sobre la calle katalin...

miércoles y te escribo desde la caja... aprovechando para escribir este ratito que voy a estar aquí, porque te digo desde ya que la mañana va a ser intensa... porque esta tarde seré jefecilla en funciones, así que antes de que el jefe se vaya, vamos a tener que hacer lo que habría que hacer de aquí al sábado, porque hasta el lunes no vuelve...

así que miércoles y hoy te contaré que si en el viaje de ida a barcelona me hizo compañía nadezhda teffi y su duende del hogar, a la vuelta me hizo compañía magda szabó y su calle katalin... 

y como ya te conté, conocí a magda szabó por una sugerencia de la casa del libro... me leí su balada de iza y me enamoré de ella y de sus letras... después leí la puerta, y aluciné... y esta calle katalin ha hecho que me rinda incondicionalmente a sus letras...  

y dice magda szabó que:




el proceso de envejecer no es como lo describen los escritores, ni tampoco como se define en la medicina.

a los vecinos de la calle katalin ni los libros ni los médicos les habían preparado para la extraña nitidez con que la vejez les iluminaría el pasillo borroso y apenas visible que habían recorrido en las primeras décadas de su vida, ni tampoco para cómo les reordenaría los recuerdos y las angustias, cómo cambiaría sus juicios y su escala de valores.

magda szabó (calle katalin



y así empieza esta novela, que nos cuenta el pasado y el presente de los vecinos de la calle katalin, donde pasaron su infancia balint, irén, blanka y la pequeña henriett... y te diría que es una extraña historia de amor, pero es más que eso... igual que la calle katalin es mucho más que una calle, es un modo de vida que desapareció con la segunda guerra mundial...

y es que irén, su hermana blanka y su vecina henriett, están enamoradas de balint, pero todas saben (de esa manera en la que se saben determinadas cosas) que balint se casará con irén... lo que nadie podía imaginar es lo que pasaría el día del compromiso de irén y balint... 

y además de balint, irén, blanka y henriett, conoceremos la historia de sus padres: el comandante y la señora temes, el señor y la señora elekes y los señores held, y que, cada uno a su manera, no están preparados para lo que traerá la guerra...

una maravilla... una dolorosa y preciosa maravilla, que mezcla recuerdos, vivos y muertos, para contarnos como a veces desaparecen las calles, pero no su recuerdo...

que me ha encantado... y como acabo de descubrir que hace años se publicó en castellano otra novela de esta autora, voy a buscarla por internet, porque aunque está bastante descatalogada, ya sabes que uno de mis dones es localizar libros ilocalizables...

y ahora corto y cierro, que tengo que contestar a un par de e-mails... mañana, si las circunstancias me lo permiten, vuelvo...


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