24 de octubre...

y como verás, no tengo medida, o no aparezco por aquí en un mes, o me da por escribir tres días seguidos... pero es que sigo con migraña, y sigo preocupada, y que mejor que teclear, no te diré que para que se me vaya la migraña, porque si no se me ha ido con la de enantiums que me he tomado ya, no se me va a ir tecleando, pero sí, quizás para que no vaya a más... ya ves con que poquito me conformo...

el caso, que retomo hoy también el hilo de mis lecturas y te cuento que después de las pocas virtudes de miyó vestrini, retomé (y terminé) el sexto tomo de la comedia humana de balzac, y me leí la musa de la provincia... una de esas novelas cortas en las que te van viniendo recuerdos de lecturas anteriores... porque la pobre musa de provincia tiene algo de emma bovary, algo de la corinne de madame de stael, algo de la escritora de madame de genlis, y uno de esos finales a los que por mucho que haya leído a balzac, no me acabo de acostumbrar...

(y mira que no hace mucho amélie nothomb me avisó sobre como acaban en general las mujeres en las novelas de balzac...)

y sí... ya tengo pedido el séptimo tomo...

y después me leí el villorio de faulkner... porque sinceramente creo que es saludable leer de vez en cuando a faulkner... y como siempre me pasa, me pasé las primeras (puede que cien) páginas, sin saber exactamente que me estaba contando faulkner... pero como ya llevo años leyéndole, pues en vez de asustarme, o pensar que soy tonta, me dejé llevar, porque en el fondo, creo que lo que en realidad me gusta de leer a este caballero sureño es ese momento mágico en el que empiezo a enteder qué me está contando... y en este caso faulkner me contó la historia de una familia que llega a un pueblo y se hace con todo... aunque en realidad creo que se trata de otra cosa... de la gran casa... o tampoco... quizás es una cuestión de ser más listo que nadie... aunque al final no es más listo quien podría parecer... y hasta aquí puedo leer...

lo mejor?... que esta novela forma parte de una trilogía y aún me quedan otras dos...

y después de faulkner, que quieras que no, requiere cierto esfuerzo, me leí la tercera de las tres novelas que había en el libro de las crónicas del desamor, de elena ferrante: la hija oscura... que te diré que creo que es la que más me ha gustado de las tres... en la que la ferrante nos cuenta una de esas historias que te tienen en vilo hasta el final, a raiz de una cosa pequeña y tonta: el robo de una muñeca... aunque ni siquiera se puede llamar robo, y que dará pie a toda una novela, entre confesional y de suspense... y la verdad es que, que una novela sea medio confesional, medio de suspense, tiene mérito...

y después de la novela de la ferrante, me leí el origen de los otros, un ensayo de toni morrison, que acababa de comprarme... y es que ya sabes que esta mujer es una de mis autoras fetiche, de esas que en cuanto me entero de que han publicado algo nuevo voy corriendo a mi librería favorita a hacerme con el libro... y en este ensayo la morrison nos habla de un tema recurrente en sus novelas, los otros... porque, creo que ya te lo he contado, pero te lo voy a volver a contar, una de las cosas que me ha enseñado la lectura de las novelas de la morrison, es que estamos acostumbrados a una literatura de blancos, en la que, en general, todos los personajes, son blancos... ahora, que llevo años leyendo a la morrison y a otras autoras de color, me voy acostumbrando, pero la verdad es que al principio me tenía que recordar a mí misma el color de los personajes, porque cuando aparecía, me sorprendía... un ensayo muy interesante, en el que además me he enterado de donde surgió beloved, la primera novela que me leí de ella, y que todavía hoy, años después de habérmela leído, me tiene traumatizada...

y después del paréntesis de este ensayo de la morrison, seguí con los tomos que tengo por casa empezados, cogí las novelas ejemplares del cervantes y me leí la española inglesa... una de esas novelas con raptos y amores, y malos muy malos, y casualidades imposibles y finales... mejor no te digo como es el final... que ya sabes que yo soy de esas que prefieren no contar el final de las novelas...

y ya está bien por hoy... en cuanto pueda, vuelvo...


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