sobre el eterno femenino...

martes y te escribo desde la caja... donde me imagino que, como ayer, pasaré prácticamente toda la mañana...

y es martes y aunque se acerca el final de mes y de trimestre, estoy extrañamente tranquila, tanto que me preocupa... y no sé si es por pura inconsciencia, si se me pasará la semana que viene, o si es que llevo tantos trimestres cerrados en estos últimos años, que se me va pasando el miedo a no poder cerrarlo, ya que si a los hechos me remito, no se me da del todo mal, esto de cerrar trimestres en diez días...

en fin... que es martes, y hoy vengo a contarte que me estuve leyendo hace unos días el eterno femenino, una obra de teatro de rosario castellanos...

y te voy a copiar el principio, en el que rosario castellanos, da una explicación para los actores que representen la obra...




personajes

los que aparezcan. pero serán suficientes diez actores -siete mujeres y tres hombres- siempre y cuando sean versátiles y comprendan que se trata de un texto no de caracteres sino de situaciones.

esto quiere decir que los protagonistas han de definirse por las acciones (que, a veces, serán únicas), por las palabras (que no serán muy abundantes) y, fundamentalmente, por su vestuario y por el ambiente en que se mueven.

(...)

y yo agradecería que el equipo entero de trabajo no olvidara la frase de cortázar que bien podía haberme servido de epígrafe y que afirma que la risa ha cavado siempre más túneles que las lágrimas.

rosario castellanos (el eterno femenino)



y la acción se situa en un salón de belleza en una colonia residencial de la clase media mexicana en el distrito federal... y ahí, gracias a un aparatito que un representante le deja a la dueña para que lo pruebe en los secacabezas, veremos lo que lupita sueña en el día de su boda... y es que lupita va a soñar, gracias al aparatito en cuestión con lo que le espera en el futuro... varias versiones de lo que podría pasar, que incluyen asesinato, programas de televisión, un museo muy extraño y hasta la prostitución...

una obra divertida, que mediante el absurdo nos intenta explicar, algo tan traído y tan llevado como el eterno femenino que le da título...

así que sí... ha sido un placer (como siempre) volver a leer a rosario castellanos...

y ahora corto y cierro, que aunque esté castigada en la caja, digo yo que algo podré ir haciendo...


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