martes 12 de julio de 2022

terminé de leerme el libro de miguel ángel asturias (uno de esos señores que ganaron el nobel) y bien, gracias... 


después me he estado leyendo "solo nosotros. una conversación estadounidense" de claudia rankine y ha sido increíble...

leí a claudia rankine en abril del año pasado (antes de que todo esto empezara) porque la citaba sara stridsberg al principio del libro "facultad de sueños" (libro que mi amor me regaló por nuestro último aniversario) y ella citaba (y negaba) a su vez a emily dickinson al decir (pero en inglés) que "La esperanza nunca fue una cosa con plumas"... 

("Hope was never a thing with feathers.")

así que la busqué, y lo único que fui capaz de encontrar de ella traducido al castellano fue el libro "ciudadana. una lírica estadounidense", que me leí en una tarde, y que me hubiera gustado prestarle o regalarle... pero poco después empezó el fin del mundo, y no pudo ser...

todo esto para decir que la semana pasada estuve leyendo "solo nosotros" de claudia rankine... un libro sobre la blanquitud... para mí toda una novedad, la verdad...

y el libro empieza con un poema que dice:


y si

i

¿Qué significa querer
que un antiquísimo 
llamado al cambio
no cambie
   
y, al mismo tiempo, 
sentirse amenazado
por el llamado al cambio?
   
¿Cómo se le dice vergüenza a un llamado al cambio,
cómo se le dice penitencia, cómo se le dice castigo?
   
¿Cómo decimos
   
y si
   
sin reproche? La raíz
   
de castigo es purificar.
Esa imposibilidad: ¿es eso
lo que repele y no
   
el llamado al cambio?

un libro maravilloso que me ha hecho darme cuenta de muchas cosas... y es que claudia rankine quiere que entendamos nuestra blanquitud, quiere, hablando con hombres blancos en los aeropuertos, por ejemplo, entender el privilegio blanco, y como los propios blancos lo entienden (lo entendemos)

es teoría feminista aplicada a la raza... porque como mujer entiendo de lo que habla, pero como mujer blanca, entiendo que no me habla de las mismas cosas, que hay más peros, más porqués, más complicaciones, más obstáculos, y más miedo si al ser mujer le añades ser negra, o si al ser negro le añades ser mujer... 

no sé si me estoy explicando bien...

mira, hablando de un momento incómodo escribe: "Sabiendo que mi silencio está activo en la sala, me quedo callada porque quiero resaltar ese silencio. Entre la gente blanca, a la gente negra se le permite hablar de su precaria vida, pero no se le permite implicar a los presentes en esa precariedad. No se le permite señalar sus causas. En "Sexism-a problem with name" [Sexismo: un problema con nombre], escribe Sara Ahmed que "si nombras el problema, te conviertes en el problema". Crear malestar señalando hechos se considera socialmente inaceptable." 

y eso es lo que hace claudia rankine... señala los hechos, mantiene el silencio cuando es necesario, genera incomodidad, porque educamente no se consigue nada... porque esa es su militancia, porque así nos hace darnos cuenta de cosas en las que no nos gusta pensar, pero que no nos guste pensar en ciertas cosas, no hace que esas cosas desaparezcan, al revés, las perpetúa, las agudiza, puede que incluso las legitime, y no podemos legitimar ciertas cosas, no con el silencio, ni fingiendo que no las vemos...

y el libro acaba así:

"Nuestras vidas podrían representar el amor por las lecturas minuciosas de quienes somos cada uno, el amor de un "uno" recientemente formado, recientemente concebido, hecho de públicos oscuros percibidos pero no nombrados en un futuro aún no imaginado.

Lo que sé es que un deseo incipiente por un futuro diferente al que parece estarse formando en nuestros días me lleva a sentarme en cualquier mesa e inclinarme para escuchar, para responder, para esperar respuestas de cualquier otro.
   
Dime algo, una cosa, la cosa, dime esa cosa."

y yo te digo, querida claudia rankine, que gracias, gracias por este precioso libro, gracias por contarme cosas que no sabía, cosas que no imaginaba, porque con tu libro me has cambiado la mirada, y este fin de semana he sido consciente de algunas cosas dolorosas que pasaban a mi alrededor que sin tu libro, estoy segura que no habría notado...


y después me leí "una pasión en el desierto" del tomo quince de la comedia humana de balzac, que es un relato, quizás para mi gusto, demasiado fantasioso...


y ahora me estoy leyendo "en invierno" de karl ove knausgard... pero leer a knausgard sin hacerle rabiar a él, la verdad es que no tiene tanta gracia...


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