sobre el mundo de guermantes...

viernes (aunque el jefe creía que era sábado) y te escribo desde el despacho...
viernes y ya tengo la caja hecha, los problemas técnicos solucionados (porque la primera remesa del sepa ese maldito, se complicó, y primero no quería ser impresa, y después el banco no la quería, y tuve que mandarle el archivo al informático y me dijo que me faltaba un bic (no sé si el que escribe fino o el que escribe normal), y después (cuando conseguí el bic dichoso) tampoco estaba bien del todo así que se la volví a enviar por mail y el me la devolvió retocada, y de momento el banco la ha aceptado, pero hasta el lunes no sabré si hemos llegado a buen puerto.... 

(y me he tenido que ir porque ha venido el persianero... y es que se me había olvidado contarte que en esta semana horrible donde las haya, además de de otras desventuras, se me ha roto la persiana del salón, y me acaba de decir el persianero que habrá que cambiarla... un gasto con el que, por cierto, no contaba...)


el caso es que yo hoy venía a hablarte del mundo de guermantes, la tercera parte de esa busqueda del tiempo perdido de proust que ando releyéndome desde el año pasado... 



el piar matinal de los pájaros le parecía insípido a francisca. cada palabra de las chicas la hacía sobresaltarse; molesta por todos sus pasos, interrogábase a cuenta de ellos; es que nos habíamos mudado de casa.

marcel proust (el mundo de guermantes)


y así es como proust empieza esta tercera parte... contandonos que se han mudado... y no a cualquier parte, no... se han mudado al hotel de los guermantes... 

y como dice simone de beauvoir en la cita que he colgado hoy en mi pequeño palacio: "proust era distinto. las frases que se conocía de memoria, las esperaba y las redescubría con la misma dicha con que el narrador volvía a escuchar la pequeña frase de vinteuil"... 

y es que he de decirte que esta tercera parte la he disfrutado más ahora que hace años... seguramente porque lo que antes me impacientaba (esas disgresiones de proust, sobre las reuniones sociales, las conversaciones triviales, ese volver al pasado por un sonido, o por un paisaje, o por un simple nombre que evoca cosas que nada tienen que ver en realidad con él, como el nombre de guermantes), ahora es precisamente lo que más me gusta... quizás porque hace años quería saber lo que iba a pasar con albertine, con la duquesa de guermantes, con saint-loup, y su tío charlus, con el falso señor norpois y los progresos en sociedad del narrador, y esas disgresiones que son lo más maravilloso que tiene el libro, me ponían tan nerviosa, que no era capaz de apreciarlas...

ahora ya sé lo que va a pasar con albertine, con la duquesa de guermantes y con los demás... ahora sé (después del final del tiempo recobrado) de qué me está hablando proust realmente, y quizás por eso es ahora cuando disfruto de las letras de proust como no podía en aquella primera lectura...

y antes de cortar y cerrar (que el persianero debe de estar a punto de volver para instalarme la persiana) me vas a dejar que te copie otra cita de este mundo de guermantes... porque por culpa de proust (y de su abuela) he vuelto a buscar a madame de sévigné... y porque hace unos días (el miércoles) fue el aniversario de su nacimiento... una cita de cuando la abuela del protagonista está ya enferma...




de nada servía que nos contestase con la carta de madama sévigné a propósito de madama de la fayette: "decían que estaba loca porque no quería salir. yo les decía a esas personas tan precipitadas en su juicio: madama de la fayette no está loca, y a eso me atenía. ha sido preciso que haya muerto para hacer ver que tenía razón en no salir".

marcel proust (el mundo de guermantes)


 corto y cierro...

No hay comentarios:

Publicar un comentario