevar gafas, las monjas del colegio eran racistas, sus compañeros de clase también lo eran... su madre que por un lado era una mujer increíble, por otro no sabía cómo lidiar con una hija así... y audre se fue de casa muy joven y siguió estudiando, y tuvo un aborto, y trabajó en una fábrica, y volvió a nueva york, y se fue a méxico, y conoció a mujeres, y se enamoró, y sufrió por amor, y tuvo suerte, y a la vez fue todo muy difícil... porque tenía en sus manos la verdad y la luz y la clave, pero también era el puro infierno... todo a la vez... todo al mismo tiempo...

si la vida de por sí ya es complicada... si es complicada la niñez, y la adolescencia y tener veinte años y no saber de qué van las cosas, y tener treinta y seguir sin saber (aunque tú crees que lo sabes), si sé que vivimos en un mundo que castiga cada diferencia, que tiende a la uniformidad y que odia (sí, odia) cualquier tipo de rareza (por supuesto en diferentes grados y en diferentes medidas) imagínate lo que hace el mundo cuando combinas tres rarezas (sí, ser mujer es una extraña rareza, y más en los años cincuenta) de las grandes... de las gordas... el mundo te maltrata, lo increíble es como audre lorde se sobrepone, como lo cuenta, como narra una vida complicada haciéndola luminosa...

que me ha encantado... y que si ya la adoraba, ahora la adoro un poquito más...


y después me leí "poemas" de marina tsvietáieva, una antología publicada por cátedra, que es una maravilla... y otra vez el poema del fin... otra vez el herrumboso cielo de hojalata... y otra vez ese preguntar la hora... 

y también está el poema de la montaña y la carta de año nuevo (a rilke... que empiezo a pensar que voy a tener que releer porque es la segunda (o la tercera?) vez que aparece en mis lecturas)  

una maravilla leer otra vez a la gran marina tsvietáieva...


y ahora estoy leyendo "álbum de familia" de mi querida rosario castellanos... y encantada con ella y con sus relatos...



sobre lo del torero en la consellería de cultura no diré nada... pero si lo hubiera leído en una novela distópica me hubiera dado la risa, ya sabes: en un futuro no muy lejano la extrema derecha llega al poder y entrega la cultura a un torero... me reiría, pero la verdad es que estoy demasiado acojonada...




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