sobre los cuentos completos de grace paley (volumen I)

y es martes y te escribo desde la caja... con demasiado calor y demasiadas cosas que hacer... y es que todos los trimestres me pasa, que no sé porqué espero una tregua tras entregar ivas e ierrepeefes, pero esa tregua nunca es tal, porque en cuanto cierras un trimestre tienes un mes, que lleva diez días empezado, que empezar... y los bancos, y los cobros y los pagos,  y las facturas que han ido entrando...

así que martes y aunque debería estar haciendo alguna de las muchas cosas que debería hacer hoy (ahora te escribo ya desde el despacho...) la verdad es que me duele la cabeza (menos que ayer, que no es poco) y estoy un poco dispersa... y además no me apetece empezar aún el mes de julio, así que abro el editor, hoy para contarte que me empecé a leer el libro que me regalaste...

y digo que me empecé, porque el libro (como bien sabes) son los cuentos completos de grace paley (a la que no tenía el placer de conocer) y como estos cuentos completos contienen tres libros de relatos, pues he decidido ir leyéndomelos por separado...

y antes de hablarte de batallas de amor, que es el título del primer libro que incluye este libro, te voy a copiar un trocito de dos oídos y tres golpes de suerte, que es una especie de prólogo de la propia grace paley a estos cuentos completos, en el que cuenta como la casualidad tuvo mucho que ver con su carrera literaria... 

y dice la autora que...




yo era una mujer que escribía en los primeros momentos en los que pequeñas gotas de resentimiento e ira -angustiado resentimiento y justa ira- se iban acumulando lenta, secretamente, para formar la segunda ola del movimiento feminista. yo no tenía conciencia de la utilidad de mi presencia, de mi minúscula gota, en aquella acumulación. otras mujeres, como ruth herschberger, que escribió en 1948 la costilla de adán, o tillie olsen, que escribió sus cuentos en los años cuarenta y cincuenta, estaban mas concienciadas que yo, y sufrieron más. esa gran ola rompería con toda su fuerza media generación más tarde, y dejaría a los hombres balbuceantes y angustiados, pero también un poco mejores tras el impresionante remojón.

todas las mujeres que escribían en aquellos años han tenido que nadar en esa ola feminista. no importa lo que pensaran del movimiento, o que nadaran a contracorriente. el ímpetu del agua, su fragor, su salinidad, las han mantenido a flote. 

grace paley (dos oídos, tres golpes de suerte



y después de leer esto, me cayó bien grace paley... y me rendí incondicionalmente después de conocer a la tía rossie en el primer relato de estas batallas de amor: adiós y buena suerte... una colección de relatos geniales como el de mujeres y niñas, o lo que puede impedir una enfermedad venérea; el festín del caníbal, y las cosas inexplicables que se hacen por amor;la voz más fuerte, y para lo que sirve; el concurso, y lo que se descubre al ganarlo; un motivo para vivir, y encontrarlo mientras una sigue esperando; un diámetro inalterable, y una boda; dos historias cortas y tristes de una vida larga y feliz, con padres de segunda mano y cosas de niñosnada que decir, porque hay cosas que no se pueden poner en palabras; y la verdad flotante, o lo largo que puede ser un buen currículum inventado...

una maravilla...

y ahora voy a cortar y cerrar,  que como estamos a día doce, digo yo que algo tendré que ir haciendo ya...


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