sábado 17 de septiembre de 2022...

y terminé de leerme "sobre el duelo y el dolor" de elizabeth kübler-ross y david kessler y aunque he llorado (he llorado mucho), me ha venido bien leerlo...

no sólo porque ahora sé que los duelos no tienen una única forma correcta de hacerse, ni una duración determinda, lo que quieras que no reconforta... es que además este libro me ha hecho sentir bien, me ha hecho sentirme menos sola, ha puesto en palabras cosas que sabía y que no entendía, y sobretodo me ha dado más tiempo (empezaba a preocuparme el tema del tiempo... hoy hará un año y cuatro meses que fui al hospital a pasar la última noche...) y eso es bueno...

dice elizabeth kübler-ross que "Queremos que la vida vuelva a ser como era; queremos que nuestro ser querido nos sea restituido. Queremos retroceder en el tiempo: encontrar antes el tumor, reconocer la enfermedad con más rapidez; impedir que el accidente suceda... ojalá, ojalá, ojalá."

también que "Tras la negociación, nuestra atención se dirige al presente. Aparece la sensación de vacío, y el duelo entra en nuestra vida a un nivel más profundo, mucho más de lo que nos hubiéramos imaginado. Nos parece que esta etapa depresiva va a durar para siempre. Es importante comprender que esta depresión no es un síntoma de enfermedad mental, sino la respuesta adecuada ante una gran pérdida."

y un poco más adelante añade que "Las personas que te rodean ven este letargo y quieren ayudarte a salir de tu "depresión".
A menudo, la depresión tras una pérdida se considera algo no natural: un estado que hay que solventar, algo que se debe desechar. Lo primero que debes preguntarte es si la situación en la que te encuentras es realmente depresiva. La pérdida de un ser querido es una situación depresiva, y la depresión en una respuesta normal y adecuada. Lo raro sería no sentirse deprimido tras perder a un ser querido. Cuando el alma toma plena conciencia de la pérdida, cuando nos damos cuenta de que nuestro ser querido no logró recuperarse esta vez y no va a volver, es normal deprimirse.
Cuando estamos en período de duelo, es posible que la gente se plantee preguntas sobre nosotros, y nosotros sobre nosotros mismos. A pesar de ser normal, el profundo y oscuro sentimiento de depresión que acompaña al duelo, suele ser visto en nuestra sociedad como algo que conviene evitar."

esta contradicción, saber que es nornal y adecuado estar triste y a la vez saber que es normal que las personas que me quieren, quieran que esté bien y se preocupen, ha sido una de las cosas más complicadas de asumir estos últimos meses... yo sé que lo que me pasa es normal, que no voy a estar bien (que no puedo estar bien) durante un tiempo... y aunque entiendo que si quieres a alguien, quieres que esté bien, creo que también hay que entender que hay momentos en la vida en los que se puede...

me ha contado elizabeth kübler-ross también que "La reacción inicial de la mayoría de la gente ante alguien triste es intentar animarle, decirle que no vea las cosas tan negras y que busque el lado positivo de la vida. Esta reacción de ánimo suele ser la expresión de las necesidades propias y de la incapacidad de esa persona para tolerar una cara larga durante un período prolongado. Hay que dejar que los dolientes experimenten esta pena, y éstos se sentirán muy agradecidos con aquellos que puedan sentarse con ellos sin decirles que no estén tristes."

otra cosa que me ha contado es que "La aceptación suele confundirse con la noción de que nos sentimos bien o estamos de acuerdo con lo que ha pasado. No es eso. La mayoría de la gente no se siente bien o de acuerdo con la pérdida de un ser querido. En esta etapa, se acepta la realidad de que nuestro ser querido se ha ido fisícamente y se reconoce que dicha realidad es la realidad permanente. Nunca nos gustará esta realidad ni estaremos de acuerdo con ella pero, al final, la aceptamos. Aprendemos a vivir con ella. Es la nueva norma con la que debemos aprender a vivir."

y es que admito que lo de la aceptación me daba miedo... cómo iba yo a aceptar lo que ha pasado? era impensable... con la explicación que me ha dado este libro, creo que me será más fácil... creo que estoy empezando a entrar en esa fase... 

en el libro, elizabeth kübler-ross da consejos prácticos... me ha dicho que busque lo qué le da una tregua a mis emociones y que lo haga sin juzgarlo... que necesito tiempo para volver a encontrar el equilibrio... que contar la historia una y ota vez es parte de la curación, y que es normal intentar entendero a base de contarlo... y que también es normal que los demás se cansen... que hay que sentir la pena para poder curarse... que la pena compartida es menos pena... que llorar es bueno... que estoy sola, y que mi aislamiento no está relacionado con el entorno... que todos tenemos secretos, y que esos secretos son nuestros... que he cambiado para siempre ("Una parte de tu viejo "tú" murió con tu ser querido. Y una parte de tu ser querido vive en tu nuevo "tú".") y que eso no es necesariamente malo, pero que es inevitable... que escribir es bueno (cartas, un diario, notas sueltas, lo que sea que saque el dolor de dentro)... que si el sexo era parte de la vida, será también parte del duelo... que la pena es real porque la pérdida es real... que evitar el dolor implicaría evitar el amor, y yo no quiero evitar el amor, ni olvidarlo... y que nunca concluiré el duelo (porque hay cosas que no se acaban nunca) pero que aprenderé a vivir con esto, que aprenderé a vivir de otra manera... y eso, aunque parezca que no, la verdad es que reconforta...

que ha sido una maravilla leer este libro... que los ejemplos que pone, los casos de otros, lo que la gente ha sentido y como han reaccionado a sus pérdidas me han venido bien...


y ahora estoy leyendo "el último samurái" de helen dewitt... 

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