sobre dos poemas (dos) de los cuadernos de voronezh...

martes (aunque el día de ayer fue tan denso y tan intenso, que yo creo que deberíamos estar ya a miércoles) y te escribo desde la caja... y aunque no suelo escribir por la tarde, la mañana ha sido tan caótica y tan rara que es ahora cuando he conseguido encontrar unos minutos (aunque me pueden interrumpir en cualquier momento) para escribirte...

así pues martes y hoy venía a empezar a contarte mis lecturas vacacionales... y el libro con el que estrené mis vacaciones fue los cuadernos de voronezh de osip mandelstam... lectura totalmente accidental, pues me lo empecé a leer porque me había llegado hacía un par de días por correo, y lo tenía a mano cuando terminé de leerme el de tea rooms... así pues fue una lectura para no tener que levantarme del sofá, lo que a veces resulta muy práctico, aunque de sobra sé que no debería ser un criterio de lecturas... 

los cuadernos de voronezh, a los que, admito, que les tenía echado el ojo hacía tiempo, que son los poemas que mandelstam escribió en su exilio en voronezh, entre una detención y otra, cuando ya sabía que podían llevárselo en cualquier momento... poemas que. imagino, no sólo no llegó a ver publicados, sino que fueron memorizados por nadezhda su esposa, porque no podían ser encontrados en caso de registro...

y como no sé hablar de poesía, pero sí copiarla; te voy a copiar dos poemas de estos cuadernos... el primero porque me parece que define perfectamente como era mandelstam...

  


privándome del mar, del vuelo y del correr,

y dando al pie el apoyo de una tierra herida,

que habéis logrado? excelente cálculo:

no podréis arrancar mis labios trémulos.

osip mandeltam (cuadernos de voronezh)



y el segundo porque creo que necesitamos ese verso secreto y nuestro...




ahora estoy en una telaraña de luz-

cabellos negros, rubio claro-

el pueblo necesita la luz y el aire azul,

el pan y la nieve del elbrus.



nadie puede aconsejarme.

y yo solo no sé si lo encontraré:

esas piedras transparentes, quejosas,

no existen en crimea ni en los urales.



el pueblo necesita un verso secreto y suyo

para despertarse siempre con él

y lavarse con su sonido:

una ola de pelo castaño, con rizos de lino...

osip mandelstam (cuadernos de voronezh)



un verso secreto y nuestro, para despertarnos siempre con él y lavarnos con su sonido...

corto y cierro, que tengo aquí al lado a uno de mis sobrinos y tengo que ayudarle a probar todas las linternas que tenemos en la tienda para decidir cual es la mejor de todas...

mañana, si me dejan, vuelvo...


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