y después del libro de colette, me leí "cómo acabar con la escritura de las mujeres" de joanna russ... libro que me ha regalado mi padre para mi cumpleaños...
un ensayo en el que joanna russ nos cuenta precisamente lo que el título promete: cómo acabar con la escritura de las mujeres...
y dice joanna russ por ejemplo que:
"En una sociedad que se define como igualitaria, la situación ideal (socialmente hablando) es aquella en la que los miembros de los grupos "inadecuados" tengan la libertad de dedicarse a la literatura (o a actividades igualmente significativas) y aún así no lo hagan, probando por tanto que son incapaces de ello. Pero ay, dales un poquito de libertad real y lo harán. Por consiguiente, el truco reside en hacer que la libertad sea tan solo nominal y después -puesto que habrá quien aún así lo haga- desarrollar diferentes estrategias para ignorar, condenar o minusvalorar las obras artísticas resultantes. Si se hace bien, estas estrategias darán como resultado una situación social en la que la gente "inadecuada" tiene (supuestamente) la libertad de dedicarse a la literatura, al arte, a lo que sea, pero en la que muy poca lo hace, y aquella que se atreve lo hace (aparentemente) mal, así podemos dejar el tema de una vez por todas."
y entonces nos habla de las diferentes estrategias que hay para ignorar, condenar o minusvalorar lo escrito, como por ejemplo:
"Qué hacer cuando una mujer ha escrito algo? La primera línea de defensa es negar que lo ha escrito. Puesto que las mujeres son incapaces de escribir, otra persona (un hombre) tendrá que haberlo hecho."
qué hacer cuando no se puede negar la mayor, cuando no se puede negar la autoría? pues definir la experiencia de las mujeres como inferior, porque
y dice joanna russ por ejemplo que:
"En una sociedad que se define como igualitaria, la situación ideal (socialmente hablando) es aquella en la que los miembros de los grupos "inadecuados" tengan la libertad de dedicarse a la literatura (o a actividades igualmente significativas) y aún así no lo hagan, probando por tanto que son incapaces de ello. Pero ay, dales un poquito de libertad real y lo harán. Por consiguiente, el truco reside en hacer que la libertad sea tan solo nominal y después -puesto que habrá quien aún así lo haga- desarrollar diferentes estrategias para ignorar, condenar o minusvalorar las obras artísticas resultantes. Si se hace bien, estas estrategias darán como resultado una situación social en la que la gente "inadecuada" tiene (supuestamente) la libertad de dedicarse a la literatura, al arte, a lo que sea, pero en la que muy poca lo hace, y aquella que se atreve lo hace (aparentemente) mal, así podemos dejar el tema de una vez por todas."
y entonces nos habla de las diferentes estrategias que hay para ignorar, condenar o minusvalorar lo escrito, como por ejemplo:
"Qué hacer cuando una mujer ha escrito algo? La primera línea de defensa es negar que lo ha escrito. Puesto que las mujeres son incapaces de escribir, otra persona (un hombre) tendrá que haberlo hecho."
qué hacer cuando no se puede negar la mayor, cuando no se puede negar la autoría? pues definir la experiencia de las mujeres como inferior, porque
"Si se define la experiencia de las mujeres como inferior, menos importante o más limitada que la experiencia masculina, la escritura de las mujeres se infravalora automáticamente.
Si la experiencia de las mujeres simplemente se obvia, el efecto será el mismo."
mientras, claro, la autora nos va poniendo ejemplos, citando autoras, citando criticas y hablándonos de los porcentajes de mujeres presentes en planes de estudio y en antologías...
pero por qué, te estarás preguntando, es tan importante acabar con la escritura de las mujeres o sacarlas del canon generación tras generación? pues porque
"Cuando se entierra la memoria de nuestras predecesoras, se asume que no había ninguna y cada generación de mujeres cree enfrentarse a la carga de hacerlo todo por primera vez. Y si nadie lo había hecho antes, si ninguna mujer había sido antes esa criatura socialmente sagrada, "una gran escritora", por qué pensamos que ahora sí que vamos a poder tener éxito?"
como te decía, partimos de lugares distintos, hombres y mujeres, nos cuentan distintas historias de pequeños y de no tan pequeños... tenemos referentes distintos (o directamente ausencia de referentes...), y por eso hay cosas que son complicadas de entender si se miran desde el otro lado...
porque por ejemplo, los rescates, los redescubrimientos, ese reivindicar voces perdidas y olvidadas que a veces se insinúa que se hace de manera forzada, en palabras de joanna russ lo que hace es
"El propósito de la reevaluación y el redescubrimiento del arte minoritario (incluyendo el de las mujeres como minoría cultural) es sobre todo el de remediar la parcialidad y la exclusividad haciendo justicia con artistas individuales a cuya obra se le permite la entrada en el canon, que de ese modo estará más completo, aunque no sufre ningún cambio fundamental. A veces también se insiste en que erradicar la desigualdad previa alentará a nuevos artistas pertenecientes a los que hasta ahora se consideraban grupos "inadecuados", e enriqueciendo así el arte con más artistas que proporcionarán materiales nuevos (o diferentes), y que toda esta actividad mejorará, pero no alterará, el canon del arte."
y si te preguntas, como joanna russ: "Pero en el caso de las mujeres, qué es lo que ha quedado fuera?"
"Basicamente", dice joanna russ que responde Carolyn Kizer, "las vidas privadas de la mitad de la humanidad".
y creo que sería interesante conocer esa mitad, no solo para nosotras, sino también para la otra mitad...
y antes de terminar con este post-quizás-demasiado-largo te voy a copiar la conclusión a la que llega joanna russ, conclusión a la que yo misma llegué no hace mucho:
"Mientras escribía este libro de extensión y forma peculiares, una convicción se fue forjando en mi interior.
Hay mucha, muchísima más literatura de calidad escrita por mujeres de lo que nadie se imagina.
Hay más de la que yo pensaba cuando empecé a escribir esto. Las mujeres se han colado en el canon oficial una y otra vez, como si no llegasen de ninguna parte: excéntricas, peculiares, con técnicas que resultan extrañas y temas que no se consideran "adecuados"."
para evitar que acaben con la escritura de las mujeres lo único que podemos hacer no es sólo seguir escribiendo (que también), sino que tenemos que seguir leyendo; leyendo y compartiendo lecturas en una maravillosa red feminista que nos permita recordar (pase lo que pase, porque la lucha no ha terminado y volverán a intentar acabar con nuestra escritura) que siempre ha habido mujeres escribiendo, y que a nosotras corresponde recordar sus nombres...
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