sobre flor de lis...

jueves (aunque parezca mentira) y te escribo desde el despacho, con la caja por hacer y el correo abierto, pero en la impresora esperando que me decida a levantarme y repartirlo, pero como no estoy muy flamenca, prefiero seguir aquí sentadita, de momento...

jueves y en lo que va de mañana he convertido un pdf, página a página, en veinte imagenes jpeg; que después he subido a la web de la tienda y he conseguido hacer lo que pretendía hacer... ahora falta que el jefe vuelva, que lo vea y que le guste... claro... (de momento a nonó y a la jefa les ha encantado...) y además le he pasado las diapos a nonó, para que, como encargada del facebook de la tienda (yo el backoffice me lo manejo mas o menos por motivos laborales, pero el facebook me ha pillado mayor y la verdad es que no me aclaro mucho, así que delego en nonó que sabe manejarlo mucho mejor que yo), haga con ellas lo que le parezca...

jueves, y yo en realidad a lo que venía era a contarte que hace unos días me leí flor de lis, novela de aventuras de la baronesa d’orczy, con la que disfruté como una chiquilla... 

y la novela empieza así:



de como messire gilles de crohin partió para una excursión al país de los sueños


cuentan las crónicas que cuando gilles de crohin, señor de froidmont, recibió el mandoble en la muñeca (mandoble, por cierto, de tal eficacia que a poco le cercena del brazo la mano izquierda), renegó con tanta claridad como energía. no conservo fiel apuntación de lo que dijo, mas, a juzgar por mis noticias de messire, puedo afirmar que su lenguaje en aquel trance fue tan rotundo como atinado y sin rodeos.

emma orczy (flor de lis)


y messire gilles de crohin, herido en el campo de batalla, es dado por muerto, y consigue llegar hasta un monasterio, desmayándose en la puerta, y al despertar, un ángel con un pequeño lunar (señuelo de besos) le cuidará; y él, ya recuperado, creerá que todo ha sido un sueño... y volverá al servicio del duque d’anjou... duque d’anjou, hermano del rey del francia, al que su hermana margarita (la reina margot de dumas!) quiere hacer soberano de los paises bajos, para lo cual lo pretende casar con jaqueline de broyart...

pero el duque d’anjou es caprichoso y no quiere casarse sin ver antes a la dama, a lo que los nobles y protectores de la dama se oponen, claro... y entonces margarita propone que el duque vea a la dama escondido tras un antifaz, y con nombre supuesto, y así si no le gusta, no habrá ofensa de por medio... y así queda acordado, pero como ya he dicho, el duque d’anjou es muy caprichoso, así que, como antes de partir recibe carta desde parís de una de sus amantes, en vez de ir a conocer a su futura esposa se va a parís a escondidas, dejándole al pobre gilles de crohin, la tarea de contarle a su hermana donde está en realidad...

y a la reina margot se le ocurre un plan para no crear un conflicto diplomático, y es que como el duque d’anjou debería ir a conocer a la dama emascarado, y por esas tierras nadie conoce al duque d’anjou, decide que sea messire gilles quien vaya a conocer a jacqueline de broyart, y que la seduzca en nombre del duque d’anjou, su señor... claro que los nobles holandeses son más listos de lo que margarita había pensado, por lo que se prestan al juego del emascarado, pero, ay!, emascarándo a su vez a la noble dama...

y hasta aquí puedo leer sin desvelar demasiado... sí te diré que esta novela de aventuras, tiene serenatas, antifaces, duelos, emboscadas, malos entendidos que después se aclaran, un fiel servidor, un amante despechado y celoso, que es capaz de vender una ciudad como venganza... además de una gran batalla, y esos juegos de disfraces que tanto me gustan...

y antes de cortar y cerrar, te voy a copiar otro trocito... porque me encantó este momento mágico en el que messire gilles descubre quien es la dama a la que está cortejando, en nombre de su señor... claro...



y al contemplar el diminuto lunar, aquel verdadero señuelo de besos que le acosaba desde tanto tiempo atrás, susurraron vagamente sus labios:

-mi sueño...!


y es que admito que eso de llamar a un lunar señuelo de besos, me hizo muchísima gracia... por no hablar de eso de mi sueño...

y ahora, corto y cierro... 

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