"Entretanto han pasado tres meses.
Sigo sin recibir citación alguna para el juicio.
He regresado a M. No me atrevo a aceptar un contrato en el extranjero. Estoy preocupada por el hecho de que mi probable condena pudiese suponer un despido inmediato.
Guardo el asunto en secreto. Por qué?
Tendría que explicarme; tendría que justificarme... Desde el principio... Pero quién pregunta por mí? Si alguien preguntase por mí... Oh, el interés! Confesaría absolutamente todo. Pero el miedo a no ser entendida me mantiene en silencio."
y así empieza esta novela, y éste es el tono... por qué guarda el secreto?... porque ha sido condenada por robarle a un cliente... a un cliente?... sí, a un cliente... porque como dice ella misma en otro momento del libro:
"Ante el tribunal debería haber asegurado que soy inocente. Hubiese sido tan arrogante como si hubiese asegurado que soy culpable, pues no soy yo sola la culpable. No debería haber sido llamado a declarar también mi acusador? Sin embargo, mi acusador no acudió. Se disculpó, no tenía tiempo. Envió a un representante. Pero cómo puede dejarse representar si se siente damnificado, violentado u ofendido? No logro entender tal dislate. Y en qué tribunal puedo quejarme del dislate de otro tribunal? Quién me puede considerar irritante cuando se portan de modo tan irritante conmigo? Se toman la molestia de entretenerse tres cuartos de año conmigo y mi acusador puede permitirse el lujo de irse de paseo. Por qué no se le condena por haberse relacionado conmigo. La parcialidad es inquietante. Se debería castigar a la seductora y al seducido: la oportunidad y el ladrón. Si yo me dedicase a estos vanos asuntos de castigar a los pecadores e imponerles penas, hubiese sido más concienzuda al elaborar las leyes. Se toma a la criatura más indefensa, una muchacha de la calle. Si está prohibido dejarse pagar horas de amor, debe prohibirse pagar horas de amor. Pero la experiencia enseña que las personas no pueden vivir sin horas de amor. Así que habría que organizar el amor de otro modo. Aunque, "amor organizado" suena tan ridículo. A pesar de todo, no hay manera de escapar de ello. El tribunal está compuesto de hombres, y exige un esfuerzo menor castigar al sexo débil que obligar a rendir cuentas a los hombres que quieren mantener en secreto sus más poderosas inclinaciones. Me gustaría que los hombres víctimas pudiesen ver alguna vez los despreciados y sonrientes rostros de las que los sedujeron, que, charlando en voz baja en el corredor de la penitenciaría, exponen los secretos de sus acusadores."
una maravilla porque emmy hennings no pretende dar pena ni hacer un drama, nos cuenta el ingreso en la cárcel y su estancia allí con objetividad, casí con distancia... nos cuenta sus sensaciones y las cosas que le cuentan y las que le pasan... y no hay un pobre de mí, sino más bien un esto es lo que hay, y alguien lo tenía que contar...
que me ha encantado!... tanto que como sé que hay por ahí otro libro de ella, no creo que tarde en comprármelo...
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