25 de julio...

y después del libro de galdós, me leí "el mundo en que viví" de ilse losa...

y el mundo en que vivió y que nos cuenta es el que va de sus primeros recuerdos, los años finales de la primera guerra mundial en un pueblo alemán donde vivía con sus abuelos paternos, a principios de los años treinta, cuando ella vive en berlín y los nazis acceden al poder...

los recuerdos de una niña judia alemana que va viendo como el ambiente se va enrareciendo y como las cosas cambian...

y las cosas cambian para empezar cuando después de varios años viviendo con sus abuelos, su padre va a buscarla para llevásela a vivir con él y con su madre y con sus dos hermanos pequeños... cambio de casa y de escuela y de entorno... cambio también de las actitudes hacia ella y su familia...

cuenta en un momento dado del libro:

"Mi madre adoptaba actitudes diferentes a las mías. Me acuerdo de un viaje con ella. Un señor de buen porte y de guantes amarillos nos ayudó a poner las maletas en la red. Miró con admiración a mi madre y entabló conversación: que iba a pasar las vacaciones en una termas, que le gustaban las casas de campo tranquilas... y:
-Pensé en ir a una playa, pero desistí de la idea. Están llenas de judíos. Y yo no puedo con los judíos.
-Soy judía, dijo mi madre con una calma admirable.
El señor enrojeció. Balbució, confuso:
-Perdón, señora mía, no quise ofenderla. La gente dice estas cosas más por hábito. Crea que la consideré simpática desde que la vi entrar. Además tengo algunos buenos amigos judíos. Yo no detesto a los judíos, se lo digo muchas veces a mis amigos judíos: si todos fuesen como ustedes, no habría antisemitismo...
Se deshizo en cortesías, pero mi madre se mantuvo circunspecta. Oh, esa frase horrible que tantas veces habría de oír aún: "Si todos fuesen como tú...". Y el ridículo de siempre: cada alemán tenía un buen amigo judío que era una excepción."

y las cosas siguen cambiando y la protagonista va creciendo en un mundo cada vez más hóstil y complicado...

"Hubo un tiempo, lejano, distante -una eternidad lo separaba de nosotros- en que yo y mi gente nos habíamos sentido bien situados, un tiempo en que ocupábamos un lugar legítimo en el mundo. Éramos los Frankfurter, formábamos parte de la comunidad, pertenecíamos a la ciudad y al país. Pero después nos quitaron en suelo de debajo de los pies, nos excluyeron del pueblo alemán, nos transformaron en un "problema", un problema para los otros, un problema para nosotros mismos. Y el hecho de que no solo el Sr. Wolf y el Sr. Kahn, sino que muchos otros judíos, discurieran si pertenecíamos a Alemania o no, era señal de cuánto todos temíamos al futuro. Yo me disgustaba cuando veía a algunas compañeras con la cruz gamada al pecho; en las calles y en los transportes públicos me herían las caricaturas monstruosas; me dolían las quejas de mis hermanos, humillados en la escuela, y las angustias de mi madre, frecuentemente insultada en las tiendas cuando hacía compras. Pero Paul no experimentaba nada de eso y ni siquiera lo comprendía. Pretendía calmarme con palabras fáciles: "No tomes estas cosas tan en serio. Dentro de poco tiempo estará todo como antes". Y yo, junto a él, me esforzaba por olvidar lo que, en otras horas, me afligía."

paul, que no sabrá seguir siendo bueno... pero había gente buena en aquella alemania... había gente como kurt, el librero...

"Kurt veía lo que estaba pasando. Los otros, o bien presentían que se acercaba algo diferente, o ni presentían nada y vivían la vida de la mejor manera. Pero Kurt tenía razón, acaso no presenciaba situaciones de miedo a cada paso? Incluso pocos días antes, cuando iba de camino a casa de los Herz, había visto a un hombre atravesando la calle y de repente -de dónde y cómo?- había surgido un grupo compacto que se precipitó sobre él. "Atrapen al judío cerdo!", había gritado una voz. Me habían súbido lágrimas a la garganta y los puños se me habían cerrado en los bolsillos del chaquetón. El grupo había desaparecido tan súbitamente como había surgido. Un hombre bañado en sangre. Y solo entonces se acercó la policía."

o gente como la vecina que llama a su puerta al escuchar su llanto y que después de saber que es judía la invita a cenar...

"-No puedo ayudarla. Pues quién soy yo? Una simple profesora de primaria desconocida. Pero tal vez la conforte un poco si le digo que siento simpatía por usted y por todos los que sufren. Tengo vergüenza de nuestro pueblo, que ha caído tan bajo. Rose mañana será juzgada por haber dicho una verdad. Pues es verdad que ese hombre es un criminal. Y son criminales todos aquellos que condenan a sus semejantes por la raza y no los aprecian por las cualidades humanas. Y ahora, amiga mía, vamos a dormir."

y es que ya sabes que esos años, no diré que me fascinan, pero sí que me obsesionan... cómo fue posible aquella locura colectiva?... cómo gente buena dejó que pasara lo que pasó?... cómo no sólo dejaron que pasara, sino que lo alentaron?... lo celebraron, lo festejaron?... son esos años previos, esos años en los que la tragedia se fue tejiendo, la pérdida de derechos, de nacionalidades, de posesiones, frente a la incredulidad de unos y el jaleo de otros, lo que me obsesiona desde hace muchos años... seguramente porque hay que estar preparados, porque la historia podría repetirse, con otras formas y otras víctimas, pero con los mismos verdugos necesarios, con los mismos cómplices aparentemente inocentes... y en este maravilloso libro he encontrado una cita de nietzsche que quizá nos podría ayudar...

"Solo consigue mejorar las cosas aquel que sabe sentir: "Esto no está bien""
Nietzsche



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