y después de la novela de emmy hennings, me leí "despojos" de rachel cusk, que como su subtítulo indica, va del matrimonio y de la separación... y es que dice rachel cusk al principio del libro...
"Mi marido y yo nos separamos recientemente y, en cuestión de unas semanas, la vida que habíamos construido juntos se desarmó, como un puzle convertido en un montón de piezas con los bordes recortados."
la vida que habían construido juntos, y la vida en general se le empieza a caer a rachel cusk a pedazos que no sabe como encajar...
pierde un marido y poco después una muela... algunos amigos, sus horarios, sus comidas y sus cenas... su modo de vida y quizás incluso la seguridad en sí misma...
y mira que cuando me acabé de leer su última novela a dios puse por testigo de que jamás volvería a leerla... pero se me olvidó... como se me suelen olvidar estas cosas... y lo recordé una vez había comprado ya el libro... y claro, una vez comprado el libro, una se traga los juramentos y se lo lee... no?...
pues el caso es que doy gracias a mi mala cabeza, porque este "despojos" me ha reconciliado con rachel cusk (nuestra relación está llena de altibajos... su primer libro no me entusiasmó; el segundo sí, y de hecho le dio sentido al primero y me hizo comprar el tercero; y el tercero... bueno, puse a dios por testigo de que no volvería a leerla, así que no me entusiasmó demasiado; y ahora te puedo decir que el cuarto me ha encantado...
lo mejor?... las dudas que toda feminista debería tener sobre sí misma, y ese final en el que quizás (puede, probablemente...) nos explica el posible porqué de todo...
y después del libro de rachel cusk, me leí "cambios" de mo yan (mo qué?... mo yan...) en mi nuevo propósito de ir leyéndome poco a poco a los hombres que ganaron el nobel y que aún no he tenido el placer de leer...
y te diré que si bien mo yan es uno de esos nobeles que me dejó completamente indiferente (es de las pocas veces que no he aprovechado la excusa que me brinda el nobel, para comprarme un libro a mitad de octubre), en mi defensa diré que cuando se lo dieron, creo recordar que sólo había un libro suyo traducido al castellano, y que no era fácil encontrarlo...
además yo soy de impulsos, y como ha quedado demostrado con rachel cusk, tengo poca memoria para estas cosas, así que si finalizado octubre no he comprado al nuevo nobel, es complicado que después lo compre...
pero como mi nuevo propósito (leer a los hombres que han ganado el nobel que no he leído aún) se junto con un periodo de angustia existencial en el que estaba tan convencida de que nos iban a volver a encerrar que me dediqué a reponer existencias (en el confinamiento tiré de las reservas que había acumulado durante años, y esas reservas había que reponerlas por si nos volvían a confinar...) pues que tengo varios nobeles pendientes por casa, y mo yan era uno de ellos...
y te diré que aunque me lo empecé pensando que no me iba a gustar (no me preguntes ni porqué pensaba que no me iba a gustar, ni porqué me empecé un libro que pensaba que no iba a gustarme... porque no tengo respuesta para ninguna de esas dos preguntas), la verdad es que me ha parecido un libro encantador, que me ha caído bien mo yan, y que creo que lo volveré a leer en cuanto pueda...
y acabado el libro de mo yan, apenas quince minutos antes de tener que bajar a trabajar, me enfrenté al hecho de tener no sólo que elegir la siguiente lectura, sino de hacerlo en apenas cinco minutos (por aquello de leer al menos un par de páginas y que además me diese tiempo de fumarme un cigarrillo antes de bajar a trabajar), así que descartado mi habitual paseo por la casa (del armario a las estanterías del pasillo, y del pasillo a los dos montones de pendientes que han surgido en el salón, y de ahí a las estanterías que hay en el recibidor...) decidí que lo mejor era sacar del bolso el librito de idea vilariño de poesía portátil que me había estado haciendo compañía en la cola del banco en mis últimas visitas, y terminarlo... "ya no será" se titula el libro...
y te diré que ha sido una maravilla volver a leer a idea vilariño y que me ha hecho mucha ilusión que esté incluida en la nueva colección de poesía portátil, en la que apenas había mujeres cuando yo me la compraba en los kioskos a finales de los noventa...
pero calculé mal y me lo acabé antes de bajar a trabajar... no me daba tiempo a elegir libro, empezar a leerlo y fumarme un cigarrillo... pero ya sabes que no recuerdo haber estado sin un libro empezado, y bajar a trabajar sin empezar un libro me angustiaba (sé que estoy medio loca, pero las manías no las curan los médicos y con la que está cayendo no creo que sea el momento de experimentar que podría pasar en caso de que yo bajase a trabajar sin haber empezado un libro...), así que cogí de una de las estanterías del salón, "nieve" de orhan pamuk (otro de esos señores que ganaron el nobel y que aún no he leído...)
y con él estoy... ya te contaré que tal la próxima vez que venga...
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