sobre un paseo por la sombra

miércoles y te escribo desde la caja, donde espero que el jefe vuelva para poder tomarme algo, porque si he de ser sincera, ayer casi no cené, y a estas horas, empiezo a necesitar tomarme algo...

así pues es miércoles y además de hambre, tengo sueño, porque aunque durante las vacaciones es cierto que conseguí desconectar y volver a dormir bien, ha sido volver al trabajo y las rutinas y las preocupaciones me tuvieron ayer despierta hasta las dos y pico de la madrugada...

pero dejo a parte el sueño y el hambre que tengo, y tecleo para contarte que el principio del mes de agosto me lo pasé leyéndome la segunda parte de la biografía de doris lessing: un paseo por la sombra... 

  


desde lo alto de aquel barco inmenso alcé a mi hijo y le dije: «ves? esto es londres». el dockland: ensenadas y canales fangosos, vigas y portones de madera medio podrida, grúas, remolques, barcos grandes y pequeños. el niño debía de pensar que aquellos barcos, las grúas y el agua eran ciudad del cabo, que ahora se llamaba londres. por lo que a mí respecta, el auténtico londres estaba aún por llegar, igual que el inicio de mi vida verdadera, que habría tenido lugar años atrás si la guerra no me hubiera impedido venir a londres. borrón y cuenta nueva, otra página, todo estaba por ocurrir aún.

doris lessing (un paseo por la sombra)



y así empieza la lessing este paseo por la sombra, con su llegada a londres, camino de donde la dejé al final de la primera parte de esta autobiografía: dentro de mí...

y la lessing nos contará su vida en londres a través de las casas en las que vivió... de los libros que fue publicando... libros de los que nos irá dando curiosas claves (sigo flipando con eso de que el quinto hijo fue su reacción a la invasión de afganistán por parte de rusia)... y de su pérdida de fe en el partido comunista...

y si ya me encantó la primera parte de esta autobiografía, he de decirte que esta segunda parte me ha encantado todavía más... saber como y porque se escribieron algunos de mis libros favoritos, ha sido un verdadero placer...

y antes de cortar y cerrar te voy a copiar otra cita... quizás porque me gustaría creer lo mismo, pero estoy en un proceso de pérdida de fe... 




considero que la literatura -una novela, un cuento, incluso un verso de un poema- tiene el poder de destruir imperios.

doris lessing (un paseo por la sombra)



quizás no creo que se puedan destruir imperios, pero si que creo que se les pueden mover, al menos un poquito, los cimientos...

y ahora corto y cierro...


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