jueves (todavía) y te escribo desde el despacho... con la caja por hacer
y el correo abierto, impreso y entregado... con las universidades
pidiendo facturas por adelantado, porque tienen que cerrar el año, y
algo desquiciada porque un cliente que hizo un pedido a principios de
mes no entiende porque no le ha llegado después de veinte días, cuando
la explicación es tan sencilla como que no lo ha pagado... y como tengo
mis manías, a los clientes que no conozco, prefiero no darles material
hasta que no me lo pagan... pero al parecer mi lógica no es tan lógica,
porque el cliente me ha llamado por segunda vez para pedirme que se lo
mande urgentemente, a lo que he tenido que negarme muy educadamente...
en fin... jueves y me acaban de informar que tengo que salir a la caja,
así que guardo en borradores e intentaré seguir desde allí...
y retomo este post desde la caja, y hoy venía a contarte que me leí abril encantado de
elizabeth von arnim, y que me divertí como una chiquilla... y es que
además de pasarme el libro sonriendo (menos en un capítulo, en el que
admito que me puse nerviosa, por si se descubría una cosa), como ya te
dije, con este libro me reí, me emocioné, y hasta aplaudí al final de
varios capítulos...
y citando a la propia von arnim (como verás ya le he cogido confianza)...
comenzó en un club de mujeres en londres una tarde de febrero -un club desagradable y una tarde triste-, cuando mrs. wilkins, que había bajado desde hampstead de compras y había almorzado en su club, cogió the times de la mesa situada en el salón de fumar y, al recorrer con mirada indiferente la columna de los anuncios personales, vio lo siguiente:
para aquellos que aprecian las glicinas y el sol. se alquila pequeño castillo medieval italiano amueblado durante el mes de abril. permanecen los sirvientes necesarios. z, apartado 100, the times.
elizabeth von arnim (abril encantado)
y mrs. wilkins (personaje al que adoro) después de leer el anuncio, no
puede evitar fantasear con gastarse sus ahorros, en pasar el mes de
abril en ese pequeño castillo medieval, lejos de su marido... y es que
mrs. wilkins adora las glicinas y el sol, pero no tiene claro cuanto
puede costar alquilar un castillo, y si podrá realizarlo con sus
pequeños ahorros... y entonces ve a mrs. arbuthnot (dama a la que solo
conoce de vista) leyendo el times, y contra todo pronóstico, porque mrs.
wilkins es muy tímida, se acerca a ella y le pregunta directamente si
ha leído el anuncio...
y la verdad es que mrs. arbuthnot, ha leído ese anuncio, y le ha pasado
como a mrs. wilkins, no ha podido evitar fantasear con la idea de pasar
abril allí... y entonces mrs. wilkins le propone alquilarlo a medias,
asegurando que las ve allí en abril...
y el castillo lo alquila mr. briggs... y como alquilar un castillo no es
barato, mrs. wilkins y mrs. arbuthnot deciden a su vez poner otro
anuncio en el periódico, buscando otras dos damas que quieran compartir
el alquiler y los gastos... y sólo responden a su anuncio dos damas:
mrs. fisher, una viuda anclada en los recuerdos de un pasado en el que
los grandes nombres de la literatura iban a casa de su padre; y la joven
lady caroline, que harta de su vida de joven mimada por su familia y la
fortuna, necesita descansar, lejos de todos...
y hasta aquí puedo leer, pues éste es, básicamente, el principio de la
historia... lo maravilloso comienza cuando llegan a san salvatore, y las
glicinas y el sol empiezan a cambiarlas a todas...
que me ha encantado esta novela, que como te decía leí sin dejar de
sonreír... y que ahora tendré que buscar mas novelas de esta escritora
británica de origen australiano... porque de verdad que me ha
encantado...
corto y cierro...
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