sobre cuatro de siete poetas norteamericanas (mi querida adrienne rich...)

viernes y te escribo desde el despacho... pasan unos minutos de las diez y media de la mañana y creo que es el día que más pronto he llegado a mi mesa en toda la semana...

tengo la caja por hacer, el correo abierto y entregado, acabo de hacer un par de carteles explicativos para los clientes, que no entienden que la factura se la tienen que pedir a quien les atiende y no esperarse a llegar a la caja para pedirla, ya que entonces hay que hacer un abono y un cargo... aunque por muchos carteles que hagamos, yo creo que hay algunos clientes a los que lo que les gusta es precisamente dar más faena de la necesaria...

en fin... viernes y yo venía a seguir hablándote de la antología siete poetas norteamericanas actuales... y curiosa casualidad, hoy es el turno de mi querida adrienne rich (inevitable citar el primer verso del poema a sí misma de la rich al hablar de ella...)

y digo curiosa casualidad porque precisamente hoy (me he dado cuenta actualizando datos en mi pequeño palacio de vocabulario) hace tres años que nos dejó adrienne rich... una de esas poetisas de las que guardo algunos versos a modo de talismanes, que me repito a mí misma para no volverme loca...

y me vas a dejar que te copie su poesía III, porque es una maravilla...



poesía III


aunque supiéramos que los niños iban a estar completamente dormidos

y sanos    los libros cuadrados    el agua corriendo

limpia por las cañerías

                                  y todos los presos libres



aunque cada palabra que escribimos hasta entonces

fue honesta    una parte importante

de nuestra vida puesta en ello

                                             y no a veces esos

versos laxos, indolentes

                                    esas letanías



aunque nos dijeran    y no solamente los amigos

que éste fue un trabajo honesto



aunque cada uno de nosotros no llevara

un guardapelo de latón con una foto

de una mujer estrangulada    o una niña cosida por la entrepierna



aunque alguien nos hubiera dicho, joven:    esto no es una llave

ni una pluma de pavo real

                                      ni un cometa ni un teléfono

esto es el fregadero de la cocina    la piedra de amolar




acaso nos entregaríamos

mas tranquilamente    sentiríamos menos alegría criminal

cuando eso llegue    como efectivamente llega

clarificando la gramática

y las fijas y mudables estrellas-?

adrienne rich


porque la verdad es que creo que no nos entregaríamos más tranquilamente, ni sentiríamos menos alegría criminal, cuando eso llegue, como efectivamente llega... aunque lo haga clarificando la gramática y las fijas y mudables estrellas...

que me encanta...

y ahora corto y cierro, que voy a aprovechar que la fortuna haya querido que esté ya en mi mesa de despacho para ver si consigo ir adelantando algo...

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