y después del precioso poemario de clarisse nicoïdski, decidí seguir con los episodios nacionales y me leí los evangélicos de benito pérez galdós, el penúltimo de la segunda serie, en el que salvador ha vuelto, pero a destiempo... y le pide a sola que se case con él, justo cuando sola le había dejado de esperar y le ha dicho que sí a cordero... claro que hay un problemilla con los papeles, lo que me deja al menos esperanzas para el último episodio de esta serie, que, te lo digo ya, no tardaré en leerme...
y después de galdós, tiré mano de cuarto tomo de la comedia humana de balzac, que está publicando hermida editores, y me leí la última novela que contenía: una hija de eva...
(y es que cuando se acerca el final del año (y para mí la entrada en el cuarto trimestre marca ese principio del fin) no sé porque pero me da por ir acabando los tomos o las series que tengo empezados... aunque de sobra sé que no hay ninguna diferencia real entre el treinta y uno de diciembre y el uno de enero, es una manía (imagino que compartida) la de con la llegada del otoño empezar a intentar terminar las lecturas que están, digamos, a mitad)
y retomando la novela de balzac (aunque más que novela, debería decirte que es una novela corta) te diré que me recordó porque me encanta tanto este hombre... y es que aunque es una novela corta tiene concentrado en ella lo mejor de balzac, que es capaz de contarnos una vida en menos de doscientas páginas, y que con el final me dejó alucinada (además de encantada) porque resuelve en pocas páginas un problemón.
y después de la novela de balzac y de una lectura de la que prefiero no hablar (no por nada, sino porque no sabría como entrelazarla con mis lecturas, ya que no es mi tipo de literatura habitual), me leí desde la ventana carmen martín gaite, un ensayo sobre la literatura escrita por mujeres, que admito que me ha encantado...
quizás porque la martín gaite empieza hablando en el prólogo de una habitación propia de la woolf... quizás porque después va citando a autoras tan queridas y tan admiradas por mí como doña maría de zayas, sor juana inés de la cruz, santa teresa de jesús, rosalía de castro, gertrudis gómez de avellaneda, carolina coronado o carmen laforet... pero el caso es que este librito que compré al salir del dentista en la librería dos mil, a parte de por ser de quien era, porque, la verdad, estaba tan barato que era una pena dejarlo, ha sido todo un descubrimiento...
No hay comentarios:
Publicar un comentario