28 de agosto...

y después de la distopía de la atwood, me leí "habíamos ganado la guerra" de esther tusquets... porque las vacaciones se me estaban acabando, y porque le tenía ganas al libro de la tusquets...

bueno, en realidad yo le tenía ganas a las "memorias de una vieja dama indigna", que me compré de superoferta hará cosa de un mes... pero al ir a leerlo, descubrí que era la segunda parte de las memorias que empezaban con el de "habíamos ganado la guerra", así que por una vez (aunque últimamente me estoy notando que esto me pasa más a menudo de lo que me gustaría confesar, yo que era toda una anarquista en el arte de leer desordenadas las primeras y segundas partes, las trilogías o las series...), decidí leer los libros en el orden correcto, así que busqué esta primera parte, y como te decía al principio del post, decidí que fuera el libro puente entre las vacaciones y la vuelta al trabajo (lo que al final no pudo ser, porque el libro me enganchó tanto que me lo acabé la noche antes de volver a trabajar, enfrentándome así a la difícil decisión de tener que decidir cuál sería el libro escogido para la vuelta a la realidad antes de lo que pensaba... pero eso te lo contaré luego...)

el caso es que la tusquets nos cuenta sus recuerdos desde que a los tres años los suyos ganaron la guerra, hasta los veinte, en los que descubrió que quizá no pertenecía del todo al bando de los ganadores...

unas memorias curiosas, que parten de algo que quizá no se suele admitir, y es que como ella misma dice al principio del libro "Habíamos ganado la guerra. Hace unos días oí comentar que la guerra civil española la habíamos perdido todos. No es verdad. Cierto que, tras una contienda que dejaba el país en ruinas y había ocasionado un millón de muertos, tenía que haber forzosamente motivos de duelo en ambos bandos. Pero unos la habían perdido y otros la habían ganado. Los que la ganaron lo sabían bien, y los que la perdieron debían de empezar a calibrar, supongo, la magnitud de la catástrofe. Y yo, con mis tres añitos, pertenecía al bando de los vencedores."

y nos contará, como te decía esos recuerdos de niña privilegiada, de niña bien que no conoció las cartillas de racionamiento ni las colas ni nada de esos... nos habla de los colegios donde estudió, de las casas donde vivió, y creo que sobretodo, de la relación con su madre...


y no cuento más que merece la pena leerla a ella... que ya sabes cuánto me gusta esa mujer y su manera de hacer que parezca que escribir es fácil... con esa sensación de que te está contando precisamente a ti, su historia...


que me encantó... pero como te decía, me enganchó tanto, que me lo terminé antes de lo que había calculado... porque éste se suponía que iba a ser el libro con el que iba a hacer la transición de las vacaciones a la vuelta al trabajo, pero la noche antes de volver a trabajar, me lo terminé... 



y ahí estaba yo, el domingo, pasadas las once y media de la noche, buscando un libro para empezarme antes de irme a dormir, con el añadido de que tenía que ser un libro de vuelta al trabajo (que nada tienen que ver con los libros que una se lee en vacaciones), pero no me convencía ninguno (ya sabes las manías y las cábalas que hago antes de empezarme un libro), pero era tarde, tenía que irme a dormir porque al día siguiente madrugaba, pero antes tenía que empezarme un libro (porque sigo sin querer saber que pasaría en el caso de que yo esté sin un libro sin leer...)


y casi a las doce de la noche, después de coger y volver a dejar varios libros de los distintos montones, me decidí por "el restaurante del fin del mundo" de douglas adams... la segunda parte parte de "la guía del autoestopista galáctico", la trilogía en cinco partes que empecé a leerme el verano pasado... y como me la empecé a leer el verano pasado, el final de este verano (porque no sé si sabes que el verano se acabó el día veintitrés por la noche) me pareció el momento perfecto para continuar con su lectura... además buscaba una lectura fácil, ligera, a ser posible graciosa, y que no tuviera demasiadas páginas, y esta novela las cumplía todas...


y lo cierto es que aunque no se ha convertido en uno de mis libros favoritos, la verdad es que lo he pasado muy bien leyéndolo (y me ha arrancado varias carcajadas), y me planteo comprar la tercera parte, e incluso leerla antes del verano que viene... más que nada porque después del descubrimiento de lo de noruega, quiero saber qué pasa...



y ahora estoy con "el valle del issa" de czeslaw milosz, pero aún no sé si me está gustando o no...



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