martes 16 de mayo de 2023

y después del libro de virginia woolf, me leí "accidental" de ali smith (sí, no sólo me estoy leyendo a las mismas autoras que me leí en el hospital hace dos años, además me las estoy leyendo en el mismo orden...) que me llegó el viernes...

una novela extraña a cinco voces, en tres partes, que acaba sin que llegues a entender del todo qué ha pasado (y lo que va a pasar, porque el final es simplemente sorprendente...)

una familia está de vacaciones y llega una extraña a la puerta... el marido de la madre cree que va a verla a ella... la madre cree que es una de las estudiantes que se tira su marido de vez en cuando... y los hijos, que están pasando un mal momento, creen que la desconocida es maravillosa y que ha ido por ellos... la hija que es una adolescente (yo diría que un pelín insoportable) consigue atención; y el hijo, que está pasando por un mal momento, consigue comprensión (y sexo)

después... mejor no contar más... sí que me hizo mucha gracia que en una conversación entre la madre y la desconocida, la desconocida le traduzca unos antiguos refranes gaélicos que dicen:

"Uno: Todas las gallinas ponen huevos. Dos: La retama siempre vuelve a florecer. Tres: no dejes que nadie atraviese el umbral de tu casa hasta que no estés absolutamente seguro de quién es." 

y siguiendo con mi obsesión por la memoria y el olvido y todas esas cosas, me gustó cuando ali smith dice (bueno, lo dice el personaje de astrid (la hija)), que: "Es sorprendente lo pronto que te olvidas incluso de cosas que crees que sabes, incluso de cosas de las que te quieres acordar de verdad. Es sorprendente como la memoria funciona cuando quiere. Una cara puede borrársete completamente. Pero igual que cuando recordó lo de ese perro, a veces hay cosas como caras o recuerdos que se te vienen a la cabeza cuando quieren y entonces ves las cosas tan claras que no podrías no verlas aunque lo intentaras."

uf, sí... que rabia y que desamparo cuando no recuerdas lo que querría recordar, y que dolor y que desamparo también, cuando ciertas imágenes te vuelven sin aviso y sin que las evoques...

que me ha encantado leer a ali smith...


y después del libro de ali smith, siguiendo con el orden inconfesable de este mayo que amenaza con superarme, me leí (o quizás debería decir que me releí, porque el poemario estaba en el libro de poesía que me leí hace dos años) "en el nombre de los árboles" de karin boye (la que me dio las palabras cuando no las encontraba...)

y en el libro de karin boye me reecontré con uno de los poemas que me llevo repitiendo dos años (sobretodo el principio y el final) que dice...


      Ese momento

      Ningún cielo sin final de una noche de verano
      dura tanto en la eternidad, 
      ningún lago, cuando las brumas se despejan, 
      refleja tal tranquilidad
      como ese momento
   
      cuando los límites de la soledad se eliminan
      y los ojos se vuelven transparentes
      y las voces sencillas como vientos
      y nada hay por esconder. 
      Cómo puedo estar asustada?
      No te perderé nunca. 

(aunque confieso que prefiero como está traducido el último verso en el libro "ya es el tiempo de la inmensa espera", que dice "nunca te he de perder")

y ha sido precioso volver a leer a karin boye y sus poemas...



y mi madre se jubiló ayer... y es extraño trabajar sin ella... que me alegro... me alegro mucho por ella... pero me gustaba trabajar con ella... me gustaba mucho...


No hay comentarios:

Publicar un comentario